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Autor: Borroka garaia da!

gramsciEl concepto de hegemonía es un término que se ha hecho común en el debate político de la coyuntura vasca desde la perspectiva de la acumulación de fuerzas y bloque histórico en el proceso de liberación. Muchas veces ha sido asociada a los planteamientos del pensador marxista italiano Antonio Gramsci.

Hegemonía deriva del griego eghesthai, que significa “conducir”, “ser guía”; o tal vez del verbo eghemoneno, que significa “guiar”, “conducir”. Hegemonía en la antigua Grecia se entendía a la dirección del ejercito. Efectivamente, es un término militar. Egemone era el conductor de la guerra. En la guerra del Peloponeso se hablaba de la ciudad hegemónica que era la que dirigía alianzas en guerra. A nivel genérico se denomina hegemonía al dominio de una entidad sobre otra.

En el debate de la izquierda abertzale y el soberanismo de izquierda el término de hegemonía ha sido utilizado invariablemente para acotar su significado a una supremacía electoral, o a veces para una supremacía social, mas bien ideológica, del proyecto independentista y socialista. Es necesario convencer a la sociedad de la necesidad de la independencia y el socialismo y una vez convencida se logra la hegemonía y se traduce en supremacía electoral. Sin embargo, ésto no sería exacto en relación al concepto gramsciano de hegemonía.

El pensamiento de Gramsci ha sido manipulado históricamente por diversos sectores, entre ellos el nefasto euro-comunismo como justificación de la aceptación de las reglas de juego impuestas por el sistema y la dinámica de pactos con el capital. De esta manera destruyendo a movimientos emergentes en la década de los 70 por toda Europa. Y es que Gramsci apostaba por el consenso, pero no por un consenso neo-liberal.

Para Gramsci la hegemonía era una necesidad democrática para fundamentar la insurrección contra el sistema. Cuando la clase burguesa que detenta el poder se encuentra con problemas para dirigir o resolver situaciones, cuando su concepción e imaginario se ponen en entredicho, y al mismo tiempo la clase subordinada se hace dirigente al saber indicar respuestas y soluciones a esos problemas, teniendo además una concepción del mundo radicalmente opuesta, el ganar adhesión en esos parámetros es donde hay que contextualizar la hegemonía de la que hablaba Gramsci. No una simple lucha ideológica indefinida en el tiempo como afirmaba el euro-comunismo sino una subversión de las relaciónes de poder dominante.

En definitiva, son precisamente las dinámicas socialdemócratas que derivan en la obsesión por el electoralismo, el parlamentarismo como vía casi exclusiva y el reformismo lo que Gramsci criticaba del viejo Partido Socialista Italiano a la hora de teorizar la hegemonía. Para Gramsci solamente con instituciones nuevas la clase trabajadora podía triunfar y el protagonismo fundamental correspondía al proletariado que debía asumir la conciencia revolucionaria, aunque no debía desplazar a otros grupos de la población aliados potenciales. Las clases oprimidas o subordinadas tienen una concepción de lo que le rodea que ha sido impuesta por la clase opresora a través de múltiples vías gracias a su capacidad de influenciar la conciencia de toda la colectividad creando un ”sentido común”. La hegemonía del proletariado por tanto es entendida como la construcción de una nueva sociedad, estructura económica e institucional pero también moral, filosófica e intelectual, de un nuevo “sentido común”.

La hegemonía burguesa mantiene unido a un bloque social que no es homogéneo y cuenta con contradicciones de clase, pero la clase burguesa es la hegemónica, domina y dirige, mientras con su acción mantiene unido lo heterogéno sin que las contradicciones se radicalizen y estallen. Para lograr la hegemonía de la clase trabajadora un paso imprescindible por tanto es radicalizar esas contradicciones y que estallen desde todos los puntos de vista; político, cultural, moral… Ese es el significado profundo de la hegemonía gramsciana. Mantener unido a un bloque social que no es homogéneo y cuenta con contradicciones de clase, pero la clase proletaria es la hegemónica,

Gramsci afirmaba que “La supremacía de un grupo social se manifiesta de dos modos, como dominación y como dirección intelectual y moral. Un grupo social es dominante de los grupos adversarios, que tiende a liquidar o a someter hasta con la fuerza armada, y es dirigente de los grupos afines y aliados. Un grupo social puede, y también debe ser dirigente ya antes de conquistar el poder gubernamental. Es esta una de las condiciones principales para la propia conquista del poder. Después, cuando ejerce el poder y también lo mantiene firmemente en sus manos se convierte en dominante, pero debe continuar siendo también dirigente”. La supremacía es dominio y dirección o dominio y hegemonía. La hegemonía avanza con la capacidad de dirección política y moral.

Por ello añade “El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consigue crear un sistema de alianzas de clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el Estado burgués a la mayoría de la población trabajadora”. La dictadura del proletariado es por tanto el proceso de realización de la hegemonía.

La dictadura del proletariado es la fase de transición revolucionaria entre el capitalismo y la sociedad comunista. O sea, el estado socialista. Para el marxismo no existe el estado neutro, un estado es siempre la supremacía de una clase sobre otra. Una dictadura. Una dictadura burguesa sería la democracia burguesa actual y una dictadura socialista, la democracia socialista. La hegemonía se lleva a cabo en la sociedad civil y la forma institucional que la hegemonía toma es el estado socialista o dictadura del proletariado. La dictadura del proletariado es la dirección de un determinado tipo de alianzas como bien explicaba Lenin.

Lenin también hizo uso del término hegemonía, Por ejemplo ante la revolución rusa de 1905 que aparece como una revolución de carácter democrático-burgués. Los mencheviques afirmaban que la dirección le correspondía a la burguesía liberal y que el proletariado debía apoyar esa revolución pero evitando ser protagonista no asumiendo la dirección. Lenin , al contrario afirmaba que el proletariado si debía ser la dirección de esa revolución democrático-burguesa. Ya que la lucha del proletariado por la libertad política es una lucha revolucionaria, la lucha de la burguesía, en cambio, es una lucha oportunista pero al alcanzar un terreno de juego más favorable para el proletariado, éste tendría más posibilidades para mantener esas conquistas democrático-burguesas y desde esa posición crear más bases para la revolución socialista.

La hegemonía proletaria avanzaba en la capacidad dirigente del proletariado en esa revolución democrático-burguesa. Lenin afirma: “Desde el punto de vista proletario, la hegemonía pertenece en la guerra a quien lucha con mayor energía que los demás, a quien aprovecha todas las ocasiones para asestar golpes al enemigo, a aquel cuyas palabras no difieren de los hechos y es, por ello, el guía ideológico de la democracia, y critica toda ambigüedad”.

El eurocomunismo fue un desarrollo no gramsciano de la hegemonía. La hegemonía no es simplemente lucha ideológica sino la unificación de teoría y práctica, dirección política, dirección moral e iniciativa. Gramsci, en su coyuntura, señaliza el núcleo principal donde debe nacer la hegemonía. Y señala a la fábrica. Los Consejos de Fábrica como forma alternativa a la legitimidad del sistema. Un ejemplo gráfico en Euskal Herria de base hegemónica serían los gaztetxes, las asambleas de acción directa, el movimiento juvenil..

La hegemonía tiende a crear un bloque histórico que reune diferentes bloques políticos y esas alianzas no se apoyan en la burguesía ni en sus valores sino en los de la clase trabajadora. En nuestro caso con conciencia nacional y social.

La construcción nacional y social de Euskal Herria a través del movimiento popular y del tensionamiento político y la lucha, son los generadores de conciencia nacional y social, los que crean un eco-sistema propicio para que esos planteamientos puedan alimentarse y de los que emanan componentes emocionales y morales. Siendo de este modo la base del proyecto independentista y socialista en contraposición a cantos de sirena que colocan la desactivación de la lucha y el destensionamiento como la base de adhesión a un proyecto confundiéndolo con la adhesión electoral coyuntural más basada en rentas adquiridas y otros factores, muchos de ellos que no han llovido del cielo.

La lucha ideológica no tiene sentido sin un despliegue de lucha en todos los niveles no siendo exógena y estando bien imbricada en ellos. De lo contrario, el proyecto político está destinado a convertirse en un producto que navegará en las aguas de la superficialidad y lo artificioso del sistema capitalista para acabar hundido en él, haciendo papel mojado toda lucha ideológica verdadera.

Conseguir la hegemonía en Euskal Herria supone optimizar todos los frentes en el camino hacia el estado socialista, ganando adhesión, cambiando la cultura, moral y relaciones de poder. Desde esa perspectiva, la unidad de los bloques políticos a la izquierda del PNV en un bloque histórico es eje importante de cara a la hegemonía de la clase trabajadora en el camino hacia la independencia y el socialismo, siempre y cuando se entienda la hegemonía en sentido inverso a como lo hizo el euro-comunismo, el movimiento popular sea el eje vertebrador de la nueva sociedad y no se pierda de vista que bajo las instituciones burguesas no hay éxito posible sino que el éxito radica en la transformación del sistema que haga surgir un nuevo “sentido común” entre otras muchas cosas.

De cada coyuntura histórica se pueden extraer enseñanzas y es obvio que la teoría revolucionaria clásica nos puede dejar muchas claves pero es la clase trabajadora actual la que tiene que levantar su teoría y su praxis.

143 thoughts on “La hegemonía de Gramsci en Euskal Herria

  1. Sólo quiero decir… ezkerrik asko Borroka Garaia. Pase lo que pase.

    Desde lo más profundo del tajo de una fábrica, donde muchas veces mi vida pierde sentido. Sabiendo que nunca dejaré de ser lo que soy, un obrero insignificante, junto con millones de seres humanos que producen valor y plusvalias para una clase burguesa despreciable.

    Esto no es autocompadecimiento, es ser consciente de dónde me encuentro y saber que mi única esperanza de ser feliz es la independencia y el socialismo de mi patria y de mi clase.

    Gracias por sacar a colación tantas y tantas cuestiones de las que hay que hablar y discutir, la soledad y la incomprensión de los rincones oscuros del sistema productivo capitalista es más llevadero. De verdad.

    Saludos.

    • Aupa comunista abertzale, siempre leo atentamente tus comentarios, de hecho este artículo lo he escrito hoy a raíz de que varias veces tu y otros comentaristas habeis sacado a gramsci a relucir a lo largo del tiempo que lleva el blog y ya era hora de hablar un poco de él. Un blog que estaría muy solo sin las cosas que escribís todos los días.Pero aquí estamos oye, siempre he creído que el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo. El nuestro caso cuando llegue va a ser la ostia, la clase trabajadora vasca tiene una página especial en el libro de la liberación mundial y está escrita con letras de oro. Como muy bien dices lo que buscamos es la felicidad, y eso es el proyecto político al fin y al cabo.

      Besarkada bat!

  2. El eurocomunismo utilizó a Gramsci para intentar legitimarse , haciendonos creer que era poco menos un teórico que predicaba el consenso, la lucha ideológica o incluso el trabajo en instituciones parlamentarias…
    Consenso sí y lucha ideologica también, pero no bajo las reglas de juego del capitalismo. Trabajo en instituciones parlamentarias tal vez pero para Gramsci no eran la base de la hegemonía. La hegemonía se comenzaba a trabajar mediante los Consejos de Fabrica, es decir, en el terreno productivo, ya que lo que se pretende transformar las relaciones de éste.

    Al fin y al cabo Gramsci también la equipara a la dictadura del proletariado, claro que “La hegemonía es la capacidad de dirección, de conquistar alianzas, la capacidad de proporcionar una base social al Estado proletario. En este sentido se puede decir que la hegemonía se realiza en la sociedad civil mientras que la dictadura del proletariado es la forma estatal que asume dicha hegemonía”.

    Espero que no utilicemos a Gramsci despojando su caracter revolucionario, al igual que hizo el eurocomunismo. Si nos queremos apropiar, de vez en cuando, de su nombre más nos valdría estudiar también sus planteamientos… al igual que ver la posición de fuerza que tienen los partidos eurocomunistas en Europa y en qué se han convertido.

  3. Suscribo lo que dice comunista abertzale. Enhorabuena por el blog, un blog que se está convirtiendo en un punto de debate y de reflexión muy importante.

    He de decir que Gramsci siempre ha sido uno de mis teóricos de referencia y quizás, también hay que decirlo, uno de los más manoseados por reformistas y eurocomunistas, para justificar lo que Gramsci nunca hubiera justificado.

    El concepto de hegemonía, así como el de bloque histórico o bloque en el poder, aporta una excelente base teórica tanto sobre cómo entender que la clase capitalista establece su hegemonía cooptando fracciones de la clase trabajadora para legitimar el sistema y gestionar un consenso que sustituya la represión pura y dura, como para entender cómo la clase trabajadora debe desarrollar sus propios mecanismos de contrahegemonía y construir bloques sociopolíticos que vayan más allá de la figura del “Partido”. El Movimiento Popular articulado y dinamizado por la Izquierda Abertzale a lo largo de los años 80, constituye un perfecto ejemplo de lo que es crear contrahegemonía. Desde el rock radical, hasta la “jaia bai, borroka ere bai”, los gaztetxes, ecología, Kakitzat…

    Dicho modelo, quizás no demasiado ortodoxo en lo que se refiere a formulaciones teóricas socialistas, tuvo la capacidad de generar el mayor movimiento contestatario y contrahegemónico de todo el ámbito de la Europa Occidental.

    Pero la contrahegemonía no se construye desde las instituciones, sino que éstas deben ser, precisamente el lugar donde la hegemonía ideológica y política del bloque en el poder debe ser combatida y deslegitimada.

    Constituye un avance en la reconstrucción de un sujeto revolucionario en Euskal Herria, un nuevo bloque alternativo, las alianzas con fuerzas soberanistas, reformistas y posibilistas? O hubiera sido una estrategia más adecuada afrontar el nuevo ciclo como izquierda abertzale y construir dicho bloque alternativo desde una estrategia socialista revolucionaria e independentista, aún sin estar presentes en las instituciones? Tendrá SORTU, constituido formalmente como partido la capacidad de dar forma al bloque contrahegemónico, o más bien resulta imperativo que surja una organización socialista revolucionaria que dinamice dicho proceso?

    En fin, son dudas que me asaltan a propósito de Gramsci.

  4. Lehenik eta behin “borroka garaia da” blogari nere eskerrik beroena egiten duen lanagatik. Borroka garaia da eta beste blog batzuk eztabaida ideologikoari egiten diozuen ekarpen interesgarri eta modu berean halabeharrezkoa, azken urteetan euskal iraultza sozialistari egindako ekarpenarik garrantzitsuena izaten ari dala iruditzen zait.

    Urte askotan E.A.an militante izanda (gaur egun ezin E.A.aren barruan nire burua kokatu) herren topatu izan nuen nire burua prestakuntza iraultzaile eta ideologikoari dagokionez, batez ere, E.A.aren barruan lan horretarako dinamikarik erabat ahaztuta zegoelako eta bestetik, urteak badirelako mugimenduaren barruan eztabaida dinamika iraunkor bat ahalbidetu ez delako (noski, pertsonalki nire buruari ere kontuak eskatu beharko).

    Berez, nire konpromezua muturreraino eraman eta urte luzez etsairen leotz zikiñetan pasa arte, ez nuen nire burua ezin garrantzitzua deritzodan prestakuntza horretara bideratu. Urteak daramatzat iraultzaile handien obrak irakurtzen eta ikasten saiatzen; Marx, Engels, Lenin, Stalin, gutxiago bada, Gramsci, Mao, Pannekoek… eta azkenaldiontan baita ETA V eta Argalaren ekarpen teorikoak.

    Ikaragarri gustatzen zait orain, lehenago apenas ezagutzen nituen autoreen irakaspenetaz eztabaida dinamiko eta sano batean parte hartu ahal izatea. Urte askotako militantzia eta orain ari naz inoiz baino gehiago nere pentsamendua zabaltzen, noski, zuengan dakusadan maila teroikotik apur bat urrun.

    Atzera begira, gaur egun herrestan daramagun arazoaren gakoa bertan dakusat, hots, hamarkada pare baino gehiago daramagula alor honetan gabezi haundiarekin eta uste dut, Ezker Abertzalearen (berriaren eta ez hain berriaren) baitan okerrera doan gabezia dela.

    Sortuko prozesuan parte hartzen ari banaiz, berton topatu dudana kezkarako beta ezin haundiagorik ikusita, geroz eta zalantza haundiagoa dut, artikulo honetan irakurritakoren harira, gaurko E.A. gai izango ote den hegemonia bat lortzeko, geroz eta agerikoa denean posizio erreformista eta oportunisten amildegitik behera doala. Trasatlantikoari 180 graduko bira eman eta okerragoa iruditzen zaidan beste itsaslabar batera doazela iruditzen zait. Eta ondorioz, bat egiten dut erabat, erakunde iraultzaile eta sozialista baten sorrera ezinbestekoa dela esaten denean eta akaso, erakunde hori, azken urteetan sortu diren blog eta talde iraultzaile guztietatik jaio daiteke.

    agur bero eta besarkada iraultzaile bat guztiei.

  5. Repito lo de otros compañeros,mila ezker por el blog, por los artículos y por las opiniones. Estoy aprendiendo mucho y me está ayudando mucho. Me ha interesado mucho las teorias de Gramsci e intentaré profundizar más en su conocimiento.

  6. Artikulu interesgarria eta EHn egin beharreko gogoetetan lagundu dezakeena. Hala ere gauza batzuk komentatu nahi nituzke hegemonia kontzeptuaren inguruan. Hegemoniaren logikak edozein subjektu politiko egituratzeko balio du; sozialismoaren alde dagoen subjektutik hasi eta faxismoaren alde dagoen subjekturaino. Hegemoniaren logika halabeharrez ezin da sozialismoarekin lotu. Noski Gramsciren kasuan Hegemoniaren logikaren taxonomia bat egin zuenean sistema burgesa eraitsi eta sozialismoa ezartzeko egina zen. Hegemoniaren logikaren oinarrian subjektu politikoak esentzien arabera egituratzeari kritika dago.

    Marxismo klasikoak zuen historiaren ikuspegi teleologikoaren arabera, jendarte guziek fase batzuk igaro behar zituzten azkenik komunismora iristeko, antagonismoak desagertuko liratekeen jendarte batera iristeko alegia. Bide horretan, kapitalismoa komunismora heltzeko derrigorrean igaro beharreko fasea litzateke. Hortaz, jendarte kapitalistak, pre-kapitalistak baino gertuago leudeke komunismotik. Logika mekaniko horrek berezko lege batzuen ondorioz mugituko litzatekeen makina bat bailiran ulertzen zituen jendarteen bilakaerak. Lege unibertsal horiek ekonomiarenak lirateke. Baina subjektibotasuna alde batera uzten duten teoria politikoak jendarteetako gertakizun asko azaltzeko baliabiderik gabe gelditzen dira. Hegemonia kontzeptua marxismoak zuen desfase horri irtenbide teorikoa emateko erabiltzen hasi zen.

    Marxismo klasikoak jendartea klasetan banatuta zegoela baieztatzen zuen eta klase bakoitzak berezko helburu politikoak zituela: langile klasekoa izate hutsak komunismoaren aldeko berezko jarrera aurresuposatzen zuen eta burgesiakoa izateak, aldiz, demokrazia liberalaren aldekoa. Identitate horiek, hortaz, identitate estatikoak edo esentzialistak lirateke. Kontua da, komunismoaren bidean derrigorrean demokrazia liberaletik igaro behar zela kontsideratzen zuenez marxismo klasikoak, eta Errusian bederen bertako burgesia ahula zenez, ez zuen indarrik Zarra kendu eta demokrazia liberala ezartzeko. Hortaz, langile klaseak helburu politiko moduan demokrazia liberala izateak sortzen zituen kontradikzioak gainditzeko egin zen hegemoniaren inguruko lehen teorizazioa. Teorizazio horrek klase bakoitzak bere helburu estrategiko “berezkoak” zituela aurresuposatzen jarraitzen zuen, baina momentu konkretu batzuetan, Leninen terminologiari jarraituz, “klaseen arteko aliantza” bat gertatu zitekeen. Aliantza hori, beti ere, behin behinekoa eta helburu politiko bat lortu bitartekoa litzateke; behin helburu politikoa lortutakoan, klase sozial bakoitzak bere helburu “berezkoei” eutsiko lieke; demokrazia liberala burgesiaren kasuan eta komunismoa langile klasearenean. Ikuskera horrek identitate politikoak esentzien arabera definitzen direla ulertzen du, hau da, klase sozial batekoa izate hutsagatik helburu konkretu batzuen aldeko zarela suposatzen du.

    Antonio Gramsci da hegemoniaren kontzeptuari dimentsio berri bat emanez estrategia politikoak (ulertu estrategia politikoa subjektu politikoaren zabaltze moduan) ulertzeko eta eraikitzeko ikuspegi berri bat ezartzen duena. Jada ez du klase sozial bateko parte izateak borondate politiko konkretu bat ematen, borondate politikoak esango du zer “zaren”. Ñabardura izugarria.

    Gramscik hegemonia “zuzendaritza politiko, intelektual eta moral” moduan definitzen du. Zer esan nahi du horrekin? Finean, hegemonia izatea nagusitasun politikoa izatetik harago doala, nagusitasun intelektual eta morala izatean datzala, alegia. Honela azalduko digu David Howarthek puntu hau:

    “Contra el objetivo de Lenin de construir alianzas provisorias entre las distintas clases para acabar así con el dominio clasista, Gramsci argumenta que las clases sociales particulares deben trascender sus mezquinos intereses económicos y pergeñar una ideología o “sentido común”. (…) Esto significa que las diferentes clases y grupos sociales deben llegar a compartir un arsenal común de objetivos políticos basado en nuevos conjuntos de creencias y prácticas que forjen una “voluntad colectiva”.”(Howarth, 2008:319)

    Laclauk Gramsci azaltzerakoan argiago uzten du Hegemoniak alor moralean funtzionatu behar duela.

    “Es en este movimiento del plano “político” al “plano intelectual y moral” donde se opera la transición decisiva hacia un concepto de hegemonía que va mas allá de la “alianza de clases”. Porque si un liderazgo político puede establecerse sobre la base de una coincidencia coyuntural de intereses que mantenga separada la identidad de los sectores intervinientes, un liderazgo intelectual y moral supone que hay un conjunto de “ideas” o “valores” que son compartidos por varios sectores -en nuestra terminología, que ciertas posiciones de sujeto corten transversalmente a varios sectores de clase. Un liderazgo intelectual y moral constituye para Gramsci una síntesis mas alta, una “voluntad colectiva” que, a través de la ideología, pasa a ser el cemento orgánico unificador de un “bloque histórico”.” (Laclau/Mouffe,1985:116)

    Gramscik adierazten du “borondate kolektibo” hori ezin eratorri daitekeela logikoki norbanakoak jendartean izan dezakeen posizio edo baldintza objektiboetatik (klasea, kultura…). Borondate kolektibo hori subjektiboa da eta, beraz, subjektibitate horretan egin beharko da indarra. Eta indarra egiteko modurik eraginkorrena alor moralean aritzea litzateke.

    Beraz, hegemoniaren logikak, subjektu politikoak esentzietatik, a priorismoetatik, determinismoetatik askatzen lagundu gaitzake. Eta horrekin zer irabazi dezakegu? Guk geure burua ez mugatzea eta ondorioz subjektu politikoaren zabaltzea eta ERAGINKORTASUN politikoa.

    Hegemoniaren kontzeptuaren inguruan gaur egungo autore batzuk ere EHrentzat oso interesgarriak izan daitezkeen bilakaerak egiten ari dira: Judith Butler, Ernesto Laclau eta Slavoj Zizek kasu. Gure lana, autore horietatik interesatu dakigukeena hartu eta independentzia eta sozialismoa helburu duen estrategia ERAGINKOR bat egituratzean izan behar da.

    Esan dudan bezala eztabaida eta kritika hauek interesgarriak eta beharrezkoak dira gaur egun EHn bizi dugun egoeran. Baina kritikak balekoa izateko eraikitzailea behar du izan eta azken aldi honetan eraikitzailetik gutxi duten kritikak areagotzen ari direla iruditzen zait.

  7. Ongi.
    Está claro que se ha abierto en nuestro país una nueva fase de debate teórico.
    Tan excepcional, que me pregunto si no estaríamos reanudando un hilo con ese nivel muy profundo y avanzado de reflexiones críticas de los años 60 y 70 del siglo pasado, luego apagadas por una nefasta hegemonía… de la “lucha ideológica”.

    Lo que se comió poco a poco la excepcional experiencia de organización revolucionaria de liberación nacional que representó realmente KAS. Unica, podríamos decir, en la historia del movimiento obrero y de liberación nacional mundial.

    Sin embargo, me parece que falta una clave fundamental, en sentido marxiano de crítica y análisis social: el análisis de clase.

    Lo que intenta Iñaki G. de S.V. en Gara (hoy 10.1.13) y en Matxingunea, como buen marxista que es.

    Gara:
    http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130111/381913/es/Cuatro-opciones-para-2013-I

    Matxingunea:
    http://www.matxingunea.org/dokumentua/cuatro-opciones-para-2013-i-de-ii/

    Pero, aquí surge una pregunta:
    ¿No estaríamos repitiendo, precisamente como buenos marxistas muy aficionados a la “ideología” del Gran Karlitos (y menos a su método y ética), un fallo fundamental de la tradición socialista y comunista, es decir, el desconocimiento de los procesos y elementos fundamentales de la composición de la clase?

    ¿No estaremos repitiendo (me refiero por supuesto a lo que se suele llamar con “izquierdas”) los graves errores que cometieron los luchadores (más o menos revolucionarios) del más importante fracaso obrero, y comunista, de la historia del capitalismo, la “revolución” alemana de 1918-19, cuando, precisamente por desconocimiento de las contradicciones internas de la clase obrera, se dejó que las clases dominantes, sobre todo por medio de reformistas y … de lo que luego tomó cuerpo como fascistas (los nazis), además de otros terrorismos uniformados, tomaran las riendas del proceso insurreccional?

    Os recuerdo este hecho histórico fundamental, ignorado – lógicamente, podríamos decir – por casi todos los “marxistas”, para reanudar, o mejor dicho, recomponer más hilos de estos debates tan extraordinarios, que por lo menos aquí se pueden llevar con respeto y atención a las preguntas de los demás participantes.
    Agur, Koxme.

  8. Tampoco soy marxista… (como muy decía Karlitos, y con algunos no hay forma de que lo pillen)

    Si, Ezezaguna, reconozco el ‘error’, digamos que eso se me había “olvidado” (remoción freudiana…), a pesar de que, justamente, aporta mucho a este renacimiento crítico.

    Por ejemplo, se afirman allí cosas tan falsas , como que “Negri pertenece a las corrientes del revisionismo europeo desde los años sesenta y setenta, desde el obrerismo subjetivista de Panzieri y Tronti, el posmodernismo de los ochenta, la escuela de la regulación de Arrighi, etc., etc., etc…. (y que) Negri esta fuera del marxismo desde hace mucho pero que mucho tiempo, posiblemente no estuvo en el mismo, quizás como pose, etc.” que solo queda para comentar lo que alguien le contesta.

    Koxme

  9. Con las citas pero sin razonamientos concretos, es muy fácil salirse de la cuestión. Eso lo vemos a menudo y muy cerca.

    La investigación marxiana más adelantada, es lo que nos puede servir para reconocer lo que está pasando entre Capital y Clases Obreras nacionales y Global.
    Agarrarse a las viejas fórmulas, sólo sirve para retrasar una nueva etapa de luchas comunistas generales, posiblemente definitiva. Cuando, además, este viejo marxismo mecánico no sirve nada más que para bloquear un trabajo en ciernes, y comunista de fondo.

    Cita de Marx y Engels en La Ideología Alemana:

    “Para nosotros el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual.”

    El comunismo no es algo del futuro, o mucho peor aún de ideología, sino un proceso en marcha, cuando hay iniciativa obrera y lucha contra el sistema. Entonces: puede ser un movimiento actual, si hubiera capacidad efectiva de dinamizarlo.
    Pero ¿Dónde está el movimiento comunista ahora? ¿Incluso dónde está el movimiento obrero ahora?

    Marx y Engels en esta cita no dicen nada específico de cada movimiento comunista, ni del movimiento obrero en cada nación y/o estado: hablan del “movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual”.

    ¿Y dónde está este movimiento real ahora?
    Dentro del capital mismo, pero hay que saber reconocer su realidad, no sobre la base de aplicar formulas y/o ideologías, sino con la investigación y desarrollo real, permanente, de teoría y praxis. Descubriendo, en primer lugar, qué es hoy la clase antagonista, como se compone, con cuales contradicciones internas y con el Capital. Véase la dramática cuestión de los sindicatos, que “representan” sólo una sección de esta clase.
    Cada vez más reducida, en proporción con el conjunto obrero.

    Por eso es tan importante el concepto materialista del capital en su desarrollo y evolución.
    Porque, a diferencia de otros conceptos como hegemonía (ver otro debate en Bgd) o de imperialismo e imperio, el capital contiene su propia negación, contiene dentro de el mismo el movimiento real que lo anula y supera’. QUE ES PRECISAMENTE LO QUE HAY QUE SABER VER, RECONOCER y ANALIZAR.

    Reconocer su negación MATERIAL e HISTÓRICA (quiere decir: hoy) más allá de la aplicación de viejas fórmulas (ideológicas, teóricas, políticas: de organización) aptas para un capitalismo industrial, o de hegemonía industrial clásica, ya en parte superado por el desarrollo actual global del sistema.

  10. Aupa koxme y Herrigorri:

    Supongo que el debate que se venía sucediendo en Indy, está introduciéndose aquí. Esperemos que sea productivo y que nadie juegue a echar balones fuera porque entonces ya hablaríamos de otra cosa.

    Dicho esto, en mi opinión, aunque aparentemente se puedan mantener tesis contradictorias entre marxistas e investigadores marxianos… me siento capaz de afirmar que ambos caminos nos llevan a la cuestión central (de la que parece nadie desea o quiere hablar) como es… el modelo de organización o estructuras organizativas lo suficientemente fuertes y eficaces para afrontar la etapa que nos toca. ¿Que unos pensais que es
    la decadencia final del sistema? pues bien, ¿Que otros hablan de superación del industrialismo y emplazamos a que se asuma esta especie de obsesión del “valor del conocimiento…” como apertura de una nueva etapa de acumulación…? pues vale.

    Si lo que subyace debajo de estas dos visiones es cómo nos tendríamos que organizar tras un análisis del momento concreto en esta situación concreta pues que se explique. Por mi parte lo estoy deseando.

    En definitiva, el tiempo pone a cada cual en su sitio. Este menda que escribe cree que la élites del imperialismo necesitan ganar tiempo para buscar una salida apropiada a sus intereses de clase, como por otra parte hicieron repetidamente en el pasado, tocando las teclas de la dichosa formulita de la Tasa de ganancia pero además potenciando el consumo de masas y el crédito, en el pasado claro… como si ahora no pudiesen aunque tuvieran pérdidas a corto-medio plazo.

    Harán lo que sea para que la crisis se resuelva a su favor y si fracasamos los comunistas…. una vez más… no habrá ciclo ni oportunidad nueva.

    • Comunista-Abertzale, por mi parte decirte que me he remitido a resaltar el articulo de Henrique Amorim, Clases sociales y trabajo inmaterial. Que se lo puse a Maju, precisamente para sustentar mis afirmaciones de que Negri es una negacion de la explotacion capitalista, de la lucha de clases, de la toma del poder y en definitiva de la revolucion, y que aquel ponia en duda. Una lectura detenida del mencionado articulo ofrece una vision escueta pero desgranada de las ‘proposiciones negrianas”

      Por mi parte tengo muy claro que tanto Negri como los demas co-autores del post-obrerismo italiano pertenecen al revisionismo, por decirlo suavemente. Misma opinion que es comun tanto entre los grupos del marxismo revolucionario, tanto m-l’s, como izquierda comunistas, espontaneistas, situacionistas, autonomos, y hasta anarcos.

      Pero por mi parte no es mi intencion introducir aqui ningun debate, ni menos este, que en Indy ya quedo bastante bien documentado.

      Por lo demas nada, saludos.

  11. A vuelapluma me meto en el debate : la clave puede ser esta : dices : “cómo tendríamos que organizar tras un análisis del momento…”

    ¿Pero quienes “somos” ese nosotros?
    ESTA ES LA PRIMERA CUESTIÓN PARA RESOLVER.
    Creo que hemos perdido el hilo de Marx y Lenin desde hace mucho.
    Seguimos su señales de carretera, en vez de su método de análisis. Y, por lo tanto, no conocemos ni tan siquiera la CLASE de lo que decimos hacer parte; o para lo que luchamos cuándo no somos ni currelas, ni parados, ni emigrantes, ni reproductoras, ni esclavas de servicio, ni bacarios/estudiantes, ni precarios, autónomos, subcontratas, y el listado de todos l@s obrer@s es muy largo… pero que queremos COMUNISMO YA.

  12. Aupa Petriko:

    Estoy con Bitot. De este autor no había oido hablar. Le pegaré varios repasillos y volveremos a la carga.

    Miré lo que comentaste de Rosa Luxemburgo… Lo había leido hace mucho, ya no lo recordaba. Esta maravillosa polaca-judía consigue poner a unos cuantos en su sitio también.

    Un saludete majo.

  13. Eup kris:

    Bueno… eso de que no somos currelas…me miro en el espejo y no veo otra cosa, además de un montón de colegas de mi alrededor que se suman a esa larga lista que has enumerado. Por lo demás…espero entender tu ironía y saber a qué te refieres, aunque el artículo sobre Gramsci habla precisamente de hegemonía, en eso “parece” que se está, como previo paso a la transformación social y política, (aunque por lo que parece, muchos en este país piensan que no se necesita estar organizado, y ya ni hablo de vanguardias, para poder tirar pa lante).

    Si bien es verdad que hemos perdido el hilo de Marx y lenin, también es verdad que la cosa no viene de ahora…¿cierto…?. Incluso si uno realiza una retrospectiva y urga en el corazón de los bolcheviques rusos de 1917, veremos que la composición de clase en el Partido de nuevo tipo no era precisamente la de una organización obrera solamente, tal y como era de prever, y ni tan siquiera la clase obrera era la que mayor peso tenía y mucho menos en la dirección del Partido (hay que joderse). ¿Que eso marcó la Revolución de Octubre desde el comienzo? Para mi,sin duda alguna. Dejo aqui una perla sobre el tema del Colectivo Fenix titulada: “Stalin. del marxismo al revisionismo”.

    Lo cual no quita aceptar, como plantea Petriko y que él me corrija, que los bolcheviques, digamos, calcularon mal el momento. Entre unas cosas y otras, a Lenin le pilló el toro (estos comunistas alemanes…) y mira que el tipo analizaba…y practicaba. La realidad se acaba imponiendo guste o no… (que si Petriko, que en esto tienes toda la razón, no podemos huir de ella).

    Pienso que si conocemos a la clase (trabajadora), otra cosa es llegar a sus corazones y a sus mentes.Efectivamente, esta crisis ha puesto de relieve que los mecanismos ideológicos y políticos, los que realmente constituyen un sujeto de clase combativo (es decir, no solo las condiciones materiales) son los elementos clave, y que sin ellos, como actualmente ocurre, la clase obrera está condenada a ser comparsa del capital. Y de ello fue de lo que nos privó precisamente el fin del pasado Ciclo revolucionario: de la certidumbre social de que la revolución era una posibilidad cierta. La pérdida del horizonte político y social de la revolución se ha traducido, en el seno de la clase trabajadora, en la pérdida de hegemonía del marxismo.

    Como no podía ser de otra manera, espontáneamente los movimientos que estamos viendo surgir, huérfanos de bagaje y experiencia política y rehuyendo cualquier adscripción a alguna corriente revolucionaria histórica, dejadas a su solo impulso, no han conseguido articular una alternativa sólida que oponer al capitalismo. Los movimientos, en general, no han hecho otra cosa, con todos los méritos y defectos que le son propios, que navegar a la contra, a la defensiva de los ataques, difamaciones y medidas impulsadas por el enemigo, es decir, las burguesías articuladas a través de su Estado.

    Precisamente, esa posición defensiva y la negación de cualquier reflexión histórica que lo situara respecto al sistema al que busca oponerse, ha sido la causa de que, en general, la ideología, los métodos y las propuestas que han engendrado los movimientos no hayan escapado a la lógica del sistema, sino que se ha movido siempre a través de sus coordenadas, matizadas, claro está, por un reformismo radical.

    Hoy en día, la simbiosis entre la política comunista y los trabajadores y sectores populares no puede realizarse tan directamente, pues el estado de ánimo de estos no es tan proclive a la agitación revolucionaria, antes al contrario, es de postración y calma por no decir de un conservadurismo espantoso. La política comunista, en estas condiciones, debe trabajar de forma mediata, debe ir abriéndose paso, poco a poco, acercándose primero a los elementos más avanzados, para, después y a través de ellos, poder dirigirse al resto de la clase. Quienes creen que la constitución consiste sólo en un voluntarioso acto de organización y que, una vez cumplido éste, los trabajadores tendrán abierto su corazón y su entendimiento a la política comunista , están cometiendo el grave error de no comprender que de lo que se trata, realmente, es de activar el movimiento revolucionario que, décadas atrás, se daba casi por supuesto o que precedía o podía seguir a la acción de la vanguardia.

    La actuación revolucionaria necesaria se tendrá que dar dentro de una acumulación cuantitativa. Esto moverá a una masa crítica capaz de estructurar y empujar al movimiento revolucionario.

    Ypor supuesto hago mías las palabras de Argala cuando afirma que lo tendrá que realizar la clase trabajadora. ¿fueron las direcciones de la “empresa” de clase trabajadora…?

  14. Iepa Comunista-abertzale.

    Cada dia escribimos mas, a veces esta bien, pero otras podemos estar especulando de mala manera sin llegar a encontrar ‘puntos’ interesantes.

    Algunas ideas a bote pronto

    1.- Los bolcheviques no se precipitaron. La ‘genialidad’ de Lenin es que supo calcular el momento y tensionar hacia adelante (‘Tesis de Abril’). En febrero del 17, se produce la revolucion, los soviets se han constituido. Pero que ocurre, que no saben que hacer los soviets, en todos los partidos (eseristas, mencheviques, y mayoritariamente bolches) existe la idea de volver a la Duma, elecciones, diputados, etc., en definitiva ‘democracia burguesa’., ¿Que es lo que ve Lenin?, que era una oportunidad, presionar para que la revolucion no se normalice sino que avance hacia lo que mas pueda estirarse. Todo el poder para los soviets, porque se convierten e
    n un cuerpo constituyente, no de una republica burguesa, sino para abrir el caminio a la revolucion proletaria. Es entonces cuando desatan el octubre rojo, destituyen el gobierno provisional, e instauran uno nuevo a partir de los soviets. Ya no se pueden echar para atras, los bolches van a tener a todos los grupos politicos en contra (por ejemplo, varios atentados contra Lenin por los eseristas, entre otros), pero en la medida que puedan controlar a los soviets, podran sostener la revolucion proletaria (elaboracion teorica del papel del Partido, papel dirigente).

    Las contradiciones, fueron muchas, esperando el despegue de la revolucion europera, esta no se va a producir. El efecto consiguiente fue la revolucion proletaria de octubre entra en aislamiento, teniendo que enfrentar a todo el imperialismo criminal, a solas y a pulso. [Lo que no cuentan los historiadores burgueses es que entre 1914 y 1945, es decir en el lapso de 30 años: revoluciones, guerras, etc., etc., la URSS perdiio a cerca de 50 millones de personas de una poblacion total de 180 millones al inicio]. Aislamiento de la revolucion de octubre, que lleva a algunos a considerarla como una excepcion. Pero es que ademas no puede (por falta de medios materiales) y por presion externa (creacion de medios industriales e industriales) mas que definirse por el camino del capitalismo de estado, necesitaba a toda costa industrializarse y ademas a hacerlo de una manera acelerada. Es decir, tiene que abandonar el objetivo socialista, producir de acuerdo a las necesidades; y cambiarlo por el de producir mas y mas rapido para sobrevivir la misma revolucion y el mismo Estado que emergio. En 10 años la URSS tuvo que transformar su sociedad, lo que en Francia o Inglaterra habia tardado siglos.

    En 1916 el P0SDR(b), el partido de Lenin, tenia apenas 5 mil militantes. Tras la revolucion se produjo una avalancha de nuevos militantes. Por lo que se propuso un conjunto de expulsiones, para sacudirse a los oportunistas, aventureros, etc., Asi se hizo una reafiliacion en 1919, que sino estoy mal se denomino la ‘Quinta de Lenin’, una de las clausulas de acceso al partido, era que los militantes debian de ser obreros, demostrando que habian trabajo en la industria un minimo de diez años.

    Para estudiar el papel del partido, es necesario entender el concepto de Lenin de ‘exterioridad’ dentro de la teoria del reflejo, y la insercion de conciencia. [Aqui se podrian decir algunas cosas en muchas mas direcciones, espontaneidad, practica-conciencia, acto-idea, etc.]

    Bueno corto, no me hagas escribir tanto, que ya no estoy para muchos trotes.

  15. No termino de entender la afirmación de Kris acerca de que “no somos ni currelas, ni parados, ni inmigrantes…” En realidad, todos los ejemplos que has puesto, se caracterizan por su posición común en el proceso económico, al tener que vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, cuyo valor siempre será por definición, inferior al del trabajo efectivamente realizado. Los estudiantes “se preparan” para entrar en el futuro en dicha dinámica o para integrar el “ejército de desempleados”, cuya función sistémica en el capitalismo, es la de presionar a la baja los salarios.

    Las diferentes situaciones, de precarios y fijos, inmigrantes o trabajadores nacionales, etc… implican diferentes situaciones materiales de explotación, unas mucho más acusadas que otras, pero la posición es la misma. Que haya trabajadores que tengan unas condiciones de explotación más “llevaderas” -si se me permite la expresión, que otros, y que incluso terminen defendiendo activamente al sistema, es un fenómeno que ya existía incluso en los tiempos de Marx y Engels, cuando identificaron perfectamente la existencia de aristocracias obreras y Lenin, otorgó a la proliferación de esas aristocracias obreras en Europa Occidental, una explicación de por que la Revolución surgió en la atrasada Rusia, con un capitalismo sub-desarrollado, pero con una clase obrera en unas condiciones de explotación muy superiores.

    El tema es cómo articular una clase trabajadora fragmentada, con una creciente heterogeneidad de situaciones de explotación, en un movimiento que avance hacia un mismo lugar… y estoy de acuerdo con lo que dice comunista abertzale, fundar un partido comunista declararse la vanguardia marxista leninista y pensar que de forma mágica, los trabajadores van a engrosar sus filas, es no entender la situación en la que estamos. La proliferación de grupúsculos autoerigidos en vanguardias, pero sin incidencia en el movimiento real, es un fenómeno que todos conocemos.

    En el caso de Euskal Herria, el movimiento real que conduce hacia una transformación de las condiciones sociales, más allá de las críticas que podamos realizar, frustraciones, mala leche, etc… es la Izquierda Abertzale. El comunismo es precisamente eso, estar en el frente de lucha. La obra de Lenin “El Izquierdismo enfermedad infantil del comunismo”, aporta interesantes reflexiones al respecto, perfectamente vigentes para una coyuntura como la que nos ha tocado vivir.

    • Lo que Kris esta diciendo es una de las ‘tesis’ del ‘negri’. La clase ya no existe, porque no se define por el papel en el proceso de produccion, particularmente en el proceso de valorizacion del capital. Sino en el de la produccion de valores de uso, es decir todo aquel que aporta valores de uso, es una trabajador productivo (cuando en Marx trabajador productivo es aquel que crea plusvalia).

      En Negri, la clase queda desdibujada y franca exterminacion, habiendo sido superado su papel historico; que es suplantado por la multitud o suma de subjetividades, Es decir, son trabajadores independientes, caracterizados por los valores de uso que aportan o no, y clasificados en cuanto a grupos profesionales, tenga un empleo asalariado o no, etc., etc.

      Si cuando digo que el rio suena, agua lleva. Sugerencia leeros el articulo que he puesto mas arriba. [que la verdad me importa poco esta polemica, que ya esta superada en la mayoria de los circulosde discusion, pero para los que no conozcais de que va el ‘Negri and company’, pues esta bien]]

      No hay plusvalia en las tesis de Negri, porque ha defenestrado la ley del valor (asumiendo en la practica las tesis de la teoria ‘utilitarista’ de la escuela austrica, o teoria subjetiva del valor, vamos el liberalismo mas cerril, o sease el mercado como fuente de ¿valor?, ¿de riqueza?].

