Esta tarde la sociedad vasca volverá a salir a la calle de forma masiva en favor de la soberanía económica como instrumento necesario para tomar las riendas de su futuro y para protestar ante la ofensiva del capital y de las medidas de un estado que se va hundiendo cual barco con demasiados boquetes pero en el que las ratas lejos de abandonarlo se mantienen al timón. Un barco que aparentemente va a la deriva pero que tiene una dirección muy clara y concisa; La represión y el recorte de libertades y derechos sociales. Elementos indispensables para mantener a flote ese barco renqueante usando a la clase trabajadora como tapón de los boquetes pese a que se ahogue cada vez más hasta llevarla a la asfixia.
Una manifestación nacional que sería más eficaz si en vez de haber sido convocada en solitario por EH Bildu hubiera sido convocada por todos los agentes que dieron cuerpo a la última huelga general en Hego Euskal Herria donde la soberanía económica era un punto de las reivindicaciones. De la misma manera que no se entiende que en la convocatoria de la próxima huelga general del 26 de septiembre EH Bildu no sea convocante junto al resto de agentes. En esta pelea no existen parcelas, ni cálculos electorales, ni cálculos sindicales que valgan. El movimiento social, el sindical, agentes políticos, institucionales, culturales, mediáticos y de cualquier otro tipo deben abandonar de inmediato la disputa por la hegemonía entre ellos mismos para empezar a disputarsela al sistema. Abandonando posturas de patio de colegio cuando realmente estamos en un campo de batalla.
Un campo de batalla de una guerra que no se ganará con inercias del pasado ni profecías de un futuro mejor por la gracia de Dios sino haciendo el mayor daño posible al sistema mientras se construye la alternativa. Y para hacer el mayor daño posible al sistema no basta con recetas de manifestaciones nacionales, huelgas generales y elecciones en un calendario ya anticipado y previsto por el sistema sino realmente con medidas imaginativas y valientes dando prioridad y preferencia al protagonismo de la sociedad.
¿De qué manera va a hacer Euskal Herria insostenible la aplicación de las medidas económicas adoptadas en Madrid?. ¿Cómo se va a sabotear lo que queda de la estabilidad del estado aprovechando su inestabilidad?. ¿Cómo la presión social puede hacer asfixiante el contexto económico y político hasta bloquearlo y que casque?. ¿De qué manera se va a levantar la alternativa?, ¿Con quienes?, ¿Cuándo?. Preguntas que necesitan respuestas y que se salen del bucle cíclico de la manifestación-huelga-elecciones y que nos debe colocar en la insumisión-desobediencia-alternativa donde la movilización, las huelgas o la lucha instucional estén al servicio de una estrategia detallada, concisa y más amplia que a día de hoy no está diseñada y seguramente no cuente aún ni si quiera con todos los instrumentos necesarios incluso a nivel organizativo.
Si una cosa está clara y cada vez se hace más evidente es que es incompatible un proceso de desradicalización, «normalización política», destensionamiento y «paz social» con las necesidades de la clase trabajadora vasca en el camino a la independencia y el socialismo que pasan forzosamente como afirmaba recientemente la secretaria general de LAB por la «matxinada social». Que se deberá extender a una matxinada política, nacional e institucional unida a una respuesta consistente y sostenida en el tiempo hasta que llegue el momento clave de la ofensiva.
¿Estamos preparados para asumir el reto?. Con los baremos con los que no estamos moviendo a día de hoy posiblemente no. Llegar a ello por lo tanto es el objetivo. Hoy, llenando las calles de Bilbo será un paso y parando Euskal Herria el 26 de septiembre será otro, pero la ruta habrá que pensarla y construirla como pueblo para empezar a dar zancadas.
estamos mas ke preparad@s, estamos artos de tant@, politik@ usurpadorrrrrrrrrrrrr
“Una manifestación nacional que sería más eficaz si en vez de haber sido convocada en solitario por EH Bildu hubiera sido convocada por todos los agentes que dieron cuerpo a la última huelga general en Hego Euskal Herria ”
Es mas, no es función de una coalición de partidos políticos convocar manifestaciones en esta temática (y mucho menos en lo que parece haber sido practicamente en solitario). En todo caso, la convocatoria debería haber sido de organizaciones sociales o sindicales.
No estoy de acuerdo en que los partidos no puedan o deban convocar manifestaciones en esa temática o en cualquier otra. De hecho creo que deben y pueden. En este caso concreto creo que EH Bildu debe “sindicalizarse” mientras que LAB y sobre todo especialmente ELA “politizarse”. La manifestación nacional debía haber sido en mi opinión convocada por EH Bildu, sindicatos y movimiento popular al igual que la próxima huelga general no debía haber sido convocada solo por sindicatos y movimiento popular sino también por EH Bildu.