Pese a que el título de este artículo pudiera parecer el nombre de alguna película de la artificial industria erótica norteamericana ambientada en algún estado censor yankee donde se desata la lujuria en los graneros, estamos hablando del Partido Popular, concretamente de la también artificial sucursal que tiene en las vascongadas, como dicen ellos.
Todo empezó con el pijo de Basagoiti, un franquista clandestino y convencido, que ante la indignación indignada y la txirenada de intentar suspender el partido de la final de la copa del rey por los pitos de vascos y catalanes a su himno y corona, no se le cayeron los anillos por blasfemar ante su audiencia y llamar “pollo” al águila franquista o águila de san juan, que pese a ser un símbolo metido a calzador por los fascistas españoles,su deleznable historia es larga, ya que ya se encontraba en el escudo de armas de los reyes católicos.La indignación en sus propias filas fue más fuerte aun que el supuesto desacato separatista ante el fallido intento de hacerse el graciosillo y confraternizar con la población aborigen vasca.
Pero como se suele decir, las desgracias nunca vienen solas y no se le ha ocurrido otra cosa a Oyarzabal, secretario general del PP vascongado, que salir del armario a modo de acto pre-electoral cual político profesional que ante una cámara calculadamente abraza a un niño para que la población comprenda lo buena y entrañable persona que es. Los rosarios se tensaron en el nacionalismo católico. Ruido de sables.
El tema se estaba poniendo durillo en la caverna y era necesario algún tipo de respuesta. De esta manera llamaron a sus colegas y correligionarios de la empresa panfletera de Vocento, experta en mezclar secciones de religión con anuncios de sexo y prostitución para que con su también sucursal de El Correo español (que tuvo que quitarse eso de español de la portada porque según algún listo de marketing decía que vendería más), para que hicieran una encuesta electoral. Ya que no corren tiempos para la lírica en el entramado pepero vascongado, al menos demos un empujoncito cariñoso al PNV y bajemos el rojo-separatismo. Y que mejor para ello que la empresa ikerfel, conocida entre propios y extraños porque su director hacía chuletas en los exámenes de matemáticas en EGB.
Por si fuera poco, cual chivatillo de clase, de nuevo Basagoiti ha corrido a donde el primo de zumosol del ministerio de interior para que ilegalicen a Bildu por dar una ayuda económica desde el ayuntamiento de Donostia para la realización de un documental en torno a los presos vascos. Mientras tanto se rumorea que ya barajan la detención de los productores de “El pico” por tráfico de drogas, “El día de la bestia” por satanismo y de “La estanquera de Vallecas” por robo.
Gays fachas, franquistas anti-pollos… Como no se contengan estos peperos vascongados de nuevo cuño no tardaremos en ver la ilegalización de los club de golf que frecuentan o la prohibición de sus camisetas de verano del cocodrilo lacoste. Tiempo al tiempo.