      Bueno, lo dejo que en IndyEH ya se dejo muy claro de que va tanta ‘pseudo-teoria’ pret-a-porter, de usar y tirar, y de vender best-sellers de algunos ‘intelectuales’, de los que afortunadamente ya nadie se acuerda o esta comenzando a retirarlos de cualquier referencia teorica veraz.

      saludos.-

      • Gracias por la aclaración… Negri nunca ha sido objeto de estudio o de reflexión por mi parte.

  16. Iepa! (I)

    He dejado pasar algo de tiempo, esperándole también a Godot, perdón, a Kris, escudriñando en la mina de este formidable debate que se está abriendo camino, a pesar de algunas sempiternas letanías y barreras de algún marxista conservador. Accidentes inevitables, en los caminos más arrojados de la investigación.

    Quiero contestar de la forma más escueta posible, qué difícil, a Comunista abertzale (tanto cuanto me considero también; a lo mejor algo más libertario…;), y a Jon Mailua.
    Aprovechando también, por supuesto, de muchas aportaciones importantes o interesantes de otros comunistas, como Negri o Vercellone por ejemplo, que aquí, como suele pasar lógicamente también en otros marcos y sitios, se denigran. Por ignorancia o algo peor.

    Entre comillas las citas de los dos compañeros:

    1. “No termino de entender (..) que no somos ni currelas, ni parados, ni inmigrantes…”

    Lo que entiendo es que el comentario que se encausa sugiere una visión social también desde el exterior de la clase obrera, o trabajadora, como “se suele llamar”.
    Por mi parte, hasta llego a preguntarme si hasta el término de clase ya no estaría superado: sobre todo, por haber sido casi totalmente “subsumido” y corrompido por el lenguaje, la ideología y la ciencia capitalista, la sociología en primer lugar. Hasta el punto de que hemos perdido el Norte de su definición marxiana original. Y marxista también, mira lo que digo C.a., a pesar de que, tanto o más que Marx e ya lo he escrito, tampoco soy marxista…
    (Entre compañeros hermanos hablamos por ejemplo de “campo” en vez de “clase”, como concepto físico (científico) superior. Pero esto no es para la tolosakoazoka… con todo respeto hacia el proletario baserri).

    2. “El artículo sobre Gramsci habla precisamente de hegemonía”.

    Si, claro. Lo que pasa es que, como empedernido marxiano que me considero, además de comunista, abertzale, libertario, ecologista, etc. (y no por ideologías, sino por ética y bases teóricas…) la cuestión de la hegemonía, antes que relacionarla y hasta atarla al tema Partido, cultura, política institucional, etc. creo que habría que aplicarla a la cuestión fundamental del sujeto social, desde el campo obrero, material, objetivo y, sobre todo, absolutamente antagónico al Capital como modo de desarrollo. Y de producción, por supuesto. Gramsci tampoco lo pilló muy bien esto.

    Por lo tanto: ¿Es o tiene que ser, y cuando y donde, el sector trabajador de la clase obrera (los empleados más o menos fijos de la patronal), el sujeto hegemónico de la lucha de clases, o de la lucha de campos, el comunista y el capitalista?
    ¿Y cuál de las figuras de ese sector, la “leninista-profesional”, la obrerista/fordista “obrero-masas”, la únicamente “plusvalista-industrial”, la precario-intermitente-juvenil, la “cooperativista-capitalizada”, la mingong china, la difusa esclavitud metropolitana del Norte…???

    Tengo mis dudas sobre esas hegemonías de manual. Laboristas, además: cristiano-capitalistas, entonces. Además, ya existen varios y diferentes manuales desde el Manifiesto Comunista. Casi más dudas de las que tengo hacia una derivación típica negriana que por supuesto rechazo, cuando se llega a proponer la “clase precaria” como sujeto, o peor aún la famosa “multitud”.
    Aquí mismo, más adelante, me aclararé algo más.

    3. “Muchos en este país piensan que no se necesita estar organizado, e ya ni hablo de vanguardias, para poder tirar pa’ lante”.

    Una de las peores herencias de la ideología marxista, por supuesto aderezadas de ideología leninista, que no teoría, es la de considerar la cuestión de la “organización” (no hablo de la empresa, gracia a la que hemos resistido y avanzado tanto, en varios niveles…, sino del tema general ;) en términos mecánicos y, precisamente, ideológicos. Sin embargo, no es este el lugar para profundizar, precisamente porque los procesos organizacionales conllevan diferentes encajes de dialécticas praxísticas, uno de los cuales es precisamente este que estamos “virtualmente” haciendo…

    Por ejemplo:
    de la misma manera en que un anarquista rechaza determinados procesos (o mecanismos, peor aún) de organizarse, está abriendo nuevas preguntas y… procesos de organización, lógicamente. O, mejor dicho: dialécticamente.

    Solo decir que la forma partido no existe de por sí en la naturaleza social, o humana. Es, ante todo, un proceso subjetivo y, sobre todo, histórico. Tenemos que salir – también con el trabajo y debates teóricos como este – de los mecanicismos y de los ideologismos, lenin- o seudo-leninistas, para abrir nuevos caminos de indispensables cuanto dinámicas organizaciones de lucha de clases. O de campos, que ya veríamos esto también.
    Lo de las vanguardias, relacionados con las hegemonías, es una cuestión colateral, evidentemente.
    ETA , o las BR y la RAF, ¿de qué eran vanguardia?¿Y KAS, de qué era vanguardia? ¿De qué clases de vanguardias hablamos?

    4. “(En 1917) la composición de clase en el Partido de nuevo tipo no era precisamente la de una organización obrera solamente”

    No quiero entrar en la cuestión precisa del bolchevismo. Acabo de leer aquí algunas superficialidades muy groseras sobre esto y, repito, no me interesa alimentar un polémico marxismo conservador, y hasta reaccionario, mira lo que te digo (el tiempo nos dirá).
    Sin embargo, cuando queremos hablar seriamente, repito seriamente, y no bajo efectos alucinógenos de ortodoxias estalinistas varias, sobre la cuestión del partido, tenemos algo mucho más cercano a nuestra realidad capitalista desarrollada, que el subdesarrollo capitalista del imperio zarista: la revolución alemana de 1918-19. Fracasada justamente ¡y sobre todo! por no haber sabido resolver, los comunistas, estas contradicciones de las que estamos tratando, en el país capitalista entonces más avanzado, o desarrollado! A parte los conocidos blablabla sobre Rosa y el KPD.

    Ha sido una revolución clave en el proceso capitalista, de sus luchas de clases ‘permanente’, con muy profundas enseñanzas todavía útiles (y hasta indispensables, si pensamos al desarrollo social y político posterior, con el auge del nacional-socialismo) y que, precisamente, ha sido borrada del relato materialista histórico marxista, por el estalinismo por supuesto, para evitar un análisis marxiano de las profundas, complejas, ilustrativas y determinantes contradicciones, y enseñanzas, de la cuestión real (no ideológica y religioso-ortodoxa) de la forma partido, de la lucha obrera, de la transición socialista y, muy en concreto, de la cuestión de la organización obrera comunista ligada al terreno insurreccional complejo de un capitalismo “maduro”. Sobre todo: con relación a las cuestiones que plantea la composición de la clase, es decir: la ya entonces compleja composición de distintas figuras y sectores obreros y proletarios de un sistema mucho más articulado que el ‘zarista’.

    En la Alemania pre-revolucionaria de aquellos terribles años de la pos-guerra, mientras al KPD (Kommunistische Partei Deutschlands, Partido Comunista de Alemania) representa muy determinados sectores de la clase más “tradicionales”, dicho ahora para simplificar, del proletariado y de la sociedad en general, el KAPD (Kommunistische Arbeiter Partei Deutschlands, Partido Comunista Obrero de Alemania) asume, de forma más clara, como referentes de clase (la cuestión de la hegemonía obrera!) los sectores de clase más radicales y organizados en los famosos Consejos (Soviets en ruso), donde se manifiestan las exigencias comunistas de forma más explícita.

    Más enfocadas además desde una visión social general, de proletariado en este caso, con una crítica materialista muy concreta, y con luchas muy abiertas y avanzadas también en el terreno social general (hoy hablaríamos de “movimientos”), pero en particular contra la dura sumisión del trabajo capitalista (que no a su ideología, en principio!) que, desde siempre – recordemos la misma acrimonia de Marx hacia el famoso lumpen del siglo anterior – estructura la base ideológica general de la sociedad alemana.
    Hoy todavía…, ¡véase la actual participación directa del sindicalismo (IGMetall, por ejemplo) en la organización y explotación – muy “eficaz”, como vemos… – del trabajo obrero, de la precarización y, cada vez más importante: para la utilización capitalista de las rentas “sociales” en función la división política, y trabajista en especial, de la clase.

    Todo esto además, se reflejó de forma impresionante en las características socio-políticas de los sindicatos, factor decisivo de la derrota, tampoco se olvide. ¿Decisivo como hoy?

    Por supuesto, es sobre estas bases materiales de clase, desde donde surgen las distintas políticas “revolucionarias”, visto como el KPD intenta salvaguardar una línea social-democrática (el término expresaba algo muy distinto de lo que significa hoy, por supuesto; otro tema esencial para conocer y desarrollar esta cuestión general), llegando a aceptar determinadas tácticas y procesos políticos-institucionales (parlamentarios) que le llevarán hacia el desastre revolucionario.

    Además, sería necesario investigar también la precisas raíces de clase, y las posturas obreras correspondientes, de la otra formación en el campo de batalla, el AAUD (Allgemeine Arbeiter Union Deutschlands, Unión General Obrera de Alemania), en apariencias todavía más radical que el KAPD, con respecto a esta dialéctica comunista revolucionaria en épocas de subsunción formal del trabajo al Capital – hoy superada por una subsunción real, que amplifica todas las cuestiones – y que se manifestó con esa afirmación “trabajista” o laborista de la explotación, de los trabajadores, pero que en esa avalancha de luchas, insurrecciones y contra-poder, se planteó en concreto, además, como afirmación del sector trabajador más “capitalizado” de la clase, con relación a las demás figuras y sectores de trabajadores, y por supuesto obreros en general (sobre todo por medio de los Consejos).

    Lo que llega sin embargo a plasmarse en afirmaciones reales de capacidad auto-gestionaria.
    Entonces, una extraordinaria experiencia insurreccional y de contra-poder, a pesar de que fue vencida por la inteligencia capitalista de división de la clase, precisamente, y luego, de enfrentamiento más brutal hacia el poder nacional-socialista.
    ¡De ahí muchos frutos maduros que supo recoger enseguida el partido nazi!
    Lo que muchos desconocen o no quieren ver, como fenómeno político y social.
    Cegados por los ideologismos, claro. Por muy antifascistas que parezcan, o se declaren.

    Un contra-poder con unos procesos – que algunos llegan a denominar de comunistas, cuando cabría hablar de socialismo y poco más – de superación de las anteriores experiencias, y teorías, alemanas o francesas de los “productores asociados”, para formar verdaderas asociaciones de gestión que incluyeron enteras fábricas, por lo menos en algunas de las grandes ciudades industriales.
    Defendidas por ametralladoras proletarias, así como lo digo.

    Es decir que, sobre la base de determinados sectores de clase obrera, se llega a formar una importante base de Consejos muy activa y eficaz, con democracia directa y una gran libertad interna. Sólo condicionada, en su línea de contra-poder socialista, y aquí está la cuestión que algunos no quieren – o no pueden – entender, a la interiorización de la ley del valor.
    En la línea, casi podríamos decir, de los sectores capitalizados de trabajadores que hoy, en Europa-Euskalherria, forman una importantes base social, en muchos casos hasta conservadora, del sistema.

    Otros dirán: es lo máximo que pudo dar en la historia revolucionaria pasada el sector más capitalizado, cuando este era el caso, de la clase. Sin embargo, hay que reconocerlo, con unas muy amplias conexiones, durante los procesos insurreccionales y de contra-poder y en algunas capitales, con los demás sectores de la clase y con todo el proletariado metropolitano. Por medio de los Consejos de Obreros y Soldados, precisamente.

    Así que, para concluir, no se puede resolver la cuestión con simpleces del tipo de que “calcularon mal el momento”. Ni con aplicaciones de fórmulas, ideologías y mecánicas vetustas, cuando se desconocen los componentes, contradicciones y características de todos los sectores obreros en campo. En cada situación. Es decir: que no es lo mismo, para entendernos, lo que pasa en Arrasate, o en Landaben, o en la Zumarraga del metal y, además, en cualquiera de los numerosos centros “de investigación” de nuestro país, por hacer unos ejemplos actuales!
    Koxme

  17. Aupa! (II)

    5. “Pienso que si conocemos a la clase (trabajadora), otra cosa es llegar a sus corazones y a sus mentes.”

    Primero: no existe la “clase” trabajadora en términos científicos marxianos, sino que los trabajadores – en especial los currantes empleados por la patronal de forma más o menos fija – son una parte (cada vez más reducida, sobre todo la industrial) de la clase.
    Segundo: la experiencia alemana, y todas las que la han seguido, si se conocen mínimamente como las luchas de los años 60-70 pasados, demuestran que hay muchas figuras, capas o sectores distintos de trabajadores. Con muy importantes contradicciones entre ellos.
    Este es el problema: surge cuando partimos, hablando de clase obrera, desconociendo sus contradicciones internas, sobre las que trabaja cada vez más en profundidad la clase capitalista. Como lo hizo con mucho éxito en Berlin o Hamburg, precisamente, para hundir la revolución de 1918-19. Por medio de sindicatos y partidos “reformistas”, para simplificar y cerrar el asunto.

    6. “Los movimientos, en general, no han hecho otra cosa, con todos los méritos y defectos que le son propios, que navegar a la contra, a la defensiva de los ataques”.

    Precisamente porque no hay comunistas capacitados o dedicados en reconocer sus componentes de clase, o de campo, visto que muchos movimientos expresan casi siempre, también, intereses de sectores obreros o proletarios, a los que hay que identificar para “llegar a sus corazones y a sus mentes” con propuestas, consignas, ideas, solidaridades, aportaciones materialistas, (y teóricas e ideológicas en segundo lugar) que descubran la lucha de clases que expresan, o que pueden expresar, en cada movimiento “multitudinario”…

    7. “Los estudiantes “se preparan” para entrar en el futuro en dicha dinámica o para integrar el “ejército de desempleados”, cuya función sistémica en el capitalismo, es la de presionar a la baja los salarios. Las diferentes situaciones, de precarios y fijos, inmigrantes o trabajadores nacionales, etc… implican diferentes situaciones materiales de explotación, unas mucho más acusadas que otras, pero la posición es la misma. Que haya trabajadores que tengan unas condiciones de explotación más “llevaderas” etc.

    Ese es el problema, Jon Mailua.
    De paso, que coincidencia bastante curiosa: lo recuerda también San Vicente en otro artículo más reciente de BGD: en 1868 Marx afirmó que «donde el obrero es burocráticamente disciplinado desde la infancia y cree en la autoridad y los organismos ubicados por encima de él, lo más importante es enseñarle a actuar con independencia».

    Si la clase la forman solo los trabajadores (¿PTV?), entonces estudiantes, becarios, migrantes de patera o de Ryan-air para Alemania o Finlandia, desempleados de todo tipo e intermitencia, mujeres obreras fijadas en la reproducción, y un etcétera casi infinito que el sistema engendra en continuación (ahora tocan los spain-contratillos estilo alemán, por ejemplo), pintarían muy poco en la clase antagónica del sistema.
    Antagónica respecto a su contradicción fundamental, capital, principal – de paso: a la que está sometida en su caso, en el de la producción industrial esencialmente, la ley del valor/plusvalía… – entonces vayámonos, y apague la luz roja el ultimo ideólogo “comunista” ortodoxo.

    Lo que no quiere decir que hay que confundir el campo obrero con el campo de todo el proletariado, donde caben más sectores y clases, por supuesto.
    Aquí está otra vez el problema.

    Primero se reduce la clase a los explotados, currantes exprimidos-plusvalizados en plantillas, más o menos. Olvidándose de la base “neolítica” de la expropiación clasista, repito: de clase, de lo común: la privatización capitalista de los bienes, naturales, artificiales, producidos, heredados etc. y, de paso, olvidándose de la enajenación o alienación primaria que conlleva y reproduce todo esto, y la secundaria de familia-escuela-etc. y todas las que hay que tragar en nuestras vidas, como características que determinan la clase (S. Vicente habla muy oportunamente de ello, en el caso del fetichismo, por ejemplo), junto por supuesto a su clímax sistémico en lo personal: la necesidad vital de encontrar explotación, y LUEGO, su sumisión formal y real.
    Segundo: se instaura en el Sagrado Altar del Todo Absoluto únicamente a la contradicción ligada directa y explícitamente a la ley de la plusvalía. Otra vez: apaga y vayámonos.

    De paso, soltando alguna patada al Negro de turno, o de plomo al Trotzky, y al pobre de Andreu con PC-torturas carillistas añadidas, y a Lafargue, etc. para que quede claro quienes de-tienen la razón. La ortodoxia. Amen.
    Perdonad este poquito de mala hostiya final, pero me jode el fracaso alemán… pero sobre todo su tan calculado como lógico y fatal desconocimiento …visto que luego, además, se hacen llamar materialistas históricos. El Capital aprende las lecciones, y sigue avanzado, y otros menos.

    Koxme

    • Aupa Koxme, ¿Sabes lo que ocurre?. Que en algunas ocasiones algunos escribís direcciones web en el formulario de comentario, “por rellenar” y el sistema lo detecta como “spam” y se lleva el comentario a un sitio especial que si no lo miro no lo puedo rescatar .(suelo mirar periódicamente).No es obligatorio escribir ni web ni e-mail, se puede dejar en blanco,incluso nombre también se puede dejar en blanco, aunque aparecerá como “ezezaguna”. Así que para que no haya problemas lo mejor es no poner nada, solo nombre (porque hace mas claro el debate).El e-mail real hay que ponerlo si se marca la casilla inferior, así te llegará al e-mail una notificación si alguien te contesta. Para más información: https://borrokagaraia.wordpress.com/2012/03/21/sistema-de-comentarios-y-avatares/

      Saludos.

  18. Aupa koxme: (I)

    Para entendernos…no sólo a ti te jode el fracaso aleman de revolución social, hecho histórico por otra parte que dejó un aviso a navegantes.

    Dices que el capital aprende y avanza, claro, pero ya antes del intento de los revolucionarios alemanes los grandes del capital venía con muchas lecciones aprendidas. ¿Olvidamos acaso los “Principles of Scientific Management” más comunmente conocido como taylorismo…? Frederik Wilsslow Taylor incentiva la entrada masiva de obreros no especializados en la producción. Objetivo: LLegar con todas sus consecuenciasa la producción en masa pero también a una secuencia vital para que el plan funcionara, esto es, expulsar de la fábrica no sólo al obrero gremial, sino también al obrero sindicado y organizado, el único en ese momento capaz de defender el “valor de la fuerza del trabajo”.

    Con la derrota del oficio se inicia una nueva secuencia económica. es decir, Taylor genera la contradicción en la clase en función de su propia base material y no sólo eso…genera empleados especiales (asalariados si) que se encargaban de la supervisión, organización y dirección del trabajo. El capitalismo entra en una dinámica de divisiones, subdivisiones, especializaciones, fomenta la competencia y la sumisión extrema.

    ¿Dónde quiero llegar…? Evidentemente la clase no es un todo homogéneo como bien afirmas: “Es decir: que no es lo mismo, para entendernos, lo que pasa en Arrasate, o en Landaben, o en la Zumarraga del metal y, además, en cualquiera de los numerosos centros “de investigación” de nuestro país, por hacer unos ejemplos actuales”. Pero yo iría más allá, y no sólo respecto a sus condiciones materiales… acaso las cuestiones culturales,¿es igual el currela de la margen izquierda del Nervión de la Naval y el del Urola?. ¿Actúa igual un parado de Sestao que otro de Tolosa? y ¿Las amas de casa?(no me ando con denominaciones científicas…). Intuyo que no. Esto podemos extrapolarlo a cualquier formación política y social en Euskal Herria. Incluso al mismo KAS de la época o a las organizaciones insurgentes…

    Taylor ya venía señalando lo que el comunismo caracteriza como la separación del trabajointelectual y el trabajo manual. Unos piensan otros se joden en el tajo. Porque definitivamente incluso Lenin “comete el error” de establecer un hiato, una ruptura entre un problema, el de la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, y el otro, el de la superación de la división del trabajo. Acaso la industrialización forzada introdujo el zorro en el gallinero del intento socialista al pasar el taylorismo a un primer plano trayendo consigo toda una retaíla de sumisiones sociales pero que podían garantizar el crecimiento cuantitativo de la riqueza social desde el desarrollo de las fuerzas productivas. Maldito determinismo economicista copón!!!

    Así enlazo con lo que afirmas…” la experiencia alemana, y todas las que la han seguido, si se conocen mínimamente como las luchas de los años 60-70 pasados, demuestran que hay muchas figuras, capas o sectores distintos de trabajadores. Con muy importantes contradicciones entre ellos”. Y yo digo, por supuesto. La ofensiva contra el funcionariado (subdividido en categorías…) se sustenta con el consentimiento y la condescendencia del resto de los trabajadores (fijos y demás especies que existen…) muchos de los cuales ya han pasado por las penurias de reformas laborales que les han partido el espinazo.

  19. Aupa Koxme: (II)

    No creo que sean contradictorias las cuestiones ideológicas generales con las especificidades políticas particulares (no se si se puede decir así). ¿Se trata de definir el sujeto revolucionario y de leer las contradicciones dentro de la clase o clases trabajadoras?

    ¿Se trata de una cuestión organizacional que no depende de en qué etapa se encuentra el capitalismo, que recoja una amplitud social que ahora no se contempla por ningún lado?

    Para mi hay una cita expléndida de René Duboso en su obra “un dios interior y que exolica muy bien lo que está sucediendo en el conjunto, no voy a decir del MLNV porque pienso que está finiquitado como tal, sino en el Campo Abertzale y Socialista que está por construir:

    “En todo sistema vivo, ya sea un embrión, un paisaje o una cultura, la organización limita las posibilidades de Reorganización”.

  20. Pues yo si me defino marxista, aunque como en un comentario apunté, no ortodoxo, y mucho menos estalinista. . Y soy marxista, porque considero que establece el campo teórico más adecuado para entender el funcionamiento del capitalismo y cómo ir trabajando en su destrucción de manera colectiva.
    No pretendía encausar comentario alguno, sólo apunté que todas las categorías sociales enunciadas por Kris, tanto las que podemos identificarlas en el mercado laboral, como las que están fuera de forma coyuntural o permanente o en proceso de integración, forman parte de un “colectivo”, que se caracteriza por tener que vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, o dependen de que en su entorno familiar alguien lo haga. Que el salario no representa el valor del trabajo realizado, porque el plusvalor existe en el proceso de producción, es un hecho que para mí es evidente, también considero que dicha plusvalía es el pilar sobre el que se articula el capitalismo.
    Tu reflexión acerca de si la clase tiene o no vigencia, o si ha sido subsumido su concepto dentro de la lógica del sistema, nos remite a la lucha de clases en el ámbito ideológico y teórico, y cómo desde la ideología dominante se ha logrado despolitizar y despojar de su sentido revolucionario a la clase como colectivo con conciencia de sí mismo. Lo mismo han tratado de hacer con Marx, presentándolo como “otro” sociólogo más, y despojándolo de aquellas partes que molestan a la sociología del sistema.
    Pero de hecho las clases sociales existen, porque la base del capitalismo es la explotación asalariada, y este hecho objetivo y objetivable es lo que nos permite entender el mismo fenómeno de explotación en Donosti, Basauri o Tolosa.
    Las condiciones concretas en las que dicha clase trabajadora existe, sus diferentes condiciones materiales de explotación, o si su salario está directamente ligado al proceso productivo o al ámbito improductivo, la formación de fracciones asalariadas reaccionarias, etc… son élementos que deben ser analizados en las coyunturas concretas, tál y como, por ejemplo, Marx realizó en el caso de la lucha de clases en Francia.

    Por ejemplo, en nuestra realidad nacional, existen fracciones de la clase trabajadora abertzales y otras que no lo son, existe un colectivo de trabajadores inmigrantes con niveles de explotación mucho más elevados, mujeres alejadas del mercado laboral por tener que asumir labores reproductivas y dependientes de un salario de su compañero/a, e incluso sindicalistas liberados muy “concienciados”, que no se les cae la cara de vergüenza cuando usan las horas sindicales para asuntos propios… en fin las contradicciones son múltiples y en ningún momento las he negado.

    Más aún, la dinámica política, la ideológica y la cultural, con mecanismos relativamente autónomos respecto al modo de producción, generan contradicciones, tendencias y contratendencias, y situaciones concretas en la lucha de clases, como en nuestro caso en Euskal Herria, que esté estructuralmente ligada a la opresión/liberación nacional.

    Los movimientos populares, desde esta perspectiva, contienen el conjunto de luchas concretas, sectoriales y suelen asumir la forma concreta mediante el cuál se organiza la confrontación contra el sistema. Pero el movimiento popular, sin una estrategia de fondo, sin un objetivo -Independencia y Socialismo-, sin un “anclaje” a la lucha de clases, y a un cuestionamiento radical de la base del sistema y sin integrar sus luchas parciales dentro de un cuestionamiento del conjunto del sistema, adónde conducen?
    Otro tema es como se les dota de esa coherencia, y creo que el modelo de vanguardia, de tipo leninista, está cuestionado por los acontecimientos. Pero efectivamente, el modelo de organización, resulta fundamental.

    Un saludo

  21. Comunista abertzale,

    hace bastante tiempo… que esperaba de poder conectar con camaradas abiertos hacia esta dialéctica materialista absolutamente fundamental, indispensable, para avanzar en cualquier trabajo teórico en la línea marxiana y, sobre todo, para cualquier praxis que se manifieste realmente (y de forma efectiva y eficaz) como comunista:
    la cuestión de la “composición” de la “clase”, condición elemental para su recomposición política – comunista, se presume..- o, dicho de otra manera, para que de “clase en sí” se transforme en “clase PARA SI” !!! Ahora, por fin, a nivel global, como ‘soñaba’ el camarada alemán, algo trabajista también…. ;-)

    Voy a reflexionar sobre como contestarte, de forma constructiva (dialéctica :-), pero mientras tanto echa una ojeadilla al trabajo de Vercellone, que se ofrece en Pdf en el artículo ¿Negación de la ley del valor/plusvalía? en: http://euskalherria.indymedia.org/eu/2013/01/83304.shtml
    Trata del taylorismo de forma muy actual e interesante y no se puede avanzar sin estas contribuciones tan novedosas como comunistas!
    Koxme

  22. Contradicciones de campos (I)

    Eztabaikako garapenaren arabera, kontraesan -ezantagonikoa noski- batean aurkitzen naiz, hitzkuntzaren gaia a parte, que tengo que dejar por ser todavía muy inválido en estos niveles de discurso, y cuyos extremos se podrían simplificar de esta manera:

    – la necesidad de desarrollar un trabajo teórico para la profundización de las luchas sociales, políticas, culturales, etc. en el campo de la unidad popular – o de desarrollo de la hegemonía del pueblo trabajador vasco (denominación política y teórica a mi juicio superada, pero que utilizo aquí para que se me entienda) en el proceso que llamamos a veces, de forma más o menos discutible, de construcción nacional, o de soberanismo constituyente nacional;

    – la necesidad de desarrollar un trabajo teórico de carácter comunista, radical y enfocado al desarrollo de la lucha de clases nacional y global, por supuesto en o desde el campo obrero, o desde lo que se define como clase irremediablemente antagónica con el modo capitalista de desarrollo. La que algunos llaman “clase trabajadora”.

    Los dos campos, además de entrecruzarse, tienen objetivos o coherencias comunes, lógicamente. Según las condiciones históricas de desarrollo de la lucha de clases y de la lucha nacional. Por esto no se trata de una contradicción antagónica, sino interna al pueblo.
    En el imperio de los zares, por ejemplo, los revolucionarios comunistas supieron resolver de forma positiva, entre la revolución de febrero y la de octubre, esta dialéctica. La liberación nacional de las naciones del imperio (que luego se anuló de hecho en la URSS), y el desarrollo socialista del estado. Pero, es evidente, en Euskal Herria, a pesar de que algunas condiciones podrían parecer algo similares… muy pocas… no nos encontramos en absoluto en este tipo de tensionamiento histórico, sino que, en la actualidad, es el primer campo político-social señalado, el que ahora está determinando la evolución histórica nacional, en esta larga coyuntura abierta a finales de los 50 del siglo pasado. Y con un marco global o mundial de luchas de clases extremadamente más complejo. Y sin “organización” y sobre todo conciencia social correspondiente.

    Es decir: seguimos poco más o menos en lo que antes, en KAS por ejemplo, se llamaba primacía de la contradicción nacional sobre la contradicción fundamental, entre Trabajo y Capital.

    Pero, en un mismo “artículillo”, y con todo lo que conllevan estas cuestiones, me resulta imposible enfocar y exponer a la vez mis ideas – aparentemente contradictorias también, pero solo en apariencia -. Así que Comunista abertzale tendrá que esperar, a pesar de que esa tendría que ser la cuestión central, desde un punto de vista global, social, marxiano. Y marxista…

    Vayamos entonces con las propuestas de Mailua, por ahora. Intentando respetar su orden de exposición. paso a otro post, para hacer como más ligero el ladrillito.

    Koxme

  23. (II)

    1. Sobre la cuestión de marxianos y marxistas, ya hablaremos en otras ocasiones. Es importante que ahí quede también esta terminología estimulante, que en países donde el trabajo teórico está más avanzado y muy profundo, se asume ya desde hace algunas décadas. Con naturalidad.

    2. Luego hablas, Mailua, de un tema absolutamente capital:
    la concepción de la clase, o del campo obrero. Que presenta como “colectivo que se caracteriza por tener que vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, o (que) depende de que en su entorno familiar alguien lo haga”, etc.
    Pues yo tengo una visión muy diferente, en parte, y que me lleva a rechazar, por ejemplo, lo que afirmas más adelante, de que “de hecho las clases sociales existen porque la base del capitalismo es la explotación asalariada”.

    En efecto, esta posición teórica y política, obvia que desde el análisis materialista histórico del desarrollo humano, el capitalismo surge sobre el desarrollo – y agotamiento/substitución – de anteriores modos de producción, donde – como evidentemente seguirá con el capitalismo – eso de la “base” es la apropiación creciente de lo común, sobre todo la propiedad privada de las tierras, es decir del espacio (la casa!), y luego de todo tipo de bienes, con los de producción en primer lugar, sobre todo a partir de la primera revolución industrial. Con todas sus ideologías correspondientes y al parecer eternas…, por ejemplo en la IA actual.

    Pero, y esto muchos también lo obvian y discuten, hay otra “base” previa a ese fenómeno “extraño” de tener que vender la propria fuerza de trabajo (o el proprio tiempo… que es otra dimensión capital de la vida, con el espacio), y que es la relación de poder – derivada de la primera, la apropiación privada, y minoritaria por supuesto, de “las riquezas” – que produce los mecanismos culturales, políticos, institucionales, etc. de formación “mental” de ese desenlace mercantil de nuestra fuerza de trabajo.
    Lo que Marx llama alienación, la alienación primaria, fundamental, que está en la “base” de todo lo demás. Ideológica, dirán algunos. Cultural, psicológica, que nos forman desde muy pequeños en las familias (obreras, en primer lugar), y luego en la escuela, la cultura, la comunicación de masas, las religiones y un largo etcétera. Y de la que padecemos de manera muy aguda en EH: ¡justamente por esto hasta “comunistas/socialistas” se suelen “olvidar” del tema de la propiedad!

    Estas son las bases, para que el Capital pueda instituir y desarrollar, a partir de ellas, sus nuevos mecanismos de explotación del trabajo. Nuevos con relación a modos anteriores de producción.
    Y, desde el punto de vista obrero, estas son las “bases” que no nos dejan otra salida – o casi…- que transformarnos, de hecho, en trabajadores para terceros, los que son propietarios de esas riquezas, para volvernos asalariados, explotados, y luego más o menos organizados y más o menos conscientes de nuestra situación anti-natural, digamos.
    Es decir: como componentes de la clase obrera que formamos en su sector currante, trabajador/salariado. Luego, conscientes más o menos de la explotación.
    ¿Y también conscientes de ser parte de una clase por todas las demás condiciones subjetivas, y previas? Aquí está el problema, Mailua!

    3. La “anomalía” vasca: el mismo término o palabro (que describe esta condición general – previa – a la de ser trabajador/explotado/langile) ¡casi no existe en nuestro lenguaje! O no se utiliza (por ejemplo behargiña, podría ser; o ekile, langiña, lanesle…).
    ¿Por qué anomalía si en prácticamente todas las demás lenguas, los términos distinto existen (ouvrier et travailleur p. ej.) pero ahora se confunden, se solapan y hasta se han hecho sinónimos? ¿O se han transformado, como en la lengua castellana, donde “obrero” hasta es entendido y utilizado a menudo para un sub-sector de trabajadores, los currelas de las “obras”, etc.?

    Ya sé que es una batalla perdida. Por ahora.
    El lenguaje se modela con y en los procesos sociales y no lo contrario.
    Y la ideología cristiano-judaica del trabajo como destino-castigo-divino-ineluctable para del hombre ha entrado tan en profundidad en la civilización europea, en la alienación social fundamental occidental, sobre todo desde la caída del imperio esclavista romano, que solo con otro modo de desarrollo humano podrá ser superada.

    En Euskalherria además, por sus particulares condiciones de desarrollo y cultura, donde el concepto de lana sigue todavía, en parte, conectado con otros aspectos vitales sociales o individuales (lana como deporte, rural por ejemplo; lana como auzolan, etc., hasta el punto de que en Bizkaia la relación interpersonal suele empezar a menudo: “ze lan be?” que no es ninguna broma…) esta necesaria dialéctica entre clase obrera y “clase” (es decir, sector) trabajador, resulta todavía más difícil de destripar en el lenguaje.
    Aquí dejo esta profunda alienación cultural para la reflexión teórica, e ideológica, por supuesto. La teórica la aclaró perfectamente el franco-cubata (¿o tenía el también orígenes euskaldunes..?) Paul Lafargue, y seguro que Karlitos estaba algo mosqueado con este yerno suyo.

  24. (III)

    4. Sobre la idea de hablar de campo y de clase, te diré únicamente que lo anterior también explica mis dudas. Adhiero a esta propuesta de investigación y lucha semántica. La cultura dominante llega ahora a hablar de clases medias, de clases políticas y de un montón más de clasificaciones contaminantes del concepto marxiano de clase, originario, crítico, radicalmente materialista. Aquí lo dejo, ya veremos.

    5. Hay muchos más temas en el fogón de tu comentario, pero ya vale, tendremos más ocasiones, y me intriga el debate que hay que hacer con el compay bicharraco comunista ese que anda por aquí…
    Por lo que solo un apunte sobre los movimientos sociales, un poco para poner una guinda a lo anterior: para mi, también el movimiento de los trabajadores, o los distintos movimientos de currelas, son movimientos sociales. Unos más, y determinantes bajo precisas condiciones que solemos asumir como implícitas.

    Por lo tanto:
    el trabajo político – y de organización – no tendría que asumir de forma tan tradicional la diferencia entre ellos y, sobre todo, olvidando las características y componentes de clase obrera que existen en (casi) todos los movimientos sociales.

    Porque resulta cada vez más evidente que, con la aproximación del fin de la hegemonía industrial en el proceso de desarrollo del sistema, o de su distinto encaje en el conjunto del desarrollo productivo del conocimiento (dejémoslo así), se va aproximando también el fin de la actual hegemonía de las organizaciones (oficiales, a veces verdaderas ongs del estado) de los trabajadores más estables, los sindicatos.
    Al loro. Véase su función ya casi solo interna a los mecanismos del sistema, muy concretamente en Alemania, como se señalaba en otro debate, me parece.

    Koxme, agur.

  25. Salud, Koxme…

    En mis anteriores comentarios, he tratado de “fijar” la base del modo de producción capitalista en la producción del plusvalor y cómo esa base configura la raíz de la lucha de clases. También he establecido una diferenciación entre el análisis histórico concreto, y el análisis teórico, que posibilita analizar la diversidad estableciendo una lógica interna común.
    Lo que define al capitalismo, su “infraestructura”, es el ciclo D-M-D´, en un espacio fisíco (regiones, estados, sistema mundial…) y en un tiempo determinados, y es el trabajo asalariado, el que posibilita que D´ sea de un valor superior al de D, es decir, la producción de plusvalor y la posibilidad de su reproducción ampliada. Este es el núcleo definitorio, y el que establece dos posiciones fundamentales: el que posee y/o gestiona el capital, y el que sólo posee su fuerza de trabajo, cognitiva, física y/o cualificado o no cualificada.
    El modo de producción capitalista, ha integrado formas de producción previas, y en su seno pueden surgir nuevas formas, incluso de carácter “autogestionario-cooperativista”, pero el carácter dominante del capitalismo, implica su integración en la lógica general del ciclo D-M-D´. Este esquema general, de carácter analítico, es lo que me refería que precisa ser llevado al terreno histórico-concreto, y la forma en la que “existe” en la realidad.
    La reproducción del capitalismo, su implantación y sostenimiento en el tiempo, fue generalmente afrontada por los primeros marxistas, desde el poder de la clase dominante ejercido desde el Estado, entendiéndose éste como instrumento a su servicio. La represión y la violencia, fueron el recurso teórico a la dominación.

    En uno de los primeros comentarios que realicé, a propósito de Gramsci, lo ubiqué como uno de mis teóricos marxistas de referencia ya que, desde mi perspectiva, establece una ruptura teórica con cierto “esquematismo” y “economicismo” heredados de la revolución soviética. Su diferenciación entre Sociedad civil y Sociedad política, la identificación de mecanismos de dominación ideológica y la necesidad de desarrollar, a su vez, una estrategia de confrontación ideológica y política, de una “guerra de posiciones”, etc… De esta manera, aportó nuevas bases sobre las que desarrollar la lucha de clases y la forma de articular bloques sociales integrados por clases y fracciones de clase, en la que la toma del poder requiere de una contra-hegemonía política e ideológica.
    Con posterioridad, ya en los años 60-70, autores como Nicos Poulantzas o Althusser, dan una forma más acabada al problema del dominio ideológico, y desarrollan el concepto de “Aparatos ideológicos del Estado” , para diferenciarlo de los “Aparatos Represivos del Estado”. Los sindicatos e incluso los partidos políticos socialdemócratas y/o eurocomunistas, constituirían parte de los aparatos ideológicos del estado, y pilares fundamentales del “encauzamiento” de la lucha de clases hacia formas sistémicas. Pero no por ello, podemos negar la existencia de las clases sociales, y la condición de sujeto de la clase trabajadora para afrontar una transformación radical del sistema. Insisto en que desvirtuar el concepto de clase, forma parte de la estrategia de la clase dominante, para impedir la formación de un sujeto que puede destruir su poder establecido.

    Cualquier estrategia revolucionaria, debe ser planteada desde los cinco frentes de lucha. Si en la coyuntura actual las organizaciones revolucionarias, interpelando a la clase trabajadora desde el concepto ideológico “clase trabajadora”, no logran que ésta se reconozca como tal y tome conciencia de su función política revolucionaria, y sea necesario reforzar el frente del movimiento popular o incluso actuar desde el frente institucional, como táctica revolucionaria, perfecto, al fin y al cabo es generar conciencia, lucha y organización, pero el sujeto debe ser colectivo, y lo que dota de colectividad a la lucha, nos remite de nuevo a la radical separación entre trabajo y capital.

    Un saludo, y decir que es muy gratificante este debate. He estado leyendo a Vercellone, y reconozco que tiene importantes intuiciones sobre el capitalismo en la fase actual… sigo en ello.

  26. Respuesta a Comunista abertzale (y para Mailua un apunte rápido) (I)

    Mailua, ya comentaremos, pero cuando dices que “el carácter dominante del capitalismo, implica su integración en la lógica general del ciclo D-M-D´, “ con lo que estoy evidentemente de acuerdo si hablamos del capitalismo “tradicional”, para simplificar, no olvides en cualquier caso que esto tiene que estar enmarcado ante todo en la contradicción esencial del sistema, de la que surgen las clases, también para simplificar, con relación al debate sobre lo de ver los trabajadores como clase, o todo el conjunto obrero como tal.

    Comunista aberzale,

    Reanudando un poco el asunto, quisiera arreglar ese arrebato por el invierno rojo alemán, porque tiene que quedar claro que no entendía de ninguna manera ventilar alguna particular sensibilidad hacia esa tragedia obrera europea. De cuyos polvos salieron además unos lodos monstruosos, para cualquier europeo además, porque me parece demasiado simplista descargar todo sobre el “pueblo” alemán, lo que pasó allá a partir de 1933, cuando muchos más sujetos sociales estaban en el ajo. Y la complicidad pasiva europea poco tiene que reprochar a la de los alemanes. Tanto para no olvidar, por ejemplo el Vaticano, con a la cabeza ese acomplejado filonazi encubierto de Pio XII, todavía traumatizado por el asalto rojo a la embajada vaticana de Monaco donde estaba encerrado y acojonado como nuncio, lo que explica solo en parte su cabrón papel encubridor de la posterior barbarie.
    O como los multimillonarios yanquis y de los demás estados capitalistas que financiaron el partido nazi. Sino, que quede bien claro, mi mosqueo está dirigido a toda esa banda de charlatanes que siguen todavía coleando llamándose comunistas, y que remueven, falsifican, ideologizan y esconden el proceso y, sobre todo, las muy importantes y todavía actuales contradicciones de la revolución fallida de Alemania. Punto.

    Luego, un tema muy pedestre: no sé si este es el lugar más apropiado para cuestiones tan cruciales, hablo de lo que en parte sublevas y que también hemos destapado más arriba. Porque, a lo mejor, asuntos tan fundamentales, que eso me parecen, se ven perdiendo en esta columna, que ya no seguirán mucho más de dos, y ni medio tambor ¿o no?

    Pero vamos, intentaré poner mis comas y apuntes. Lo tuyo lo meto entre “” “”, vale?

    1. “El capital venía con muchas lecciones aprendidas…”

    Eso es: hablamos a gusto de dialéctica, más bien como etiqueta, pero nos olvidamos de interpretar siempre la historia, la realidad y todos los procesos de manera dialéctica hasta el fondo. Dialéctica de clases, en primer lugar.
    Algunos suelen hablar de cabezas capitalistas pensantes que deciden esto y lo otro, estilo zeitgeist-bildeberg-etc, un poder por encima de las complejas contingencias socio-económicas de las masas, y del sistema económico-político cuando casi todo lo que aparece, la presunta iniciativa y mando inteligente del capital, no son nada más que fruto de la lucha de clases, del permanente choque contradictorio de muchos aspectos determinantes del desarrollo, en términos de clases.

    Por ejemplo: ¿De donde ha salido el auge económico vascongado, que hoy nos pone casi al nivel alemán o eso? ¿Acaso de la genial innovación de cipayos españ-vaticanos PNVeros, que se habrían sacado de la manga Xabin-neguritica muy buenas ideas de administración, inversión, innovación, investigación, formación, planificación (los clusters, por ejemplo, o los centros tecnológicos etcétera…)? ¿O NO ES PORQUE la burguesía vasquespañola se ha visto obligada, forzada para su misma supervivencia, a hacer frente con inteligencia y astucia, a un potente y realmente peligroso movimiento social, de paso armado, y de lo más pujante del continente, y que por lo tanto tenían que enfrentarse con muy sólidas ocurrencias, en vez de enladrillarse a saco como ahí abajo?

    Eso es pura lucha de clases. Y además, los vencedores, los que manejan con cabeza el poder (que los xabinsemeak esto lo saben cocinar) subsumen, integran, asumen todas esas energías sociales de movimientos y clases populares en marcha, para transformarlas en energías productivas sistémicas, y de acumulación privada naturalmente.
    Y la lucha del movimiento desbordaba de ideas, dinámicas, energías, habilidades y capacidades que el Capital tenía que subsumir, para poder sobrevivir al reto, en este caso de conflicto abierto además. Socialista revolucionario, se decía. Hasta ayer.

    Integrar y, de paso, lanzando desafíos y contra-ataques de gran alcance, que dime tú si no lo son envites y hordagos como la brutal reestructuración de la M. Izquierda (Euskalduna, AHV, etc!), el Guggen, y todo lo que, por ejemplo, al cerdo de Azkuna le han gratificado sus colegas y amos. Lo que Marx dijo de forma muy clara: donde más aprende la patronal, es en la lucha y de la crítica de su antagonista potencialmente mortal! Más aún de sus vanguardias, por supuesto. El capital avanza, se transforma, gracias (también) a la crítica – de todo tipo, armas inclusive – de su enemigo objetivo, cuando este no consigue ganar sus insurrecciones. Casi siempre, mecagoendios, hasta ahora.
    Me estoy alargando, vamos a otro tema.

