Hoy tenía pensado hablar del “Estado vasco en Europa”, aunque divagando me preguntaba ¿Y por qué no en Asia o en América?. Supongo que sería complicado arrancar de cuajo el territorio vasco y terraformarlo en otro continente pero me resulta igual de complicado aceptar la pertenencia de Euskal Herria a la Unión Europea. Al menos no deseo para éste , nuestro querido país, el tratamiento que está recibiendo la clase trabajadora griega por poner un ejemplo. Y no es que esté en desacuerdo con las uniones, faltaría más (¿O es menos?). Pero ya de unirse a algo, pues que sea bueno, digo yo. Así que sigamos con las divagaciones.
Generalmente nos creemos muy listos todos y todas. Pensamos que es muy difícil engañar a nuestro cerebro. ¡Si no lo veo, no lo creo!, también se suele decir. ¿Estás seguro que todo lo que ves se puede creer?. No siempre resulta así. También solemos pensar a menudo que todo movimiento que realizamos es exacto dentro de lo que cabe ya que confiamos en que el cerebro mande las ordenes adecuadas.
Hoy vamos a hacer un par pruebas prácticas (que no son de las de no haga esto en su casa) para comprobar hasta que punto nuestro cerebro y percepción nos juegan malas pasadas.
Primera prueba:
Levanta tu pierna derecha un poco (no hace falta que te levantes de la silla) y mueve tu pie derecho circularmente en el sentido de las manecillas del reloj (aclaración a los que usan relojes digitales: Es hacia la derecha). Mientras lo haces, levanta también tu brazo derecho y dibuja un número “6” en el aire con el dedo índice de la mano. ¿Bien no?. A no ser que seas un caso excepcional del género humano o te hayas liado con el procedimiento a realizar, según dibujas el número, tu pie empezará a moverse “sin querer” hacia la izquierda.
Como podemos ver, esto de la derecha y la izquierda parece que es mas complicado de lo que parece en un principio. Esto sucede porque el hemisferio cerebral izquierdo que tiene el control de los movimientos de las extremidades derechas controla a su vez el ritmo y la sincronización. Y le es imposible coordinar dos movimientos opuestos al mismo tiempo, combinándolos en un solo movimiento.
Segunda prueba:
Miremos este dibujo y fijémonos en las casillas A y B.
Todo el mundo dirá sin ningún género de duda que tienen colores diferentes e incluso algunos puede que digan que difieren en tamaño (una vez más, a no ser que seas un caso excepcional, que también puede pasar). El caso es que las casillas A y B tienen exactamente el mismo color y tamaño. Son idénticas. Para el que no lo crea, puede realizar la prueba con algún programa de dibujo como paint o photoshop y recortar las casillas, aislándolas del tablero y verá que son iguales.
¿Qué ocurre?. Pues que nadie puede darse cuenta de que las casillas A y B son iguales porque es absolutamente indiferente para crear una relación funcional entre dichas casillas. De hecho su relación es de oposición porque una pertenece a las “blancas” y la otra a las “negras”, y lo importante es esa relación con las que están alrededor y no la relación entre ellas dos. Nuestra mente equipara la relación de color que existe entre ellas (relación de igualdad) a la otra relación de oposición, creyéndolas así distintas, cuando realmente no lo son. O sea, que son distintas en nuestra mente porque “le interesa” que así sea.
Nuestro cerebro y nuestra forma de pensar y percibir es limitada (al menos hasta el día de hoy), y a la hora de tomar decisiones toma atajos. Nuestra mente en definitiva rellena huecos y ve continuidad donde muchas veces no la hay.
En resumidas cuentas, que es muy difícil coordinar dos movimientos opuestos al mismo tiempo,y que si queremos analizar algo hay que tener presente ese algo y todas las relaciones existentes. Lo cual lleva a la conclusión (entre otras miles) de que un Estado socialista vasco independiente no necesita de la Unión Europea. Y alguien podrá seguir diciendo que las casillas A y B son diferentes, pero yo le digo que no tiene más que recortar, copiar y pegar para darse cuenta que no es así.
Pues eso, que hay algo aquí que va mal.
…


La ilusión óptica es muy buena: si no recorto y pego yo mismo no me lo creo. De hecho me siguen pareciendo distintas.