    2. Taylor y su tecnología y política, llamada taylorismo, como política productiva.

    Si en las banderas, es un decir, de la revolución soviética ponemos a Marx y Lenin, el sistema dominante, en su respuesta global (se estaban cagando de miedo, sobre todo porque no registraron únicamente las insurrecciones anti-zarista y alemana, sino las de muchos más países, China, Gabachilandia, Italia, USA, o en la misma Bizkaia, etc. Hasta en Suiza disparó el ejército en Zürich, en 1917, así como en Bilbo en los mismos meses, matando a obreros rebeldes; y muchas más que los estalinistas de manual se olvidan), decía, el sistema en sus banderas de contraofensiva general tuvo a Taylor, Ford, Keynes, y también Roosevelt, etc. y por lo tanto es importante analizar esta cuestión, que no tuvo, entonces, casi ningún análisis marxiano, siendo todo copado por el mando político y teórico marxista soviético, post-revolucionario por supuesto:

    como las patronales mundiales atacaron y descompusieron el sector trabajador de la clase que protagonizó gran parte de esos acontecimientos, en primer lugar. Y Taylor abrió la espita.
    Dirigieron así su inteligencia reestructuradora hacia ese o esos sectores muy determinados que, como en Pietroburgo o Berlín, estaban en la cabeza, o eran los motores centrales, de las luchas. Para lo de Taylor, es precisamente eso lo que explica de forma muy sintética, pero profunda y clara, Vercellone (*), y muchos más marxianos.
    Mientras que los llamados marxistas, fieles creyentes de San Marx versión Academia de las “ciencias” de Mosca, seguían – y siguen – con sus versículos, así como los fundamentalistas o fascistas árabes & cias con su Corán.
    Stop, por el momento.
    Koxme

  27. Respuesta a Comunista abertzale (II)

    3.
    “Evidentemente la clase no es un todo homogéneo”.
    Ya. Sino todo lo contrario!!!
    La clase es homogénea para los curas ortodoxos. Los marxistas. Que aplican el evangelio de la lucha de clases como robots delante de unos presuntos fieles trabajadores. Virtuales, claro. Cuando no solo meten en el mismo saco ideológico a todos los sectores, figuras, aspectos, movimientos, expresiones de la clase obrera, de todos sus componentes, contradictorios entre ellos en muchos casos – ¿o un migrante, de Senegal, Quito o Cáceres, que se presenta mañana en Fagor para un contratillo basura, no tiene acaso contradicciones con el caxero de Arretxbaleta que necesita lo mismo para terminar el invierno en el monte? ¿Y acaso no son los dos, viviendo en Arrasate, dos obreros (vascos del “PTV”) en paro que buscan un empleo? – sino que resuelven la lucha de clases como el presunto o real trabajo ideológico, y cosas peores.
    Por eso también siguen lloriqueando sobre otro venerable San Partido, que se invente otra fórmula leninista-tesis de abril global y eso para arrastrar a “las masas obreras” a las barricadas, vaya desastre!

    Claro, podríamos hablar de coherencia de clase, o de campo obrero.
    Pero eso es otra cosa; lo que le contestaba aquí arriba a Mailua ayer:
    ver el punto 2. del comentario “Koxme-k dio: 19/01/2013 at 18:30 (II)”, de justo aquí arriba.

    Es decir: expropiación de los bienes comunes, alienación general y específicas y, luego, como consecuencia de estos dos primeros, y por supuesto del poder que ne saca la clase contraria, capitalista, la obligación de buscar trabajo: estos pueden ser los elementos de “homogeneidad” (no es el vocablo correcto, claro, es para entendernos) de la clase. Justamente por eso es antagónica al sistema, siendo su “víctima” estructural, necesaria y suficiente… por esas tres razones esenciales: expropiación, alienación y obligación a la explotación. (y, repito, no solo por el aspecto de la explotación bajo la ley de la plusvalía y correspondiente del valor trabajo y!!!).
    De ahí a ideologicizar una homogeneidad, bueno, ¿estamos locos? ¿Olvidando todas sus contradicciones internas? ¿Solo, por empezar con las que existen entre parados y empleados de la clase bajo plusvalización directa?

    *** Pero echa también un vistazo a lo de la flexiseguridad que acabo de ver: otro subversivo virtual lo trata en otro lugar. Son más listos que el copón, los explotadores, ahora con este cuento de flexibilizar, al mismo tiempo que hay que – ideología – segurizar!!! Pero: lógico, se trata de su supervivencia como clase.

    4. “Intuyo que esto podemos extrapolarlo a cualquier formación política y social en Euskal Herria. Incluso al mismo KAS de la época o a las organizaciones insurgentes”.
    Claro.
    A lo mejor sabes cual era el nivel de formación y trabajo marxiano, o aunque solo sea de ortodoxia marxista, que se iba instaurando en KAS desde que se agotó la oleada de debates revolucionarios (¿Cómo esta? je je…) de los años 60-70. Bastante desastre, a pesar de la enorme potencia que desplegó esa forma partido novedosa, también en ese siglo XX.

    Nada o casi, desaparecido el gran caldo en ebullición Fanon-gebarista-Marx-Trotzkymaoista y Cabral-Txao-Vietcong etcétera de los años 50-70, fundadores de nuestra “Era”. Como para no saber que lo que se necesitaba, visto lo que se estaba preparando. Para poder enfrentarse a la compleja fase de reestructuración económico-social y, sobre todo, de descomposición de la clase y de todo eso del “PTV”, bajo la ofensiva “enemiga” pos-transición franquista. Y no hablo aquí de la pikoletada, sino de sus amos socio-económicos. Los de aquí, en primer lugar. Todo lo contrario. Otro caldo estaba en el menú: el interclasismo, del que gozamos ahora a tutiplen.

    Es decir: por las razones que sea, que ahora no hay “espacio”, KAS representó la vanguardia nacional solo en la medida en que se podían mantener – ideológicamente, por supuesto – las ilusiones de PTV – ideológicas, entonces también inter-clasistas – sobre las cuales se había fundado, o derivado, una gran parte del trabajo político a partir de los 70-80. Parlamentario, en primer lugar, y dominante. Pero claro, olvídate de luchas de clases, ¿O no, iluso?

    Por lo tanto, tenemos una evidente realidad muy coja: mientras que sigue adelante el frente, o unidad, o soberanismo popular, o se le llame como más convenga para su desarrollo, y también para que se lo traguen los Padrinos famosos de Ayete, en este gran y activo – y todavía en una cierta ofensiva estratégica, todavía hoy – conjunto nacional abertzale, no existe ninguna, que yo sepa, referencia comunista radical, revolucionaria – o como decían los compis de la edad del hierro, socialista revolucionaria – capacitada para informar, digamos esto por lo menos, el proceso, y sus componentes realmente anti-capitalistas radicales, de fondo, a ver si me entiendes colega, que parece chino pero no lo es…. mejor así, para que los perezosos ideologizadores se aburran antes de entenderlo…. :-)

    5. No estoy de acuerdo con la antigua simpleza de división o separación del trabajo intelectual y el trabajo manual. Por lo menos, bajo el enfoque anterior. Hoy constatamos mucho más que eso, mucho más complejo, frente al desarrollo de la economía del conocimiento. A lo mejor ya hegemónica en muchas situaciones o tendencias sistémicas.

    Es decir: la clase obrera (ekile klasea?, o ekile mota?, no sé; o, como dicen por ahí, el campo obrero; otra vez: mucho, muchísimo más amplio que su sector trabajador empleado fijo/semifijo por la patronal ¿Y por el estado?) se compone hoy de tantas expresiones y figuras humanas individuales y colectivas, digamos, siempre dentro de lo dicho arriba por supuesto, y además cambiantes, transitorias e intermitentes, que es imposible empezar ahora a abrir un listado exhaustivo, si al mismo tiempo no avanzamos propuestas concretas de recomposición política. Que sean mínimamente válidas para aplicar en luchas actuales concretas, o como las llaman “sectoriales”, precisamente en función de esa recomposición.
    Y por supuesto también adaptables a la estrategia “soberanista” general. O en relación dialéctica de acumulación recíproca.

    La clase para sí no nace de un trabajo ideológico, aunque sí necesita de nuestro trabajo teórico, sino que se va manifestando sobre la base de praxis – intervenciones político-teóricas fundadas en las luchas en marcha – es decir, con propuestas generales estratégicas y por supuesto con las correspondientes bases teóricas, para que, como el reparto del trabajo por ejemplo, o la misma renta universal incondicional, otro ejemplo en apariencia conflictivo, vayan poniendo en evidencia sus contradicciones internas al mismo tiempo que las vías de posible recomposición, en cada momento y lugar.

    En Euskal Herria además, repito, en el marco general del movimiento independentista. Perdón, quería decir soberanista….

  28. Respuesta a Comunista abertzale (III)

    6.

    La definición de lo que llamas sujeto revolucionario NO es en ningún caso una cuestión ideológica.
    Es teórica: de aplicación del materialismo histórico, es decir, a la situación concreta de la manera más concreta (que precisamente es igual a conocer hasta el fondo, primero, la propia clase, copón!!!), que es de lo que hemos platicado hasta aquí, y poco más.

    Al contrario, con las ideologías te puedes inventar todo lo que quieras, por ejemplo ese Ptv que hoy, me parece, es un invento ideológico, además de político interclasista, y nada mas. Eso es.
    Las ideologías son religiones, por mucho que a esta palabrota de “ideología” se la haya puesto, por las razones que sea que ahora no me quiero alargar, sobre el altar de los discursos políticos, en el Sur de los Pirineos. Desde hace muchas décadas.
    Pero la enfermedad ideológica, esta contaminación del lenguaje marxista, viene desde muy lejos: Stalin/PCs, por ejemplo (¿Qué raro, no?). HASI inclusive, por supuesto. Por mucho marxismo-leninismo que se profesaba. Eso es: profesión, creencia, ideología. Y demasiada poca teoría. ¿Te lo imaginas un debate como este, en 1986 por ejemplo, y en un KAS local de tu pueblo, colega?

    7.

    Cuestión organizacional: ya lo había señalado. Hablar de ello ya es entrar en materia, a mi juicio. El sujeto y el objeto, el tiempo y el lugar, las referencias teóricas y prácticas, etc. determinan su desarrollo. A PARTIR DE LAS BASES TEÓRICAS – con algo de ideología, de acuerdo, pero sobre todo ética – QUE SE COMPARTAN PARA ELLO.
    Estamos muy lejos. Sobre todo en Europa. Por razones evidentes, como ese flexi-seguritarismo que nos están imponiendo.
    entonces, cuídate en salud, que queda curro. Mucho.
    (Encima, además del soberanista, claro).

    Koxme

    (*)
    Artículo: http://euskalherria.indymedia.org/eu/2013/01/83304.shtml
    Texto Vercellone completo: PDF adjunto al mismo artículo.

  29. Un articulo muy bueno, de lo mejor que os he leido.
    Y el debate realmente interesante, es bueno el kosme este, aunque la exposición es pelin confusa de seguir para los que no onocemos los entresijos y debates de vuestro movimiento con tantas referencias ‘internas’

  30. Xavi, prefiero casi ser mal, con lo que viene…

    Mailua,

    me gusta la honestidad (¿y tolerancia? o ¿temple?) con los que enfrentas el debate, aclarando otra vez, de forma diría casi brillante, los elementos clave, sólidos como acero, del discurso marxista clásico.
    Por supuesto, digo marxista sin sorna. No soy marxista, es evidente, tanto por decirlo explícitamente otra vez; sobre todo por la manera de plantear diferentes cuestiones que, en particular cuando contesto aquí, resultan a toda vista poco ortodoxas.

    Dicho esto, quiero añadir otro elemento muy positivo de tu discurso: la sincera atención hacia ciertos torpedos de profundidad. Que así se podrían llamar algunas de mis propuestas percibidas desde un instinto marxista-leninista, lo que desde luego delatas con tu desahogo, o posiblemente involuntaria incontinencia (natural, me parece, como marxista consecuente) cuando escribes: “Insisto en que desvirtuar el concepto de clase, forma parte de la estrategia de la clase dominante, para impedir la formación de un sujeto que puede destruir su poder establecido”.

    Creo que mi contestación a Comunista abertzale corta cualquier duda sobre esto, pero ya veremos.
    No tengo prisas. Así como tampoco me asustan los insultos que recibo casi regularmente en una tasca de otro eskualde, entre intelectuales borrachos y presumidos revolucionarios al titanio & coltran.

    Un marxista de acero, lo digo sin ninguna sorna.
    Pero eso ya no vale hoy para la lucha de clases, a mi juicio. También en parte por lo mismo que, pienso, Marx intuyó el peligro de la derivación ideológica de su curro teórico, analítico, y siempre crítico hasta del lenguaje, cuando afirmó que él (tampoco…) era marxista.

    Eso que expones de forma sintética, es la base a partir de la cual, poco más o menos, todos los comunistas materialistas nacidos en el siglo pasado, en pleno auge industrial global, hemos desarrollado nuestra propia ideología personal y, luego y en algunos casos, nuestro específico trabajo de formación y hasta investigación teórica, respecto a la realidad presente del sistema. Mientras otros se iban aferrando progresivamente y de manera ideológica a la dialéctica de Marx, tentando, por supuesto muchos de ellos, también de engrandecer o afinar en continuación esa ética personal comunista que nos une con un hilo rojo, brillante e incandescente a Marx, y a todos los millones de luchadoras que nos han precedido, y que siguen floreciendo por todos los lados, contra una prehistoria de la humanidad en la que nos quieren mantener las tan exiguas como poderosas minorías del sistema.

    Por lo tanto, voy a esperar que el excelente virus-vercellone haga algo de efecto. Sin fiebres y humos de tasca, mejor.
    Es una escuela de inteligencia e insurgencia que también he recurrido, casi siempre en los pasillos… esta de los marxianos italianos, y de toda la banda internacional – según algunos otra cara reformista del Capital, claro – que a mi juicio se está engrandeciendo en la lucha teórica, y en algunos casos ya política, contra el sistema.

    (De paso, honor al camarada Prospero, que acaba de salir para siempre!)
    Con todos sus límites también, de los que algunos ya han hablado aquí (neo-laborismo obrerista, multitudinarismo.., estado-nacionalismo, neo-economicismo, etc., inclusive el brigadismo laborista, lo siento Prospero!).

    Digo virus en sentido mayéutico, propositivo y se espera bien positivo, críticamente activador, si mejora el nivel ofensivo, teórico por empezar, anti-capitalista, de estas nuevas luchas que están a la vista.
    Porque tenemos de frente a un permanente desarrollo de la teoría reformista, que también tiene buenas bases en Euskalherria. No hablo únicamente de los repetidores del pasado, sino de verdaderos centros de pensamiento que trabajan en nuestro país.
    Más de un currinmaster se ha enterado de que aquí, Euskal Herria, se está jugando en un frente estratégico “de referencia” para el sistema, precisamente por su doble y muy profunda dialéctica general de desarrollo. Por lo tanto, un excelente laboratorio para intentar reformar “a mejor” el modo de expropiación, alienación y explotación humana. Capitalpacifistas, demoparticipativos sumisos, soberanistas de la autoexplotación, mmsspecialistas anti-lucha-de-clases, victimocráticos españestatalistas, federalguaysocialistas, cooperativoglobalistas, internacionalestatalistas, ¿tengo que seguir..? Hazlo tú, que ya sabes de esto también, seguro.

    Decía, frente al pensamiento capitalista inteligente de la nueva etapa sistémica, se necesitan esos estímulos marxianos, fundados en la metodología de Marx (no hay otro camino de salida, como tu también reflejas) y de los demás comunistas procreadores de teoría revolucionaria, cada uno en su específico terreno,
    desde el Che pasando por las Black Panters o Amilcar Cabral, y Argala o Txabi, etc, para entender las nuevas claves, que se añaden a las anteriores, en función de abrir puertas a una lucha de clases global y definitiva y, por supuesto, a la liberación nacional de todos los pueblos,
    que son millares, oprimidos por estados-nación de vario cuño capitalista.

    Sin embargo, hablando justamente de clases, y cuanto más lo pienso desde hace pocos días, podría decir, me estoy convenciendo que esa idea del campo, que nace de la física teórica más avanzada, no estaría tan mal. Pero lo dejo aquí por el momento, seguro que habrá otras ocasiones de machacar el trigo.

    Me quedo por ahora con las reflexiones que subleva C. abrtz. porque me parece que esa es una excelente base, y sobre todo bien concreta, para avanzar en lo político. Me refiero también, o sobre todo, a lo que he comentado aquí arriba sobre ello, en I, II y III.

    Entonces, a ver como iremos “encajando dialécticamente” las dos contradicciones importantes que tenemos los dos, y que aparecen de manera bastante evidente de todo esto:

    * la concepción de la clase obrera, vasca y global
    * la dialéctica entre las contr. fundamental y principal en nuestra lucha nacional.

    Resuelto esto, ya iremos juntos a por el palacio de invierno ¿vale?
    (Esperemos que el Zar no tome nota desde google del asunto…).

  31. Aupa Koxme: (i)

    Ke caña chaval!!!… para un poco que me vuelvo loco. A muchas cuestiones me enfrentas. Casi tantas como a las que plantea Petriko a distintos niveles.

    Ante todo dos cuestiones previas:

    La primera. Empezaré por un asunto sencillo. Y la planteo con respeto. Enfilo una crítica hacia ti, benigna por supuesto, pues eres lo suficientemente inteligente y capaz de desarrollar tus planteamientos sin necesidad de utilizar esa especie de…” y tú más…” constantemente. No necesitas apoyarte en las lógicas de los contrincantes comunistas, desacreditarlas, para potenciar tu reflexión. Pienso que se pueden rebatir pero con otro estilo compi.

    La segunda. Hace muchos años me avergonzaba ser comunista, reconocerlo, hoy en día ya no me sucede. Soy un currela que perdió la esperanza de transformar esta sociedad. Mi mundo se vino abajo hace tiempo, mi condición social me ha hecho avergonzarme ante el “triunfo” del dinero (y no solo en el mundo de los vivos sino también en el mundo de la muerte…). Esta es mi confesión.

    Sin embargo, poder debatir y observar que aún quedan dignidades que salen de nuevo a la luz en esta oscuridad que nos rodea, equivocadas o no, me reconforta de tal manera que muchas cosas de mi limitado entorno vuelven a adquirir cierto sentido y me animan a volver al combate. No quiero estropearlo desdeñando a nadie, particularmente necesito la confrontación en términos ideológicos o teóricos (como prefieras) para poder tener certezas de que el cambio, la ruptura puede ser posible.

  32. Aupa Koxme: (II)

    Voy ahora por partes. intentaré seguir una secuencia lógica de toda tu argumentación, tenemos que ir concretando, en realidad en muchas cuestiones estoy deacuerdo pero me gustaría matizar.

    En primer lugar afirmas…” la presunta iniciativa y mando inteligente del capital, no son nada más que fruto de la lucha de clases, del permanente choque contradictorio de muchos aspectos determinantes del desarrollo, en términos de clases.Por ejemplo: ¿De donde ha salido el auge económico vascongado, que hoy nos pone casi al nivel alemán o eso? ¿Acaso de la genial innovación de cipayos españ-vaticanos PNVeros, que se habrían sacado de la manga Xabin-neguritica muy buenas ideas de administración, inversión, innovación, investigación, formación, planificación (los clusters, por ejemplo, o los centros tecnológicos etcétera…)? ¿O NO ES PORQUE la burguesía vasquespañola se ha visto obligada, forzada para su misma supervivencia, a hacer frente con inteligencia y astucia, a un potente y realmente peligroso movimiento social, de paso armado, y de lo más pujante del continente, y que por lo tanto tenían que enfrentarse con muy sólidas ocurrencias, en vez de enladrillarse a saco como ahí abajo?”

    Las repuestas o iniciativas del capital no sólo responden a la situación de la lucha contra su oponente de clase. Si los currelas tenemos contradicciones internas también las tiene la burguesía…¿no te parece…? Su supervivencia depende de la lucha por los espacios entre ellos. Ver las contradicciones de nuestros enemigos no es cosa fácil y hay que saber potenciarlos. En el caso de Euskal Herria, en las insurgencias armadas siempre estuvo presente este asunto y para los milis, más que para los polimilis, la cuestión de las distintas fracciones de clase que impregnaban el que tu denominas campo obrero de ahí supongo la lógica por la opción política de una unidad popular y no un partido… (simplificando).

    Enlazando con esto afirmas…: “no existe ninguna, que yo sepa, referencia comunista radical, revolucionaria – o como decían los compis de la edad del hierro, socialista revolucionaria – capacitada para informar, digamos esto por lo menos, el proceso, y sus componentes realmente anti-capitalistas radicales, de fondo, a ver si me entiendes colega, que parece chino pero no lo es…. mejor así, para que los perezosos ideologizadores se aburran antes de entenderlo….”. Te respondo que puede que tengas razón, pero a medias. Han existido en la formación social vasca, a ráfagas, con más desaciertos que la ostia organizaciones y referencias comunistas. Además de ser, la comunista claro, una concepción que siempre ha parecido responder más a intereses españolistas imperiales, los pocos comunistas abertzales desde los años 70 han estado sometidos a muchas presiones y su encage en el movimiento emancipatorio ha sido muy vulnerable y difícil. Es más, el asunto del comunismo parecía conllevar un estigma, una marca permanente: ideología exógena al Pueblo vasco. había por tanto que disimular y en el Movimiento Popular incluso desdoblarse para no parecer lo que realmente se era… que le pregunten ahora a los de EHK cuando se les ha pedido la colaboración para la lucha social y posteriormente se les ha dejado de lado en el mejor de los casos o se les ha despreciado.

  33. Aupa Koxme: (III)

    La recomposición política de la clase no sólo responde al análisis teórico de sus fracciones y a la penetración de los comunistas en ellas. También y fundamentalmente, como bien apuntas, a la participación en la confrontación contra el sistema, lo que la hace identificarse “de si” en “para si” y donde se genera la solidaridad y el apoyo mutuo… seas funcionario o peón de la construcción, en Legazpia o en Sestao… parado en Barakaldo y baserritarra en Lastur. Sobre la marcha se construye la organización, siempre intentando prever por supuesto.

    En esta lucha a muerte entre capital y trabajo tu reconoces que..: “La clase para sí no nace de un trabajo ideológico, aunque sí necesita de nuestro trabajo teórico, sino que se va manifestando sobre la base de praxis – intervenciones político-teóricas fundadas en las luchas en marcha – es decir, con propuestas generales estratégicas y por supuesto con las correspondientes bases teóricas, para que, como el reparto del trabajo por ejemplo, o la misma renta universal incondicional, otro ejemplo en apariencia conflictivo, vayan poniendo en evidencia sus contradicciones internas al mismo tiempo que las vías de posible recomposición, en cada momento y lugar¨. Bien, bien, bien. Desde mi modesta opinión yo a eso lo denomino VANGUARDIA y su interrelación con la lucha de masas, sindical, política… para resumir, los cinco frentes. Aquí podemos discutir cómo se materializa y en este punto seguramente es donde podremos batirnos en duelo dialéctico.

    Finalmente. La dichosa división del trabajo, lo intelectual y lo manual…ainsssssssss. Cuestión peliaguda porque también genera divisiones de clase e impide la construcción socialista, ya sea en la fase industrial o en la del conocimiento como te gusta expresar.

    Lenin recoge el problema advirtiendo sobre lo inadecuado de identificar y de reducir las reaciones sociales de producción a las relaciones jurídicas de propiedad. Pero repito que vuelve a cometer el error de asumir como un problema político la abolición de la propiedad privada de los medios de producción y de encasillar la división del trabajo como un asunto económico que se resolvería a la postre con el desarrollo de las fuerzas productivas.

    Era previsible, pensaba Lenin, que con la educación de los trabajadores, así como la simplificación de las labores de contabilidad y organizacional, el trabajo intelectual pudiera ser llevado a cabo por cualquier obrero. ¿realmente piensas que en la revolución del conocimiento esto es posible…?

    Así pues, ya no hay trabajadores especializados, de hecho se puede rotar en el puesto de trabajo y así desaparecen las jerarquías y las diferencias de salario… ¿es esta una tendencia en la actual fase del capitalismo?

  34. Aupa Koxme: (IV)

    Una cuestión más y me callo ya que va siendo hora… Respecto a los sucesos en la Alemania de 1917-19. Sobre su fracaso, sobre si el capital acierta o fracasa la vía elegida, es decir. agudiza el sistema las contradicciones dentro de la clase o, por el contrario, la vía insurreccional se demuestra inviable tal y como era concebida y desde aquí realzo el acierto, en plena europa occidental de la vía insurgente armada vasca, al menos hasta el año 1975 con la doctrina de la espiral de la Acción-represión-acción.

    El ejemplo que ha predominado como modelo referencial insurreccional es la Revolución de Octubre en la Rusia de 1917. Pero el estudio de ese hito histórico desde la perspectiva del desarrollo de los acontecimientos pone en cuestión que tal suceso respondiese a un sólo y único movimiento militar. Realizando una amplia retrospectiva más profunda, desde 1914 en concreto, permitiría una interpretación de que la Revolución soviética se adecúa más a los planteamientos de desarrollo de una Guerra Revolucionaria que a los de una insurrección urbana tal y como se ha venido entendiendo, lo que facilitó sobremanera a los bolcheviques extender sus planteamientos ideológicos que les llevaron a la victoria.

    Así, el mito de la insurrección como desencadenante de la conquista del poder que aplicó también la IIIª Internacional, facilitó la derrota de los movimientos revolucionarios en Irlanda (Levantamiento de Pascua), en países centro europeos como Alemania y Hungría y en Asia, es el caso de las sublevaciones en ciudades chinas como Shangai, Nanchang y Cantón, durante los años 20 del siglo pasado.

    Tal y como se configura la sociedad vasca de la época, la militancia de ETA asimila progresivamente que va a tener que realizar un esfuerzo de originalidad si desea llevar el enfrentamiento a cotas cualitativamente superiores. En este sentido, si bien en el entorno geopolítico vasco y en la tradición revolucionaria europea, se contemplaba la insurrección como un medio factible (dadas las condiciones de desarrollo económico y de urbanidad) para derrocar a un gobierno opresivo mediante un golpe único y definitivo con la toma del poder de manera inmediata, la realidad mostraba que tal acto no podía ser llevado a efecto con un mínimo de garantías.

    La Guerra Revolucionaria por tanto, aunque concebida por los miembros de ETA de forma idealista al comienzo, se vislumbra como el instrumento más adecuado y capaz para un proceso que debe tener presente las características de la formación social donde se intenta desarrollar. Naturalmente, la sociedad vasca es preeminentemente urbana… por lo que no es posible crear zonas liberadas ni acosar las ciudades desde el campo. Pero los argumentos economicistas, basados en la estructura productiva o demográfica, en el que se escudan algunos para descalificar el intento armado no son un impedimento para los militantes de ETA. La estrechez de miras respecto a la lucha armada simplemente denota las incapacidades de los que realmente no tienen interés en aplicar con creatividad los principios de la Guerra Revolucionaria en las condiciones específicas de la lucha nacional y de clases en territorio vasco.

  35. Koxme…

    No sé, desde tu planteamiento, pareciera como si los “marxistas” no hubieramos evolucionado en lo teórico desde Lenin, y no nos hubiéramos ocupado de ir cubriendo las indudables lagunas que el materialismo histórico, en tanto que ciencia, presentaba y las transformaciones del capitalismo concretadas en los diferentes modelos de acumulación.

    Otra cuestión diferente, es cómo las diferentes aportaciones son articuladas dentro del modelo teórico desde el que tratamos de entender la realidad y cambiarla. En tu caso, parece que te han conducido a un cuestionamiento de ciertos elementos del marxismo, y hacia una reelaboración teórica de las clases sociales, considerando el esquema marxista como superado y obsoleto.
    En mi caso y en el de otra gente de, indudablemente con mayor formación que la que mi trayectoria autodidacta, a tiempo parcial, que me ha permitido mi trabajo, cuestiones familiares y mi militancia, integramos lo valioso de aportaciones incluso no marxistas, en el esquema general del materialismo histórico que, como podrás suponer, no considero superado, ni mucho menos.

    Y no, en ningún momento he considerado que tu análisis tenga bases reformistas. Encuadro tus planteamientos dentro de una misma lógica de la que parten los mios propios, en definitiva, entender los mecanismos de opresión del capitalismo, y cómo puede desarrollarse un movimiento que lo destruya para construir el socialismo. Tampoco suelo tener conversaciones “de tasca” y precisamente, porque tus exposiciones no las considero “de tasca” creo que es gratificante y valioso un ámbito como el de Borroka Garaia Da para confrontar posicionamientos teóricos. Los revolucionarios de red y facebook, y los cuenta-batallitas de bar, tampoco gozan de mi predilección.

    El capitalismo, tal y como ya te expuse, parte de la infraestructura del ciclo del capital, representado por la expresión analítica D-M-D´. Este ciclo se cumple con todo rigor en cualquier momento histórico del capitalismo, a pesar de que su materialización concreta nos lleve a hablar de modelos de acumulación, como formas históricas de articulación del capitalismo (fordismo, neoliberalismo…) e incluso podemos ir al nivel de análisis más concreto de los Estados Nación, realidades nacionales, etc… donde dichos modelos de acumulación muestran evidentes diferencias, generalmente ligadas a la lucha de clases, y a las propias dinámicas políticas e ideológicas concretas.

    La diferenciación entre capitalismo industrial y capitalismo cognitivo, no es nueva, Vercellone ciertamente no es el primero que establece esta diferenciación. Y el cuestionamiento del análisis de clase, el querer reconstruir “el sujeto revolucionario”, tampoco es nuevo. El marxismo “crítico”, figuras como Marcusse, ya apuntaban en sus reflexiones la integración de la clase obrera en el sistema, y la búsqueda incluso en el ámbito del psicoanálisis, de respuestas al por qué la clase trabajadora no cumple “su misión histórica”.
    La diferenciación, o mejor dicho, el corte que realizan ciertos autores entre capitalismo tradicional y capitalismo cognitivo, parte de una evidente transformación del modelo capitalista. Es decir, existen suficientes bases empíricas para hablar de un capitalismo de características heterogéneas respecto al modelo fondista y/o industrial. Negar esto, no es que sea “ideológico”, simplemente es absurdo. El desarrollo de las fuerzas productivas, los procesos operados de desindustrialización, deslocalizaciones, nueva división internacional del trabajo y de los procesos productivos… lo que quieras, pero el problema es como se gestiona dicha evidencia empírica, que planteamiento teórico surge de ella y a qué consecuencias prácticas se termina por llegar.
    Por ejemplo, la conclusión a la que tu llegas, es muy clara, resumiendo tus comentarios, sería: las transformaciones del capitalismo, son cualitativas, no podemos seguir hablando del mismo capitalismo, la creación de plusvalor, ya no es relevante en el nuevo capitalismo cognitivo, el sistema de clases se ha visto modificado y el sujeto revolucionario, no puede ser construido desde la clase trabajadora, ya que la clase trabajadora fue sujeto en el capitalismo fordista, pero ya no lo es.

    A nivel concreto, tu reflexión seguiría por articular un nuevo sujeto, en el que el movimiento obrero, sería otro movimiento más, no el central ni mucho menos, al mismo nivel que otros movimientos y resistencias, provocados por otras contradicciones generadas en el capitalismo, al mismo nivel –o más- de potencialidad revolucionaria. Tu propuesta sería hablar de un “campo” en lugar de clase, para reflejar esta diversidad de resistencias, si bien no has concretado demasiado el concepto de campo. Perdón si he simplificado tu aportación, pero no creo haberla manipulado o desvirtuado –si es así me corriges-.
    Clarificado esto, en otro comentario iré hacia cuestiones más concretas y ligadas a nuestro “marco nacional de lucha de clases” donde realmente pueden tener relevancia nuestras aportaciones.

    Un saludo.

  36. Comunista Abertzale también sigue dando kaña: pues vamos con ello. Luego le contesto a Jon Mailua.

    Kaixo lagun! (I)

    A tus cuestiones finales sobre le Era del Hierro, que propones en el IV del lunes 21, no voy a contestar, directa y expresamente. No me considero apto, capacitado digamos, y por otras varias y evidentes razones. Como que estamos todavía bajo el trauma – muy bien fabricado – de una presunta derrota militar, hablando en plata, por lo que no parece (todavía) oportuno que cada uno saque su postre, más o menos especialidad de la casa. Para que luego otros se saquen un puro y así siguiendo.

    Sin embargo, sugiriendo aquí más reflexiones sobre los demás temas que planteas, ya tendrás ingrediente químicos suficientes para ese laboratorio muy especializado…

    A. Ser comunista.

    En una de las muy simpáticas páginas de rojos materiales vascos, y más coloreada todavía que eso, que extrañamente se abre con una capela tejana que no me gusta para nada, Pintxogorria, acaban de publicar una entrevista a Hardt (*), un colega de Toni “el reformista”, que así le definen algunos vetero-comunistas, donde ofrece una clave muy buena para entender el verdadero y espantoso desastre que supuso, para el movimiento obrero mundial, el agotamiento, involución y degeneración del mayor acontecimiento histórico del siglo pasado: la revolución socialista del imperio feudal-capitalista de los zares.

    No me parece ninguna casualidad que, si te fijas bien, esa misma entrevista de Pintxo haya logrado superar la cuota de 200 lecturas, sin hablar de las españolas, etc, visto que también se ha publicado en otras web del estado colonial. Seguro, en mi opinión, que uno de los pasajes que más han dejado marcas es el siguiente (ten en cuenta que la entrevista está hecha en Polonia!):

    “Puedo imaginar que para muchos lectores polacos el concepto de comunismo se haya vuelto tan corrupto que no quieran ni oír hablar del mismo. En el discurso estándar actual para muchas personas (en los países post-socialistas y en otros lugares), comunismo significa rígida burocracia estatal, total control estatal de la economía y actividad social, supresión del disenso político, sacrificio de los trabajadores por el bien nacional, restricciones de la libertad de expresión, etc…”

    Bien. Esto no explica el fenómeno, digamos, pero lo describe bastante claramente.
    Entonces, sin entrar en los detalles de tu contestación (I), que hay muchos que se podrían trabajar, me limito a “desvelarte” las razones de mi incontinencia rabiosa, hacía todo aquello que no hace que alargar la contaminación del término comunismo, al repetir las mismas bases ideológicas, por supuesto, pero también teóricas, de esa monstruosa instauración de una religión sovieto-socialista (a), para nada marxiana, muy materialista pero para nada socialmente dialéctica, es decir, no o anti obrera, y podría seguir, en función de instaurar y justificar un capitalismo de estado en un “solo” país (se trataba y se trata en realidad más de 30 naciones, las que la funesta aplicación mecánica de la dictadura del proletariado casi anuló en su desarrollo socialista, y cortó en su autodeterminación – leninista, digamos -).

    Concluyo diciendo – seguro que esto dará mucho más de sí, por ejemplo con Mailua, que también se podría poner bien nerviosillo…- que el rescate positivo, materialista y dialéctico del término comunismo, y sobre todo del concepto (que Hardt plantea muy bien a mi juicio, en varios puntos, empezando por la continuación del párrafo citado arriba) no es ninguna casualidad. Por ejemplo, en nuestro país, ya hace algún tiempo que iba saliendo, poco a poco pero de forma propositiva, crítica y en creciendo, con relación al chicle “socialismo” mascado hasta por las ovejas, por estos aralares…
    Hasta podemos reconocer que es sólo en los dos últimos años, o hasta podríamos apurar a uno, que registramos en Euskal Herria este fenómeno público de recuperación y valorización marxiana del COMUNISMO. Después de la inflación extrema, desde hace décadas, del SOCIALISMO.

    Porque un comunista – subrayo, no un comunista (solo) ideológico – sabe perfectamente que solo es válido el socialismo, la lucha socialista, entendidos como transición desde el capitalismo hacia otro modo de desarrollo humano radicalmente distinto (no en las formas, rollos tenebrosos de dictaduras y eso, sino como agotamiento de las clases, del estado, de la explotación, etc, etc, etc, etc.). Pero no de forma ideológica – URSS “socialista” – sino concreta: de lucha de clases en permanente desarrollo. En la URSS había clases, mecagoenlaputa, ¡y cómo! por mucho partido seudobrero al mando, y todo el rollo que nos han vendido y nos venden todavía, los momificadores ideológicos de Marx.
    Por eso te agobio tanto con lo del estalinismo.

    De otra forma, más de diezmil veces lo hemos visto y lo vemos: el socialismo es pura reforma del sistema. Como el eurocomunismo y otras fantasmadas ideológico-políticas de los PC en rápida decadencia. Cuando no ligero y pasajero lavado de cara. O cosas peores: psoegalismo nacionalsocialismo y un infinito etcétera de -ismos, aquí también.

    (*)
    http://www.pintxogorria.net/index.php/marxismo-a-debate/el-marxismo-a-debate/3446-el-comunismo-es-la-critica-radical-de-todo-lo-que-existe
    Koxme

  37. Otros temas (II)

    B.

    La cuestión de las contradicciones internas de la burguesía.
    Que a mi juicio nos pueden interesar, ahora, solo en la medida en que tenemos capacidad de incidir sobre ellas. Pero somos tan pocos (jaja) y tenemos tan poco tiempo!…
    Por ejemplo: si la crisis político-institucional del estado colonial irá desembocando en un final del actual gobierno (b), por contradicciones internas o por planificación “Monti-style” de algún mando supremo… GoldmanObama & cias varias, por ejemplo, o PutinMerkel & ERT (curiosidad: ¿sabes que es eso de la ERT?) otro ejemplo válido (¿no te mosquea esa curiosa información que publica Gara también http://www.naiz.info/eu/actualidad/noticia/20130121/euskal-herria-y-catalunya-seran-estados-antes-de-2035-segun-expertos-rusos?) ¿para qué nos preocupamos de sus contradicciones, si ni tan siquiera controlamos las nuestras?

    D.

    Lo anterior, es una cuestión metodológica elemental, como se suele decir. Para volver al tema central, crucial, determinante: nuestra ignorancia teórica sobre nuestro mismo campo. Que es esto lo que nos tiene que ocupar, ante todo, de forma urgente, absoluta, prioritaria, teórica y práctica.
    Por lo tanto, volvemos a KAS, que al parecer te gusta el asunto en este contexto.
    Y lo voy a relacionar con la cuestión de la vanguardia, para intentar resumir, y además para no entrar demasiado en cuestiones tan interesantes también para el enemigo nacional de clase, por decirlo de alguna manera. Ni que decir de los de ahí abajo, en los mandriles.

    Dices, recordando KAS: “VANGUARDIA y su interrelación con la lucha de masas, sindical, política… para resumir, los cinco frentes. Aquí podemos discutir cómo se materializa y en este punto seguramente es donde podremos batirnos en duelo dialéctico”.

    La cuestión no es solo como se materializa.
    Y menos aún si y como se manifiesta “la penetración de los comunistas en ellas (las fracciones de la clase)”.
    Sino, al contrario, como en la organización – o proceso – que se pretende ‘Partido de la clase’ y hasta vanguardia, se conocen, asumen y trabajan a fondo esas contradicciones, esas diferentes figuras y expresiones obreras – no solo las trabajadoras, imagino que quede MUY claro! – y, además, como se manifiestan de manera muy específica, contradictoria por supuesto, a partir de sus encajes sociales, populares o proletarios digamos, y formas de lucha concreta de cada una de ellas, también a través de esa vanguardia.
    Por lo tanto, y no me quiero alargar más, porque la frase anterior la pondría en letras capitales encima de mi cama, pienso que KAS (d) iba agotando su papel de vanguardia (no entro en lo nacional, es algo en parte distinto) a medida:
    que se agotaba el referente social general dominante, el famoso Ptv, o que ese referente político se estaba haciendo hegemónico para la(s) organizacion(es), al mismo tiempo que perdía de contenido material y materialista, crítico y socialmente dialéctico;
    no se desarrollaba el trabajo teórico y de formación sobre o con las herramientas de análisis materialista histórico para entender la(s) clase(s) y sus componentes (por ejemplo bajo formas de movimiento social) a los que se pretendía responder, y hasta representar (LAB estaba en KAS, ¿o no?);
    se iba consolidando el ideologismo (por muy “marxista-leninistas” que algunos, raras veces por cierto como Txomin Z., se auto-definían), es decir: las referencias solo ideológicas de las cuestiones sociales, en vez de teóricas y científicas (te señalo este enlace bastante interesante que he apuntado sobre la cuestión: 1º Comentario en http://euskalherria.indymedia.org/eu/2012/01/78633.shtml),
    etc.

    E.

    Sobre los demás temas, tan importantes como la cuestión del trabajo intelectual y material, ya tendremos ocasión. Si no nos enfrentamos con los estudios más actuales, de otros camaradas comunistas, sobre el desarrollo cognitivo de la economía, nunca podremos entender lo que está pasando. Nos quitarán rajoyes para ponernos delante otros titiriteros de despiste, o nos hablaran de estatus-eses y feder-esas para confundirnos, pero seguiremos sin entender las nuevas claves – mundiales – de la lucha de clases. Y, de paso, de los procesos de autodeterminación que se están encendiendo por doquier, con los que estamos conectados materialmente, y menos, mucho menos ideológica y teóricamente (e). No hablemos de políticamente, en términos de clases, por supuesto.

    Desde luego, visto que hablas también de EHK, te diré que desconozco lo que hace y dice, por lo que tomo nota y nada más. Se necesita, la calle lo necesita, un referente político comunista , pero no tengo noticias. Es muy grave todo eso, pero seguro que también tiene buenas explicaciones en términos de clases. ¿A qué apostamos?

    Notas:
    (a)
    Soy cabezota: la fracasada revolución alemana es MUCHO más útil, además de interesante, como referencia para lucha de clases actual. Justamente porque puede abrir los ojos sobre contradicciones de fondo, obreras por empezar, y de organización naturalmente, que se escamotearon o no existieron en el curso del desarrollo soviético. Y que luego fueron anuladas, borradas, censuradas, de la historia obrera, por los que sabemos. Pero, claro, el mito “comunista” de la URSS, que ya en los años 20 empezaba a bajar de un proceso revolucionario hacia una “construcción socialista” de una única “Patria roja” y todo eso (ves como me reprimo, no?) substituyó hasta hace pocas décadas al trabajo marxiano, crítico, indispensable para hacer frente al cada vez más complejo desarrollo modélico patronal mundial.
    Por ejemplo: aquí en EH es solo desde hace muy poquitos años que ha aparecido el término de fordismo, y hasta de taylorismo entre las “izquierdas”, cuando, para un marxista serio, hubiera tenido que estar bajo las lupas por lo menos desde los años 30 del siglo pasado, cuando el Capital respondió a la revolución soviética,con esas tecnologías clave, aplicadas al proceso de desarrollo productivo y social mundial.

    (b)
    Trasladémonos del estado colonial al marco estatutizado vascongadillo: contradicciones entre Urkuilu e Imaz, o Arzallus y Basagoiti, etc, (personajes que podrían representar a varios sectores de la clase capitalista que nos estruja), o entre IberTrola y MCC, BBVA y Kutxa-purra, ya, pero si no hay tropas y frentes sólidos abiertos, ¿para qué hablar tanto de los parques botánicos del enemigo, cojones?

    (d)
    Esto no quita que, según mis conocimientos, nunca haya existido en la historia del movimiento obrero mundial y de las liberaciones nacionales, un nivel tan avanzado, complejo, inteligente, eficaz, táctica y estratégicamente activo y socialmente extendido como la coordinadora.
    Es decir: la forma partido hasta ahora más avanzada y desarrollada que se pueda encontrar en la historia obrera.
    Por esto, recordando la reflexión sobre la lucha de clases general, la respuesta de la patronal vasco-española ha sido tan profunda (social y económicamente), rápida (pocos países han cambiado como este en tan pocas décadas, pero no a base de drogas-ladrillo, sino estructuralmente) y, hay que reconocerlo: inteligente. Es decir: al nivel que nos merecíamos…
    Y tanto que estamos todavía bastante pillados, ¿no?

    (e)
    Mira por ejemplo el papel conservador e imperialista de Gara, como lo señalan en otro sito, cuando habla de Mali, ocultando la impresionante cuestión nacional Berebere, cerca de nosotros y comparable por lo menos a la de los kurdos, varios millones de personas separadas y oprimidas por los residuos estatales coloniales que para Gara parecen religión eterna. ¿Sería este el soberanismo de algunos?
    ¿Cómo es posible eludir la cuestión berebere, cuando con un mínimo de seriedad inter-nacionalista, y de aplicación geopolítica además, vemos que existen en África verdaderas contradicciones explosivas (ahora Malí) ligadas a la opresión árabe, colonial e imperialista de los pueblos ? ¿Eso no nos interesaría mucho, acaso, vista la situación en la que nos encontramos en la UE, por ejemplo?

    Bueno, agur, y a ver cuando salimos de lo virtual para la calle!

  38. Aupa J. Mailua (I)

    Mira Jon M, majo, he estado con secuelas varias, por fiestas del barrio etc. y estoy algo irascible, será por la “crisis”… así que no voy a ir con medias tintas, estilo asamblea de HB o cosas así. Que este es un debate al arma blanca, si no no vale.
    Desde luego, se nota que eres campeón de limar y entrecruzar contradicciones, también del lenguaje, y no me vengas por lo tanto con lo limitado de lo autodidacta, que es lo mejor que podemos hacer las personas de una pieza – se nota que lo eres – para no dejarse chupar por el sistema escolar y académico. Que además, este último, es el peor de los lavados de cerebros.

    Entonces, en primer lugar, entro a saco empezando por el final, con el que no estoy de acuerdo, y que me ha encendido la mecha. Dices: “(Entonces) iré hacia cuestiones más concretas y ligadas a nuestro marco nacional de lucha de clases donde realmente pueden tener relevancia nuestras aportaciones”.

    No estoy de acuerdo. Precisamente, ya no sé donde lo he puesto, será la resaca, ya he hablado de la dialéctica de lucha de clase de la dirección capitalista vascongada, o vasco-española, como respuesta al desafío mortal (para sus p.Negocios.v) – esto podía ser interpretado con bastante coherencia, si asumimos el gran potencial social objetivo del MLNV de hace 30 años poco más o menos – respuesta que ha puesto casi patas arriba la estructura económica, pero sobre todo social, de la CAF.
    (NFE es otra cosa distinta, con la solidaridad capitalista VW y otras cositas que sabemos).
    (De Iparralde, después del enfoque caradura de ministro gabacho-catalán Vals, el doble de Jauregui in the France, mejor callarse).

    Entonces: hechos tan simbólicos como significativos, como ese reconocimiento mafioso para Azkuna, o por qué no también ciertos análisis estratégicos estilo (http://www.naiz.info/eu/actualidad/noticia/20130121/euskal-herria-y-catalunya-seran-estados-antes-de-2035-segun-expertos-rusos, y un montón más de datos “casuales” que nos caen de vez en cuando acerca de lo bueno que lo hacemos los vascos en Europa, etc. no por último ciertos compromisos inter-estatales para reconducir completamente, y no al estilo HB, la insurgencia vasca hacia el redil parlamentario, etc. que nos entendemos espero, no harían sino confirmar el interés estratégico para que la variable incontrolada pirenaico-cántabra pase a ser controlada. Una buena cura de “crisis” europea no admite riesgos y rebabas, como las de hierro que coleaban por aquí.

    Y esto porque, después del gran acierto político del PTV, muy válido para salir de las ciénagas teóricas izquierdosas, y también xenófobas, heredadas del 36-39 y antes, y de todo el super-mugriento y tan defensivo como atrasado marxismo ibérico de la posguerra, nosotros también hemos terminado por dejar desde finales de los 70 el análisis, el estudio, el debate, el trabajo marxiano en manos de ideólogos marxistas, buenos o malos pero solo y únicamente repetidores, ortodoxos, parados al 1917 y todo eso.

    Entonces: sin herramientas válidas para entender lo que pasaba, y sobre todo iba llegando con la muy inteligente contraofensiva transición-estatuto- reestr. socio-económica-innovación (en muchos niveles claves del modelo) y, mira: hasta en uno de los campos (AEK-EKB-Ikastolak-etc.) donde teníamos una casi total iniciativa política. Además de la cultural, lógicamente. Y luego en los campos “superiores”, es un decir, y en todo ese estupendo aparato de investigación de muchos sectores – hasta El Huyar se han comido, los cabrones! – que representa la punta de lanza actual de nuestro desarrollo. Porque, mientras que la txakurrada cerraba Egin y Egunkaria, tanto para poner nombres, los de Xabinetxe se comían un gran pastel de energía popular, cultural, política…

    ¿Y nosotros qué? Por favor! Está bien cualquier homenaje al majo de Txomin Z. y a la putada o menos de Hasi y cosas así, pero ¿donde están los análisis teóricos y políticos correspondientes? ¿O se seguirá lamiendo heridas como gatitos mojados, ostia? ¿Hablando además de esa horrible “homogeneización ideológica” taparrabos?
    Porque una sana actitud marxiana, materialistas y radicalmente crítica, es la que toma en sus manos los instrumentos de Marx, para seguir metiendo el cuchillo, mejor el bisturí, en las entrañas sociales, para entender qué pasa y como seguir el camino socialista-revolucionario, dicho con esa etiqueta que se llevaba en la Era anterior.
    Koxme

  39. Aupa (II) !

    Luego Mailua, cuando escribes por ejemplo recordando a Marcuse, que “la integración de la clase obrera en el sistema, y la búsqueda incluso en el ámbito del psicoanálisis, de respuestas al por qué la clase trabajadora no cumple su misión histórica”, solo delatas a mi juicio una parte o un lenguaje de esa herencia ortodoxa que decía aquí arriba.
    Vamos a ver:

    1)

    La clase obrera es parte integrada material esencial del sistema. La integración ideológica es el proceso inducido, y no lo contrario, en el presente material. Sistema fundado, entre otras cosas, sobre el “mecanismo” (= dialéctica) de la lucha de clases, que si no se abre, estimula, impulsa desde el lado obrero, deja precisamente el terreno a la integración también política, y no lo contrario. El caso MLNV-PNV es sólo un ejemplo de gran magnitud histórica de esta dialéctica, para Euskal Herria,. Por otro lado, el Capital ya la tiene muy bien integrada y atada, por medio de la alienación trabajista heredada, y no tiene nada más que perfeccionar su trabajo. Y nuestro país es un campeón en esto, para bien y para mal.
    Pero, sobre todo estructuralmente, un gran componente obrero es parte de la maquinaria plusvalista: es la vida de cada día. Lo ideológico sigue, como sabemos desde Marx, sobre todo si se injerta sobre un lavado cristiano-sabiniano de cerebros, como eso de los vascos grandes currelas y etc.

    2)

    Una de las claves esenciales de esta activa integración material, son los procesos de división de la clase. Cuando además, Marx y el marxsimo, fueron copartícipes pasivos de esta división y en un cierto sentido, cuando admitían – si, si, lo siento, también el Gran Camarada, que compartía el mando de la Internacional con superobreros profesionales del copón, mientras despreciaba al lumpenproletariado (estoy haciendo crítica materialista, muy científica y hasta sicológica… del gran compi alemán, algo impregnado del virus trabajista, lo siento mucho por fieles & religiosos de Treviris). Primera gran división: entre obreros trabajadores y parados. Segunda, entre trabajadores explotados en la fábrica, y sus compañeras obreras reproductoras. Tercera, entre sectores en fase de alienación obrera total, como los estudiantes obreros, y los que ya se han acogido al machaque material plusvalista. Etc.
    El trabajo marxiano tiene que recuperar sin miedo, con disciplina materialista, estos lastres históricos. Sobre los que además se ha construido una de las herramientas más potentes del sistema: su sindicalismo.

    Es decir: es indispensable reconocer la de-composición de la clase, que ahora se está acelerando, con cada vez más formas y figuras de obreros, principalmente en los sectores explotados, o con relación a la dialéctica plusvalista. Donde la precariedad representa lo más claro y profundo del “fenómeno” obrero, hasta el punto de que hay negrianos que se quieren montar una “clase precaria”, increíble! – El ataque de división obrera, en el que están metidos hasta el cuello, de manera estructural, los sindicatos, es la clave de vuelta del poder patronal.
    Es así que tenemos que entender lo antegónico: la coherencia del campo, la clase para sí, su recomposición política, en fin de cuentas.

    3)

    Tanto es así, que los que llamas “procesos operados de desindustrialización, deslocalizaciones, nueva división internacional del trabajo y de los procesos productivos… lo que quieras” personalmente, más que desde una óptica economicista – y marxista – prefiero interpretarlos desde la óptica política de la lucha de clases, marxiana en su método esencial, aunque no aparezca inmediatamente como tal.
    Es decir: antes que una cuestión directa y claramente plusvalista, como la búsqueda de demandas obreras más baratas (¿se habla así, no?) y hasta de mejores condiciones productivas generales con relación al capital “fijo” (infraestructuras, tecnologías, impuestos, etc. además de la típización técnica de las figuras necesarias de trabajadores), tenemos que verlo ante todo como estrategia de división, de descomposición, de ataque directo anti-obrero en el marco global del desarrollo del sistema. Claro que la tasa de ganancia es central, pero la guerra es general.

    Porque, por ejemplo en el caso de la actual ofensiva europea anti-obrera, si seguimos repitiendo ante todo y en continuación la historia (también en parte real, claro) de las crisis sistémicas, haciendo hincapié sobre todo en la cuestión de las(s) tasa(s) de ganancia por ejemplo, no entenderemos nunca el alcance estratégico, en términos de lucha de clases, de la ofensiva patronal. Esta es otra diferencia entre marxista y marxianos, lo siento. Y te pregunto: ¿Dónde está la verdadera dialéctica de fondo del sistema?
    Así que te he contestado a lo otro también.

    4)

    Un breve apunte sobre tu “la clase trabajadora (que) no cumple su misión histórica”. Y te digo lo mismo: fuera ideologías, y lenguajes misioneros, primero, y segundo otra vez, más importante, que el (posible) papel histórico de la clase no se resuelve en la derrota del mecanismo D-M-D’, sino en la superación de la contradicción fundamental del sistema.
    Contradicción fundamental donde los trabajadores serían misioneros solo en la medida en que lucharan para la recomposición de toda la clase. Incluyendo el tema comunista fundamental de la propiedad, cojones, que tanto se nos olvidas a los vascones!
    Recomposición política, para sí, entonces absolutamente invencible, por supuesto. Que nunca se logrará si consideramos el sector empleado (más o menos fijo) como la clase en sí.
    Otra vez: para el Capital, es vital su división.

    5)

    Por lo tanto, puedo completar mi “no estoy de acuerdo” con lo de tu ir “hacia cuestiones más concretas y ligadas a nuestro marco nacional de lucha de clases, donde realmente pueden tener relevancia nuestras aportaciones”, si lo anterior queda muy muy claro.

    Hoy somos clase obrera, objetiva, o subjetivamente los comunistas no obreros, que los hay, de carácter mundial. Clase obrera mundial materialmente, no sólo de forma ideológica como en 1917, 18, etc. Donde las extensiones nacionales y estatales, solo pueden jugar un papel determinante en relación con luchas nacionales específicas, como aquí.
    El enemigo de clase es global, responde ya a una estrategia global, el sistema funciona mundialmente, el mayor medio de producción – Internet – es una maquinaria planetaria, y nosotros seguimos planteando estrategias “ de los trabajadores” de forma absurda en marcos nacionales de lucha de clase. O peor aún estatales, en los marcos institucionales sistémicos.
    Que, repito, solo tienen sentido con relación a las luchas de autodeterminación, y no más.
    Pero claro, esas luchas no son esencialmente luchas obreras casi nunca. Déjate del truco Ptv.

    6)

    Y, si se te ocurriera a ti también alguna resaca, espero que no… para llegar a tacharme por lo dicho ahora de anti-independentista, anti-soberanista, anti-PTV, etc. te contesto con el genial de Lenin, que ya entonces lo había pillado muy bien: imposible esa revolución sin luchas nacionales de autodeterminación, en concreto en el marco “ruso” (je je).

    Quiero decir: otra vez: nuestra vieja contradicción de los buenos tiempos… pero ahora cada vez más clara y global. Si no curramos las dos, lo que quiere decir luchar en cada una hasta el fondo y en unidad estratégica, nada de nada. Nos quedará la patochada de Urkuilu, un estatus de fachada, u otros estatutos neo-borbónicos y cosas federal-peores. Eso de la Dinamarca pirenaica, pero ahora con mucho precario, más sueldos proletarios de mierda, y venga TV, Facebook y todo eso a saco como prosumers bien atados, como dice aquel. Para dormirnos como siempre, e ilusionándonos con ideologías, de paso. ¿Cuántos siglos más?

    Aio!
    Koxme

  40. Koxme…

    No creo –y digo creo, porque quizás haya realizado alguna alusión inconsciente, o alguna simplificación conceptual- que haya afirmado en alguno de mis comentarios, que por clase trabajadora entiendo el sector de trabajadores asalariados fijos. La clase trabajadora está formada por todos aquellos que no tienen más que su fuerza de trabajo para ser vendida, ya lo he repetido en varias ocasiones, y creo que coincidimos en la evidencia de una clase trabajadora fragmentada. También señalé en el último comentario que, el capitalismo en su reestructuración iniciada en los años 80, y que significó la emergencia del modelo de acumulación neoliberal, representa una transformación cualitativa y cuantitativa, respecto al modelo fordista. Claro está, que hablamos fundamentalmente de las formaciones capitalistas centrales, no de las periféricas, donde el fordismo y los sectores productivos intensivos en capital variable frente a capital constante, siguen teniendo plena vigencia.

    La fragmentación de la clase trabajadora, con una estricta jerarquización salarial y condiciones materiales de explotación muy heterogéneas, es producto del desarrollo del propio capitalismo, es decir, coincido contigo en que dicha fragmentación procede del propio ámbito de la producción y que forme parte de la estrategia del capital para consolidar su poder desde la infraestructura del sistema. A partir de ahí, existen cuestiones que mencionas que, unas no comparto, y otras no termino de captarlas.

    La contradicción principal del sistema, se encuentra en la dinámica de confrontación entre capital y trabajo y, desde esa perspectiva, sí se resuelve en la derrota del mecanismo D-M-D´. Y eso es así porque no es una cuestión de los trabajadores más o menos fijos que trabajan en la producción de plusvalor, sino en el conjunto de “vendedores de fuerza de trabajo”, estén o no insertos en el sistema económico El mecanismo D-M-D´ es una estructura independiente de los trabajadores que produzcan plusvalor en un momento concreto. Por eso no entiendo tu insistencia en que los marxistas sólo pensamos la clase trabajadora en función de lxs que están insertos en el mercado laboral, y no aquellos que están desempleadxs, en la economía sumergida, en trabajo doméstico, inmigrantes o todos aquellos que no tienen más que su fuerza de trabajo para vender.

    Sobre el tema de “inducción ideológica”… mi perspectiva es que la ideología es otro campo de lucha de clases. Si bien la descomposición de la clase es un proceso inducido ya desde el ámbito de la producción misma, la ideología dominante establece una estructura en la que “la realidad”, termina por ser no ideológica, sino una evidencia que dota de sentido al conjunto de prácticas sociales. Una “realidad” en la que los extranjeros vienen “a robarnos el trabajo”, los que viven gracias a subsidios son “parásitos”, o trabajadores que son “de clase media”, al acceder a formas de consumo ostentoso… o, atención, QUE EL SALARIO RESPONDE AL TRABAJO QUE SE HA REALIZADO, o que el empresario tiene derecho a su beneficio, en tanto que da trabajo y pone en riesgo su fortuna personal.
    Desde la estructura ideológica dominante, se fragmenta a la clase trabajadora, porque para empezar, se la ha re-construido como “ciudadanos”, como “consumidores”, o como “trabajadores que trabajan gracias al riesgo asumido por los empresarios”, y no como productores de plusvalor gracias al trabajo que no les ha sido pagado.

    La contradicción “trabajista”, es central, porque el trabajo constituye la infraestructura de las sociedades humanas. La producción de valores de uso, precisa una organización que asegure la producción-circulación-distribución-consumo, como es lógico, y sólo desde una toma de conciencia de que el trabajo es lo radicalmente opuesto al capital, podemos restituir a la clase trabajadora su centralidad, lo que automáticamente nos lleva al cuestionamiento de la propiedad y del poder establecido, incluyendo el Estado.

    Pero lógicamente, esto no debe llevarnos al economicismo, ni mucho menos, ni a considerar que el sindicalismo es la base sobre la que desarrollar una estrategia anticapitalista. Las clases sociales en el sentido revolucionario existen desde la lucha de clases, y la imposibilidad de reconciliar trabajo y capital. Que la lucha de clases implica el que ciertas fracciones de la clase trabajadora sean reaccionarias porque su salario, su posición, su consumo, les hacen defender el sistema existente? Pues habrá que convencerlas, atraerlas a la lucha o incluso combatirlas. Creo que está muy claro el asunto.

    Con respecto al “marco nacional de lucha de clases”, te diré algo para clarificar posiciones. En primer lugar, no soy capaz de desligar socialismo e independentismo. Sencillamente no puedo y por eso, cuando desde ciertos sectores de la Izquierda Abertzale, hablan de primero el Estado vasco, y luego el socialismo… no puedo evitar esbozar una sonrisa malévola. No dudo que existan bienintencionados que se lo crean, pero desde luego no son aquellos que una y otra vez buscan al PNV interpelándolos como abertzales. Sin una recomposición previa de una estrategia de clase en nuestro marco nacional, no sólo definido desde lo cultural o desde lo idiomático, sino además desde las condiciones concretas en las que el dominio del capital, económico, político e ideológico existe, no avanzaremos ni un ápice.

    Una estrategia de clase desde los 5 frentes, y fíjate lo que te digo, incluso asumiendo que el frente institucional sea prioritario, pero desde luego, no entrando en “su” juego de parlamentarismo burgués, sino utilizando las instituciones para confrontar, generar contradicciones, incluso gestionar, ¿por qué no se puede gestionar un municipio y crear una Marinadela y obligar al PNV y PPSOE a posicionarse en contra de una gestión basada en el poder popular?

    Yo creo que en Euskal Herria, la existencia de un comunismo abertzale ha sido continua. Minoritaria, sometida a contradicciones por la continua tensión socialismo-abertzalismo y por las relaciones con las estructuras de la Izquierda Abertzale, también por contradicciones internas debidas a las diferentes formas de entender el comunismo… pero el hecho es que existe y desde luego, de ahí es de donde tiene que surgir una alternativa que ponga en cuestión todo lo que existe.
    La opresión del capital es global, pero las luchas se construyen desde los marcos nacionales. En nuestro caso, tenemos un patrimonio revolucionario irrenunciable y cualitativamente superior al de muchas realidades europeas… no seremos el eslabón más débil de la cadena imperialista?

  41. Mailua,

    Es evidente que no tenemos contradicciones antagónicas, desde un punto de vista ético. Comunista, por supuesto. En segundo lugar, hay bastantes coincidencias ideológicas, es decir: en la representación abstracta personal de la realidad, procesos y relaciones materiales de la actual situación social.
    En tercer lugar, tenemos bases teóricas comunes, en lo fundamental, y sus diferencias no son necesariamente antagónicas; pero sí contradictorias.

    Por lo tanto, en la línea del respeto que se manifiesta aquí, no voy a seguir el debate de forma crítica, o más aún polémica, sino exponiendo únicamente mis planteamientos, como haces tú, de forma que cada cual se conozca todavía mejor.
    En efecto, estas diferencias pueden ser muy constructivas, porque es con la práctica cuando sus contradicciones se manifiestan de forma material y se componen en dirección de la unidad de acción de diferentes. Es una cuestión metodológica esencial, como sabes, para ser coherentes con una ética comunista. Entonces, para no caer en la soledad improductiva de las abstracciones teóricas, o peor aún ideológicas, características del intelectualismo, por muy crítico y materialista que se pretenda.

    1.

    En mi ideología y base teórica, la contradicción fundamental de este sistema surgido del feudalismo, simplificando, se encuentra entre la (heredada) propiedad privada de los bienes comunes, y en particular de los medios de producción, con las características sociales de muchos (hoy todos, en el marco del conocimiento) procesos productivos, por empezar.
    Por lo tanto, la contradicción entre patronal y trabajadores o, dicho de forma más abstracta, entre capital y trabajo, es una derivada de esas condiciones y características con las que se ha materializado la fase industrial del capitalismo. Que ya tenía bases muy sólidas – financieras, mira por donde…- a partir del siglo XV, en Europa.
    Esto es a mi juicio muy importante, también para entender las preguntas marxianas (¿has visto otra publicación de Vercellone en Argentina http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-50/capitalismo-y-conocimiento-existe-una-contradiccion-sustancial-entre-la-log
    bastante más asequible que la anterior, traducida por Indymedia (Pdf de http://euskalherria.indymedia.org/eu/2013/01/83304.shtml ), que podríamos resumir de esta manera:

    ¿No nos encontraríamos, acaso, en otra transición del sistema, como la que se ha averiguado en el siglo XIX esencialmente, cuando “los propietarios privados de los bienes comunes” se habían volcado, algunos de ellos (para llegar a ser “mayoría” en el siglo XX), en la economía industrial, o capitalismo industrial, instaurando la dictadura de la ley del valor/trabajo/plusvalor sobre las sociedades correspondientes?
    (Entendiendo esta parte de sociedad mundial llamada “desarrollada”, visto que la hegemonía regional de las fases anteriores ha seguido, en parte o totalmente, en continentes como Abya Yala, Asia, África, etc. bajo varias formas sub-coloniales u originarias (China, por ejemplo).

    Es decir: con la progresiva hegemonía de una economía “del conocimiento” desde, sobre todo, la instalación de la maquinaria productiva mundial de Internet, ¿no estaríamos saliendo de esa fase industrial, hegemonizada por procesos determinados por la ley del valor de Marx entre otros fenómenos, para entrar en otra etapa de desarrollo del sistema – que algunos llaman capitalismo cognitivo, precisamente – donde tendríamos que formular otras leyes de valorización, si necesario, para reconocer de forma muy clara, marxiana, las actuales alienaciones materiales – en fase de hegemonización, se presume – de la sociedad?

    2.

    Clase obrera.
    Si esto es así, la batalla entre la concepción trabajista clásica, o tradicional, de la clase antagónica y la concepción – para entendernos, que definiría marxiana (para nada obrerista o post-obrerista, que quede muy claro) – puede que se vuelva central, en la lucha semántica, ideológica y teórica comunista.
    No entro más en detalles, ya he expuesto de forma muy clara mi pensamiento sobre esto.
    Solo apuntar a los tres conceptos:

    Lucha semántica: será cada vez más decisiva, en el desarrollo de las luchas. Quitar al sistema el control de las aplicaciones – lingüísticas, comunicacionales – en nuestro sistema operativo personal – cerebro -, y colectivo – General Intellect, (muy bien definido por Marx) – de forma que vayamos liberando energía material al máximo nivel: información, por empezar. Base del conocimiento, entonces base del proceso.
    Es esto que suelo resumir con la contradicción de concepción entre “obrero” (caracterizado por los tres elementos de existencia de su clase: expropiación, alienación y explotación, que surgen de la contr. principal señalada) y entre “trabajador”: obreros muy concretamente empleados por el capital en el proceso productivo plusvalista.

    Lucha ideológica: es derivada de la anterior, si se quiere. Es decir: el trabajo ideológico, la propaganda, la intervención comunista, la actitud y actividad de las organizaciones, dirigidas esencialmente hacia una re-composición de la clase entre todos sus sectores, saliendo por lo tanto del restringido marco laboral, con todas sus contradicciones y de-composiciones internas, para cubrir todo el abanico de alienación y expropiación capitalista. Que necesita absolutamente de un renovado trabajo teórico, otra vez.

    Lucha teórica: definición de los nuevos o viejos campos y leyes, y consiguientes procesos políticos, sobre la base de los nuevos fenómenos de expropiación, alienación y explotación (=valorización) en la nueva etapa de desarrollo del sistema.
    Visto que los bienes comunes ya no son solo tierra, minas y fábricas, sino, por simplificar, lo que ellos llaman “derechos”, patentes, brands, etc. Y las alienaciones correspondiente son mucho más sofisticadas (Google, Facebook, etc.). Y qué decir de la explotación, entonces.
    Una etapa, por lo tanto, que no es un desarrollo mecánico de la anterior, industrial. Como justamente se pregunta Vercellone, cuando relativiza la hegemonía actual de la ley del plusvalor y trabajo, tal como se había entendido hasta ahora.

    3.

    Liberación nacional.
    Aquí voy a ser algo polémico, pero no precisamente contigo, porque estoy muy preocupado con lo que está pasando.
    Dices: “Con respecto al marco nacional de lucha de clases, te diré (…)(que) sin una recomposición previa de una estrategia de clase en nuestro marco nacional, no sólo definido desde lo cultural o desde lo idiomático, sino además desde las condiciones concretas en las que el dominio del capital, económico, político e ideológico existe, no avanzaremos ni un ápice”.

    Ya, pero estando de acuerdo con la formulación, añadiría lo siguiente:
    La recomposición de una estrategia de clase en nuestro marco nacional sólo puede partir desde la asunción hasta el fondo de que YA NO EXISTEN CLASES OBRERAS NACIONALES (y estatales), en términos materialistas. Somos parte de una clase obrera global, frente a un capital global.

    A ver. Cuando este movimiento asumió la realidad política de un pueblo trabajador vasco que vendía su fuerza de trabajo en Euskal Herria, tan real como fue genial afirmarlo, existían por lo menos dos elementos “nacionales” muy materiales que lo permitían: una clase ladrona (legal) propia, en términos de expropiación de la plusvalía producida, y un marco global todavía recortado, en términos de salarios y otros “costes laborales” para la patronal.
    Es decir: los términos de la explotación de una clase por la otra, que describe la ley del valor, por ejemplo, estaban todavía delimitados por el marco nacional. Hoy ya no es así, Se ha terminado. Este es el sentido, por lo que concierne la fase económica anterior, industrial de la globalización. Los salarios de China influyen sobre las condiciones de explotación aquí, y tanto es, que ya los chinos están montando fábricas en Nigeria por la misma razón.

    Podría alargarme más, pero ya veremos. Me parece de cajón. Existe una clase obrera global, o en fase acelerada de globalización, donde sus extensiones territoriales nacionales, y estatales, tienen cada vez meno autonomía de lucha de clases, en sus marcos territoriales. Es lo que vemos en Europa, ¿o no?

    Sin embrago, es evidente que existen condiciones materiales específicas, culturales, etc, además de las ideológicas que sin embargo se suelen agrandar mucho, demasiado, para que podamos definir todavía realidades nacionales absolutas de clase obrera, siempre bajo el marco global. Extensiones, o manifestaciones nacionales de la clase. Es decir: no podemos poner por encima lo ideológico y cultural sobre lo material socio-productivo global; pero sí dinamizarlo al interior del proceso social general de liberación nacional, por supuesto. Como factor indispensable, además.
    De aquí que podríamos empezar a hablar del nuevo internacionalismo que se fraguará…

    Por supuesto, esto no es lo mismo que pretendía imponer el izquierdo españolismo en nuestro país: la clase obrera española era una concepción ideológica, impuesta sobre las realidades nacionales por medio de instituciones y políticas coloniales, en contra de características materiales como la lengua, las costumbres y formas políticas, la historia de lucha y explotación, etc.
    La clase global es un concepto materialista ligado a los términos materiales de la explotación, ante todo, no a instituciones e ideologías, que hoy sirven para dividir a la clase, en favor de la estrategia global del Capital..

    Tirada la piedra, a ver si se mueven los cocodrilos del estanque….
    …pero que no vengan a comerme, que yo soy todo huesos. :-)

  42. Koxme…

    Excelente… aunque planteas tantas cosas de envergadura, que tendré que responderte con varios comentarios. Pero ya empezamos a “bajar” a nuestra realidad o marco nacional de lucha de clases. Aunque no compartas el concepto, yo más bien me refería a llevar el debate a cuestiones que nos puedan ser válidas para analizar nuestra realidad más cercana, sin más.

    Vayamos primero a tu ideología y base teórica. Coincido contigo y siguiendo con la trayectoria de Gunder Frank, Wallerstein y Amin, en que desde el siglo XV-XVI, podemos comenzar a hablar de un Sistema Mundial, esencialmente ligado al proceso de expoliación colonial. Una expoliación y apropiación directa, que ayudó de manera determinante a la fase de acumulación inicial del capitalismo en Europa, sobre todo en el norte de la península italiana y en Holanda. La consolidación del Modo de Producción Capitalista como dominante, es un proceso complejo, en el que el mercantilismo, el esclavismo, el servilismo, son progresivamente integrados en la lógica de valorización del capital.
    Los procesos de apropiación directa, como base de consolidación del capitalismo y su lógica de reproducción ampliada, podemos observarlo en la Revolución Industrial en Inglaterra, con una primera fase de desarrollo capitalista agrícola, basado en la desposesión de la tierra, de importantes sectores del campesinado, obligados a emigrar a las ciudades, donde se convertirían en fuerza de trabajo industrial. La desposesión, la apropiación directa=robo, son las bases de los procesos de acumulación originaria del capitalismo, y creo que eso resulta incuestionable. También resulta esencial entender el activo papel que los Estados desempeñan en dicho proceso de apropiación y desposesión, mediante las armas o mediante fórmulas normativas.

    Lo que no veo tan claro es la ruptura que propone Vercellone, entre capitalismo industrial y cognitivo, en tanto que, si bien refleja de manera atinada distintos fenómenos existentes, la distinción que realiza entre trabajo material=creador de plusvalor y trabajo inmaterial=¿nuevo tipo de valorización?, no termino de verlo. Creo que si refleja el proceso mediante el cual, la valorización del capital depende de manera cada vez más determinante, de elementos relacionados con la desvalorización de la fuerza de trabajo (plusvalor relativo) en determinados ámbitos de la producción, incrementando la rotación del capital y técnicas de producción más eficientes.

    Quizás lo más radical, sea el ejemplo que cita en relación a la factoría Volvo en Suecia, en la que los trabajadores llegan a planificar los tiempos de producción, aportan su conocimiento directo de la producción para incrementar la eficiencia y, en definitiva, prácticamente parece una empresa autogestionaria. Pero lo parece, porque en definitiva, la producción de plusvalor, es el objetivo último, no lo olvidemos. Otra cosa, que sí deberíamos analizar, es el carácter objetivo de un nuevo tipo de alienación, ya que sería interesante saber, si esos trabajadores suecos, cuyas condiciones de trabajo y de salario, serán sin duda “muy llevaderas”, si me vuelves a permitir la expresión, asumen con naturalidad situaciones de explotación en otras unidades productivas de Volvo, de componentes por ejemplo, localizadas en la periferia capitalista…
    Sin duda es un nuevo tipo de alienación en el trabajo, en el que se puede llegar a tener la evidencia –ideológicamente constituida- de la superación de la explotación laboral y ciertamente, ellos no se reconocerán frente a un discurso marxista, les causará extrañeza la afirmación de que están siendo explotados, los sindicatos de empresa, afirmarán –con razón- que han cumplido su misión de defensa de los trabajadores de Volvo…etc. Es un tema que me lleva a la reflexión, ya que reconozco que quizás es un proceso de dominación ideológica –alienación- cualitativamente distinto.

    Con respecto al conocimiento, considero que es una mercancía, cuya valorización termina concretándose en la propia eficiencia del proceso D-M-D´, que, en contra de lo que afirmas, no tiene, ni ha tenido desde hace mucho tiempo, una base estatal.
    Lo que me lleva, de nuevo, a coincidir contigo en que el capital es global, su dominación es global y múltiple. Resulta difícil hablar de clases capitalistas nacionales, pero su dominación, los efectos concretos en los que la dominación represiva, ideológica, política o económica “hace pie” en marcos nacionales, históricos y concretos, en los que precisamente, la fuerza de trabajo, en tanto que capital variable, es el menos móvil de los elementos que intervienen en el proceso de valorización del capital. Efectivamente, el capital puede deslocalizar medios de producción, capital en forma-dinero, buscando marcos en los que sea más beneficiosa la valorización del capital, segmentando la producción, utilizando el poder de los estados, para un sistema capitalista de ámbito mundial.

    Pero las clases trabajadoras, como elemento fijado a sus realidades histórico-materiales, con grados diferentes de cualificación, de conciencia de clase, de referentes revolucionarios, de identidades nacionales, terminan constituyendo marcos concretos de lucha de clases. Los salarios en China tienen influencia en la dinámica de lucha de clases a escala global, como es lógico, pero los salarios en China son fijados por el dominio del capital a través de la férrea dictadura existente en la realidad china, y al proceso de dominio de la burocracia plutocrática del partido comunista refleja la correlación de fuerzas desfavorable a la clase trabajadora china y la colaboración de la burocracia estatal con el capital global, para transformar a China en la factoría mundial.

    Por ejemplo, el excelente modelo de análisis que planteas para la “Revolución Bolivariana”, en el comentario al artículo del “capitalismo con rostro humano” constituye la evidencia de un marco específico de lucha de clases, de avance hacia el socialismo, basado en los factores endógenos de dicha realidad y los factores exógenos que la afectan. Los modelos lineales del marxismo ortodoxo, de sucesión de fases de desarrollo, nunca han sido de mi agrado, por eso precisamente, considero que los marcos de luchas de clases deben ser analizados como realidades nacionales-estatales.

    Los márgenes de maniobra que mantienen los estados para aplicar políticas económicas propias, son nulas… si se plantean dentro de la lógica global de dominación capitalista. En América Latina, la posibilidad de desarrollar políticas económicas heterogéneas, keynesianas o “populistas”, pero que indudablemente han implicado avances objetivos en las condiciones de vida de las fracciones más depauperadas de las clases trabajadoras, responden a procesos internos, nacional-estatales, en los que la lucha de clases determinará el avance efectivo hacia el socialismo, o una estabilización de los procesos. También debemos tener en cuenta que la existencia de valiosos recursos naturales, les dota también de un margen de maniobra que Euskal Herria no poseería, al poder acceder a rentas extraordinarias ligadas a la actividad extractiva, mediante políticas de nacionalizaciones y renegociación con las multinacionales de turno.

    Dejo a tu consideración, si nos centramos en los elementos que te he apuntado o si avanzo en otras cuestiones.

    Un saludo revolucionario

  43. Aupa compis: (I)

    Ciertamente nos vamos centrando en la dirección adecuada sostenida en un debate que se va concretando y que pierde soberbia intelectual a favor de encuentros en zonas comunes.

    Me gustaría apuntar varias cuestiones al hilo de los planteamientos que se manejan. En primer lugar no creo que sea contraproducente, ni mucho menos contradictorio, que haya pululando por la red dos métodos de discusión sobre lo que el sistema está operando, es decir, por lo que veo hay personas y analistas que enfocan los términos del debate desde posturas deductivas y otras desde parámetros inductivos. Mi instinto de supervivencia me indica que ambos métodos de trabajo son necesarios y complementarios, de tal manera que hay que limar los elementos de roce y procurar acercamientos, si es posible claro.

    Particularmente me inclino por partir de lo particular hacia lo general, lo cual me lleva a mirar al imperialismo, como ya he repetido en alguna ocasión, por fases y no como una larga secuencia de Tasa de ganancia descendente. En lugar de analizar el imperialismo como un período único, conviene estudiarlo en función de las distintas etapas que atraviesa el capitalismo. Esta visión es más esclarecedora que la óptica centrada en una mega-etapa de descenso de la Tasa de ganancia histórica. Ese enfoque conduce a generalidades, exagera el alcance de las crisis y olvida el papel determinante de la lucha de clases, verdadero motor de la historia. Por ejemplo, la Tasa de ganancia en la década de 1940 y buena parte de la siguiente en EEUU fue superior a la existente en la década de 1920. La Tasa de ganancia en los años 1990 y 2000, también en EEUU, si bien no recuperó los altos niveles de la década de 1940, o de mediados de 1960, fue de todas maneras más alta que la de fines de los 1970 y principios de 1980. No hay nada mecánico en estas evoluciones, y los estudios deberían hacerse en concreto para saber qué está ocurriendo.

    Para saber lo que está ocurriendo hay que mirar profundamente a lo que se está cociendo en las entrañas del sistema productivo y sus repercusiones en las relaciones de producción y por ende en la superestructura. En esta línea me sirvió un libro publicado por Marta Harnecker (no hagamos juicios de valor antes de echarle un vistazo por favor…) titulado “La izquierda en el umbral del siglo XXI”, cuyos capítulos más interesantes, a mi modesto entender, se centran en VII y VIII apartados.

    • Aupa, C. Abertzale
      La verdad es que no me había cruzado en el debate contigo, porque tiendo a estar en general de acuerdo con lo que dices.
      Debemos acostumbrarnos a discutir entre compañeros de barricada, aunque tengamos diferencias. Incluso reconocer de manera honesta y sin complejos, que la discusión abre brecha y rompe ciertos planteamientos previos.
      Por cierto, el libro que citas de M. Harnecker, lo considero muy bueno y recomendable.
      Un saludo revolucionario.

  44. Aupa compis: (II)

    Creo, o supongo, que estaremos deacuerdo que la etapa actual neoliberal, ha puesto las bases para el desarrollo de un capitalismo de monopolios generalizados. Con esto queremos decir que los monopolios no son ya islas grandes en un mar de empresas relativamente autónomas, sino que son un sistema integrado que controla absolutamente todos los sistemas de producción, penetrando en ellos por medio del sistema financiero que le sirve de base para acumular las ganancias. Pequeñas y medianas empresas, incluso las grandes corporaciones que no son estrictamente oligopolios, están bajo el control de esta red. Arimamos sin rubor que, hoy en día, los monopolios generalizados dominan ahora la economía mundial.“Globalización” es el nombre que le han dado al conjunto de demandas mediante las cuales ejercen su control sobre los sistemas productivos del capitalismo maduro global. Y esto no es más que una nueva fase del imperialismo. El capitalismo de los monopolios generalizados y globalizados es un sistema que garantiza que estos monopolios graven impuestos sobre la masa de plusvalía (transformada en ganancias) que el capital extrae de la explotación del trabajo e incluso de la remuneración del capital no monopólico a nivel mundial.

    Bajo la mirada, un nivel, y aceptaremos que en el marco estructural de la economía productiva se están desarrollando unos cambios que han sido incubados principalmente por el toyotismo, incluso antes, pero que en definitiva, y en el plano mundial, hay y perduran distintas formas, técnicas y desarrollos tecnológicos en el ámbito de la producción. Si bien la existencia de estos nuevos procesos productivos se están implantando también en los emergentes… es la Tríada (EEUU, UE, Japón) la vanguardia de semejante transformación, haciendo realidad el viejo sueño nazionalsocialista de superioridad y proyecto o intento de dominación a una escala superior.

    La implantación de todo un nuevo tejido productivo más sofisticado y perfeccionado lleva al sistema a un proceso de transición donde lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer pero que está en ello. la guerra ha sido un elemento fundamental para semejante empresa, sólo que ahora hay más actores en juego y bombas atómicas.

  45. Aupa compis: (II)

    Como bien afirma Koxme, las enseñanzas de la derrota de la revolución alemana del 17-19 son fundamentales, pues nos aportan las pistas de cuáles fueron los errores de un intento revolucionario que se produjo en el país capitalista más avanzado en esos momentos. Espejo al que debemos mirarnos, los vascos, si queremos descifrar las claves de la acción revolucionaria en Euskal Herria, con varios añadidos que no se dieron en aquellas condiciones históricas, como son, el tipo de clases sociales nuevas que está fabricando el sistema para culminar sus objetivos y la aparente debilidad del Estado y del concepto de Estado-nación como marco de dominación capitalista. Yo añadiría más,lo anterior camina en su caída acompañado de todo el planteamiento socialdemócrata de bienestar que hace recaer el peso del sistema y del dilema en el sacrosanto “ciudadano”, último eslabón de la cadena.

  46. Aupa compis: (III)

    Aquí entra en juego el desclasamiento que consigue nuestro maravilloso sistema individualista, sea cual sea la posición social que uno ocupa. La cuestión (a mi modo también central) de la división del trabajo en la vanguardia capitalista se… diluye puesto que se produce aparentemente la desaparición de lo manual y lo intelectual???. Pongo el ejemplo de la cadena de montaje de Volvo también…lo que genera en el trabajador una falsa sensación de dominio de su destino y de trabajo en equipo. La especificidad del campo individual puesta al servicio del proceso, complejo y global, tanto del trabajo como del saber. ¿Volvemos a los gremios pre-industriales?

    No vayamos tan lejos del solar de los vascos. nada más y nada menos que al sempiterno reino de la justicia que son los países nórdicos donde un tipo armado hasta los dientes es capaz de realizar un acto de tremendo salvajismo en una isla y señala las
    posibles vicisitudes del futuro de la humanidad para que el sistema consiga reiniciarse.

    Me centro por fin en el tecnológico de Zamudio o en MCC donde hace poco han fabricado una máquina tal, que la propia Wolflswagen ha ido corriendo a comprarla y llevársela a su tierra patria… Alemania.

    Como decía, la masa de mano de obra joven y muy pero que muy tecnológica no quiere saber nada de revoluciones, aún cobrando 800 euros, quizás los sindicatos tradicionales no han sabido penetrar en las entrañas de los sentimientos y las mentes de un elevado número de currelas que trabajan para crear valor… Están maravillados por toda la propaganda oficial de un mundo mejor bajo el paraguas de la tecnología y presuponen que la salida a esta situación transicional está en sus manos. Creen a ciencia cierta que son el futuro y no van a dejarse llevar por acciones radicales propias de otros tiempos.

  47. Aupa compis: (III)

    Pertenecemos a un espacio del centro imperialista, en declibe si, pero que intenta readecuarse para situarse de nuevo en la punta de lanza de una humanidad más tecnológica si cabe. Pero pregunto yo… ¿Hay espacio, en este nuevo hito para todas las fracciones de clase trabajadora?… ¿Generará la nueva acumulación los empleos suficientes para tener contentas a las masas que habitamos los países de la Tríada…?

    Una nueva revolución científica está ya ocurriendo. La robótica, la infotecnología pero sobre todo la nanotecnología, ya se perfilan como el nuevo Régimen para avanzar a la siguiente fase capitalista. La nanotecnología tiene su origen relativamente reciente del desarrollo de las capacidades para medir, manipular y organizarla materia en la nano-escala. En la nano-escala, la física, la química, la biología, la ciencia de los materiales y la ingeniería convergen hacia los mismos principios y herramientas.
    La nano-escala no es otro paso hacia la miniaturización, sino que es cualitativamente una nueva escala. La ciencia a escala atómica es la base para conocer cómo funciona el mundo. La revolución tecnológica se introducirá en todos los ámbitos de la estructura económica: Industria manufacturera, electrónica, industria farmacéutica, plantas químicas, transporte, salud, energía. La nano-tecnología promete ser el nuevo régimen al que adecuarse en las próximas décadas.

    Pero en la actualidad el mayor desafío que tiene el sistema es encontrar una fuente de energía barata y abundante. El modelo energético actual se basa mayoritariamente en el consumo intensivo de combustibles fósiles para el transporte y la generación de energía eléctrica. Muchos de los conflictos inter-imperialistas se sitúan en este contexto.

    La fusión nuclear (no confundir con fisión nuclear actual) posiblemente será la opción de energía futura a mediados de este siglo que debería adquirir un papel significativo a la hora de proporcionar una solución segura, fiable y sostenible en respuesta a las necesidades energéticas mundiales del capitalismo.
    ¿Y por qué la fusión nuclear? La fusión tiene una serie de ventajas significativas en términos de seguridad y funcionamiento. Los científicos han construido dispositivos capaces de producir temperaturas más de diez veces superiores a las que hay en el Sol. Esto aumenta la velocidad de producción de energía de fusión hasta un nivel que favorece su uso como una fuente de energía. El desafío es emplear esta ciencia y tecnología avanzadas para proporcionar una producción eléctrica a gran escala, segura y fiable.
    Francia fue elegida el año pasado como sede para albergar la planta experimental de fusión nuclear del proyecto internacional ITER, que se construirá en Cadarache y que ya ha comenzado a pasos acelerados.

    Lograr el balance adecuado entre la especialización y el entrenamiento interdisciplinario necesitará de investigación en los procesos de aprendizaje y las fuerzas de trabajo necesarias. La educación de los nano-científicos y nano-tecnólogos requerirá de fuertes inversiones económicas.
    Los avances científicos generan el escenario para los cambios que vendrán debido al choque entre las viejas y las nuevas tecnologías en el contexto de la economía. Como hemos comentado anteriormente, la difusión profunda de las nuevas tecnologías no ocurre de golpe. La transformación del mundo laboral y la gestión de las empresas están variando profundamente. Cambiarán las formas de contratación y los métodos de trabajo.

    Como dato importante para reafirmar lo anteriormente expuesto se puede decir que según el Centro Nacional de Investigaciones de Francia, hoy no se conocen el 60% de las profesiones que existirán en el presente siglo XXI y se pronostica una inminente revolución en las familias de profesiones y las estructuras institucionales que las soportan.
    Un problema que el sistema habrá que enfrentar será la formación de los nano-científicos, nano-tecnólogos y técnicos de nano-fabricación. Serán necesarios cuadros técnicos disciplinados necesarios para construir las futuras industrias de la nano-tecnología y deberán para ello tener un pensamiento, educación y perspectiva multidisciplinaria. Su capacidad dependerá así de equipos multidisciplinarios de alto nivel con conocimientos de biología, medicina, matemática aplicada y computacional, física, química, e ingeniería mecánica, química y electrónica. Esto presentará un gran desafío para los planes de estudio y sistemas educativos de todo el mundo ya que la educación actual favorece la especialización, por lo que habrá la necesidad de introducir cambios más profundos.

    La nano-tecnología será tan diversa que sus efectos tomarán décadas de trabajo para que encuentren su camino a través del sistema socio-económico y político. Mientras que los “factores del mercado” sean los que determinen en última instancia cuáles avances de la nano-tecnología se harán comerciales, será necesaria una asistencia económica a las investigaciones de la nano-ciencia en las etapas iniciales para que la falta de inversiones no se convierta en un factor de freno a su desarrollo.
    El proceso de integración entre la ciencia y la tecnología que las ha llevado a convertirse en la actualidad en una fuerza productiva directa, es ahora reforzado con la aparición en escena de la nano-ciencia. Esta última, junto a la revolución científico técnica de las comunicaciones y el reciente impulso de la biología constituyen lo denominado en algunos contextos como “Era de Transición”. Este fenómeno revoluciona la producción, la actividad administrativa vinculada a ella y el modo de vida que llevará inevitablemente modificaciones en las proyecciones políticas e ideológicas.

  48. Aupa compis: (IV), aupa Jon Mailua

    Para acabar…necesitamos acercar posturas tanto desde la deducción como desde la inducción…. al fin y al cabo, aceptemos que hay factores que nos puedan llevar a pensar que el sistema tiene un peligro de colapso… pero que desde un punto de vista histórico, el imperialismo, como fase superior, ha sabido reiniciarse y en eso está ahora. Lo va a intentar y se llevará por delante lo que le impida hacerlo. Tenemos que recurrir al análisis desde lo inductivo, de lo pequeño a lo superior para acercarnos a la realidad e impedir que la burguesía, en su decadencia como clase, nos arrastre al fondo de un abismo (una vez más) del que no podremos salir en mucho mucho tiempo.

  49. Os estoy leyendo.
    Sobre analisis del patron de acumulacion, se ha discutido y mucho, claro en las corrientes realmente marxistas (no en los coros de corifeos del capital). El neoliberalismo no ha sido un nueva fase de acumulacion, mas bien de estancamiento para el capital (se ve claramente en las curvas decrecientes tanto del PIB como de la productividad a lo largo de las decadas pasadas en los paises centrales), es decir que el pilar sobre el que descansaba la fase de post-guerra, el pacto social (socialdemocracia/sindicatos), el reparto de las ganancias de productividad, quedo truncado ya en los 60.

    Respecto a la tecnologia no es la salvacion del capital, sino su contrario, expulsion del trabajo vivo del proceso de produccion y por ende de la posibilidad de valorizacion. Esta no es una crisis sistemica, ni estructural, ni de sobreproduccion, ni financiera, ni de deuda, sino de acumulacion, una crisis de capital. O tambien, como algunos autores lo denominan, la tendencia secular subyacente, que es la que arranca de la contraccion del ciclo de 1965-1973, Es decir, la respuesta neoliberal (privatizacion, austeridad, monetarismo, financiarizacion, Estado minimo, etc), si precisamente algo ha demostrado es que son incapaces de reabrir una fase real de crecimiento, mas bien al contrario son fases de burbuja, inducida, por enormes capitales que son destruidos (tanto en la esfera financiera como en la real). El capital esta agotado y no esta mas que repitiendo los mismas recetas de siempre (el decalogo del FMI-BM), su universo de pensamiento es el empiro-positivismo, y lo repitira como disco rayado. Todo hipotetico ‘crecimiento’ (ligeras variaciones positivas del PIB) se haran con menores tasas de empleo, evidentemente, pero es que estamos ya ante procesos de acumulacion negativos (donde D’ es menor que D)..

    No hay nuevos capitalismos, es uno y el mismo de siempre, diseccionado por Marx, objetivamente, desde hace mas de un siglo, y que se explica por la ley del valor, la teoria de la plusvalia, ley de la acumulacion y las crisis. De hecho, hoy solo puede ser comprendido el capital, si se parte de la perspectiva marxista (las corrientes de pensamiento economicos oficiales estan perdidas en un caos tremendo). No hay, en consecuencia ningun capitalismo cognitivo [donde la teoria del valor-trabajo ha dejado de tener vigencia, ¡que mas quisieramos, pues significaria que el capitalismo ha desaparecido!]. El conocimiento siempre ha sido empleado por el capital desde sus mas tempranos inicios (la revolucion cientifica es de factura especificamente burguesa), y la categorizacion del conocimiento como fuerza productiva directa, ya la reconocia Marx desde hace siglos, eso si, en cuanto que es participe junto a las maquinas, infraestructuras, como un componente mas del capital fijo. [Nota: el capital constante, se divide en capital fijo y circulante, este ultimo esta consituido por aquellos elementos que se consumen en el mismo proceso de produccion, como materias primas, aditivos, combustibles, etc. frente al fijo cuyos componentes perduran]. Precisamente, Marx en los Grundrisse se descojonaba de un economista ingles del XIX, que decia que las maquinas creaban valor por si mismas, ¡por dios!. Ni el conocimiento, ni las maquinas crean valor, en todo caso lo trasfieren en su desgaste (u obsolescencia) en cuanto que son trabajo muerto u objetivado (depreciacion). Recordemos que el objeto del capitalismo, no es crear valores de uso, sino valor, y que el capital es siempre valor que se valoriza (si no lo hace se desvaloriza, se desvanece y en consecuencia retrae la tasa media de ganancia).

    Las modificaciones en el proceso de trabajo, como la ‘democratizacion de las relaciones de empresas” o ‘la aplicacion de la inteligencia emocional”, ya sea en la Volvo sueca, o en la Irizar de Saratxaga, no son mas que modelos derivados del toyotismo, en todas sus variantes o hibridaciones, no tienen mas objeto que proceder a la ‘intensificacion del trabajo’ (ver incrementos de muerte subita en el puesto de trabajo, asi como el incremento de los suicidios obreros), uno de los componentes que Marx señalaba (junto a la ampliacion de la jornada de trabajo), para ampliar la fraccion de la plusvalia relativa.

    La estrategia del capital es atacar a la fraccion de valor que se consume para la reposicion de la fuerza de trabajo, en dos aspectos, uno, en cuanto a salario relativo (la variacion relativa con respecto al total del valor creado), y otra, en cuanto a salario real (o capacidad de compra del mismo para intercambiarse por mercanicias que repongan la capacidad de trabajo). Es decir, mientras la produccion capitalista muestra una sobrecapacidad productiva por generar ingentes cantidades de valores de uso, disminuye el quantum de nuevo valor creado. Pero es que ademas,. la parte relativa recibida por la fuerza de trabajo es proporcionalmente y progresivamente menor. Al mismo tiempo, si esto era relativamente soportable en la medida en que se producia una revolucion agricola (revolucion verde en los 60, biotecnologia, etc, -esto es importante porque el gasto en alimentos supone la parte sustancia del consumo obrero ), que permitia una produccion de alimentos de abaratamiento creciente , estamos hay en sus limites tecnicos, por lo que las reducciones crecientes del salario real ya no pueden absorver la contraccion del salario relativo., Es decir, desde el 2008 asistiremos recurrentemente a nuevas ‘revoluciones del hambre’ [y no solo en el llamado ‘tercer mundo’ que es todo el planeta], de la depauperizacion relativa a la absoluta, esta -junto con otras- es una de las tendencias del final de ciclo (historico) del capital.

    Os preguntais de cómo surgira la chispa que incendie la pradera (parafraseando a Mao), pues de donde han salido toda la vida, del hambre, del maldito y desesperado hambre. Marx tenia un nombre para todo esto, le llamaba ‘necesidad historica’.

    saludos a quienes se lo merezcan.

  50. Comunista Abertzale, simple y llanamente impresionante. Has dado en el clavo y explicitado lo que yo aludía muy someramente acerca los elementos que nos permiten hablar de una profunda reestructuración del modo de producción capitalista.

    La tendencia al colapso del capitalismo, siempre ha sido una hipótesis de fondo en el marxismo, como estructura en la que la tendencia a la caída de la tasa media de ganancia determina unos límites estructurales de expansión en el tiempo y en un sistema a escala planetaria. Planteas una cuestión clave, como es la de si estos nuevos sectores de actividad económica (productiva, de gestión, de investigación y desarrollo…), podrán ejercer sobre el conjunto del sistema capitalista global, un efecto tractor, capaz de generar nuevas dinámicas de inversión, creación de empleo, estabilización de un crecimiento sostenible, etc, y todo apunta a que no será posible.

    Las transformaciones en el sistema productivo que implican los avances técnico-tecnológico-científicos explicados por ti, generan dos efectos simultáneos. De una parte, pueden llegar a sentar las bases de un nuevo sector de actividad económica, con sus propias dinámicas de producción-circulación-distribución-consumo, con una fuerza de trabajo de características muy diferentes, muy cualificada, integrada al sistema, con un coste salarial muy alto, esencialmente ligado al coste de su formación…pero lo indudable es que no podrá generar un efecto tractor, como en su día pudo hacerlo la industria del automóvil. Por otro lado, este sector, indudablemente, tratará de lograr una valorización que no podrá ser otra que reforzar la tendencia hacia la sustitución de trabajo vivo por nuevos medios de producción, Lo que cortará de raíz cualquier posibilidad de iniciar un ciclo de inversión-empleo-consumo.

    Estando de acuerdo con Petrikobarreno, en que nos encontramos en la fase en la que el capitalismo está agotado por sus propias contradicciones y compartiendo la base de su análisis, desde mi perspectiva, debemos diferenciar dos ámbitos diferenciados de análisis. De una parte, la tendencia inevitable al colapso del modo de producción capitalista y, de otra, la capacidad que tenga el propio capitalismo, para recomponerse y alargar su período histórico. La lucha de clases, no puede desligarse del análisis estructural de las tendencias del capitalismo. De ahí, que considere muy relevantes:

    1.-Un análisis de las transformaciones del capitalismo que, si bien sigue siendo el mismo, pueden generar procesos nuevos de dominación política e ideológica, y la consolidación de fracciones asalariadas reaccionarias y las consecuencias que de esto se derivan.

    2.-El capitalismo puede acometer una recomposición, una estabilización basada en una radical dualización socio-económica, con sectores sociales permanentemente sometidos a la pobreza y la exclusión social, ligados a una economía informal, mientras se constituya un sistema de oferta-demanda de asalariados solventes y un sistema económico sometido a monopolios capaces de gestionar sus tasas de ganancia, y planifique los efectos de la tecnología y el conocimiento. ¿Sostenible a largo plazo? No, pero la agonía del capitalismo se puede extender, con lo que ello supone en vidas humanas.

    3.-Por ello, considero fundamental el análisis relativo a como pueden crearse “catalizadores” revolucionarios, con la capacidad de enterrar al sistema. Los fenómenos de alienación, dominio político e ideológico, requieren del desarrollo de mecanismos que reconstruyan mecanismos de subjetividad revolucionaria, con el objetivo de que la lucha de clases, se desarrolle y extienda. Sin dichos catalizadores, sin un desarrollo de la conciencia de clase, corremos el riesgo de que el hambre genere simple y llanamente violencia social no precisamente revolucionaria y resignación.

    4.- Ligado a lo anteriormente expuesto, llevar el análisis a nuestro marco de lucha de clases en Euskal Herria, y concretar algunas líneas para desarrollar una estrategia comunista.

    5.- Partiendo de las diferencias que mantenemos entre sectores revolucionarios, y asumiendo que nuestra finalidad es la misma, creo que es valioso superar fobias e intercambiar análisis entre marxistas más o menos ortodoxos, marxianos o libertarios, desde la afirmación de nuestros propios marcos de referencia, pero teniendo presente que somos aliados estratégicos frente a un enemigo común. Como dice Koxme, el debate puede ser hasta “de arma blanca”, pero nunca perdiendo la perspectiva.

    Un saludo

    • No voy a ser muy explicito. Jon Mailua, con todo mi aprecio y mis respetos. Las corrientes que tu consideras revolucionarias, parten en su gran mayoria de la matriz socialdemocrata (desde su ala derecha a su ala izq. como por ejemplo el leninismo-stalinismo-trotsquismo-maoismo), es decir una concepcion ‘funcional’ del proceso revolucionario, es decir proceso, linea, fase, etapa. Pregunta , ¿y si no fuera asi?. Un cura Galpon desecadeno la revolucion de 1905, sin quererlo ni saberlo, 150 mil almas le seguian, y la incapacidad del absolutismo zarista hizo el resto con la criminal monotonia de las ametralladoras de tripode, para tenir de rojo las calles nevadas. El febrero del 17 les agarro despistados al mejor partido blanquista profesionalizado de Europa, los bolches.(se lee ‘balshievik’).

      Los puntos de encuentro son dificiles, hay rupturas (son epistemologicas como decia un antiguo maestro), no estamos en lo mismo. Te suena aquello de el ‘problema de la revolucion no son las formas, sino el contenido’ (pues aqui ya esta un indicio). O de que el proletariado realizaba un proceso de autodescubrimiento en la medida en que se convertia en clase (politica, en la toma del poder), pero trasmutado su curso historico, se autodiluye en su propio proceso, en cuanto que ¿humanidad? o en cuanto que clase. Es acaso posible una ‘toma de conciencia’ desde el exterior (teoria leninista), sin ser esto una contradicion en terminos con la misma afirmacion materialista.

      Pues bien, todo lo anterior, proviene de un conjunto de discusiones, por cierto no muy conocidas, de corrientes de pensamiento comunista y marxista. Aun siguen vigentes, por su puesto ni son el mainstream, ni muy ‘molonas’, ni son parte de ningun betseller. Una de hace no mucho, en Alemania entre el concepto de ciencia vs historia, etc., Realiza por diversos grupos obreros, a partir de un texto teorico marxista clave..

      Traer esto y muchas cosas mas a EH, es muy dificil, EuskalHerria es pequeñoburguesa. Tendra que transitar por el inevitable proceso de proletarizacion, para que puede abrirse algun espacio de reflexion abierto.

      • Por curiosidad. Dichas reflexiones tienen que ver con la línea del materialismo aleatorio y con la visión de una historia “sin sujetos ni finalidades”?

        • No… me estaba refiriendo a otros temas, pero a modo de ejemplo.
          para sustentar la opinion de que es extremadamente dificil poder abrir lineas de debate, cuando sencillamente si la peña ni se entera de lo que se esta hablando (no por el palabrerio), sino por el propio tema. [Ejemplo, que me viene ahora a la cabeza: “el marxismo sostiene la inevitabilidad (historica) del comunismo”, que es así … pero si no es así no estamos ya dentro del marxismo]

  51. Txistorrak, txuletak, txpiroiak…. (I)

    Tengo delante, aquí arriba, una enorme parrilla olorosa, con casi todos los posibles matices rojos, o negros… y no sé por donde empezar, Mailua eta Komunista.
    Desde luego, nos vamos a poner las botas, está claro.

    Primero, una exaltación del banquete que se nos ofrece. La gran contradicción que representa Euskal Herria, país industrial avanzado que, en la Europa Patria de Capital y Colonialismos, ha mantenido un hilo rojo de gran coherencia con sus tiempos prehistóricos, de comunismo primitivo – lo que sería un gran misterio según Mitxelena, pero que como marxianos sabemos que no!, que hay razones materiales muy concretas que lo explican, tanto como las fiestas de primavera en el corazón del país, en estos días… – es una contradicción que está al parecer floreciendo aún más. Casi me atrevería a decir: potencialmente más que en los extraordinarios y gloriosos años de resistencia a base de aixkorak y sugeak… que al parecer no se podía hacer más, según relatan…

    ¿Por qué?
    Porque ese hilo rojo, que Vercellone – y muchos de sus compañeros comunistas post-obreristas, no lo olvidemos – pone en evidencia, frente a una lectura “tradicional” (me parece muy fuerte lo de conservador…) en clave materialista histórica de la lucha de clases, los aspectos más avanzados del trabajo de Marx, es lo que nos representamos en nuestro país con la contradicción – no antagónica, por supuesto – entre lucha “nacional” y lucha “social”. El poder rojo del hilo cognitivo natural que ha traspasado imperios, feudalismos, revoluciones industriales, y hasta lo hará con nano y neuro ciencias y tecnologías, te lo aseguro C. a.! Ya verás… ;)
    (Y lo que le va a joder el PNV, que se los ha montado para vencernos, a los comunistas del “MLNV”).

    Es decir: hemos tenido que separar, sobre la base del desarrollo del capitalismo dominante en el siglo pasado, fundado sobre lo industrial (simplificando lo que – como vermos aquí de nuevo, para alguien es El Totem Capitalista) y por consiguiente sobre el imperio casi absoluto en muchos países de la ley del valor/plusvalor, decía “separar” en cierta contradicción esa lucha históricamente más determinada que es la lucha de clases capitalistas, de una lucha originaria, fundada esencialmente en nuestra cultura colectiva, bioregionaal.

    Ya sé que no tendría que ser tan simplista, lo de poner de esta manera la contradicción entre plusvalor industrial tangible de la época capitalista, y el valor del conocimiento producido a nivel global, planetario, luego a nivel estatal (de los grandes estados dominantes, por empezar), y luego nacional (representado a veces de forma antagónica por los procesos de autodeterminación) regional y, para terminar individual y colectivo en pequeñas unidades o campos coherentes (auzolan, las sagradas fiestas de estas tierras, y un etc. sinfín, como la coherente pujanza de los movimientos sociales – casi todos expresiones obreras en sí, no todavía para sí – que nos caracteriza).

    Sin embargo, si aplicamos la reflexión de Vercellone sobre Uddevalla (*), lo copio abajo en (IV), a los procesos más subterráneos que se están moviendo por ejemplo en el marco cooperativo, sobre todo gipuzkoano, podríamos detectar procesos parecidos! Es un buen camino para escudriñar más allá.

    Ahora bien, a Vercellone le faltan allí a mi juicio dos elementos importantes:

    – Destripar hasta el fondo la consecuencia de la ruptura de la contradicción propietaria, es decir: de la contradicción fundamental del sistema entre apropiación privada y colectividad de la producción (sin olvidar de verdad al general intellect de Marx!) del caso Uddevalla;
    – Una concepción científica del valor y de la valorización en término de conocimiento; de paso, para, a lo mejor, formular una ley del valor/plusvalía a la altura de las actuales “luchas de clases”, digamos, para no entrar en el tema de “campos” y eso.

    Por supuesto, y aquí los italianos andan algo perdidos, con “miedos filológicos” digamos, porque es precisamente la herencia obrerista/trabajista lo que les impide determinar de forma materialista las clases y las contradicciones de fondo; lo que, al contrario, en Euskal Herria tenemos más asequibles, gracias justamente a las especificidades de nuestro proceso social general. Lo que refleja, desde luego, el arraigo de ese PTV que en términos marxianos parece un monstruo interclasista y punto… que lo es. Digamos una serpiente venenosa (mejor cogerla por la cola).
    Koxme

  52. Vamos ahora los tres a por la txuleta. (II)

    Dices Mailua que “en definitiva, la producción de plusvalor, es el objetivo último, no lo olvidemos”. Y luego que “deberíamos analizar, es el carácter objetivo de un nuevo tipo de alienación, ya que sería interesante saber si esos trabajadores suecos, cuyas condiciones de trabajo y de salario serán sin duda “muy llevaderas”, si me vuelves a permitir la expresión, asumen con naturalidad situaciones de explotación en otras unidades productivas de Volvo, de componentes por ejemplo, localizadas en la periferia capitalista…”.
    Más adelante:
    “Sin duda es un nuevo tipo de alienación en el trabajo, en el que se puede llegar a tener la evidencia –ideológicamente constituida- de la superación de la explotación laboral y ciertamente, ellos no se reconocerán frente a un discurso marxista, les causará extrañeza la afirmación de que están siendo explotados, los sindicatos de empresa, afirmarán –con razón- que han cumplido su misión de defensa de los trabajadores de Volvo…etc. Es un tema que me lleva a la reflexión, ya que reconozco que quizás es un proceso de dominación ideológica –alienación- cualitativamente distinto”.

    Bien. Es precisamente el concepto de clase obrera global, lo que permite destrincarse mejor entre estas contradicciones. Otra vez, recordemos el caso MCC, con toda una serie de producciones deslocalizadas por ejemplo (en China!), y demás factores dependientes del “mercado” global de estas empresas cooperativas, se nos dice. Y de subcontratación, no olvidemos.
    Es decir: la apropiación (= expropiación) privada o societaria, primera condición capitalista, y por lo tanto la primera de existencia de una clase obrera; luego: la(s) alienación(es) de toda clase, con relación a las condiciones individuales y sociales (globales inclusivas, por supuesto); tercera: la plusvalorización específica – empresa, región, nación, estado, continente – es decir las características particulares – divisiones políticas – de explotación del sector empleado de la clase.
    Donde, por supuesto, las instituciones estatales responden, como actual tarea prioritaria, a las imperiosas necesidades del sistema global.
    China “socialista” inclusive, no se puede negar.
    Además, mira que curioso, sobre todo donde inciden estas instituciones-estado, junta cada una con su particular sindicalismo: sobre la decomposición de los sectores empleados, en primer lugar! Es decir: en lo fundamental de la ofensiva política capitalista contra la lucha obrera.

    Lo que me lleva a conectar con el comienzo de este comentario, y con tu párrafo siguiente:
    “Pero las clases trabajadoras, como elemento fijado a sus realidades histórico-materiales, con grados diferentes de cualificación, de conciencia de clase, de referentes revolucionarios, de identidades nacionales, terminan constituyendo marcos concretos de lucha de clases” y, poco más adelante, sobre “la evidencia de un marco específico de lucha de clases, de avance hacia el socialismo, basado en los factores endógenos de dicha realidad y los factores exógenos que la afectan”.

    Sin embargo, a mi juicio: únicamente desde un planteamiento de lucha de clase global, hoy, podemos avanzar en cada particularidad nacional de forma real, profunda, desalienante, rompiendo las bases no sólo de la explotación plusvalista (industrial) regional, sino las mismas bases del sistema, su contradicción fundamental. Pero, POR SUPUESTO, a partir al mismo tiempo de las especificidades – conocimiento es aquí también palabra clave – de cada proceso nacional, que hay miles en el planeta, enjaulados por los casi 200 estados-herramienta del Capital.

  53. Txistorra. (III)

    ¿Y donde ponemos entonces el factor “conocimiento”?
    Muy “simple”: es la maquinaria productiva más avanzada y global, Internet, la que nos puede indicar las características específicas, o generales, del desarrollo del conocimiento. Tanto cuanto es imposible un desarrollo (personal, por empezar), sin relaciones cada vez más profundas – y este de aquí es el mejor de los ejemplos, me parece – es al mismo tiempo impensable, hoy, un desarrollo (personal, por empezar) sin una conexión cada vez más amplia de nivel general. Con el conocimiento global, digamos. Y lo mismo, con relación a todos los demás procesos humanos, productivos también, mira por donde. Y nacionales, con sus magníficas diversidades.

    Porque, Com. abertzale, no se trata únicamente de la “implantación de todo un nuevo tejido productivo más sofisticado y perfeccionado”, sino de la transición a otra etapa de capitalismo, o de sistema, cualitativamente distinta de la anterior en aspectos determinantes. Por empezar, en el aspecto de la valorización y de su apropiación privada. Por las nuevas formas del biopoder global y local.

    Por lo que, conviene decirlo, también los “marcos concretos de lucha de clases” ya no son tales, no existen que en lo virtual, en la medida en que no hacen parte del proceso global concreto. Dialéctica, bien. Traducción: hoy es imposible una lucha de liberación obrera nacional, tanto cuando es imposible una liberación nacional de por sí.
    Si pensamos en sus realizaciones reales, no ficticias, institucionales, parciales e ideológicas.

    Hoy, me parece, cualquier pueblo puede liberarse solo una vez liberados todos – juntos – de esta prehistoria humana que llamamos capitalismo. Y no me parece tan lejana la conclusión, bueno, la transición, del proceso; soy un optimista empedernido. Además hasta Com.ab. habla de “Era de Transición”, si?

    Pero este es solo un aspecto del factor conocimiento, por supuesto.

    Queda lo fundamental o esencial y científico, del que podremos hablar más adelante, para no cargar demasiado la mula. Pero que tiene precisamente relación con una concepción materialista del valor, que supere las dimensiones tangibles tradicionales. Las que les encantan a los ortodoxos, y a las que se agarran; casi con desesperación…
    Donde hipótesis como las señaladas hace algún tiempo no me acuerdo donde, en este marco de debates, de esas ondículas elementales que representan el estadio o elemento primario de toda la materia, empezando por la información. Si entiendo bien el asunto: la información como factor constitutivo determinante de todo tipo de materia y energía. Algo así como el C2 de la ecuación de Einstein.
    Si es así, solo nos faltaría una marxiana ley elemental del valor y plusvalor en claves de producción de conocimiento…, o de información… ya veríamos si alguien se atreve con ello!
    Venga Vercellone!

    Por lo que ahora podríamos cerrar la contradicción famosa entre lucha nacional y social de liberación. Hasta alguien podría añadir: en ese caso ya no cabrían bietan jarrai especializados, visto que, en el fondo, irían siempre a lo mismo. Y hasta podrían serlo… …metafísica? …anti-materialismo?
    :-)

    Bueno, quedan los txipis de Zamudio, todavía en fase de fusión.., ya veremos.
    Y un buen trago, joder!

  54. (IV)

    (*)
    Pongo toda la cita, merece la pena; el original se encuentra también en (http://euskalherria.indymedia.org/eu/2013/01/83382.shtml):

    C. Vercellone:
    “Diría que, incluso en la economía industrial más clásica, asistimos a un reforzamiento de la dimensión cognitiva del trabajo que invierte la organización taylorista y ha determinado formas de organización del trabajo donde la dimensión cognitiva se expresaba en la misma producción material.
    Consideremos, en particular, el célebre ejemplo de la fábrica de Volvo en la planta de Uddevalla, donde la cadena de montaje había sido completamente abolida, los trabajadores podían organizar sus tiempos de producción y conocían el entero ciclo de producción. Allí fue abolida cualquier forma auténtica de jerarquía tradicional, ya que había una autogestión de la organización de la producción. Y si bien la concepción del producto era heterodeterminada, aun así pudimos asistir a la contradicción entre la lógica del capitalismo cognitivo y la de una economía fundada en el conocimiento, ya que la fábrica –aun siendo la más eficaz de todas las de Volvo– fue cerrada porque estas formas de organización cognitiva del trabajo ponen un problema mayor para el capital:
    en la medida en que hay un reconocimiento de esta autonomía del trabajo, esto puede llegar hasta a reivindicar el control mismo de la producción y las finalidades sociales de la producción.

    En cierta medida, se observa un elemento clave de la historia del capitalismo donde la lógica de la eficacia económica se diferencia de la lógica de la rentabilidad económica puesto que esta última, que a menudo implica la lógica del control del trabajo, puede llegar al punto de desplazar las opciones más eficientes. Para usar una metáfora a gusto de los economistas, así como la moneda mala desaloja a la moneda buena, del mismo modo el modelo productivo menos eficaz desde el punto de vista de la organización de la producción pero más eficaz para el control del trabajo, puede desalojar al buen modelo productivo.”

  55. Aupa Petri (y por ende a todos y todas):

    Ya se que nadie me ha dado vela en este entierro, pero necesito comentarte algunas cosas. Y digo bien…, lo necesito. La verdad es que habeis introducido unos parámetros en el debate que me han subido el ánimo y no es para menos…

    Seguramente entre bastidores hay muchas y viejas cuentas pendientes en los fondos y las formas… no lo niego. Sin entrar en más polémica, por mi parte deciros que requiero de vuestros escritos. Me es imprescindible seguir leyéndo vuestras afirmaciones y escuchar lo que teneis que decir, al menos yo LO NECESITO. Y que no suene esto como una estúpida terapia de grupo o una sesión barata de psicólogos de tres al cuarto.

    Este marxista (subjetivista al parecer) que te escribe quiere tener certezas u objetivaciones que le indiquen que merece la pena seguir luchando y apostando. Seguro seguro, que no soy el único. Soy de clase obrera, como lo fue mi padre y mi madre, y tomo conciencia del mismo interior, “en si” a “para si”.

    Os transmito, con lo poco que llego a vislumbrar del futuro, mis miedos, el terror a volver a equivocarnos pues desde luego, y soy consciente de ello, si esto ocurre apaga y vámonos (aunque suene antidialéctico)

    • Estudia por ti mismo, y que nadie te venda la moto.

      No se trata de aterrorizarse ante un posible apocalipsis, el capital juega con ello de alguna manera, aterrorizar para implantar la idea de un no-futuro, de un no-land mas alla del capital, para que aceptemos una torsion mas de su dominacion.

      Ni subjetivismo ‘voluntarista’ ni objetivismo ‘socialdemocrata’, Lenin por alguna parte tiene algunos textos interesantes.

      Lo principal recupar o articular la perspectiva proletaria, desde aqui y desde ahora, y mandar a pasea a tanto charlatan de la pequeñaburguesia vendiendo crecepelos para la calvicie.

  56. Aupa Petri: (II)

    Quizás el debate se torna más difícil en tanto se realiza de esta manera, ya me gustaría que en Euskal Herria se pudiese organizar semejante evento en unos parámetros más amplios. Sería la oxtia!!! pero por mi parte me conformo.

    Voy al asunto que me estoy poniendo un poco sentimental y pesadito con mi pesimismo existencial… Mis dudas acerca del derrumbe del capitalismo (y no de sus límites objetivos) vienen por varios motivos que intentaré explicar:

    1. Acepto que la Tasa de acumulación es descendente. Por mi parte no lo discuto, añado además que el desarrollo de las fuerzas productivas (con la masiva introducción de tecnología) genera en el sistema la propia contradicción para las futura nueva acumulación… . Es decir, asumo todas las cuestiones endógenas del propio sistema. Pero convendrás conmigo que, ante la falta de perspectiva en el pasado, el imperialismo ha recurrido a una violencia brutal que ha retrasado su derrumbe hasta ahora. Lo que tú creo que has definido, corrígeme si me equivoco, como “estancamientos en su crecimiento” . Ahora comentas…, eso ya no le vale.

    El sistema y sus clases dirigentes, están implementando dos tácticas para poder sobrevivir… esto es, desarrollo tecnológico que expulsa trabajo vivo de la producción y genera una sobreproducción que no tiene salida… y por otro, en esa desesperación, trata de ganar tiempo, ya sea a base de especulación neoliberal como de intervenciones armadas allí donde las necesiten, generándose las condiciones para un enfrentamiento inter-imperialista y el sometimiento o destrucción de los distintos pueblos.

    Si bien esto es cierto, objetivo y me dejo muchas cosas en el tintero pero por no alargarme, yo lo que planteo es que las medidas aplicadas por la burguesía ya fueron requeridas en tiempos pasados y ellos son conscientes de los límites de las presiones a la clase trabajadora.

  57. Aupa Petriko: (II)

    Quiero remitirme, para que veas hasta que punto estos bastardos están atentos a lo que se cuece en su subsuelo, al artículo de Alberto Rabilotta, periodista argentino – canadiense que en su artículo del 2013-01-21 “El capitalismo (neoliberal) ha muerto. ¡Viva el capitalismo corporativista!” publica (Te coloco lo más interesante y supongo que sabrás de dónde sale y lo has leído):

    “Hace siete décadas, al analizar las causas y los efectos del desplome de las economías durante la Gran Depresión de los años 30 del siglo 20, Karl Polanyi escribía que en el momento en que la sociedad comenzó a buscar cómo protegerse de los peligros inherentes a un sistema de mercado autorregulado, cada país del capitalismo industrial fue tomando –cada uno por su cuenta- medidas de orden social y económico, pero las diferencias políticas tenían como contrapartida una “semejanza entre los regimenes nacientes, el fascismo, el socialismo y el New Deal, pero esta era únicamente su común abandono de los principios del laissez-faire”

    “Pero, como veremos a partir de las opiniones y propuestas de economistas, y de políticos y funcionarios del sistema imperante, el reconocimiento de que el neoliberalismo fracasó y constituye una amenaza al sistema capitalista los lleva nuevamente a proponer alguna forma de dirigismo estatal, de capitalismo de Estado –nunca la planificación económica que tenga en cuenta los intereses de la sociedad, por el momento-, o sea un retorno al corporativismo envuelto en engañosos conceptos, como el de un “capitalismo global administrado”

    “Para el economista Anatole Kaletsky (5), de la actual crisis saldrá “un nuevo modelo de capitalismo global, no basado en la ciega fe en las fuerzas del mercado que siguió a la Gran Inflación de los años 70, ni tampoco en la excesiva intervención gubernamental inspirada por la Gran Depresión”, y afirma que “la tragedia del 2008 estuvo en que la ciega fe en los mercados disuadió a los gobiernos de manejar adecuadamente esos ciclos de expansión-implosión”, y que habiendo desaparecido el comunismo y siendo la crisis cosa del pasado, los decidores políticos y los votantes han reconocido ya que no se puede dejar que los mercados se guíen por sus propios instrumentos: “Las economías deben ser administradas. Como resultado, un nuevo modelo de capitalismo global administrado está en evolución y gradualmente reemplazará el fundamentalismo de mercado que dominó el mundo desde la era Reagan-Thatcher hasta el 2008”.

    “Devaluación competitiva, medidas para proteger las exportaciones que se sumarán a las existentes, amenazas de cerrar las fronteras a ciertos productos industriales y a la mano de obra extranjera, y una vez que esto se ponga en marcha a escala regional o mundial, las consecuencias se harán sentir en el comercio, las finanzas y toda la cadena de producción mundial, y es en ese momento de pánico que serán aceptables las medidas para imponer ese “capitalismo global administrado” que proponen Howard Rosen y Anatole Kaletsky, que en definitiva es el corporativismo global implícito en los “acuerdos de libre comercio” ya existentes y en tren de ser negociados, en particular el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (AETPAE).

    El corporativismo de ese “capitalismo global administrado” solo podrá ser uno que respete el marco legal estadounidense para proteger la propiedad privada en todas sus formas, como es bien claro en el AETPAE. Y aquí reproduzco la cita de A. T. Hadley (6), que Karl Polanyi incluye en el libro citado anteriormente, para describir la historia de la protección de la propiedad comercial e industrial en Inglaterra, y luego en EE.UU.: la separación de poderes, inventada mientras tanto (1748) por Montesquieu, fue de ahí en adelante utilizada para separar al pueblo del poder sobre su propia vida económica. La Constitución estadounidense, creada en un medio de agricultores-artesanos por una clase dirigente bien al tanto de lo que sucedía en la escena industrial inglesa, aísla totalmente la esfera económica de la jurisdicción de la Constitución, ubicando así la propiedad privada bajo la más alta protección concebible y creando la única sociedad de mercado en el mundo que fue fundada legalmente. A pesar del sufragio universal, los electores estadounidenses serán impotentes contra los poseedores”

    Para terminar meto lo más importante y lo que indica hasta qué punto estos genocidas tienen en sus previsiones el diseño de futuro: “¿Cómo será el proceso para presentar y hacer pasar el siniestro capitalismo global administrado de Kaletsky, o algo diferente que será lo mismo? Pues bien, en una entrevista periodística que tuve en mayo del 2004 con el Nóbel de economía (1992) Gary Becker, en el marco de la Conferencia de Montreal, él me confió -con ese aplomo señorial y seguridad de los Nóbel de la Universidad de Chicago, que en aquel entonces todavía se comportaban como enviados divinos-, el método para que en la sociedad capitalista controlada por los monopolios de prensa se aceptaran ideas y propuestas radicales y contrarias a los intereses de las mayorías: Se lanza el tema en un artículo o un panel, y probablemente será juzgado utópico, irrealizable, pero volverá a ser puesto sobre la mesa si la idea es apoyada por gente influyente. El tema será nuevamente atacado por intelectuales de izquierda pero entonces saldrán voces de académicos, expertos y empresarios para defenderlo, en los think-tanks, las páginas de diarios respetables y en la televisión. Este ciclo se repetirá e irá ampliándose hasta que lo que Usted dice es un tema controvertido terminará siendo convencional, por lo tanto aceptable, finalmente será aceptado y llevado a la práctica”

    • Una de las tesis basicas de Marx, es precisamente la incapacidad de que el capitalismo pueda ser gobernado, el capital es de por si irracional y contiene un modo anarquico de produccion. De ahi sus crisis decenales (o de siete años) de sobreproduccion, en cuanto a crisis ciclicas.

      Pero es que la tesis del keynesianismo era esa, y se vanagloriaba de eso, de que por fin las crisis podrian ser superadas con las consiguientes medidas anticiclicas y mediante la intervencion racional del Estado.

      Lo que ocurrio es que es imposible hacerlo. O paralizas el proceso, o el capital no se come ni una brizna de plusvalor. Por lo tanto, fue el mismo capital quien inicio el proceso de deseregulacion, no por obstinacion ideologica y reaccionaria, sino por necesidades de acumulacion: privatizacion, desregulacion, monetarismo, etc. etc.

      Al capital no hay quien lo controle, ni los yupis de Wall Street, ni de la City; ni los burocratas de Bruselas, ni las super familias del petroleo.

  58. Aupa Petri: (IV)

    El autor del artículo finaliza…”Eso funcionó demasiadas veces en las últimas décadas, así que estamos avisados”

    Dicho esto, recurro a un sociólogo peruano Enrique Muñoz Gamarra que en su escrito último afirma…”Ya sabemos que la principal contradicción inter-imperialista del momento es la que hay entre Estados Unidos y China. De hecho, es una confrontación que ya estaba cocinándose en el Pentágono. Debía suceder más tarde o más temprano. Y, con esto, lamentablemente, empieza hacerse visible el espectro de la Tercera Guerra Mundial. Y, de seguro, así deben estar entendiéndolo, ahora mismo, Washington y Pekín. No lo dudo. Cierto, no será el próximo año ni de repente el 2014 o el 2020. Pero que se va a producirse, se va a producir. Esa es la tendencia histórica del imperialismo que cuadra perfectamente con su esencia guerrerista. Además no olvidemos los grandes cambios ocurridos a lo largo de la historia y que no han sido, sino, sobre la base de grandes confrontaciones.”

    Es decir Petri, que de momento la Tríada lo que intenta es frenar el ascenso de los BRICS que le están jodiendo los mercados, cada vez más estrechos y pequeños pues la sobreproducción es un hecho incontestable…, aunque muchas de las empresas que hay en China, por ejemplo son occidentales.

    Sigue Enrique…: “En principio una mirada a China. Su ascenso ha sido vertiginoso. No olvidemos que en 2009 China ya era el primer exportador del mundo. En 2010 se convierte en la segunda economía mundial. Ese mismo año (2010) el acuerdo estratégico económico, Usa-China, establecido en 1979, fue suprimido. Luego Europa se convierte el mayor socio comercial de China. Y, finalmente, desde el año pasado (2012) es el primer socio comercial del mundo. Y, el último dato que tengo a la mano, indica que el uso global del yuan como divisa de liquidación en el comercio y la inversión internacional ha seguido en aumento en 2012. China, aun con la ralentización actual, es una potencia económica en crecimiento. Sus capitales han empezado a penetrar de forma muy fuerte en los mercados, europeo y estadounidense. Sus reservas internacionales ahora sobrepasan los tres billones de dólares. Sus bancos “…son los más rentables del mundo, acaparando ya un tercio de los beneficios bancarios globales” (4). Sin olvidar que antes, en 2010, China ya había consumido el 40 % de los metales básicos del planeta (Aluminio, cobre, plomo, estaño y níquel) (5).

    También una mirada a Estados Unidos. La crisis ha sido demoledor en este país. La bancarrota económica aquí sigue siendo muy grave. En primer lugar la incidencia de la manufactura en su economía se ha encogido de 28% en 1953 a 11% en 2010 (1). Por lo demás, la economía estadounidense avanza, cada vez más, a una economía de servicios y, su deuda, por supuesto, no es solo de 16 billones de dólares, como acostumbran hablar las prensas occidentales, sino, de 180 billones (privada, medicare y seguridad social) y, lo peor de todo, esto está cada vez más en ascenso, algo realmente espantoso. Y, consecuentemente, el siniestro grupo de poder de Washington, en realidad, la gran burguesía financiera del orbe, prácticamente está enloquecida, no es capaz ni siquiera de resolver el asunto sirio-iraní. Y, el tiempo, el tiempo es su peor enemigo, pues, a medida que transcurre aquel su situación se va complicando aún más. Entonces, sintiéndose, asimismo, el país más armado y militarizado del planeta, se orienta hacia la guerra. Esto es inevitable. Ineludible”.

    “Ante todo señalemos que los BRICS han estado muy inquietos últimamente. Tuvieron su reunión en Nueva Delhi el jueves 10 de enero de 2013. No olvidemos que China es puntal en esta organización. Algunas notas que pude extraer de la prensa rusa indican lo siguiente: “En el encuentro, los responsables de seguridad del BRICS, destacaron la necesidad de coordinar acciones tanto en el marco del grupo como en otras plataformas internacionales como la ONU y el Consejo de Seguridad…En la reunión los funcionarios abordaron los asuntos internacionales más cruciales, como la situación en Oriente Medio, el Norte de África, asuntos de seguridad informática, lucha contra el terrorismo internacional y la piratería marina”

    “La política actual de Washington es mantener la supremacía militar en Asia, pero una carrera armamentística con China podría hacer que la Guerra Fría nos pareciera una minucia. La economía de la Unión Soviética representaba solo una cuarta parte de la de Estados Unidos cuando se produjo aquella carrera armamentística. Si Estados Unidos entrara en un proceso serio de ese tipo con China, los estadounidenses podrían hundir su economía nacional”

    En principio la presencia China en África se hace cada vez muy fuerte. Hay un flujo muy importante de capitales chinos a esta región. Y, recíprocamente, desde allí llegan a Pekín 2 millones de barriles diarios de petróleo. Sin olvidar que desde 2009, después de haber desplazado a Europa, China se ha convertido en el mayor socio comercial de África. Esto en una ocasión hizo decir a la Secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, que algunos países, refiriéndose claramente a China, estaban aplicando aquí (África) un atroz neocolonialismo. En concreto China ha invertido en esta región, solo entre 2010 y 2012, la cantidad de 101.000 millones de dólares. Una situación que incluso desborda al propio FMI. Adjunto aquí unas notas muy importantes: “Un informe del Banco Mundial de 2009 estima que los compromisos financieros chinos en proyectos africanos de infraestructura aumentaron de menos de 1.000 millones de dólares anuales en 2001-2003 a cerca de 1.500 millones anuales en 2004-2005, llegando por lo menos a 7.000 millones en 2006. En julio de 2012, el presidente chino Hu Jintao ofreció 20.000 millones de dólares en préstamos a países africanos durante los próximos tres años. El cálculo del total de la inversión china de 2010 a 2012 es de 101.000 millones de dólares” (24).
    Frente a esta situación Estados Unidos empieza a desarrollar una política de agresividad sobre esta región. En efecto ahora apunta a 35 naciones. Su comando AFRICOM está en una intensa actividad. Por supuesto, el asunto es contener a China, militarmente, pues, se acerca a estas 35 naciones africanas, no con inversiones financieras o económicas, sino, con armamentos y guerra. No tiene otra alternativa.

    • Se le puede dar la vuelta a este mensaje, con la simple constatacion de los hechos. China es precisamente el principal retenedor de los ‘bonos norteamericanos’, es decir, que los que compran deuda americana (que todos sabemos que no es mas que papel, que no se cobrara como en otras ocasiones anteriores), es parte del juego para que funcione el sistema. Los chinos financian a los norteamericanos, para garantizar una salida a su produccion.

      El capital es global. Y los BRICS no es mas que otra burbuha especulativa mas de la fase actual del capitalismo. Se desmoronaran en muy poco tiempo.

      La actuacion de los USA en Africa es por controlar los recursos materiales, en este momento particular, primero con la ‘primavera arabe’ y ahora con la intervencion en Mali (Francia actua como cancerbero), es por el control estrategico de todo el area del Sahel.

      La diplomacia china esta haciendo lo mismo, dado la enorme dependencia de recursos que padece China.

      Si alguien esta pensando en una crisis total entre China-USA, creo que se esta confundiendo gravemente. Habra crisis locales (como la actual con Japon).

      Lo que esta realmente abajo es quien controla la fuente de plusvalia, en esto seria interesante seguir la disputa por el yuan, y la exigencia norteamericana para que se sujete al sistema cambiario de libre flotacion (sic).

      • ¿quien quiere matar a su cliente?

        Esa es la pregunta que se hace China. Al contrario todos queremos que a nuestros ‘clientes’ les vaya bien, para que podamos venderle mucho y mas.

  59. Aupa Petri: (V)

    Mi conclusión es que el capitalismo si tiene una salida… LA TIENE COMO MODO DE PRODUCCIÓN y es, cometiendo el mayor genocidio de la historia de la humanidad y reiniciando el período de acumulación sobre un montón de cadáveres…

  60. Aupa Petri: (VI)

    … Un montón de cadaveres que en realidad oculta la lucha entre la élite burguesa mundial… financiera, y las burocracias nacionales que se oponen a ese trasvase situacional y de nuevo orden global que en el fondo tiene mucho que ver con la tecnologización a pasos agigantados de las fuerzas productivas… y el factor “conocimiento”.

    Pero esta parte de la exposición me la guardo para cuando llegue el contrataque ya que alguien puede preguntar si… no es contradictorio el planteamiento del dominio de los monopolios en el plano de la economía mundial con la cada vez más evidente realidad de enfrentamiento armado inter-imperialista.

    • La guerra en el capital tiene la funcion de destruir capital constante (y capital variable, la destruccion de vidas humanas). No se exactamente por qué ahora deberia de ser ‘la solucion’, una guerra atomica a gran escala precisamente lo que supone es la negacion de cualquier solucion de viabilidad para el capitalismo.

      ‘El factor del conocimiento’ puede ser lo que necesite el capital, para abrir o dejar de abrir el proceso de acumulacion, pero no porque sea un ‘factor’ de creacion de nuevo valor. Que es lo que creo que confundes. El capitalismo no trata de producir bienes y servicios, sino de crear y mantener ‘valor’.

      El dominio de los monopolios no supone de por si que el capitalismo avance, ¿avance hacia que?. Mas bien al contrario, la fijacion de los ‘precios de monopolio’, supone una distorision en el reparto de la plusvalia entre las diversas fracciones del capital, al retraer ganancia hacia los centros en posicion de poder en el mercado, contra los mas debiles.

  61. Por cierto… si Althusser tiene que aparecer… que sea lo antes posible. ¿Hablamos de variables que no son controlables, de momento, por ninguna ciencia…? Se lo podemos preguntar al cura Galpon… a Lenin e incluso a Chávez…

    Un saludo y cuidado, ¡¡Que de habitaciones tiene la dichosa casa!!

    • La mouser Comu, menudo totxo me has dejado de tarea. Son la 1:33 de la mañana, yo creo para pasado mañana me pongo a leer tu texto, y te doy una respuesta (pero es que ademas me metes variantes varias). Bien, por aqui andaremos.

      • Por mi comentario acerca del materialismo aleatorio y la historia como proceso estructural sin sujetos, ni fines, en la que no tiene cabida la subjetividad en los prpcesos historicos. La

  62. Menu alternativo a tu parrillada, Koxme… (I)

    “hoy es imposible una lucha de liberación obrera nacional, tanto cuando es imposible una liberación nacional de por sí”.

    Por lo tanto, si te he entendido bien:

    1- La liberación nacional es imposible, debido a las características de la dominación global del capital.

    2- La liberación nacional como objetivo de la clase trabajadora de dicha realidad nacional, es imposible, primero por el dominio del capital global y segundo, porque el conjunto de alienaciones y fragmentaciones de la clase trabajadora “nacional” impiden su constitución como sujeto revolucionario.

    3- La lucha revolucionaria, debe abordarse desde la construcción de un sujeto-clase trabajadora-global, en tanto que sólo desde un análisis de la dominación global, pueden desentrañarse las bases de dicha dominación, en el sistema productivo, en el ámbito ideológico y el político, pero dicha lucha, por lógica, tendría características nacionales, sólo en función de una comprensión global de los procesos.

    Desde estas bases, y siguiendo tu argumento lógico, el concepto de Pueblo Trabajador Vasco sería obsoleto, en tanto que trata de representar la realidad de un sujeto que carece de capacidad de transformación revolucionaria al haberse globalizado las formas de dominio y haber subsumido las posibilidades de romper la cadena del imperialismo por su eslabón más débil.

    Es decir, nos confirmas el callejón sin salida de los procesos revolucionarios DESDE los marcos nacionales o estatales, pero nos apuntas un nuevo callejón sin salida:

    “Hoy, me parece, cualquier pueblo puede liberarse solo una vez liberados todos – juntos – de esta prehistoria humana que llamamos capitalismo”

    Pero vayamos por partes. Las características del capitalismo, incluso desde su estructura global, se funda en un desarrollo desigual y combinado. Desarrollo desigual y combinado en el que, de una parte existen los marcos nacionales y estatales, con sus características propias, que ya he apuntado, pero por otra parte, los mecanismos de dominación capitalista son profundamente heterogéneos. De un marco a otro, la evolución de la lucha de clases, la situación concreta en términos de derechos sociales, civiles y políticos, el grado de impunidad del capital… configuran correlaciones de fuerzas diferentes de las que no puede hacerse abstracción.

    Lo que tú describes es una situación que debiera ser tendencial, ideal si se quiere, y sin duda forma parte del internacionalismo. El análisis de los procesos revolucionarios, su comprensión y respeto desde las condiciones en las que se desarrollan, el apoyo político, ideológico o material a los mismos, la necesaria coordinación internacional de las organizaciones revolucionarias, etc… pero sigo creyendo que existen eslabones débiles en la cadena del imperialismo, que debemos aprovechar, para que –parafraseando al Che-, existan uno, dos, mil Vietnam, pero eso es más factible que convertir a todo el planeta en un Vietnam.

    Por qué no es factible una liberación nacional? Mi marco de análisis, no parte únicamente de que sea viable o no el reconocimiento del derecho de autodeterminación en Euskal Herria, y que se habiliten cauces para que pudiera ser concretada de manera real su independencia, sino que, además lo relaciona de manera absoluta a una situación en la que las correlaciones de fuerzas sean adecuadas para avanzar hacia el socialismo.

    Desde mi visión, lo que no sería factible, es una liberación nacional, una independencia, en la que previamente no se hayan alterado de manera radical las correlaciones de fuerzas existentes entre el Bloque de Izquierdas y Abertzale, el Bloque nacionalista reaccionario o regionalista español y el Bloque constitucionalista español., en el caso de Hegoalde.

    Estoy seguro de que tú también estableces una dialéctica entre lo global y lo particular, pero está claro que no afrontamos la dialéctica de la misma forma. En otra entrega defenderé la vigencia del concepto de Pueblo Trabajador Vasco.
    (continuará)

  63. Por cierto, dentro de poco, el icono del debate que seguimos manteniendo, va a desaparecer de la página de inicio de BORROKA GARAIA DA. No podría actualizarse para que apareciera de nuevo y que otra gente pudiera interesarse en lo que decimos, aportando, criticando o dando nuevos puntos de vista?

    Un saludo a BGD.

    • Aupa Jon, en la página principal abajo del todo pone “← Post zaharragoak” si se hace click va a la siguiente página y ahí aparecerá cuando ya no aparezca en principal.

      Como se ha acabado el mes también lo pondré en los archivos comos destacado.Saludos.

  64. (II)

    Desde mi perspectiva, el concepto de Pueblo Trabajador Vasco (PTV) trata de dar cuenta de una matriz de avance hacia los objetivos de la Independencia y el Socialismo.
    La definición de PTV en los debates de la Vª, no sólo supuso la superación del nacionalismo burgués y del etnicismo, sino que además estableció las condiciones de posibilidad de articular a diferentes sectores, en una estrategia revolucionaria con unos objetivos inamovibles, pero con la posibilidad de acometer procesos tácticos, acumulaciones de fuerzas y bloques populares, con la clase trabajadora como elemento central de esa matriz, y con la capacidad de afrontar la doble contradicción nacional y de clase como un único movimiento histórico de emancipación.

    Por lo tanto, no puede negarse su carácter interclasista y tampoco el que puedan desarrollarse fases de lucha táctica, en torno a la consecución de ciertas reformas valiosas para el conjunto de la clase trabajadora. Pero es que ninguna organización revolucionaria puede renunciar a la táctica, completamente sometida a las diversas coyunturas, siempre que los objetivos estratégicos sean mantenidos y por eso el MLNV pudo incluso sobrevivir en los años 90, en los que el socialismo revolucionario prácticamente fue arrasado política e ideológicamente en el ámbito europeo.

    Y pudo sobrevivir, porque aunque el independentismo se convirtió en la contradicción principal, el socialismo siempre estaba como hipótesis de fondo, con organizaciones que lo mantenían en su praxis, aunque no fuera el elemento determinante de la acumulación de fuerzas. Pero el carácter de matriz de avance, al constituir un único movimiento de emancipación, el independentismo alimentaba la lucha de clases.

    Este esquema, brillante por otra parte, fue factible por un elemento característico de nuestro marco nacional de lucha de clases, como es el de la inexistencia de una clase capitalista nacional vasca de carácter independentista, por ello el independentismo siempre supuso un elemento desestabilizador y de lucha contra el capital.

    Este carácter de matriz, así mismo, logra articular en un mismo movimiento histórico, a un conjunto de organizaciones y colectivos, caracterizados por el desarrollo desigual de su nivel de conciencia nacional y/o de clase, construyendo, priorizando o desactivando instrumentos organizacionales adecuados para cada frente de lucha, lo que le otorga una flexibilidad táctica al abordar cada una de las coyunturas.

    Es decir, de una parte, internaliza los procesos estructurales, objetivos si se quiere, de la dinámica capitalista, tanto global, como de las específicas de nuestro marco y, de otro, aporta instrumentos de intervención en los mismos.
    Lógicamente, dentro del PTV, existen a su vez contradicciones, luchas entre tendencias dialécticamente relacionadas con la propia dinámica de clases, los efectos de las transformaciones del capitalismo y las correlaciones de fuerzas internas, pero considero que es el concepto clave de la revolución socialista vasca.

    Otra cuestión es cómo desde la izquierda abertzale se plantea la estrategia, si se prioriza la independencia frente al socialismo, las formas de articular organizativamente la diversidad de la izquierda abertzale, o si se acierta en la forma en la que se aborda la acumulación de fuerzas y la transformación del PTV en un sujeto revolucionario. La pregunta que te hago es la siguiente: qué nueva formulación propones para sustituir el PTV y dar cuenta de lo que éste representa aún hoy?

  65. Kaixo Mailua, (I)

    No voy a contestar directo a la pregunta, y te lo explicaré luego con un lenguaje menos parillero, pero siempre metafórico y en cierta medida algo “cifrado” por las mismas razones.
    Desde luego, estoy de acuerdo en lo global con lo que explicas del valor político e historia del PTV. A parte el laborista “clase trabajadora” que, en esta lengua colonial, podemos expresar a mi juicio de forma más correcta como “obrera”. Siempre para (intentar) incluir todos los aspectos fundamentales de la clase: expropiación, alienación y explotación, es decir: no encerrándose únicamente en el aspecto del trabajo (explotado, claro).

    A parte también lo de que “el MLNV pudo incluso sobrevivir en los años 90, en los que el socialismo revolucionario prácticamente fue arrasado política e ideológicamente en el ámbito europeo”. Con lo que no estoy de acuerdo para nada.

    Primero: el MLNV superó la ortodoxia de quiebra estratégica, estalinista y revisionista, y luego eurocomunista, precisamente por su capacidad de incluir en el proceso “socialista revolucionario” a todas las expresiones obreras y proletarias de EH. No solo del sector trabajador de la clase, con sus sindicatos sistémicos. Como el famoso MMPP, no lo olvides, que iba mucho más allá, y más a fondo, del marco PTV. Además, lo hizo como nadie en la historia reciente: bajo una dirección estratégica tan compleja, eficaz y coherente.
    (Por ejemplo, todo lo contrario de los italianos brigadistas, cuya “Dirección estratégica” se limitaba a la vieja dialéctica estalinista-revisionista – por muy camuflada de obrerismo y hasta autonomismo – desarrollada a partir de la contradicción K/T, y poco más).

    Segundo: el socialismo no era revolucionario ya poco después de la Revolución de Octubre, a pesar de la innegable incidencia de algunos factores revolucionarios inducidos por la misma potente existencia del estado ‘soviético’, contradictoria con la necesaria unidad global del capitalismo: Vietnam, Cuba, Angola, etc. El fracaso alemán de 1918-19 es su mejor demostración.

    Tercero: fue arrasado materialmente con la reacción taylor-ford-keynasiana (simplificando), a partir del corazón del capitalismo industrial, a su vez sistema operativo del Sistema, valga la redundancia (para nada casual…) hasta finales del siglo XX.
    Es decir: es precisamente en el corazón de la contradicción trabajo-caital donde ganó el Capital, modificando progresivamente la composición de la clase, y sobre todo de su sector empleado, dominándola por supuesto, y quitándosela hasta hoy a los presuntos comunistas revolucionarios & socialistas, parados a su composición y características del siglo XIX y poco más. Es lo que seguimos viendo por aquí………..
    En esta estrategia, sobre todo en los países “industrializados”, no hay que olvidar la tan famosa como grandiosa treta del “estado del bienestar”.

    Luego, y termino sobre este tuyo (II), lo siento pero me parece preocupante que se liquiden de forma tan simple las contradicciones internas y externas del sistema en EH con lo de “la inexistencia de una clase capitalista nacional vasca de carácter independentista, por ello el independentismo siempre supuso un elemento desestabilizador y de lucha contra el capital”.
    Por lo que deja entender de esa – precisamente – concepción “ortodoxa” (hozmartillista suelo escribir cuando me ponen de mala leche) de la lucha de clases, y por lo tanto, de la lucha de liberación nacional. Hay mucho tema aquí también, ya se verá, pero todo esto – con tu pregunta final muy tajante – necesita aclarar algo más la realidad de este marco formal de debate.

    Porque, si es muy interesante como desarrollas en (I, del 31.1.) el martillazo dialéctico sobre, para simplificar, mi provocador “hoy es imposible una lucha de liberación obrera nacional, tanto cuanto es imposible una liberación nacional de por sí” del (Txistorra. (III) 29.1.13), me parece que el carro necesita de una pausa.
    Koxme

  66. Kaixo Mailua,

    y (II)

    Desde luego, me parece que aciertas en casi todo, con esa ordenada racionalidad de tu menu alternativo (I) del 31.1.13.
    Ahora bien, te voy a decepcionar dándole al “pausa”. Tengo empacho, ya no sé si de chuletas o de chipirones.
    No, en serio, así como andan las cosas me parece que estamos entrando en una típica contradicción metodológica, para decirlo de alguna manera: la que solemos expresar con el concepto de praxis.
    Además, algunos muy cucos podrían empezar a sospechar: este anda por lo teórico, luego por lo político, luego….
    No es eso, ni tengo menos aún referentes organizados que lo explican: no los veo por ninguna parte, ni en Uninomade.., y el tema está bastante peor …y por lo tanto quito la cubierta del velero justo en medio de la fiesta.
    Precisamente por esa contradicción y, sobre todo, por otra manera de entender lo de praxis. Y por lo tanto, la dialéctica materialista que necesita una respuesta seria a tu pregunta del final de (II) de ayer 1.2.13.

    Explicado mejor, espero, con una metáfora: mira el escenario del “proceso soberanista”. En términos económicos y sociales nunca en la historia de Euskal Herria hemos tenido un guión potencialmente tan favorable para recuperar en nuestras manos nuestro propio desarrollo, sobre todo en Hegoalde, fuera de la corrupta y gandul capa de plomo española. La crisis estructural de la entelequia parece casi superior a cuando “entregaban” el oro saqueado en Abya Yala a los más listos y productivos británicos.
    Luego, la crisis institucional – en particular del parche “transición” – es también muy evidente y en un creciente desastre, aunque si miráramos únicamente a su reflejo en nuestros hermanos catalanes; o al vulgar neo-franquismo de La Moncloa, con su ciega re-centralización. Hoy lo clarifica de forma estupenda Iñaki Egaña, esto del fracasado “estado holgazán”, en (http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130202/385859/es/Un-contrato-social-olor-naftalina)

    En tercer lugar, la crisis política, derivada de la primera, ese parasitismo estructural, añadido a un anti-productivismo crónico (capitalista, claro), de las oligarquías hispanas (donde no entra Iñaki), y que está llegando a su “mejor” clímax de corrupción, ahora por las contingencias que sea – internas o exteriores, digamos – tanto que, probablemente, si les queda algo de potencial, acabará con este gobierno de fach-inútiles para que les pongan el Monti que decidan Merkel & company.
    Mientras que nosotros estamos desperdiciando entre fogones, de dudosa manera, 50 años de buen curro. Final esencial de la metáfora. Por lo de “nosotros” puedes elegir en todo el PTV.

    (III)

    Lo nacional de la metáfora lo podemos aplicar a lo general.
    Visto que, por las razones que sea (político-sociales, en primer lugar), no se observan procesos abiertos con la necesaria potencia para dar la vuelta a lo que C. llamaba hace poco “Etapa de Transición” del sistema. En Europa, por lo menos, porqué Abya Yala ya nos están dando excelentes sorpresas, para quienes las sepan apuntar.

    Es decir: el 1% amo y señor mundial va casi seguramente cumpliendo con esta Etapa, y nos encontraremos como en los años 30 del siglo pasado, o en los 70-80, con otro Ford y boom post-crisis, come le llaman ellos, o alguna versión siglo XXI del Conoci/miento. Mírales que guapos que salen en las fotos Obama y el chino del PPC.
    Y venga capitalismo para otros 15 o 30 años más. Porque no creo en las fáciles historias de guerras mundiales y eso, con los sionistas atizando fuegos. Están cambiando muchas cosas en los procesos estructurales del desarrollo humano. Que muy poco tienen que ver con las mecánicas tendenciales famosas de las tasas de ganancias etc.

    Precisamente: volvamos al concepto de praxis, tan esencial en nuestro camino sembrado de perezas mentales. El fundamental y genial trabajo impreso de Marx resulta tan religiosamente subsumido en la mayoría de los críticos radicales del sistema – es lo que vemos aquí – (o como se puede deducir del muy oportuno – formidable por supuesto – artículo de Matxingunea (http://www.matxingunea.org/dokumentua/el-capital-proceso-de-trabajo-y-proceso-de-valoriz/), de que no hay forma de que las dudas marxianas se puedan abrir camino entre tanto papel de solidez monumental… para alcanzar la indispensable inteligencia estratégica que necesitamos ahora, siguiendo su método y no solo su letra.

    Entonces, desde el momento en que pensamos todavía en solucionar un desarrollo de la praxis anti-sistema solo con esas viejas claves de explotación, de valor y producción de valor, de valorización, etc. dejamos que las nuevas claves del trabajo praxístico cognitivo sean dominadas – asumidas no lo creo (Uddevalla): entonces no todavía subsumidas – por el “general intellect” del sistema. Y no solo porque se sigue hablando de algo que NO EXISTE, como base o campo marxiano: una clase trabajadora.

    Conclusión, para lo que pueda servir: estamos produciendo información de valor, posiblemente, y eso es formidable, pero sin practica. Por lo tanto, se queda a disposición del “enemigo de clase”. Se vuelve en un Saber del Sistema y punto.

    Lo repito: es lo que le pasó a los marxistas después del tsunami del Octubre soviético.
    Volvamos entonces al comienzo o casi de este debate (Iepa! (I), 17.1.13), lo siento:

    ¿Por qué fracasó la revolución alemana, y el Sistema no solo se repuso, sino que dio un brinco impresionante de nivel mundial a partir precisamente de ahí, que eso es Taylor, Ford, Roosevelt, Keynes, welfare-state, y luego ONU, Bretton Wood, etc?

    Es una pista excelente. Que no se quiere recurrir precisamente porque ya entonces se decretó el fracaso político revolucionario de la teoría marx-ista ortodoxa, o aplicada de manera ortodoxa, ya entonces sobre todo como ideología. Las hoces y martillos, Mailua, ya las tenían bien firmes en sus manos los estrategas teutones en Berlin. Que a lo mejor hasta se habían leído con atención a Paul Lafargue, mira tú. Ellos en concretos no lo creo, pero ciertos colegas suyos como Noske (véase ahora los sociatas de aquí que nos leen…) lo que me recuerda tu concepción de la “clase capitalista”. Visto que desde casa Paul le había pillado muy bien al suegro, sin ofender por supuesto.
    Es que con los empachos, me pongo pesao…

    Por lo menos, que sirva para mejorar el metabolismo de algún buen compañero comunista.

  67. Koxme

    Me parece bien. Si volvemos a coincidir en algún otro debate, ten presente que yo me mantendré en la misma línea de respeto. Sólo te comentaré algo. El trinomio Teoría-Praxis-Militancia, constituye para mí una unidad. Yo sí tengo referentes organizados y participo en ellos, por lo que establecer “Saberes sobre el sistema”, constituye desde mi perspectiva, algo esencial para ser concretado política, ideológica y organizativamente en mi realidad militante. Quizás hemos establecido un debate desde perspectivas diferenciadas acerca de lo que pretendíamos, y al final, tener un debate de este tipo, estrictamente por escrito, y partiendo de bases teóricas –y prácticas- diferenciadas, no puede compensar lo que representaría un debate cara a cara tomando un café, donde podrían surgir matices y explicaciones que en un escrito hay que ahorrar.

    Siempre he mantenido una posición abierta a la discusión con diferentes tendencias, porque soy consciente de que el carácter científico del marxismo, precisa adecuación, contraste y concreción en los ámbitos en los que participamos en la realidad. Sin embargo, y OJO no digo que sea tu caso, ya que considero que has sido contenido y respetuoso, me he encontrado generalmente, con gentes más interesadas en combatir al marxismo en sí mismo en lo concreto, y el mantenimiento de críticas generales al sistema capitalista de manera abstracta y en un criticar por criticar como un deleite, sin presentar alternativas de organización, praxis e intervención en la realidad.

    Por eso me “enzarcé” contigo, ya que veía que además de formación, mantenías un discurso que sinceramente me interesaba, y que era relevante desde mi personal trinomio Teoría-Praxis-Militancia. En fin, supongo que entraremos en otros debates.

    Un saludo

      • Aupa Petriko. ¿Sabes lo que ocurre?. Que en algunas ocasiones algunos escribís direcciones web en el formulario de comentario, “por rellenar” y el sistema lo detecta como “spam” y se lleva el comentario a un sitio especial que si no lo miro no lo puedo rescatar .(suelo mirar periódicamente).No es obligatorio escribir ni web ni e-mail, se puede dejar en blanco,incluso nombre también se puede dejar en blanco, aunque aparecerá como “ezezaguna”. Así que para que no haya problemas lo mejor es no poner nada, solo nombre (porque hace mas claro el debate).El e-mail real hay que ponerlo si se marca la casilla inferior, así te llegará al e-mail una notificación si alguien te contesta. Para más información: https://borrokagaraia.wordpress.com/2012/03/21/sistema-de-comentarios-y-avatares/

      • Esclarecedor sin duda. A raiz de un comentario que me hiciste a cuenta de Negri, decidí empezar a leer “Marx más allá de Marx”. A Holloway ya lo conocía de algún artículo. Por cierto, no terminé el libro de Negri, ya que su forma de escribir, ya no te hablo del contenido, sino del continente, se me aparece como deliberadamente confusa y poco honesta, ya que trata de vender unos Grundisse de Marx que cualquiera que los haya leido con una mínima atención sabe, que no soportan las derivaciones que realiza.

        Sin embargo, creo que la proliferación de pensadores de este tipo, y su prestigio entre ciertos sectores antiglobalización, son un producto derivado de la linealidad y burocratismo de cierto comunismo con esclerosis. La lucha ideológica y teórica resulta fundamental y debe ser inflexible en este sentido, ya que como decía aquél, “salvo el poder todo es ilusión”.

        • Jon no asocies el grupo que he enlazado con supuestas ‘dogmaticas’. Ese es un grupo mas, de otros muchos mas que precisamente provienen de una corriente general del marxismo, que nunca ha sido la oficial, asi que las acusaciones de ortodoxia, estalinismo, burocratismo, dogamtismo, sectarismo, etc., etc., un poco como que vienen a ser topicos, porque esas corrientes de las que comentas son las que historicamente iniciaron la critica a las socialdemocracia, el estalinismo, etc., etc., etc.
          Degraciadamente es muy desconocida la historia general del marxismo, porque lo que en realidad se esta ocultando es la historia politica del proletariado, sus contribuciones revolucionarias como los elementos de derrota sufridos por parte de la contrarrevolucion..

          El texto que mencionas de Negri (del 77), es deliberadamente confuso, con eso te lo digo todo. Podria añadir lo de delirante, (¿”hacer la critica al capital a partir de los valores de uso”?, jajajja) pero mejor lo dejamos para otro dia.

          Lo que estoy intentando introducir es una linea de analisis y comprension diferentes, que proviene de exponentes historicos, no solo en el pasado, sino tambien en la actualidad. Pero de alguna manera hay que saber hacer la critica radical a la socialdemocracia, superar el ‘contexto ideologico’ -es decir no se trata de lucha ideologica, sino de lucha de clases-, para contruir la critica historico-politica; y eso supone avanzar sobre ‘fracasos’, ‘falseamientos’, pero en la actualidad, sobre toda la charlataneria de la izquierdad del capital. La funcion del discurso socialdemocrata (con todos sus renovaciones aparentes) es consutancial a las necesidades del capital, favorecer la dominacion, la subsuncion del trabajo al capital.

  68. Aupa HI!
    Mailu, seguro que sí, en este largo camino…
    encontraremos otras ocasiones, como hasta ahora.
    Estoy de acuerdo con tu aproximación ética al trabajo crítico, teoría y práctica, praxis, tanto que para mi no existe trinomio: la militancia, o compromiso social y político, es la expresión personal de la praxis, y tiene que serlo, cuando es posible.
    La razón principal de mi prudencia está precisamente aquí, con relación al tema, en esta hermosa batalla.

    Por lo demás, el ruido y eso, está claro que el lobito pierde el pelo, pero no el vicio, por ejemplo con relación a los compañeros italianos a los que se refiere. Cada uno tiene sus fallos, es natural.
    Precisamente, la “militancia” lo resuelve en la ética colectiva de trabajo. NO así, seguro.

    Cuando se cae el facha Rajoy, nos tomamos un pote al reka…
    Aio!

  69. “Evidentemente, esa teoría contra la revolución, como todo lo que produce material e ideológicamente el capital, se presenta como nueva (la moda de lo nuevo, como en todas las otras mercancías, es inherente a la fase actual del capital), diciendo que ya está superada la “vieja” contraposición entre reformismo y revolución. No se necesita ser ninguna lumbrera para reconocer, detrás de esa supuesta superación, a la vieja y putrefacta teoría reformista, utilizando para la ocasión nuevas y variadas formulaciones. La clave de la misma sigue siendo esencialmente la misma: la afirmación de que se puede cambiar el mundo poco a poco, sin revolución social, sin destruir el capital y el estado. En otras palabras hacen propaganda contra la revolución diciendo que la misma no es necesaria para “cambiar al mundo”.”

    “La teoría de estos contrarrevolucionarios (pues explícita o implícitamente lo son) se expresa hoy diciendo que se puede “cambiar el mundo sin tomar el poder”, según el ultra citado título del libro de un tal John Holloway. Dicha corriente de pensamiento, que sostiene que la guerra de clases se terminará sin que sea necesaria la dictadura del proletariado (aunque implícitamente desconocen la guerra de clases), ni la consecuente destrucción de la dictadura del capital, con la que simpatiza toda la socialdemocracia, pues expresa lo que este partido histórico siempre representó, tiene como principales representantes a Tony Negri, Hardt, Holloway, el comandante Marcos y sus seguidores, así como una serie de grupos (como el colectivo Situaciones de Argentina que criticamos en un número anterior) en diferentes países del mundo. La terminología que utilizan es la que es la usada por el espectáculo de los medios autodenominados alternativos: autogestión, dignidad, multitud, red difusa, contrapoder, economía alternativa, horizontalidad, etc.”

    “Por supuesto que no se trata solo de teorías o de ideas sin importancia, sino que tienen un peso social. En efecto, en la medida que el proletariado ha ido rompiendo con el encuadramiento politicista y populista del izquierdismo clásico (marxista leninista, trotskista,…), lo que podemos constatar en diferentes países y particularmente en Argentina, las viejas teorías reformistas, gestionistas y libertarias, en base a un buen lavado de jeta (nuevas formulas, nuevas frases, nuevas terminologías) y una buena dosis de propaganda internacional, vuelven a ponerse de moda y por lo tanto a cumplir un papel contra- rrevolucionario importante. ”

    Fuente: Revista Comunismo, nº 51, febrero 2004
    articulo: Acerca del caracter de la lucha y la cuestion del poder
    http://gci-icg.org/spanish/51.pdf

  70. Pufffff

    Me parece una lástima que se cierre o desvíe un debate tan creativo y constructivo con estos extractos biliosos de los argentinos.
    Lo del vicio al que me refería arriba hablando de lobitos, es justamente esto, el no saber – o querer – argumentar sobre lo concreto, lo expuesto, cargando al contrario con páginas de citas. Biliosas y superficiales: vete tu a saber que les pasa a los del “grupo comunista”.

    Lo que es desde luego un viejo vicio ortodoxo o marxista: en vez de aplicar el método dialéctico marxiano a los precisos asuntos en el candelero, se usa como artificio la letra de Karl y de sus presuntos fieles, determinados marxistas afines, para cerrar investigaciones, críticas, discusiones constructivas, etc.

    Es justamente por esto que insisto mucho sobre el concepto de marxiano, como coherencia metodológica crítica del materialismo histórico (y dialéctico, como lo precisó Engels más tarde), contra todas estas fatales (para la inteligencia revolucionaria comunista) mecánicas polémicas de algunos marxistas.
    Mecánicas históricas, por empezar: las que no saben referirse, mirar y analizar clara y dialécticamente situaciones concretas, actuales por empezar, en vez de repetir versículos de forma a-historicista.

    El texto señalado del Grupo Comunista Internacionalista es precisamente otro ejemplo de este método. A pesar de las críticas materialistas del texto, muy pocas desde luego, con las que se puede estar de acuerdo, sobre el idealismo, mecanicismo y luego reformismo o populismo del texto de Hardt y Negri, los autores pierden una excelente ocasión para entrar en el corazón de las contradicciones marxianas de Negri, utilizando para ridiculizarle prácticamente solo viejas categorías de análisis marxista. Además de las descalificaciones e insultos, aquí repetidos.

    Por lo tanto, se mezcla todo en una menestra panfletaria que nos impide entender y avanzar, también a partir de lo que de positivo o constructivo – materialista – nos propone el tan despreciado autor y su compañero. Que de esto hay también, no seamos tan fatalmente ruines.
    O que más bien nos pide ser dogmáticos, sectarios y groseros además.
    Es decir, el mismo vicio estalinista de siempre: tirar al río pañales y niño juntos, con tal de reafirmar una herencia ortodoxa. Y no suelen faltar insultos, como lo de “eructos modernos”.
    Vaya que casualidad, otra vez. Que asco de maneras de debatir, aquí también.

    A los que les quedan ganas: se tome entonces cualquier párrafo concreto del texto “crítico…”, visto que se ha echado a la arena, que lo pueden elegir los caxeros enemigos del comunista anticomunista Negri, y empecemos por ahí:
    desglosar los temas de clases uno a uno, en serio,
    y cada argumento concreto general que se plantea ahí, y, al ser posible,
    desde nuestra muy sólida realidad específica o comparado con ella,
    para llevar adelante una crítica materialista,
    no idealista,
    no ideológica o en actitud D.S.O.:
    Defensa de la Sagrada Ortodoxia.
    ¡Ya veríamos lo que hay de sólido, si y donde!

    Agur.

  71. Los del Grupo Comunista Internacional, tienen análisis y aportaciones muy interesantes. Sin embargo, en lo que se refiere a la praxis concreta, su internacionalismo abstracto, su definición arbitraria de la socialdemocracia, su negación de fases y su incapacidad de diferenciar estrategia y táctica, los alejan de planteamientos ligados a la realidad concreta y material de la lucha de clases, necesariamente basado en políticas de alianzas, de avances tácticos, de incidir en las instituciones antes de la fase de su destrucción, etc… Creo que tampoco ellos definirían Euskal Herria como Marco Nacional de Lucha de Clases…

    Aun así repito, tienen artículos muy buenos, en los que defienden de manera adecuada, la realidad del capitalismo, con una infraestructura definida por el proceso de valorización del capital, pero bueno, ésto nos llevaría de nuevo al debate que hemos estado manteniendo.

    • Hay que superar el etapismo socialdemocrata, aunque se pinte de muchos colores, por algo hemos sufrido demasiadas derrotas, para aprender de ellas.

      ¿cual es el alejamiento de la realidad?, no aceptar la reforma del capital, porque es necesariamente irreformable. Una politica reformista conduce a un escenario reformista, solo beneficioso para el capital.

      ¿politicias de alianzas?, con quien con la burguesia, o la pequeña burguesia. Recuerdas aquello de ‘la emancipacion de los trabajadores sera obra de ellos mismos”. O el proletariado se autonomiza de otras clases o la hemos jodido, se perpetura la esclavitud asalariada y la barbarie del capital..

      ¿Marco Nacional?. Existen las naciones en el capitalismo acaso, mas alla de escenificaciones y apariencias. El capital es global, y hacia donde vamos es hacia el comunismo, que supone la abolicion de la propiedad privada, la abolicion del trabajo asalariado, la negacion de la mercancia y del mercado, y la destruccion del Estado, es decir la liberacion de la humanidad.

      • Agrego, porque se que me saltaras con ‘el tema’, no solo no acepto un marco nacional vasco de la lucha de clase, sino que tampoco un marco español de la lucha de clases, ni europeo, etc., etc. Es planetaria.

        La discontinuidades podran darse, pero o se va hacia el comunismo, o una y otra vez nos enfrentaremos a la restauracion del capital. (Aqui o en Vietnam o en cualquier otro sitio).

        • Decian Karl y Friedrich:

          “Una parte de la burguesía desea remediar los males sociales con el fin de consolidar la sociedad burguesa…
          …Otra forma de este socialismo, menos sistemática, pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarles, sino solamente una transformación de las condiciones materiales de vida, de las relaciones económicas. Pero, por transformación de las condiciones materiales de vida, este socialismo no entiende, en modo alguno, la abolición de las relaciones de producción burguesas —lo que no es posible más que por vía revolucionaria—, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base de las mismas relaciones de producción burguesas, y que, por tanto, no afectan a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo únicamente, en el mejor de los casos, para reducirle a la burguesía los gastos que requiere su domino y para simplificarle la administración de su Estado.
          El socialismo burgués no alcanza su expresión adecuada sino cuando se convierte en simple figura retórica”

          K. Marx. F. Engels. Manifiesto Comunista, 1848

  72. Aupa a todos y todas en especial a Koxme y Petri: (I)

    Veo que me encuentro en un fuego cruzado. En realidad debo de ser masoca… porque no observo tanta distancia en los horizontes de los aqui presentes, a no ser que, organizativamente hablando, propongamos discursos distintos en esta cuestión central, lo que todavía no ha quedado clarificada…

    Por mucho que, desde mis limitaciones teóricas, me sumerja en las profundidades de la aridez de la materia a la que hacemos frente, y viendo las distintas perspectivas,creo que, decididamente, estoy resuelto a encontrar puntos en común o complementariedades a riesgo de parecer un imbécil, y lo peor de todo es que me lo creo.

    En la cocina de casa, he realizado todos los mejunges que se me han propuesto, desde la salsa Vercellone, pasando por un biste como Goldstein y acabando con un postre maravilloso denominado Bitot. Mezcla de sabores y olores que forman parte de una comida suculenta nada desdeñable. Los vascos y la mesa… no cambiaremos nunca, nuestro placer por la buena cocina y la jodienda a nuestros enemigos nacionales y de clase es indiscutible.

    Me pongo manos a la obra y tras la siesta no puedo más que aceptar que nadie niega que el cáncer capitalista en su fase imperialista actual y producto de sus contradicciones, endógenas por supuesto, tiene muy mal aspecto y que se ha reproducido a una escala mundial como nunca en la historia. ¿La metástasis es incuestionable?.

    Los médicos comunistas rápidamente colocan al enfermo bajo el foco de la observación y el análisis en una institución adecuada que pueda enfrentar la enfermedad, inevitablemente desde distintas perspectivas, enfermedad cuyo origen se advierte “ciertamente cercano” y que ha ido desarrollándose por fases distintas, inevitables. Se habla de crecimiento desordenado de las células, pero todo el mundo busca, dentro de ese caos por supuesto, la lógica de este desmadre, las variables de unas pautas de conducta en la reproducción descontrolada celular que nos lleve a superar y mejorar las medidas a tomar en consideración para abordar el tratamiento y derrotar la susodicha.

    Y digo yo… ¿alguien rechaza la radio-terapia?, ¿la quimio-terapia? y ¿una intervención quirúrgica? Supongo que todas pueden ser complementarias, más acertadas o menos, según se mire.

    Aquí es donde afirmo que vivimos una era de transición. El punto de discordia principal de semejante disertación multilateral viene referido a la cuestión tecnológica, sobre todo en una de sus variables más impotantes como es, el desarrollo brutal del conocimiento y su capacidad para la posible generación de una mutación sistémica que le permita sobrevivir y reiniciar la acumulación, sentido básico del capitalismo.

    Es característico que los economistas y politólogos actuales evitan utilizar el término “formación político-social”. Hoy el concepto de “formación” ha sido sustituido por la expresión más políticamente correcta de “régimen tecnológico”. Los actuales dueños del discurso no se dan prisa por enseñar sus cartas.

    Para que la acumulación del capital pueda proseguir, no basta con extraer suficientemente plusvalía del trabajo explotado, se necesita igualmente realizar en dinero esta plusvalía en el mercado. Según Bitot: “El mercado sin fronteras, en cuyo interior las multinacionales no obedecen más que a sus impulsos de enriquecimiento únicamente, hace la economía cada vez más ingobernable por los Estados”. Y sigue…”Para poner remedio a este estado de cosas, se necesitaría una especie de gobierno mundial todos los intentos que han pretendido más o menos ir en esta dirección no han acabado más que en los resultados contrarios”

    Pero paralelamente a la introducción de una nueva tecnología que expulsa el capital variable de la producción sigue el conflicto entre la burocracia internacional (sectores financieros y monopolios) contra las soberanías nacionales y esto si lo asume Claude. Es una fase también intermedia, transitoria. La conversión de la burocracia internacional en “gobierno mundial” (no reconocido por Bitot) significará la posibilidad de pasar de los conflictos horizontales de red al conflicto global en la vertical, cuando los de arriba podrán declarar la guerra directamente a los de abajo a nivel mundial, y no solamente a los talibanes, o a Saddam o el Asad. El conflicto entre los de arriba y los de abajo, liberado del prisma de los estados nacionales, dará la posibilidad de crear la nueva sociedad libre de las desproporciones cuantitativas, en la que se realizará la forma ideal de la esclavitud, basada en la obligación por la presión psicológica.Esa esclavitud, apoyada por las últimas tecnologías informáticas y nuevas fuentes de energía, será según los planes de los estrategas del “gobierno mundial”.

    La aparición de la burocracia mundial representa el final del liberalismo en sus formas clásicas, la llegada de los neoliberales a todas las estructuras de mando político y económico, y el ocaso de la democracia electoral que parecía una conquista inalienable de la época moderna. El capitalismo necesita ahora dos cataclismos sistemáticos: guerra mundial en Asia y la explosión social, con el posterior paso a la guerra civil controlada – en Occidente. Son las condiciones necesarias para el paso al orden mundial post-consumista, en el que la esclavitud informática será elemento esencial del Sistema.De hecho, como reconoce Bitot, la burguesía, en tanto que clase industrial, existe cada vez menos… ¿¿¿destino compatido por la clase obrera industrial que está siendo sustituida y expulsada del sistema productivo???

    Sin duda no es la única salida que pueda afrontar la etapa de transición que vivimos. Comparto con Bitot sus palabras: “De esta manera se puede observar un claro declive de las naciones burguesas, es decir, los marcos políticos en los que se había desarrollado el capitalismo. Confrontadas al retorno de los regionalismos, al ascenso de los comunitarismos y, sobre todo, desestabilizadas por un capitalismo en adelante “mundializado”, se ven sacudidas en sus cimientos al tiempo que la idea misma de nación se debilita. La “mundialización” es la marca de un divorcio cada vez más consumado entre la nación y el capital: con sus “multinacionales” o “transnacionales” (se cuentan 37.000 en el mundo, con 200.000 filiales), este último se emancipa de los marcos nacionales, se hace apátrida y sin fronteras.la tendencia del capitalismo actual “mundializado”, como se ha visto, no va en el sentido de una unificación, sino de una fragmentación, incluso de una disolución de las naciones; todos los marcos nacionales se han convertido en trabas para él, tanto los antiguos como los nuevos que eventualmente podrían surgir”

    Tampoco Goldstein renuncia a la guerra al igual que Bitot.Aunque bien es verdad que lo matizan. Así Goldstein afirma: “Al igual que en las crisis anteriores, conforme esta crisis se profundiza y se prolonga, la clase dominante intensifica su intervención militar y agrava las tensiones mundiales al tiempo que aumenta su arsenal de destrucción.

    • Komu, esta bien el urgar en diferentes pensamientos, pero, pero, te recomiendo que releas a Rosa, el texto de Reforma o Revolucion. Por eso del mezclar. Goldstein pertenece a la corriente subconsumista de la escuela americana, de los Paul Sweezy y Harry Magdof, la Monthily Review (¿te acuerdas cuando se publicaba aqui?, yo la solia comprar de chaval en Donosti, si mal no recuerdo en Hontza). Que tiene algunas particularidades.

      Claude Bitot, fue durante un tiempo mancuerna de Micahel Lowy, relacionado con el ecologismo anticapitalista, pero en especial haciendo hincapie en la critica-etica (¿kantismo al canto?).

      El fraccionamiento de los Estados, principalmente en Europa, tras la caida del bloque sovietico, fue funcional de los intereses del capital, en la medida que decidieron que fracciones valorizables eran las interesantes, para una mejor y mas fluida sustraccion de plusvalia (la separacion de Chekia de Slovakia; la independencia rapida de Slovenia, la misma acaparacion de la RDA .por el morro y por cojones-, etc.). ¿Es interesante la independencia Escocesa, quien se queda con los pozos petroliferos del Mar del norte y con las bases inglesas de submarinos atomicos?, ¿Catalunya que tiene para ofrecer que sea valorizable? ¿Y EuskalHerria?. ¿Oiga y la union fiscal europea no se llevara por delante la foralidad vasca?.

      Bueno pues nada por aqui seguimos,

  73. Aupa koxme y Petri: (II)

    Como dice Goldstein: “El sistema logró salir adelante e incrementar la producción y el empleo mediante todo tipo de medidas artificiales destinadas a superarlas —el militarismo y la guerra, la expansión imperialista, la intervención estatal en las finanzas, la reestructuración tecnológica, la destrucción de los sindicatos, la reducción de los salarios, etc” Y sigue: “Durante décadas hemos asistido a una orgía capitalista de injertos tecnológicos destructores de empleos y deslocalizaciones a países de bajos salarios. De hecho, la continua reestructuración mundial del capitalismo durante los últimos treinta años ha agravado profundamente la crisis. En la actualidad, los capitalistas estadounidenses —sin incluir a los banqueros— están sentados sobre dos billones de dólares en efectivo que no van a invertir.

    Según Goldstein: “Aún son posibles las recuperaciones capitalistas, aunque serán débiles e incapaces de absorber a los desempleados y subempleados” porque en definitiva el capitalismo se mete en un callejón sin salida cuando la tasa de contratación de trabajadores se ve superada en permanencia por la tasa de despidos.

    Sigo con Goldtein: “Marx demostró que cada nivel de ganancias alcanzado en un ciclo de producción capitalista constituye una barrera por romper en el siguiente ciclo. De hecho, el capitalismo se ha reorganizado en los últimos 40 años a partir de la revolución de la alta tecnología”.

    Yo añado que para llevarlo acabo El capital tiene que desembarazarse de millones trabajadores o crear multitud de puestos de trabajo que implicaría como insinua Koxme…”El 1% amo y señor mundial” (esto debe ser un gobierno mundial ¿no?) “va casi seguramente cumpliendo con esta Etapa, y nos encontraremos como en los años 30 del siglo pasado, o en los 70-80, con otro Ford y boom post-crisis, como le llaman ellos, o alguna versión siglo XXI del Conocimiento. Mírales que guapos que salen en las fotos Obama y el chino del PPC.
    Y venga capitalismo para otros 15 o 30 años más. Porque no creo en las fáciles historias de guerras mundiales” ¿¿seguro Koxme?? “y eso, con los sionistas atizando fuegos. Están cambiando muchas cosas en los procesos estructurales del desarrollo humano. Que muy poco tienen que ver con las mecánicas tendenciales famosas de las tasas de ganancias etc.”

    Pues qué quieres que te diga compañero Koxme… no me da en la cabeza como la bastarda burguesía va a renunciar a su posición hegemónica dentro de este tinglao si no es a base de ostias, como por otra parte toda la puta vida ha sido. Para poder reiniciarse eso si, ¿¿con otros parámetros de valor??

    Final o no del sistema.. con un parto brutal y doloroso

  74. Una de las tendencias de final de ciclo historico del capital, es que aunque puedan sucederes periodos de crecimiento -incluyendo los inducidos o ficticios- son con una incapacidad de crear mas empleo. El sistema rechaza fuerza de trabajo, y ya no la puede volver a emplear. Lo cual facilita la aceptacion de la dominacion del capital, es decir, aceptacion de un menor salario real, pero al mismo tiempo intensificacion del trabajo y ampliacion de la jornada de trabajo. [Julio del 2013, eliminacion del convenio del metal en Gipuzkoa, por negativa de la patronal a renegociar, automaticamente se instala como base reguladora el convenio estatal: un 30% de salario base y 15 horas mas de trabajo].

    Pero aun y asi, a cada ciclo que puede cumplir el capital, en la reproduccion ampliada, se encuentra en la situacion que de lo que ha obtenido no lo puede ‘reinvertir’; por lo tanto, mas combustible para la financiarizacion, vulnerabilidad sistematica, disminucion de la tasa media de ganancia.

    La sucesion de ciclos en la acumulacion, se tienen que agotar en algun momento. Sobrecapitalizacion, escasez de plusvalia, desvalorizacion del capital, y un limite historico en la desvalorizacion del trabajo. En consecuencia, kaput, ruptura en la caida del salario relativo, no se pueden trabajar ni 24 horas al dia (porque aun y bajo el capitalismo, el dia dura 24 horas) y las condiciones de intensificacion tienen un limite humano,. [Los fantasticos diran aquello de la cyborg-rizacion, patatas y de las malas, la aportacion de nuevo valor es siempre originada por una sola fuente, el capital variable, el trabajo vivo, lo demas es aumento de la capacidad productiva (de valores de uso) no de valor].

    Esta es una crisis de acumulacion. El capital se esta jugando el tipo, aunque disimule, y hara todo lo que le haga falta para que la peña siga despistada y perdiendo el tiempo en estupideces. ¿Que se legaliza la maria?, pues encantadisimos. Recientemente, he escuchado en las noticias que se ha revaluado ‘medicamente’ las posibilidades de la heroina [Vamos volveremos a principios del siglo xx, cuando regalaban heroina contra la depresion y la tristeza, si se compraba en la farmacia una caja de aspirinas -nosotros tenemos los cementerios llenos de los 80-]-

    hace mucho tiempo que lo dijo Buenaventura Durruti: “No tenemos miedo alguno a la ruina y a la miseria, porque la conocemos bien. Esta destrucción de la que usted me habla es un problema burgués. Vea: los burgueses están destruyendo sus propias ciudades y sus propios palacios en esta guerra que estamos viviendo. Es su problema. Nosotros no heredaremos sus ruinas, sino la tierra, el campo, el cielo y el mar. Y sobre esa tierra levantaremos un mundo nuevo, un mundo humano. Nosotros portamos en nuestros corazones un nuevo mundo.”

    saludos

  75. Se me olvida, si te ha gustado Bitot, hay mas -otros autores no tan conocidos por estos lares-. Supongo que te habras leido los dos libros ‘investigacion….’, y ‘El comunismo…’

    Pues venga, que luego pasaremos a otros, si viene a bien. En caso de que no esten en linea, se hara lo posible por escanearlos.

  76. Aupa petri:

    En realidad coincido con Durruti. No me da miedo la ruina y la miseria, me preocupa la discusión, entre los oprimidos de este mundo, de si son galgos o podencos. ¡¡Son perros joder!! y de caza.

    Lo más acojonante es que, de cara al público, defiendo con uñas y dientes tus posiciones (tienen sentido) pero por dentro las dudas me invaden y puedo contemplar como razonable (por los resultados históricos…)un escenario como el que plantea Koxme.

    Será porque en el fondo deseo con todas mis fuerzas que tengas razón (¡¡coño!! que me aparece la subjetividad) y me invade unas ganas de venganza contra todos aquellos compañeros de clase desclasados que han vivido en un ambiente de hipocresía social y de estupidez existencial. Lo siento, espero que el sistema les coloque en su sitio. Porque ¡¡lo que tiene uno que oir ahora que la “empresa” se ha retirado del escenario…!!, gritan y lanzan bravatas ahora para que alguien les resuelva la papeleta…¡¡ cuántas calumnias ha habido que soportar!! y que ganas de resarcirme..

    Sin embargo, se que el voluntarismo no lleva a ningún lado ( eso que mantengo que la crisis la tiene que generar la propia clase en ofensiva…) y que si el sistema consigue reiniciarse, (recojo tus mismas palabras: “La discontinuidades podran darse, pero o se va hacia el comunismo, o una y otra vez nos enfrentaremos a la restauracion del capital. (Aqui o en Vietnam o en cualquier otro sitio”) con la correspondiente mejora de las condiciones materiales, todo se habrá ido a la mierda, a no ser que hagamos bien las cosas y el cura Galpón, Lenin o un tipo insignificante sea capaz de hacer bascular a las clases subalternas a posiciones de ruptura, organizadas, y demos ese salto cualitativo de una vez por todas…

    Saludos compañeros

  77. Un video que me gusto desde que lo vi, y se lo recomiendo a todo el que quiera introducirse en el pensamiento de Marx, que enlazo mas abajo.

    Es importante señalar que Marx no hizo un analisis historico del capital, sino un analisis logico del capital, es decir, defino las categorias que lo explican y las relaciones que entre ellas se establecen. Por lo tanto, es imposible afirmar que la explicacion marxiana (es decir, la que el propio Marx hizo) padezca de una relativa ‘temporalidad’, la unica temporalidad es la del capital, en cuanto este persista este es exactamente explicado.

    El video contiene una explicacion del profesor mexicano, (marxista de la UNAM), Luis Arismendi, que a partir del texto del pensador peruano (marxista y exiliado en Mexico), Bolivar Etxeberria, hizo en su libro ‘El discurso critico en Marx” (esta disponible online), trata de las contradicciones categoriales y sus implicaciones reales.

    A lo largo de aproximadamente tres cuartos de hora, va explicandolas desde la contradiccion valor de uso – valor de cambio -valor hasta la crisis.

    Si hay tiempo y ganas, sugiero que lo vean y lo escuchen (no hay mucho problema por el acento).

    Enlace video: Luis Arismendi: El Capital de Marx, Estructura logica.

  78. Petriko…

    No centrarse en la realidad, considero que es no realizar un análisis científico de la coyuntura, de las correlaciones de fuerzas, de los niveles de movilización de la clase trabajadora, su sometimiento ideológico y político a los aparatos ideológicos del Estado, tales como sindicatos o partidos de “izquierdas”, y esperar a que por un acto casi de magia, la clase trabajadora tome conciencia de su papel histórico.

    Si se convocan concentraciones de denuncia frente a los ladrones de Kutxabank y te aparecen escasos centenares de descontentos, si tratas de organizar en un barrio una Asamblea de parados y no te aparecen más de 4, que encima ni están en el paro, sino que son tus compañeros de toda la puta vida de la izquierda abertzale, si vas a defender un desahucio y están siempre los mismos, no habrá que tomar decisiones en torno a fases, a objetivos tácticos, a construir sujeto colectivo? Es esto socialdemocracia? La lucha de clases, es frustrante muchas veces, y los niveles de discurso y praxis, deberán ajustarse, y habrá que trabajar en avanzar pasos, niveles de conciencia y compromiso, y no es reformismo, cuidado, es trabajar en acumular en torno a reformas, como primer paso para elevar la reivindicación a otros niveles.

    Barrios de carácter obrero, con realidades electorales en las que más del 70 % votan al PNV, PSOE y PP, vas a entrar poniendo carteles explicando que “el trabajo asalariado es un robo”, que hay que destruir el Estado rumbo al comunismo…?

    Uno de los últimos artículos de esta web, “Avanzar”, muestra una realidad militante de trabajo de fondo, para crear organización, conciencia y movimiento popular, con planteamientos equivalentes a los de los bolcheviques “Pan y Paz”, a niveles de nuestra propia realidad… ¿socialdemócratas? No, movilizadores y activadores, encuadrados en una estrategia general a medio/largo plazo, pero centrándose en lo concreto e inmediato como primer paso, y en un marco heterogéneo respecto a otras realidades nacionales y estatales, porque esto es Euskal Herria, con unos burgueses a los que su propia clase trabajadora debe ajustar cuentas.

    Planteamientos como el del Grupo Comunista Internacionalista, cuya actividad real en Argentina es nula, rompen la unidad entre teoría y praxis, manteniéndose en la pureza de lo absoluto. Una praxis, que necesariamente implica una acumulación de fuerzas de sectores de la clase trabajadora con diferentes niveles de conciencia, insertos en marcos nacionales y estatales con correlaciones de fuerzas heterogéneas Eso sí, en comparación a la selva trotskista o al mohoso estalinismo de ciertos compatriotas suyos, merecen la pena ciertos artículos y análisis que realizan.
    Es completamente antidialéctico el planteamiento “o comunismo o nada” y no lidiar en el ámbito concreto de la lucha de clases, a “pie de obra”, con la infestación pequeñoburguesa, con la pasividad, con no entender ni siquiera que meter horas extras no es un favor de los jefes… Salvo el poder todo es ilusión, y el poder debe ser tomado para ser destruido, y de manera previa hay que construir el sujeto que esté en condiciones de tomarlo. No son fases necesarias?.

    Niegas la existencia de las naciones… Euskal Herria, sería “apariencia y escenificación” desde tu perspectiva. No puedo estar de acuerdo. Someter la lucha contra el imperialismo y el capital global a una lucha de clases global y abstracta, negando la realidad sincrónica y diacrónica de los marcos nacionales y no contemplar el carácter desigual de la dominación del capital en Finlandia y en Uganda, así como las diferentes formas de combatirlo DESDE esas realidades, con formas diferentes de articular los diferentes frentes de lucha, las alianzas necesarias entre fracciones de clase trabajadora -incluso de etnias diferentes- me parece equivocado. No concibo un futuro comunista sin naciones, ni vías nacionales de transición socialista, en las que unas serán necesariamente violentas, y otras probablemente también…

    En cuanto a las políticas de alianzas, en la que aportas una famosa cita, acerca de la clase trabajadora vasca y su auto-emancipación, creo que debemos encuadrarla dentro del contexto de fijar las bases políticas e ideológicas relativas al Pueblo Trabajador Vasco, frente a los intentos “españolistas” de subsumir la revolución socialista vasca a la revolución socialista española y frente a los culturalistas, empeñados en formar frentes nacionales con la burguesía vasca. La definición de Pueblo Trabajador Vasco, posibilita desarrollar una política de clase, incluso con alianzas tácticas coyunturales con la pequeña burguesía, siempre que se afronte la centralidad de la clase trabajadora y la unidad de sus diferentes fracciones, con el objetivo de destruir al gran capital.

    Eso sí, y lo reitero, tus análisis sobre el funcionamiento del Modo de Producción Capitalista y la defensa brillante que desarrollas de la teoría del valor trabajo, nos mantienen en un campo común de análisis.

    • Bueno, te he leido. Podriamos liarnos a intercambios por cada una de las frases. Presiento y tengo claro que eres honesto en lo que escribes, que eso es asi lo que opinas, y te digo esto porque si hiciera una confrontacion detallada de cada uno de los puntos que has expuesto, tendria que atacarlos para desmenuzar. Como me habras leido en algun mensaje anterior, sostengo -como otros lo hicieron antes- que tanto el leninismo, como el estalinismo, como el trotsquimo, el maoismo, y el luxemburgismo -aunque a veces lo roimpa- provienen de la matriz socialdemocrata (con esto no se quiere decir que son reformistas como faltos de radicalidad, palabrita que en realidad no quiere decir mucho); sino que sugieren una concepcion etapista

      Y no soy yo quien lo dice, sino la misma Rosa, en Reforma o revolucion, cuando en su critica al ala derecha de la socialdemocracia, precisamente le recuerda -mas o menos- aquello de que de reforma en reforma, se llega a otra reforma. Es decir, a otra reforma del capital, para expresarlo mejor, a un mejoramiento de la dominacion social del capital.

      En terminos de clase, plantea Marx, que emerge el proletariado -mas alla de su condicion- cuando se asume como clase politica, o clase por el poder, a lo que le denominada ‘partido en sentido historico’. Es decir, es entonces cuando se propone su autofirmacion, para llevar adelante la disolucion de la sociedad burguesa y sus relaciones sociales. No cuentan para nada si ha cumplido o no ha cumplido tales o cuales reformas, porque no son estas acumulativas ni conducian a ninguna parte. La tarea de la revolucion proletaria no solo es consituirse en dictadura contra el capital, sino impedir la reinstauracion capitalista, a saber, mediante la ejecucion del programa historico del proletariado: abolicion de la propiedad privada, aboliciacion del trabajo asalariado, abolicion del mercado, de la mercancia y del dinero, y mantenimiento de un ‘meta-estado’ que sera transicional y disolutivo. Para que esto se pueda llevar a cabo, se recquiere que se realice a ninvel planetario, aunque existan irregularidades. ¿Utopico?, pues es el mensaje del proletariado que recibimos desde la primera internacional..

      Que es valido luchar por esto o aquello, o lo de mas alla, el mismo Engels lo admitia, son cuestiones, reclamaciones, demandas, etc., perfectamente legitimas para la vida cotidiana de las clase obrera y capas populares. Pero de esto no podemos derivar, que una acumulacion de tales demandas nos conduzcan per se a una situacion revolucionaria. Si se abre una crisis revolucionaria, sera de modo independiente a que hayan o no hayan concurrido tales demandas, en todo caso en cuanto a condiciones subjetivas del proletariado (generalmente por aquello de que un proletariado bien alimentado y con credito barato, se entretiene mucho)

      Para que pueda operarse la transicion de un modo de produccion historico a otro, el anterior debe de haber desarrollo todo su potencial social, de las ruinas del feudalismo emergio la sociedad burguesa; del capitalismo y su destruccion nacera la nueva sociedad. Lo que se esta repitiendo una y otra vez, que quiza – o algo mas que quiza- estamos ante una tal disyuntiva, el capitalismo ya no solo esta senil (lo esta desde hace cuatro decadas) es que ya mas bien esta en coma. Ante esto que hacer, sostener el programa de reformas democraticas, pero vamos a ver, Lenin en las tesis de Abril , que es lo que sostenia con todo el comite central en contra, que una vez que puedes tener el pollo en la mano, vas y te lo comes. ¿o se lo vas a devolver a su supuesto dueño?. ¿aceptaba la tesis memchevique de que solo era posible una revolucion democratico-burguesa y volvia a convocar la Duma y ‘elecciones libres’?¿o cerraba el chiringuito a todo quisqui e iniciaba la dictadura del proletariado / partido dirigente?

      !Oh, por re-dieu, niego las naciones, en la tierra de la nacion mas antigua de Europa!. ¿Sera cierto?. Pues puede que no, porque si por nacion se quiere hacer notar la existencia de un pueblo. !Ah, se trata de un pueblo!, ¿definido como?, !valores y variables identitarias! ¡como que se me cae un mucho la moral a los pies!. pero por supuesto que si existen. Toda sociedad puede ser distribuida definida, segmentada, orquestada, instrumentalizada, seccionada, agrupada, etc., etc., por diferentes grupos humanos en cuanto a un nexo comun, tanto a su interior, como a escala global, si hablamos de pueblos. Pero los pueblos, ¿no son acaso construcciones historicas?, es decir, los pueblos nacen, crecen, se perpetuan, y hasta desaparecen a lo largo del tiempo. El termino ‘nacion’ es un poco mas peliagudo, te dire que me afilio en todo caso a la denominada escuela francesa, a la de la voluntad, es decir, aquello de que la Republica es la suma de la voluntad de sus ciudadanos (Rousseau); y no a la escuela romantica alemana (Fitche), del volkgeist, o un supuesto espiritu a-historico, definido por todas las variables que se quieran. ¿Pero acaso no es historico el concepto ‘nacion’?¿acaso no es de producido por la burguesia en su ascenso al poder?¿acaso la invocacion a la ‘nacion’ no es la demanda de un Estado? ¿Especificamente, no es el ‘tercer estado’, que se quiere hacer ‘nacion’, para ser estado?. ¿No sera ese mismo ‘Tercer Estado’ (o la burguesia en accion) la que tranza con la soberania popular y la transmuta en soberania nacional?¿Mismo ‘tercer estado’ que inserta como inmutable derecho humano aquello del ‘derecho y respeto supremo a la propiedad privada’?.

      Decia Marx aquello de que los ‘derechos’ en realidad no existen, en todo caso son las relaciones juridicas de unas previas relaciones sociales. Y que respecto a los ‘derechos del hombre’ eran eso ‘derechos del hombre burgues’.

      Desde el marxismo, la unidad de analisis, de cambio y transformacion social, es la clase, no hay segmentaciones en la misma, es una sola, de aqui hasta Shanghai. Que trasciende y atraviesa cualquier otra categorizacion o agrupamiento de la sociedad. Si el programa historico de esta clase, la nuestra, el proletartiado, es la destruccion del Estado. Que interes puede tener el sostenimiento de unos Estados mas o unos Estados menos, si se quiere mandar a todos a paseo, junto con todas las clases, privilegios, y ‘derechos heredados’. Se quiere un planeta libre del Estado, lo que libera a todos los pueblos y a todos los grupos sociales, habidos y por haber.

      ¿Un Estado puede significar la liberacion de algo?. Pues no. La dictadura del proletaria se conceptua como transitoria, pronta a disolverse en la medida que elimina cualquier potencial retroceso historico. ¿Quiero la liberacion de mi pueblo?, por supuesto que si. Pero se que solo sera realmente posible a traves de la realizacion del comunismo.

      Pregunta a boleo: ¿acaso crees sostenible una hipotetica Republica Socialista Vasca?. ¡Heroicamente defendida!, si quieres, por mucha voluntad que se le ponga, su destino seria muy similar al de Vietnam, etc., etc., sucumbiria al capital en muy poco tiempo. Una republica que tendria que disponer de moneda, de ejercito, de leyes, de jueces, de fiscales, de hacienda, de clases asalariadas, de mercados y mercancias, de bancos (aunque fueran todos publicos), de comercio exterior, de excedentes acumulables, de materias primas, de combustibles, etc., etc., ¡señor mio esto es el reino de la ley del valor, esto es el capitalismo, el capitalismo de estado, por muy roja que fuera su bandera y entusiastas sus desfiles!.¡La dinamica del capital es unica!. Si cayo el bloque sovietico, es porque el capitalismo -a nivel mundial- habia entrado en crisis, el keynesianismo y la funcion del Estado, tenia que ser retraida!. [Nota: del bodrio ese de un Estado vasco en Europa, mejor ni comentar].

      Me vas entendiendo. No hay vuelta atras, no es posible reproducir historicamente el proceso sovietico o el chino o el vietnamita o el cubano. En la fase actual del capital, no hay posibilidad de desligamiento para experiencias tales, aparentemente autonomas, para supuestos ‘caminos nacionales’ al socialismo. No durarian ni una semana, (bueno quiza en el excepcional y fenomenologico caso coreano, con bomba atomica en el bolsillo y con la ayuda china por cuidarle el flanco).

      Sobre el GCI, la verdad me da igual la historia episodica. No es un grupo argentino, sino internacional. Fue a raiz de una escision con la CCI, como se creo. Su centro principal esta en Belqica, y cuenta con nucleos en varios paises, como muchos de los grupos internacionalistas. Tengo entendido, que no se mucho mas, que es un grupo pequeño. Recogen y comporten con algunas corrientes historicas, tanto del bordiguismo, como del luxemburgismo, como del comunismo de consejos, aunque realizan su propia interpretacion y analisis. Su seña de definicion teorica, se basa en la teorizacion de el comunismo como modo de produccion social que va avanzando historicamente en las contradicciones del capitalismo; y el concepto del proletariado, mas alla de una mera condicionalidad en el seno del capital, en cuanto clase que avanza hacia su autoafirmacion.

      [No me identifiques con ese o con cualquier otro grupo, o corriente, que en realidad lo que hago es analizar, leer, y en la medida de lo posible construir mi personal opinion, si te fijas enlazo cosas de grupos aparentemente distintos … vamos que si mañana me ves con un texto de Socialismo o Barbarie no deduzcas que ahora me he hecho de Castoriadis; o de los situacionies que ahora voy con Debord o con la Teoria Critica con Horkheimer, y luego me paso a la critica del discurso del iluminismo si me queda tiempo… por un decir]

      Mas o menos te he aclarado por donde voy. Repito, mas que nada para mi mismo, aquello de: desde la perpectiva proletaria, reconstruir su memoria, rearticular su discurso, ante el curso historico que se nos abre frente a todos nosotros.

      ¡Y al enemigo y sus lacayos ni agua!.

      [Y no, tu y yo, tenemos algo mucho mas importante en comun, pertenecemos a la misma clase … davarich]

  79. Ya, Mailua. En cualquier caso:
    “Las citas ni tienen ni pueden substituir a un razonamiento”. (Karkx Marln)

    Comunista abertzale, kaixo!

    Después de las burdas o más bien absurdas provocaciones de alguien que parece aficionado, o necesitado, de la emoción de reventar marcos de debate – me salgo del lenguaje habitual por una cuestión mayéutica, o metodológica, ya verás – tenía muchas dudas sobre la utilidad de seguir argumentando y contestar al que ahora ha puesto cara de chico bueno.
    El temple y generosidad de BGD no se merece tales desvaríos. Más, por las muy interesantes oportunidades de avance teórico, y también ideológico (*), que ofrecen controversias constructivas como esta.
    Sin Santas Agedas violentas e individualistas, que no es esta la sana tradición del auzolan.
    (De lo que ‘il compagno Gramsci’ no sabía casi nada, y eso era uno de sus límites… :-).
    Andreu Nin tuvo más oportunidades, gran internacionalista, pero le cortaron la vida muy rápido, Carrillo y sus “camaradas”.

    Entonces, vamos a quitar grasas a la parrilla, que a veces toca.
    Y además tu comentario solicita un desarrollo, que será de todas formas mi última palabra en este hilo abierto sobre la hegemonía gramsciana. No quiero estropear esta pequeña investigación teórica entre distintas aproximaciones, y hasta ideologías, siempre en el marco comunista se supone, con (otra) instauración de dogmatismos y sectarismos de vieja escuela.

    Por lo del fuego cruzado que dices, por un lado no hay que exagerar, y por el otro no se pueden olvidar las lecciones de la historia, en el muy lento desarrollo humano que intentamos acelerar. Quiero decir, que hay que desterrar, absolutamente, las razones de las compañías de ametralladoras “rojas” de Stalingrad, en las espaldas de la infantería destinada a la matanza.
    ¿Quiere esto decir que critico esa memorable batalla vencida en la Gran Guerra Patria?

    Si y no. Aquí también lo mismo: hay que analizar las razones de fondo, para entender esos hechos terribles.
    No sirve de nada la ideología, el fanatismo, el dogmatismo, el sectarismo, para destripar las causas de fondo de fenómenos tan espeluznantes como en nacional-socialismo, luego el exterminio de millones de civiles, judíos, “eslavos”, gitanos, comunistas, socialistas, etc. y luego la guerra en general, en primer lugar contra el primer estado socialista.
    Por eso repito y repito la necesidad de investigar las razones originarias de clase, materialistas, históricas, de hechos tan fundamentales pasados bajo silencio como el 18-19 alemán. Todavía hoy, como resulta de nuevo aquí, con la contraposición del muy respetable texto de Rosa Luxemburg a los argumentos muy concretos, diría casi más concretos… expuestos hace unos días sobre esa tan fracasada como capital revolución (a partir del punto 4. de “Iepa! (I)”, del 17.1.2013)

    Siempre lo mismo: cuestiones de método. Marxiano por supuesto, visto que también Karlitos rechazaba la definición de “marxista”, lo repito por enésima vez. Método que se pone en evidencia, en parte, con tu “no observo tanta distancia en los horizontes de los aquí presentes, a no ser que, organizativamente hablando, propongamos discursos distintos en esta cuestión central, lo que todavía no ha quedado clarificada”.

    Primero: no se trata de horizontes. Sino de bases materialistas históricas y dialécticas. Es decir: menos discursos (y menos citas, si no se aclaran en lo CONCRETO, con referencias materiales, y no para batallitas ideológicas, o peor, personales) y con datos y más datos.

    Segundo: (lo que en parte esperaba Mailua, hablando de más cosas) sobre lo “organizativamente hablando”. No estoy de acuerdo. La organización es un proceso dialéctico y sobre todo praxístico, no una burocracia, nombre, bandera, sede y todo eso. La vieja forma-partido HA MUERTO, tenemos que asumirlo de una puta vez. Organizar significa primero: organizar información. Comunicación. Su aplicación y verifica. Es decir: métodos y metodologías (lo que estoy haciendo). Y ha muerto también y estupendamente sepultada por la grandiosa experiencia KAS, en nuestro país dicho entre otras cositas, si miramos a los contenidos (en parte lógicamente fracasados a partir de los 80 por estas mismas razones metodológicas, precisamente), y a sus correspondientes procesos sociales y dialécticas políticas (que eso es un fin central del organizarse). Más que a las formas.

    Tercero. Positivo: tu trabajo aquí, tus aportaciones, dudas, actitudes y más, demuestran precisamente el valor (¿Pero quienes se llevarán las plusvalías… ;-) ?) de debates teóricos como este (lo ideológico me interesa mucho menos, por supuesto, ver nota otra vez).
    Casi todos hemos demostrado una voluntad y capacidad de investigación materialista, por lo menos en las intenciones, y hay resultados, seguro. Nadie parece “imbécil” si está haciendo preguntas, exponiendo dudas, por favor. Cada uno de nosotros tenemos límites, como yo por ejemplo, que no he leído nada de ese tal Narx, perdón Marx, y más asuntos… :-)))). Y tengo una pierna más corta que la otra, y más fallos menos naturales y más mentales.

    Cuarto, otra vez negativo. Deja de mirar hacia horizontes, proyecciones futuras y, más aún, especulaciones sobre las estrategias de las clases dominantes. Si ni tan siquiera sabemos hacer análisis materialistas de la basura española que tenemos en frente, ¿cómo vamos a meternos en especulaciones sobre desenlaces de poder de esta etapa global (de transición, como dices)?
    Peor aún: no cumplimos con nuestro deber primordial de analizar nuestra propia clase (por lo menos de referencia), y sus procesos, de-composiciones y posibles recomposiciones políticas que nos tocaría llevar adelante, y de analizar los procesos concretos materiales – más que las sombras institucionales y políticas en las pantallas que nos ofrecen – procesos en los que estamos metidos (a parte de repetir D-M-D’ y ley del valor conocida, etc.) en la realidad de la explotación y expropiación sistémica, ¿y perdemos tanta energía en especulaciones de futuro?
    No se si es peor esto, o por lo de enfrentarse al debate teórico y al análisis de clase sobre la base de versículos nostálgicos. Casi siempre muy bonitos, desde luego. Natural, para eso se eligen las citas.

    Los españoles ni tan siquiera tienen propuestas comunistas – o socialistas, por lo menos – algo valiosas, o decentes por lo menos, para hacer frente a la brutal aceleración político-social que les viene encima – ¿y vamos a perder el tiempo nosotros también dejándonos arrastrar en este impresentable circo? ¿Sin análisis fundados en la realidad concreta de nuestra sociedad DE CLASES?

    De esta manera, otra vez: se dejan espacios para batallas ideológicas, dogmáticas y sectarias, que pueden enseñar además niveles de violencia muy burdos y brutales – la violencia de la palabra, en primer lugar – que son las que llevan a fracasos seguros. Por mucha vaselina que luego se intente aplicarles. Por escamotear, desviar, embrutecer los debates teóricos, las investigaciones y las elaboraciones de líneas de trabajo de lucha de clases.
    Y menos de lucha de votos, que eso es un asunto bien distinto.

    Termino.
    No existe que en la ideología el paradigma del 1% que citas. Solo es un símbolo. No existe una clase capitalista homogénea. Ni nacional, Mailua, ni planetaria. Menos aún un (posible) gobierno mundial.
    Tanto como que la clase antagónica global del sistema estamos divididos en mil pedazos, no solo por naciones y estados, y ese es el trabajo político central de su contrario, para que la negación no exista o no se presente “para sí”. Por eso mismo tenemos que reconocer, estudiar y combatir según oportunidades – como nuestra lucha de liberación nacional de la ocupación extranjera, digámoslo así – las contradicciones internas, los componentes, expresiones intereses etc. de ese biopoder que nos infiltra hasta los huesos con sus alienaciones (ideológicas también), por empezar, y con todo lo demás.
    Empezando por la gran masacre diaria por “hambre” de proletarios, ¿personas como cualquiera de nosotros? además de nuestros aliados naturales. “En sí”.

    (*)
    La centralidad de la ideología en la cultura, y sobre todo en la marxista, es la peor herencia (y alienación, por supuesto) que tenemos – después de esta lengua, forzada en estas tierras – que nos ha metido España (falta poco que sea Ex-paña) y su Religión Vaticana, columna vertebral de la entelequia.
    Los que hayan tenido la muy rara oportunidad de leerse algo de Marx, ya podrían ir rebuscando lo que pensaba, estudiaba y decía sobre la ideología, este curioso escritor sueco, o escocés, no me acuerdo.

  80. Aupa Koxme, saludo a Mailua y Petri que seguro andan por aquí…

    Voy al grano. Desde un punto de vista instintivo, no excesivamente racional, a primera vista, escuchando la música pero sin profundizar en la letra… me contraría esta especie de confusión sentimental que tengo, es decir y me explico, por un lado entiendo perfectamente lo que expresa Petri, no creo que esté embarcado exclusivamente en citas generales que no aportan datos. Muy al contrario. Pero “su trampa” radica (obviando la cuestión ideológica) en que su discurso coloca a la mente del revolucionario en un campo de certezas. Certezas muy cómodas pues pueden llevar a la autocomplacencia. Se vislumbra el derrumbe de la bestia a la que tanto tiempo hemos intentado abatir. Por eso “desconfío”… (no te ofendas Petri) de su disertación.

    Sin embargo, si creo que Marx aportó los elementos necesarios para el análisis de un sistema capitalista en contínuo movimiento, contaba con ello, y dejó un legado de esperanza acerca de los límites sistémicos y los desarrollos de las contradicciones que lleva en su seno y que le llevarán a su implosión. El problema que me surge es el cuando será el momento en el que eso ocurra…(puede que en este aspecto sea determinista). Personas mucho mejor preparadas que nosotros acabaron fallando en sus cálculos, muertos o en el olvido y sin quererlo, potenciaron el ascenso de toda una socialdemocracia que no sólo apoyó los créditos de guerra, sino que asesinó a buenos comunistas, se subieron como buenos oportunistas en la moto fordista lo que les llevó a ser uno de los pilares más importantes en el sostenimiento de esta burda obra de terror y finalmente, gracias a su estupidez bersteiniana, consiguieron llevar sobre sus hombros a todos estos neocon esquizofrénicos que ahora nos toca padecer.

    De ahí que, aunque no podamos intervenir y generar aún contradicciones dentro de la clase hegemónica, me preocupa no plantear hipótesis sobre los próximos movimientos de nuestros enemigos de clase. Porque koxme, en mi modesta opinión, para poder recomponer políticamente la clase no sólo hay que analizar los entresijos de las bases materiales, sus desarrollos y hasta cierto punto buscar cuales van a ser sus derivadas (eso creo es buscar horizontes no??) sino mantener una cierta iniciativa estratégica, y repito, no sólo en lo micro sino también en lo macro.

    Dicho lo cual, coincido contigo en que la organización se construye como afirmas: “es un proceso dialéctico y sobre todo praxístico, no una burocracia, nombre, bandera, sede y todo eso” pero tampoco creo que el partido de nuevo tipo tal como lo hemos entendido ha muerto, y fíjate, ni la forma KAS. No hagamos apriorismos ni desechemos nada de lo que ha sido empleado aunque se cambie la letra de la canción.

    A diferencia de Pertri, tu Koxme ofreces una incertidumbre contínua… y eso genera inseguridad. Es cierto, la libertad otorga muchos miedos, por eso a veces, para combatir al sistema se necesita fuertes dosis de fanatismo que hagan resistir el empuje de un imperialismo que se torna más insoportable aún si cabe, por lo menos desde mis bases materiales. Cada día me levanto de madrugada y me tengo que repetir lo que soy para poder andar y ponerme en marcha en el puto trabajo, nada que ver con la dichoso capitalismo cognoscitivo. ¿Acaso pensamos que la resistencia de nuestro pueblo sólo se ha realizado desde los análisis frios y severos de una realidad productiva…?. Sabes que no Koxme.

    A lo mejor y desde términos dialécticos nuestra situación actual es tan desesperada y desesperanzada. Pero creo que será el puto fanatismo lo que nos vuelva hacer respirar y desde , intentar dar el salto hacia la creación de un nuevo escrito que, como el Taller y el cronómetro de Benjamin Coriat, describa con nuestra propia lengua milenaria, como se intenta perpetuar este capitalismo asesino bajo “otros parámetros” que superarían la etapa industrialista.

    Y ya que hablamos de cambios en la estructura, pensemos en cómo se representará la nueva farsa y sus marcos de dominación…puesto que el estado-nación está desbordado y según vosotros, curiosa coincidencia entre Petri y tú, no hay un gobierno mundial en transición.

    Cuidaros mucho

  81. Petriko

    Es que en ese punto es donde encuentro un problema. Desde mi perspectiva, una acumulación de demandas SI implica algo fundamental y cualitativo en la organización, toma de conciencia y movilización de la clase trabajadora, tanto para agudizar las contradicciones que puedan desembocar en una ruptura revolucionaria, como para afrontarla de manera organizada. Considero que el grado de organización y concienciación de una clase trabajadora en esta fase, en la que el capitalismo está inmerso en su agotamiento, puede ser determinante para, precisamente, imposibilitar su contraofensiva. No, no soy subjetivista empedernido, ni mucho menos. Pero existe un claro nexo de unión entre procesos estructurales y una praxis que precisa de un forma determinada, de una estrategia y de unos catalizadores (¿partido?, ¿movimiento?, ¿algo nuevo?) .

    No contemplo que en Euskal Herria, se llegue a tal acumulación de contradicciones, a tal nivel de heterogeneidad de las condiciones revolucionarias con respecto a otros marcos de lucha de clases, como para que se plantee la posibilidad de una Albania cantábrico-pirenaica. El carácter global del capitalismo, su progresiva quiebra como modo de producción, agudizará –lo está haciendo- los procesos de lucha de clases a escala mundial, pero ciertamente, en unos marcos más que en otros, dado su carácter desigual y combinado, aunque en una misma dirección.

    Por otro lado, el avance hacia el socialismo en ciertos eslabones débiles de la cadena imperialista, pueden agudizar procesos similares en otros marcos nacionales. El caso de Euskal Herria, es paradigmático en este sentido, de ahí que haga tanto hincapié en nuestro marco nacional de lucha de clases y por eso debemos combatir sin cuartel los intentos de “domesticar” al movimiento contestatario más desarrollado de Europa. En un contexto de una Europa en la que la lucha de clases se radicalice, las rupturas revolucionarias en ciertos marcos nacionales, pueden servir de catalizadores para una extensión internacional de la lucha de clases.
    Quizás mi tendencia personal sea llevar los análisis de lo general a lo particular, a mis ámbitos de trabajo y realidades concretas. Quizás por ello, no puedo evitar llevar los análisis a la cuestión de cómo se concretan organizativa y socialmente. La teoría y el análisis resulta imprescindible, pero si no se articula en una estrategia, en una táctica y en la elaboración de planificaciones, organización, acumulación…

    En lo que se refiere a la nación, las “unidades de destino en lo universal” de la tradición alemana, no constituyen la base de lo que es para mí una realidad nacional. La nación la constituye el Pueblo Trabajador Vasco, con la objetividad de la realidad histórica de Euskal Herria, pero con una identidad que además de nacional es de clase. Por ello me chirría tanto que se asigne al PNV la condición de abertzale o que ciertos “abertzales”, no tengan presente el carácter de clase de los estados. Es esta característica de clase, la que posibilita la unidad de la clase trabajadora a escala mundial, a pesar de las diversidades nacionales.

  82. Aupa a todos: (I)

    Creo que Jon Mailu tiene esa especial virtud de llevar al terreno de lo concreto los planteamientos teóricos que circulan por estos lares y además saca a colación decididamente los puntos débiles de cada unos de nosotros… Lo digo porque tengo la sensación de que sobrevolamos dos planos que se contraponen, esto es, el de los deseos por un lado y el de las realidades por otro, puesto que la objetivación de las diferencias situacionales parten de los distintos desarrollos de las fuerzas productivas que generan distintos marcos de lucha de clases (influenciados por cuestiones culturales, nacionales…), que no son autónomos evidentemente, dada la mundialización, pero que siguen ritmos secuenciales distintos. A Euskal Herria le ha tocado una posición muy especial en toda esta representación, los sectores sociales más avanzados intentan construir una nación estructurada y socialista pero a ello se contraponen una burguesía regionalista y un capitalismo español y francés que viven integrados en las estructuras internacionales de un imperialismo que atraviesa dificultades varias, incluso puede vislumbrarse su derrumbe.

    Dejemos por un momento de lado las intencionalidades de nuestros enemigos de clase, les miramos de reojo si se tercia necesario ya que aunque no podemos influir en la pelea inter-imperialista no estaría de más intentar plantear hipótesis de por dónde nos van a venir las ostias, simplemente hablemos de nosotros mismos como propone Koxme.

    Si lugar a dudas… Petri tiene razón: “Como me habras leido en algun mensaje anterior, sostengo -como otros lo hicieron antes- que tanto el leninismo, como el estalinismo, como el trotsquimo, el maoismo, y el luxemburgismo -aunque a veces lo roimpa- provienen de la matriz socialdemocrata (con esto no se quiere decir que son reformistas como faltos de radicalidad, palabrita que en realidad no quiere decir mucho); sino que sugieren una concepcion etapista”. Es verdad… el proletariado nace como clase a través de la unión de sus luchas económicas a lo largo del siglo XIX. Se trata de una fase de crecimiento cuantitativo y de acumulación de fuerzas donde el aspecto principal recae en la organización de masas y el carácter de la lucha de clases se somete a los imperativos de la lucha de resistencia y de la defensa de las condiciones de vida de la clase obrera como tal clase. El reflejo político de esta etapa es el partido obrero de masas, el partido de viejo tipo que expresa los intereses inmediatos del proletariado y su conciencia como clase económica (en sí) a través de una línea política reformista. La crisis de este modelo de partido obrero se había puesto de manifiesto con la aparición del “revisionismo” entre sus filas. La Primera Guerra Mundial le dio la puntilla. La continuidad de la lucha revolucionaria del proletariado pasaba, entonces, por la construcción del movimiento obrero en torno a un partido de nuevo tipo.

    Pero, lejos de convertirse en el prototipo de la III Internacional, en torno a ésta se fueron constituyendo partidos de vanguardia que obedecieron al único requisito de ser reunión del sector más avanzado de la clase, del sector portador de la conciencia revolucionaria ( para sí ) del proletariado. De este modo, el partido de nuevo tipo terminó configurándose como simple contrapunto del partido socialdemócrata, en el sentido de que si en éste el aspecto principal era situado en el aspecto cuantitativo, de masas, de la organización obrera, con el partido comunista se pasó a la organización del factor cualitativo, consciente, del factor de dirección revolucionaria del movimiento obrero. El antagonismo entre partido socialdemócrata y partido comunista escenificaba la contradicción entre las masas y la vanguardia y la incapacidad para hallar entre ellas la síntesis propuesta por Lenin que presidió la historia del movimiento obrero durante casi todo el siglo XX.

    Pero estos dos momentos, aunque etapas en una misma evolución, surgen y se presentan como momentos separados y opuestos entre sí, y este antagonismo conformará el marco político en que se desenvolvió el movimiento obrero durante todo el Ciclo de Octubre. De hecho, no resulta en absoluto casual que ambos modelos del partido obrero, cada uno con su punto de vista unilateral sobre la relación vanguardia-masas, terminaran de igual manera transformándose en partidos reformistas. Y en este punto no me gustaría desligar lo que ocurre a las organizaciones obreras y sociales frente a los desarrollos de las fuerzas productivas que se vienen sucediéndose tras la revolución de Octubre y que son implementados por una burguesía deseosa de acumular y una recién nacida Unión Soviética que necesita urgentemente sobrevivir…

  83. Aupa a todos: (II)

    Petri allana facilmente el camino revolucionario : “Para que esto se pueda llevar a cabo, se requiere que se realice a ninvel planetario, aunque existan irregularidades. ¿Utopico?, pues es el mensaje del proletariado que recibimos desde la primera internacional.. No cuentan para nada si ha cumplido o no ha cumplido tales o cuales reformas, porque no son estas acumulativas ni conducian a ninguna parte”. Demasiado lineal compañero. No sólo es una cuestión de apoyar reformas o no allá donde se pueda, es que no se puede plantear un salto semejante a todos los rincones de este planeta.

    Porque como tu mismo afirmas: “Para que pueda operarse la transición de un modo de produccion historico a otro, el anterior debe de haber desarrollo todo su potencial social, de las ruinas del feudalismo emergio la sociedad burguesa; del capitalismo y su destruccion nacera la nueva sociedad.” Y yo te pregunto… ¿A cumplido de manera global la burguesía su papel histórico?, es decir ¿desarrollar al máximo las fuerzas productivas…en todo el mundo? . Ciertamente se me antoja que el economicismo reaparece como un fantasma a la vuelta de la esquina… Si me afirmas que si, tenemos proletariado en todo el planeta, con la crisis sistémica de imperialismo, las condiciones objetivas están dadas,si por el contrario me dices que no, habrá que esperar supongo. Porque la respuesta al imperialismo será global o no será… pero y ¿si es una etapa transitoria como mantengo? Y añado ¿transitoria hacia su derrumbe o hacia la superación de la crisis para embarcarse en otra fase acumulativa?, ¿podremos ir superando obstáculos en los distintos marcos del desarrollo de la lucha de clases…?.

    Sigo Petri, creo que tienes razón en que: “una acumulacion de tales demandas nos conduzcan per se a una situacion revolucionaria. Si se abre una crisis revolucionaria, sera de modo independiente a que hayan o no hayan concurrido tales demandas, Ante esto que hacer, sostener el programa de reformas democraticas, pero vamos a ver…”. Lo cierto es que es que mundialización no es lo mismo que estandarización social, aunque sí, todos somos una misma clase, pero al igual que las élites dirigentes, muy fraccionada. Por lo tanto para construir proceso revolucionario necesaitamos partir de los mimbres que tenemos ya que nos movemos en formaciones sociales distintas marcadas por el desarrollo productivo.

    LLegados hasta aqui y hablando de la recomposición política del proletariado partimos de que efectivamente, esta crisis ha puesto de relieve que los mecanismos ideológicos y políticos, repito, ideológicos y políticos,los que realmente constituyen un sujeto de clase, son los elementos clave, y que sin ellos, como actualmente ocurre, la clase obrera está condenada a ser comparsa del capital. Y de ello fue de lo que nos privó precisamente el fin del pasado Ciclo revolucionario: de la certidumbre social de que la revolución era una posibilidad cierta. La pérdida del horizonte político de la revolución. He ahí el pilar que ha quebrado y por el que necesariamente ha de comenzar la reconstitución del movimiento revolucionario.

  84. Aupa a todos: (III)

    Petri, desde mi punto de vista, no puedes recoger las Tesis de Abril de Lenin y llevarlas de manera mecánica a la actualidad… ¿acaso vivimos actualmente situaciones revolucionarias o prerrevolucionarias en la Europa del capital o en alguna otra parte del mundo…? Evidentemente no. ¿Acaso los bolcheviques no se quedaron aislados tras la ostia del intento revolucionario alemán?… ¿Calcularon mal el momento…? o ¿tiraron hacia delante ya que vieron la oportunidad de dar un golpe definitivo al viejo régimen, rompiendo los viejos determinismos económicos que intentaban lastrar la ruptura, sin esperar a nadie?. Pero es que además lo planteas tú mismo abiertamente: “¿acaso crees sostenible una hipotetica Republica Socialista Vasca? En la fase actual del capital, no hay posibilidad de desligamiento para experiencias tales, aparentemente autonomas, para supuestos ‘caminos nacionales’ al socialismo. No durarian ni una semana, (bueno quiza en el excepcional y fenomenologico caso coreano, con bomba atomica en el bolsillo y con la ayuda china por cuidarle el flanco).

    Descendemos en este punto y entramos en la contradicción con el avance, posible o imposible, del binomio caracterizado en la V asamblea de la “empresa “ que se expresaba como objetivo conjunto estratégico de la revolución vasca con el lema “independencia y socialismo” dentro del actual marco de desarrollo global capitalista. Un binomio, que ciertamente, se puede desintegrar sino usamos la cabeza y adoptamos formulaciones políticas y sociales que puedan mantener la integridad de ambas caras de esta misma moneda… ya que esa es la trampa imperial, aceptar una soberanía nacional falsa a cambio de derrotar el fantasma del comunismo. Y es que lo que está en crisis no es una corriente, un sector o una determinada tradición dentro del movimiento comunista, lo que está en crisis es el movimiento comunista en su conjunto. Esto es así porque el ciclo revolucionario que inauguró la Revolución de Octubre está agotado, ha sido clausurado definitivamente.

    La tesis del ciclo revolucionario nos obliga a tomar conciencia de que nos hallamos en una etapa histórica de transición, no sólo por lo que respecta al capital, sino entre dos ciclos de la Revolución Proletaria Mundial. Esto nos permite conocer el lugar en el que la historia nos ha ubicado y, gracias a ello, comprender mejor las tareas preliminares de preparación de la revolución (en sentido histórico, no político) que nos tocan, y, al mismo tiempo, alejarnos de la entelequia de la ya vieja idea de la revolución en proceso de maduración o de la revolución inminente que se nos aparece como un espectro cada vez que se produce una crisis económica o se oye hablar de revueltas populares en tal o cual país (idea que, por cierto, constituye uno de los axiomas compartidos por todas las corrientes revolucionarias, independientemente de su confesión política, y que tiene su origen en la comunidad teórica del pasado ciclo, pero, hoy, a todas luces incorrecta por insuficiente).

  85. Aupa a todos: (IV)

    Bien es verdad que el estado-nación moderno nace al calor de las revoluciones burguesas, son su marco de dominación hasta que coloca los límites a la acumulación de capital y aparece lo imperial como prioridad en la agenda de las burguesías nacionales.
    El neoliberalismo y el brutal desarrollo financiero y monopolístico, no simplemente es un montaje especulativo que marca una tendencia decadente de la acumulación sistémica actual. Está rompiendo definitivamente los impedimentos, barreras y topes a esa misma acumulación mundial y como bien dices Petri: ” Pero los pueblos, ¿no son acaso construcciones historicas?, es decir, los pueblos nacen, crecen, se perpetuan, y hasta desaparecen a lo largo del tiempo. ¿Pero acaso no es historico el concepto ‘nacion’?¿acaso no es de producido por la burguesia en su ascenso al poder?¿acaso la invocacion a la ‘nacion’ no es la demanda de un Estado?”. ¿Y si te dijera que la defensa de la nación y el estado vasco pone travas a la acumulación mundial y por ello, la burguesía regionalista tiene especial interés en acabar con la resistencia socialista vasca? Te diría además que los pueblos y la nación no son lo mismo.

    El Pueblo vasco ( con conciencia de ser sujeto o no) ha sobrevivido a distintos modos de producción y a las distintas estructuraciones socio-políticas que las acompañaban. Este es el principal mimbre que tenemos en Euskal Herria si queremos de verdad construir el comunismo.

    Tengamos Fordismo o Toyotismo, capitalismo industrialista o cognoscitivo, se derrumbe el sistema o se recomponga, es un deber revolucionario aceptar que, la conciencia de la existencia de nuestro pueblo debe ir enmarcada en la lucha de clases. Una conciencia de pueblo y clase que impida la explotación del capitalismo. Lenin creo que lo entendió tras la fracasada revolución de 1905. No se puede utilizar de manera instrumental la identidad nacional o de pueblo (como lo hace el capitalismo consiguiendo así que los proletarios se introdujeran de cabeza en las distintas carnicerías mundiales), para la abolición de las clases. La lucha por la supervivencia identitaria forma parte de la emancipación y de la lucha contra las opresiones.

  86. Aupa a todos: (V)

    Finalmente Petri, afirmas: “Si el programa historico de esta clase, la nuestra, el proletariado, es la destruccion del Estado. Que interes puede tener el sostenimiento de unos Estados mas o unos Estados menos, si se quiere mandar a todos a paseo, junto con todas las clases, privilegios, y ‘derechos heredados”. El interes radica en incorporar a la clase desde diferentes identidades, empleando una frase bíblica…” no sólo de pan vive el hombre…”, y voy más allá, no sólo el hambre trajo la revolución, sino el conjunto de humillaciones que día tras día, hora tras hora y minuto tras minuto, son consustanciales a las clases subalternas. (mira las reivindicaciones inmediatas de la clase obrera rusa a su dichoso zar) Buscar pasos intermedios se tornan imprescindibles, para la emancipación total sí, pero también para que los limitados individuos de la clase visualizcen un proceso cualitativamente superior, un sendero luminoso que dijo aquel, no hablo de etapismos ni de condiciones democráticas…”, sino de desarrollar las condiciones que coloquen los pilares de la libertad bajo parámetros de respeto a la diversidad, no de clase, pero si identitaria como fuente de riqueza humana porque de otra manera, estoy seguro, el mariscal Ludendorff preparará otro viaje a la nada.

    Tu utopía no es menor que la mía, yo simplemente busco las bases materiales de donde enganchar sucesivos vagones que nos conduzcan a la felicidad personal y colectiva. Porque en definitiva, para este tipo que escribe, el socialismo es amor y el comunismo su máxima expresión.

  87. Gracias por vuestras respuestas, a ambos, Jon y Komu. Muy bien expuestas por cierto. Alguna vez comi de ese arbol, como diria aquel, y si animo de reiterar lo ya dicho ambos procedeis de la matriz señalada (lo cual esta muy bien, ya que opinar por lo menos por ahora sigue siendo libre o lo aparenta).

    De aquellas aguas, por mi parte, estoy en trayectoria hacia otra parte, en transito y en busqueda. tan solo recordar que precisamente una ruptura , significa un corte en el ‘orden’, en la rutina de un proceso; y una ruptura revolucionaria tiene tambien ese caracter de excepcionalidad, de momento, de oportunidad, lo que era ya no es, lo que estaba ya no esta; y lo que parecia imposible tiene visos de ser posible. La continuidad ha sido rota, y el esquema que sobre ella se habia configurado, se ha estrellado frente a la discontinuidad de la ruptura. No hay linealidad, sino arranques, fracturas, retrocesos, y saltos en todas las direcciones; si debiera de existir alguna guia seria la de como actuar ante la aleatoridad y no sobre una supuesta regularidad de suscesos . Ejemplo domestico, veia el otro dia a un chaval doctorado en fisica, tras quince años de investigacion, se disponia a coger el taxi de su padre. La vida da muchas sorpresas, y en el tema de las revoluciones, pueden salir por cualquier dado.

    Evidentemente no comparto muchas de las cosas que estais diciendo, pero no me voy a poner de debatirlas, las deduzco de que parten de esa matriz que mencionaba, y que es de alguna manera deudora de la tesis de un progreso de alguna manera ascendente de la humanidad. En mi agenda introduzco tambien la posibilidad de que en el futuro puede encontrarse un infierno post-capitalista aun peor.

    El golpe fundamental, el primer impacto, el de la sorpresa e iniciativa lo dan las masas de manera espontanea, Lo dieron en febrero del 17; y en el levantamiento de Kiel del 18. Espontaneamente se constituyen los soviets o los consejos de obreros y soldados. Pero en ambos, se autoliquidan a si mismos. Los soviets tendran que enfrentarse a una reanudacion de los compromisos de la guerra por parte de Kerensky, y los consejos alemanes a la obligada claudicacion de la guerra por parte de la monarquia. Los bolches, oportunamente, recogen el descontento popular, y lo dirigen contra el gobierno; todo para las masas, paz y pan, y reforma agraria; en direccion al golpe que haga irreversible la vuelta atras con octubre, y la implantacion del soviet como unica fuente de legitimacion, y previamente controlado por el partido. En cambio en Alemania, la paz se ha dado ya antes, la monarquia ha abdicado, y el partido socialdemocrata ha obtenido su republica de Weimar, ha concluido la funcion, y el grueso de las masas estan satisfechas, los consejos aprueban por abrumadora mayoria la formacion de la asamblea nacional, para la redaccion de la constitucion, y las proximas elecciones.

    Y digo que se autoliquidan ambos, soviets y consejos, porque siendo la semilla para la apertura de un nuevo ciclo. Ambos no iran mas alla de las aspiraciones democratico-populares. Es el factor externo de Lenin, es decir el nucleo revolucionario que le dota de contenido, que hace variar su rumbo, sin aprecio formalista ‘democratico’ alguno como debe de ser, abriendo la pugna mediante alianzas temporales para ir eliminando golpe a golpe a los otros contendientes, a todos, y luego seguira la pugna al interior del partido.

    Sin embargo, en el caso aleman, el nucleo espartaquista se habia esperanzado como unica posibilidad de poder separar al grueso del proletariado de las garras de la socialdemocracia, en alguna accion espontanea de masas, que a efectos practicos enfrentara a la clase con el SPD, y provocara tal ruptura. Aunque Kiel fue una enorme ilusion, para noviembre del 18, ya era una decepcion. En diciembre del 18, tras la formacion del KPD, la estrategia era revitalizar los consejos obreros y soldados contra la asamblea nacional a efectos de operar alguna ruptura, o una posible dualidad de poderes; al mismo tiempo que alentar las acciones espontaneas. Mas sin embargo, el SPD junto con facciones militares de los junkers, ya se habia decidido emplear a los Freikorps, para eliminar (fisicamente) a tan solo dos semanas de su fundacion, a la direccion del KPD, de ahi el levantamiento de Berlin, en enero de 1919. Mas sin embargo continuarion produciendose nuevas acciones espontaneas.

    El nucleo espartaquista sobreviviente acepto el proceso de bolchevizacion, integracion en la IIIa. internacional, adopcion de los 21 puntos y estructura correspondiente; con el cosiguiente paquete tactico, creacion de frente unido, participacion en elecciones, etc.. Esto es el origen de la escision del KAPD, y de algunos grupos que aun continuaron en el KPD (el grupo de Max Hoelz hasta su expulsion)

    Bien, a lo que voy, con este resumen historico quiero hacer notar el alto grado de aletoriedad de los procesos. Posibilidad y probabilidad. En el caso aleman, si algunos nucleos espontaneos hubieran resistido en tiempo, si se hubieran extendido, si en lugar de adoptar un posicion defensiva y fija se hubiera decidido por una guerra de movimientos, tendriamos que la balanza de la probabilidad de victoria se hubiera acrecentado. No olvidemos tampoco que en 1920 el Ejercito Rojo estaba a las puertas de Varsovia, con mas 120 mil efectivos. De Varsovia a Berlin hay unos 600 kilometros.. Es la fragilidad de los hechos, espontaneismo, voluntarismo, incertidumbre en horas muy negras, donde no hay planes previos, y si los hay lo mas probable es que haya que cambiarlos..

    Mientras repetis una especie de guia. Mi corto entendimiento me indica que precisamente la ruptura, rompe con cualquier pretension etapista, el cumulo de requisitos nuevos que exige son nuevos ante un previo orden, nuevos en cuanto que son de naturaleza distinta. No hay experiencia previa de esto, no hay acumulacion, sino que se empieza de cero en un juego de fuerzas que no existia hasta ese momento.

    Nada, queria decir cuatro cosas, y ya me he extendido, copio unos parrafos de uno de los protagonistas de aquella revolucion alemana, Otto Rühle (1924)::

    ‘El proletariado alemán intentó, en cierta medida, empujar la revolución más lejos. De Liebknecht a Holz tensó cada nervio en numerosos, vigorosos, y de hecho, heroicos alzamientos para realizar una revolución social fuera de la revolución burguesa, para derrocar a la burguesía y establecer el socialismo. La multitud de combatientes no careció de determinación y de dedicación. Cientos de miles han sido asesinados, otros cientos de miles arrojados en prisiones o penitenciarias, aún más han ido al exilio, buscados, perseguidos, conducidos a la clandestinidad y arruinados. Pero todas las luchas, todo el heroísmo, todos los sacrificios no condujeron a la meta. Para el proletariado alemán, la revolución está, por ahora, perdida.’

    ‘Fue derrotado a causa de que, bajo la dirección de su aparato partidario y sindical, la mayor parte del proletariado alemán refrenó a sus hermanos de clase combatientes –de hecho, les apuñaló por la espalda. Engañados por su ideología pequeñoburguesa, prisioneros de sus organizaciones contrarrevolucionarias, confundidos por su táctica oportunista, traicionados por su dirección egoísta y demagógica, ellos mismos tenían que convertirse en traidores, saboteadores y enemigos de la liberación y elevación de su clase.’

    ——————-

    Y ya acabo porque ya es mucha chapa por hoy.

    saludos.-

  88. Aupa Petri: (I)

    Entiendo perféctamente lo que planteas… más de lo que piensas. Realmente esto es lo que me gustaría,cambio el chip, mi lenguaje varía e intento sacudirme mi matriz, la mochila que pesa tanto como mis miserias. Voy a lanzarme… y grito crisis, crisis, en todos los lugares, desde la Europa imperialista hasta el Oriente Próximo se habla de la crisis económica, y con ésta, vino irremediablemente el resurgir del movimiento de masas. La agobiante estabilidad (con sus excepciones por supuesto) que hace unos pocos años parecía que había condenado a la historia a un punto muerto, se nos presenta ahora como algo del pasado; y como de este pasado, al igual que el resurgir del fénix, hoy vuelve a estar a la orden del día, junto a los problemas triviales que ocupan diariamente a las masas, la necesidad de cambio (evolución dicen algunos), la necesidad de revolución.

    Pero junto a esta reedición del agitar espontáneo de masas, se nos vuelven a presentar a los comunistas, no tanto como el fénix, sino como el fantasma de las navidades pasadas, la necesidad de dirección del movimiento de masas, y es que como ya sentenciaba Lenin en su ¿Qué hacer?: sin teoría revolucionaria, no puede haber movimiento revolucionario. Y es aquí donde el marxismo se nos vuelve a presentar como la juventud del mundo, pues si la vanguardia revolucionaria desatiende las tareas que permitan al comunismo volver a convertirse en referente revolucionario, EN REFERENTE ORGANIZADO, el común denominador de todo movimiento de masas será su inexorable reconducción y asimilación por la burguesía.

    La pérdida de legitimidad de las instituciones representativas burguesas y de los sindicatos, y su inoperancia para afrontar la ofensiva del capital financiero, han provocado el inquieto movimiento de los sectores medios (aristocracia obrera y pequeña burguesía) en trance de proletarizarse –no son, como ya he señalado en otras ocasiones, las masas hondas y profundas de nuestra clase las que protagonizan este inicio del combate, pues para estos sectores, en los que me encuentro ubicado, permanentemente deprimidos en su vivir cotidiano, la diferencia entre periodos de crisis y de bonanza económica es puramente académica. Está por ver hasta qué punto los organismos tradicionales de la aristocracia obrera, los sindicatos y la izquierda parlamentaria (o con pretensiones de parlamento), podrán insuflarse nuevas fuerzas de la lucha espontanea en curso.

    Poco se puede decir de estas luchas, salvo que están condenadas al agotamiento o a ser reconducidas a la reforma del Estado burgués si la vanguardia proletaria no reconstituye el referente de la Revolución Socialista como una posibilidad cierta. Es por ello poco probable que estas luchas consigan algún tipo de transacción de entidad, más allá de la posibilidad de ser aprovechadas para la remodelación de una fachada política que amenaza ruina, ni tampoco, por supuesto, conseguir frenar la reestructuración económica y política en marcha, ya que no existe una amenaza revolucionaria real para la burguesía que le sugiera contenerse.

    Nuevamente la crisis pone de manifiesto el profundo estado de postración de nuestro movimiento, la incapacidad de ser referente de las masas. Poco puede esperar el proyecto de la revolución proletaria de esta crisis económica y política, pues la tarea previa, constituirse como un sujeto político y organizado con entidad propia está por hacer. De hecho, esa reconstitución pasa inevitablemente por derrotar las concepciones hegemónicas del revisionismo, que queman a los cuadros vocacionales del comunismo en un supuesto trabajo de masas que se muestra estéril año tras año, desviándolos de las necesarias tareas que hoy se enmarcan en el plano de la vanguardia y de reconstitución de la teoría revolucionaria como referente de avanzada de la sociedad.

  89. Aupa Petri: (II)

    Dentro de los países o bloques imperialistas nos encontramos con aquellos que se encuentran en claro declive con una potencia industrial en franco retroceso, como es el caso de EE. UU. y Gran Bretaña. En estos países imperialistas, por la situación de su clase obrera, ya bastante explotada y con pocas posibilidades de sobreexplotación, con un “estado del bienestar” ya muy adelgazado, y una aristocracia obrera poco poderosa, la superación de la crisis pasa por la sobreexplotación de sus semicolonias o la consecución de nuevas de las que obtener plusvalías. Esta situación les aboca a embarcarse en guerras imperialistas de rapiña para tener mayor parte del pastel de las naciones oprimidas, principalmente para obtener las del bloque imperialista derrotado: el soviético. Claros ejemplos de ello son la sucesión de guerras en las que estos países se han involucrado, con la necesidad, dada su paulatina debilidad, de aliarse con otros países imperialistas para llevarlas a cabo. Irak, Afganistán y Libia dan buena cuenta de ello, a lo que tendremos que sumarle, desgraciadamente, futuras intervenciones imperialistas. La reconstrucción de lo destruido siempre es un buen negocio, a no ser que puedan evitar la guerra, en cuyo caso, lo hacen mediante el cambio de la fracción de clase explotadora en el poder, lo que les garantiza una redistribución de los benéficos entre la nueva fracción de la clase en el poder y su propia clase capitalista.

    Por otro lado, las potencias que poseen una aristocracia obrera de cierta relevancia, observado en un mayor estado de bienestar, han conservado cierto margen para aumentar la explotación de su clase obrera. Esto les ayuda a poder permitirse un mayor colchón para reestructurarse a través de eliminar conquistas sociales, lo que significa una bajada de los costos de producción, y así aumentar la productividad de su clase obrera, y como consecuencia de ello, la competitividad industrial frente a sus rivales. Esta circunstancia se da sobre todo en la UE y en Japón. En el contexto europeo, existe colusión y pugna entre los distintos países que la forman. Se reproduce el esquema clásico para superar las crisis capitalista: aquellos países con un capitalismo más desarrollado (Alemania y Francia fundamentalmente), tratan de “engullir” a los más débiles (Grecia, Irlanda, etc.). La estrategia de éstos consiste en “convertirlos en semicolonias” sirviéndose de múltiples mecanismos, donde el más significativo quizás sea el de la deuda soberana. El ejemplo paradigmático de ésta es que, mediante el crédito de los países fuertes a través de sus bancos, los países débiles han financiado grandes infraestructuras no productivas (juegos olímpicos, etc.) que fundamentalmente han realizado empresas de nacionalidad alemana y francesa. Cuando no se puede pagar el crédito (ejemplo de la hipoteca), la banca se queda con el país (casa). Y para evitar que otras potencias emergentes dentro de la UE participen del pastel, se aumenta la capitalización bancaria.

    Como no podía ser de otra manera, espontáneamente el movimiento, huérfano de bagaje y experiencia política y rehuyendo cualquier adscripción a alguna corriente revolucionaria histórica, dejado a su solo impulso, no ha conseguido articular una alternativa sólida que oponer al capitalismo. El movimiento, en general, no ha hecho otra cosa, con todos los méritos y defectos que le son propios, que navegar a la contra, a la defensiva de los ataques, difamaciones y medidas impulsadas por el enemigo, es decir, la burguesía articulada a través de su Estado.

    Precisamente, esa posición defensiva y la negación de cualquier reflexión histórica que lo situara respecto al sistema al que busca oponerse, ha sido la causa de que, en general, la ideología, los métodos y las propuestas que ha engendrado el movimiento no hayan escapado a la lógica del sistema, sino que se ha movido siempre a través de sus coordenadas, matizadas, claro está, por un reformismo radical. De este modo, el interclasismo, el pacifismo, el parlamentarismo y el parcialismo han sido los ejes en torno a los que se ha nucleado el discurso indignado.

  90. Aupa Petri: (III)

    ¿Cómo enfrentar tal descoloque? En primer lugar, para enfrentarse a un sistema que lleva siglos instalado y que cuenta con un ingente potencial económico, social, cultural y militar, no son suficientes los buenos deseos, sino que se necesita tener en cuenta toda la experiencia anterior de los oprimidos en la lucha por su liberación, así como las leyes sociales objetivas que gobiernan este sistema, independientemente de nuestra voluntad. Es decir, para enfrentarse al capitalismo con garantías de éxito y evitar que nos reconduzca y asimile, necesitamos una teoría revolucionaria.

    En segundo lugar, la lucha contra un sistema férreamente organizado, sofisticado y militarizado, requiere de la organización de los oprimidos, precisamente esa organización que sirva de puente entre la teoría revolucionaria, mapa de la revolución, y las masas explotadas encargadas de llevarla a cabo.

    La historia ha demostrado una y otra vez el carácter falaz de la teoría pequeñoburguesa del derrumbe, (perdona por esto Petri) pues no hay razones basadas en una experiencia previa que nos permita fundamentar la vieja superstición de que la crisis económica, pone en marcha los mecanismos de la crisis social, y estos, los de la revolución. Más bien, la experiencia histórica ha mostrado el carácter irracional y metafísico de esta teoría.

    es decir, a pesar de haberse dado las tan esperadas “condiciones objetivas” con la crisis económica, nuestros revisionistas, como era de esperar, no han conseguido construir su movimiento revolucionario. Y encima tienen la desfachatez de seguir erre que erre con la misma prédica del trabajo tradicional de masas, haciendo uso del más pueril de los doctrinarismos, a ver si, esta vez o la siguiente, nos sale bien.
    Por lo tanto, podemos afirmar que el revisionismo cae en una ilusión al pretender hacernos creer que de las crisis económicas, resorte que permite accionar el movimiento de masas (por cierto, más buscado que el “Santo Grial”), surge espontáneamente el movimiento revolucionario. Para mi, las crisis económicas no generan por sí mismas movimiento revolucionario, aunque pueden ser un contexto adecuado para el desarrollo de la revolución, porque ciertamente tensionan las contradicciones de clase y pueden ser aprovechadas para empujarlas contra el poder en un momento dado. Pero, para generar movimiento revolucionario eficaz, es necesario construir las condiciones subjetivas, es decir, las condiciones ideológicas y políticas que nos permitan reconstituir el sujeto revolucionario, el Partido Comunista de nuevo tipo. Siendo éste la organización de vanguardia del proletariado que genera la crisis del sistema mientras las masas están ya en acción.

    Es por ello, que considero el modelo de organización de la lucha de clases proletaria, basado en la huelga, el sindicato, las marchas pacíficas… superados por las historia. Y, por eso, considero que, para reactivar el movimiento comunista, éste sólo puede ser construido desde bases independientes, pero no ajenas, a la realidad que pretende transformar; estas bases vienen constituidas por la ideología revolucionaria, el marxismo, el cual, después del desgaste y la subsiguiente derrota sufrida durante el Ciclo Revolucionario de Octubre, se ha manifestado incapaz de volver a situarse a la vanguardia de la revolución.

    Las razones para dicha derrota vienen dadas por su degenerada composición discursiva actual, expresión ideológica de la debacle e impotencia proletarias. Por ello, como tarea inmediata, se necesita hacer un esfuerzo político y el análisis teórico necesarios por parte de todos los destacamentos de vanguardia, que nos permitan la puesta a punto de nuestra ideología marxista (única con bases coherentes para transformarse en teoría de vanguardia del proceso social).

    De otro modo, no haremos más que seguir cavando la ignominiosa, oscura y profunda tumba en la que se encuentra nuestro movimiento en la actualidad.

  91. Komu eres una makina. No te dejes atropellar por tus emociones, por lo que sea. Uno se desahoga, y pasa pagina. Y alo que viene que esta partida no esta ni ganada ni perdida, y lo mas probable es que ni quizas haya comenzado.
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    Carta del ciudadano Robespierre al pueblo griego

    Porque, no os engañéis, aquello que garantiza la duración de su poder son las inmensas facilidades que desde hace mucho tiempo se han procurado para propagar el error e interceptar la verdad. Todos los resortes del espíritu cívico se encuentran en sus manos y la confabulación de tantos pérfidos escritores, apoyada con todos los recursos del poder público, es posiblemente más temible para la libertad que todas las conspiraciones de la corte.

    ¿Qué medios poseemos para aún desbaratar sus funestos proyectos? En este momento, sólo conozco uno: la unión de los amigos de la libertad, la sabiduría y la paciencia. Cuidadanos, quieren desconcertaos para debilitaros, para desgarraros con vuestras propias manos y haceros responsables, acto seguido de la obra de su propia perversidad; debéis permanecer serenos e inmóviles. Observad en silencio sus culpables maniobras; dejadles desenmascararse y perderse a sí mismos por sus propios excesos. Un pueblo magnánimo y esclarecido se encuentra siempre a tiempo de reclamar sus derchos y vengar sus injurias. Desengañaos, desengañad a vuestros conciudadanos todo cuanto podáis; disipad la ilusión en que se basa el reino de la intriga y el reino de la intriga dejará de existir.

    Pasar de contrabando la verdad, a través de todos los obstáculos que le oponen sus enemigos; multiplicar, difundir por todos los medios posibles las consignas que pueden hacerla triunfar; equilibrar con el fervor y con la actividad del civismo la influencia de los tesoros y las maquinaciones para popagar la impostura: ésta es, en mi opinión, la tarea más útil y el deber más sagrado de los patriotas auténticos. Utilizar las armas contra los tiranos y los libros contra los intrigantes; emplear la fuerza para rechazar a los bandidos extranjeros y la inteligencia para reconocer a los estafadores domésticos; éste es el secreto para triunfar a la vez sobre todos vuestros enemigos.

    Maximilien Robespierre, Discursos
    (Vía Colectivo Todozen. El año que tampoco hicimos la revolución)

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  92. Aupa Petri. (IV)

    Afirmas y estoy deacuerdo: “La continuidad ha sido rota, y el esquema que sobre ella se habia configurado, se ha estrellado frente a la discontinuidad de la ruptura. No hay linealidad, sino arranques, fracturas, retrocesos, y saltos en todas las direcciones; si debiera de existir alguna guia seria la de como actuar ante la aleatoridad y no sobre una supuesta regularidad de suscesos “. Pones un ejemplo doméstico pero voy un poco más allá al respecto con dos sucesos de carácter internacional: Durante cuatro días de agosto, el corazón del imperialismo británico, la capital y muchas otras urbes inglesas, ha ardido en medio de una auténtica revuelta de masas, escenario que empieza a ser habitual en la Europa imperialista en los últimos tiempos, desde el incendio de las banlieues francesas en el otoño de 2005. El detonante fue otra muestra de despotismo policial, forma como el capital gestiona la vida de los suburbios más degradados de las grandes urbes, que esta vez se cobró la vida de Mark Duggan, joven de 29 años y padre de cuatro hijos, a sumar a las más de 330 personas muertas, según cifras oficiales, impunemente a manos de la policía en el Reino Unido desde 1998 (en el Estado español se cuentan por casi 800 los muertos bajo custodia policial y carcelaria desde 2001, cifra que, no sólo nos recuerda la materialización de ese despotismo en esas tierras, sino el tributo de sangre que la máquina del Estado burgués se cobra indefectiblemente, aún en tiempos de funcionamiento “normal”, “pacífico” y “democrático”).
    La chispa del asesinato del joven Duggan caía sobre un terreno bien abonado, que no es otro que el de la decadencia del capitalismo, la época de su crisis general e histórica, el imperialismo, que ha generado hace ya mucho tiempo por todo el orbe las condiciones objetivas para la consecución de la Revolución Proletaria Mundial, condiciones que, dadas como están, sólo se van agudizando a medida que la agonía imperialista se prolonga. El último síntoma de esta agonía es la cada vez mayor aglomeración de proletariado procedente de los países oprimidos que, por ironías del imperialismo, se agolpan en las periferias de las grandes metrópolis imperialistas desde todos los rincones de un planeta expoliado.
    No nos corresponde a nosotros marcar la diferencia étnica, nacional o cultural, como hace la prensa burguesa y liberal, pues la revuelta inglesa nos ha mostrado gráficamente el mejor mentís a este tipo de campañas propagandísticas disgregadoras, como son las imágenes de los millares de rebeldes en los que se apreciaban todas las tonalidades de piel, abundando significativamente la blanca. Lo interesante es, llanamente, señalar cómo esta inmigración va haciendo cada vez más clara, empírica y palpablemente, esa realidad sobre el carácter internacional de la clase proletaria.
    Precisamente, eso es lo que hace que cada vez más la vanguardia deba comenzar a prestar atención y a pertrecharse para la lucha por rebatir y contrarrestar la propaganda imperialista sobre la “multiculturalidad”, que, junto a las variadas “identidades” sectorializadas e individualizadas (la “identidad” de género, la generacional, etc.), pretende trocear en múltiples problemáticas parciales y en miles de sujetos fragmentados y enfrentados entre sí, lo que no es sino una sola clase que reclama una sola solución universal a su único problema, el capitalismo imperialista, aunque éste se manifieste fenoménicamente de multitud de formas. Divide et impera es la consigna que resuena tras la cándida expresión de la multiculturalidad, lo cual, por supuesto, no implica que la vanguardia proletaria no deba ser sensible a las problemáticas culturales del proletariado inmigrante, pues éstas no son otras que sus propias problemáticas, ya que no existe el proletariado en general, sino que éste, internacional por naturaleza, se expresa a través de los distintos marcos culturales en que se genera. No se trata, pues, de enfrentar un supuesto multiculturalismo proletario al multiculturalismo burgués, sino comprender la diversidad cultural para, desde la misma, a la vez que facilitará nuestra fusión con los distintos sectores que conforman el hondo y profundo de las masas proletarias, avanzar hacia ese crisol universal de culturas en que cristalizará el Comunismo.
    Una prueba palmaria de que precisamente no son los recortes la causa de la revuelta, sino que ésta es expresión del agotamiento del capitalismo y de su descomposición histórica, que va dejando, como subproducto, un reguero de desestructuración social entre los desposeídos, arrancados de su hábitat y de sus formas colectivas de agregación (proceso que también, con otras características, está en la génesis de formación del capitalismo, como sucedió con la destrucción de la primitiva comunidad campesina); una prueba palmaria, decimos, la tenemos en esa característica peculiar de esta revuelta y que tanto horroriza y escandaliza a burgueses y revisionistas por igual, a saber, la violencia de destrucción material que ha acompañado a la revuelta unida a la absoluta ausencia de cualquier reivindicación material concreta por parte de los rebeldes.
    Este sólo hecho ya demuestra que no son los sectores instalados en el sistema, partícipes del mismo, los que han protagonizado la revuelta, sino lo hondo y profundo de las masas, el proletariado parado, precarizado, inmigrante y sin papeles (el propio gobierno británico ha dispuesto ya la deportación de cientos de extranjeros participantes en la rebelión), que no busca ni puede querer buscar alguna petición concreta de mejora material parcial, pues su lugar son las aplastantes alcantarillas del bienestar, donde los códigos y las convenciones políticas, sociales y morales de la democracia burguesa se disipan.

  93. Aupa Petri: (V)

    Poco importa ahora, a efectos de caracterización y comprensión del fenómeno, que estos autores que se han acercado a él se hallen más o menos próximos al marxismo. Lo importante es que en estas definiciones nos dan algunas características que hemos visto manifestarse real y materialmente en las calles de Londres y otras ciudades inglesas.

    En primer lugar, efectivamente, hemos visto a los que se “encuentran fuera del campo social estructurado”, es decir, aquellos para los que ayuntamientos, ONG’s, parlamentos, sindicatos, convenios o partidos burgueses (liberales, fascistas o revisionistas), etc., no son un lugar de confluencia política. Y les hemos visto ejerciendo la “justicia/venganza inmediata”, desde “cualquier sitio”, como “medio sin fin”, “destruyendo los límites y el derecho sin buscar fundar uno nuevo”, es decir, una violencia que acaba en sí misma, sin pretender que sea un medio para una serie de reivindicaciones que configuren un nuevo contrato social.

    Por definición, esas reivindicaciones concretas que los revisionistas exigen confeccionar a los rebeldes, presuponen al Estado burgués como contraparte aceptada y legítima, con la que negociar y acordar un nuevo marco social o político consensuado, es decir, dentro de los límites de ese mismo Estado fundado sobre las relaciones capitalistas.

    Así pues, tenemos una violencia que golpea, se venga, como fin, que no busca cualquier tipo de acuerdo o pacto social. Ignorar ese cauce es precisamente lo que aterroriza a burgueses y revisionistas por igual, lo que les resulta irracional, y muestra su fondo de clase común. Y es el indicador de que no ha sido la aristocracia obrera o la pequeña burguesía la que ha guiado con sus concepciones, códigos y objetivos la revuelta, aunque haya elementos de estos estratos que se hayan sumado a la misma (y es que la crisis económica puntual, aunque no sea causa de fondo, siempre es un factor que ensancha el flujo de los que se unen a la revuelta, es decir, aparece como factor cuantitativo y no como detonante), como muestran los variados perfiles sociológicos de los detenidos por participar en esta revuelta plebeya que la prensa burguesa ha publicado (que van desde profesores y trabajadores sociales a parados).
    Todo ello pone en evidencia a los oportunistas que han “condenado” la “criminalidad” y han visto su causa en el “recorte de lo público”, abusando hasta la náusea del concepto de lumpen y evidenciando una vez más que no representan otra cosa que la gestión pública de la dictadura del capital, el colchón de “estabilidad y derecho”, erigido sobre la superexplotación imperialista, para esa fracción social burguesa que es la aristocracia obrera. Un botón de muestra:

    “La FMJD [Federación Mundial de la Juventud Democrática] condena la imprudente violencia y la criminalidad extendida las noches recientes; sin embargo, la entendemos como un producto directo del sistema capitalista y de la peligrosa pérdida de estabilidad y derechos de la juventud de hoy en día (…) Además, la FMJD remarca que los recortes en gasto público han tenido un impacto desproporcionado sobre la juventud y los grupos étnicos minoritarios.”

  94. Aupa Petri: (VI)

    Sigo, déjame un poco más y me callo…Así pues, la cuestión no es que nosotros tomemos puntualmente algún concepto de la intelectualidad burguesa radical para acercarnos a un fenómeno que empieza a tomar formas novedosas y de gran magnitud, sino que lo realmente expresivo del momento actual y de la situación del Movimiento Comunista Internacional (MCI) es que ese sector de la intelectualidad burguesa muestre una mucho mayor sensibilidad y dé mejores herramientas para acercarse a la comprensión real de un fenómeno que se abre paso que todos “marxistas ortodoxos”, supuestamente cercanos a las luchas obreras, cuyo “marxismo” no es otra cosa que el embotamiento de la teoría revolucionaria, su reducción, para servir fielmente a los intereses de la aristocracia obrera.

    Es deber de los comunistas revolucionarios retomar su confianza en la concepción proletaria del mundo y comenzar a confrontarla con las múltiples doctrinas y “novísimas” teorías que pretenden guiar el camino de la emancipación humana, confrontación que, sobre la base del Balance de la experiencia del Ciclo de Octubre, la enriquecerá hasta el punto de volver a constituirla en referente de la vanguardia y de las masas del proletariado.

    Es precisamente esa dejación y ese desprecio por la teoría revolucionaria, su reducción a justificación del “culto a la espontaneidad”, lo que, como venimos insistiendo, impide desde hace décadas que el proletariado revolucionario se rearme para destruir definitivamente a ese capitalismo agonizante que es el imperialismo.

    De este modo, como decimos, el problema no es que Zizek sea un intelectual burgués –que lo es—, ni que Benjamin deje hueco al misticismo al hacer derivar su análisis de la violencia de las formas

    Si la forma de la acción de las masas y la absoluta ausencia de alguna reivindicación material concreta ya nos indicaban que no eran los estratos privilegiados de entre los trabajadores los que encabezaban la revuelta, su mera magnitud ya indica que no ha sido el lumpemproletariado el agente principal de este movimiento.
    del derecho, sino que el recetario que algunos desvergonzados llaman “marxismo”, como ha resultado tras el desgaste de un siglo largo de revolución, es incapaz de hacernos retomar el pulso a la sociedad, sino que fomenta que la reacción espontánea de muchos autodenominados “comunistas” ante sucesos como los de Inglaterra sea el desdén, el desprecio, la mirada de superioridad hacia la masa rebelde, y el epíteto hiriente de “lumpen” hacia los alzados.

    Todo lo que no entre en su estrecho recetario , desde el 15-M hasta una verdadera rebelión como la de Londres o las ciudades del pais galo, no merece, por su parte otra cosa que ignorancia y repugnantes aires de superioridad.

  95. Aupa Petri: (VI) Ultimo asalto…

    Así pues, estamos ante un genuino movimiento espontáneo de rebelión del proletariado. A pesar de la vigorosa rabia y de la violencia espontánea de los oprimidos, algo siempre digno de elogio, y que siempre sirve para marcar líneas entre los auténticos revolucionarios y los oportunistas de todo pelaje, el movimiento inglés no ha dejado de padecer todos los vicios del espontaneísmo. Con un ambiente dominado por la ideología burguesa, sin referente y horizonte revolucionario constituido y, consecuentemente, con la hegemonía total del revisionismo y otras corrientes pequeñoburguesas en el seno de la vanguardia, el movimiento inglés, como no podía ser de otra manera, se ha limitado a ser un súbito y violentísimo fogonazo sin ningún tipo continuidad y ahogado por la represión. Ésa es la realidad objetiva, el agosto inglés no anuncia ningún tipo de ascenso de un movimiento de masas. Se alimentará la conflictividad y el ambiente de tensión social, pero no será el inicio de un movimiento de masas reivindicativo. La propia ausencia de alguna reivindicación concreta en el inicio de la revuelta o en su curso, la experiencia de las banlieues francesas y la absoluta desorientación de la vanguardia son los motivos que me llevan a concluir esto.

    PUNTO FINAL

  96. Komu, como esa habra mas. Lo jodido es que cuando aparece ‘la masa’ se reproduce como en las jaqueries medievales el instinto de desahogo, le llamo aquello de ‘el derecho de venganza historica’, y pero no se suelen dar los golpes en los puntos adecuados (se aborazan sobre las sobras del regimen del capital, los juguetitos de entretenimiento, los expulsados-de-consumo aspiran la oportunidad de apoderarse del iphone del escaparate). Las redes del capital son lo importante a neutralizar, las cajas de tele–fonnosos, electric-lines, sistemas de regulacion de circulacion, camareitors, antenas, etc. Te acuerdas de hace algunos años de aquello de las zonas temporalmente autonomas, tiempo, tiempo, ganar tiempo es la clave, para que pueda propagarse la chispa y la ira a otras zonas, pasillos, carreteras, barrios, fabricas, la funcion espacio-temporal, .

    Cualquier crecimiento (vamos le llama crecimiento a un dato trimestral del PIB que no sea negativo), supone un incremento del precio del petroleo, lo que instantaneamente aumenta los precios de los alimentos a nivel mundial (en cuestion de minutos). La vulnerabilidad de la bestia es mayor de la que aparenta.

    El tiempo que nos viene por delante, nos dara muchas sorpresas, malas, muy malas la mayoria de las veces; pero de tanta arena alguna sera de cal (o como sea el orden de los componentes), y alguna sera buena.

    Revolucion versus contrarrevolucion, hace falta gente despierta, hace falta esclarecer, vaciar las mentes de tanto ruido estupido.

  97. Aupa:

    vaya discursito que me he marcado… no soy muy amigo de estas cosas. He de decir que, cuando me refiero a vanguardias, Partido Comunista, revisionismo, proletariado u otras palabritas del vocabulario, llámese de un marxismo “casposo”, no los conceptuo de manera tradicional… espero que se me entienda.

    La adaptación, no la falsificación o el oportunismo, a las realidades que nos circundan, en este caso Euskal herria, es imprescindible, se da por hecho.

    En este aspecto y dada la situación geopolítica de Euskal Herria, en mi modesta opinión el capitalismo ha provocado sobre si mismo punto de inflexión acerca de como combatirlo. Esa inflexión a la que me refiero se produce cuando el sistema implementa el Fordismo, el consumo de masas y la democracia del bienestar…

    Digo esto porque, en la clase trabajadora (a grandes rasgos) occidental ha penetrado el mensaje de que las crisis por escasez eran cosas del pasado sin pararse a pensar que el imperialismo proporcionaba su posicion social.La liquidación del movimiento comunista y del socialismo es el mejor testimonio del verdadero vencedor. Por eso el comunismo revolucionario ha perdido su posición y se debe recuperar.

    Ya no es posible ni suficiente enarbolar la bandera de alguna de las corrientes que poblaron el movimiento comunista internacional durante el pasado. El capital ha demostrado su superioridad y su inmunidad. Pero la crisis económica del capitalismo es algo que va a durar un cierto tiempo, no puede ser la espoleta de la revolución, sino sólo su telón de fondo. Lo decisivo es la crisis política, y ésta debe ser inducida, provocada por la lucha consciente de la clase trabajadora en todas sus expresiones. La opresión y la explotación explican que haya revolucionarios, pero no que haya revolución.

    Mirando la historia podemos apreciar que, cuando las fracciones de la clase trabajadora más avanzada espera la maduración espontánea de la crisis interna del Estado capitalista, éste ya ha encontrado el modo de superarla. En esto Koxme no se equivoca.

    Partiendo de esta premisa, desde esta consideración de fondo es desde donde se explica la causa última de la bifurcación de las dos líneas que pugnan dentro del movimiento obrero y los sectores populares: la línea resistencialista, que espera la respuesta espontánea de las masas a los problemas que generan las contradicciones del sistema para hacer política, y que por sus mismas premisas no puede superar el marco de esas contradicciones (por lo que el pacto se presenta como único objetivo último posible), y la línea revolucionaria, desde la que una organización comunista hace política independientemente de la coyuntura dada, porque la actividad del trabajador revolucionario se ha convertido en el factor político principal de la lucha de clases, por encima de las crisis económicas de distinto tipo, la confrontación civil –que incluye el antagonismo económico entra capital y trabajo– o las contradicciones entre las clases poseedoras.

    La maduración del factor objetivo y del factor subjetivo para la revolución consiste precisamente en la posibilidad de su convergencia, desde la acción de éste, en un movimiento revolucionario de construcción de lo nuevo y destrucción de lo viejo.

    En Euskal Herria me temo que somos como el comunista típico de nuestros tiempos, suele ser pragmático y poco capaz o poco dado a la teoría política que pueda reconstituir una nueva organización de clase que necesariamente conlleva el análisis del momento concreto, esta digresión tal vez le pueda parecer fútil y la rechazará sin siquiera haber reflexionado sobre ella por filosófica o demasiado especulativa.

    Pero cuando por fin podemos pergeñar un diseño, un proceso… nos percatamos de que hemos vivido en el esquematismo y en la absolutización de los procesos. El proceso se ha visto como la necesidad absoluta de culminación de unas fases sucesivas predeterminadas.Seguir el guión pre-establecido, es necesario culminar cada premisa para poder pasar a la siguiente premisa, una sucesión lineal de contradicciones sin apreciar la multiplicidad de las contradicciones en un mismo proceso que genera tendencias de desarrollo; sin apreciar la interrelación de los elementos que se encorsetaron en una sucesión predeterminada; sin ver que el proceso de evolución no es independiente de lo concreto, de la realidad de la lucha de clases con sus acumulaciones cuantitativas y sus saltos cualitativos como bien apunta Petri.

    Cuando predecimos de manera absoluta o vemos un proceso como universalidad no caemos en la cuenta de la realidad de los saltos sin posibilidad de predicción, ni tampoco podemos darnos cuenta de la posibilidad positiva de una experiencia, de una lucha, aunque a priori la hallamos previsto como error. La experiencia de la lucha de clases nos da datos sobre este asunto:

    “Desde luego, sería muy cómodo hacer la historia universal si la lucha se pudiese emprender sólo en condiciones infaliblemente favorables. De otra parte, la historia tendría un carácter muy místico si las ‘casualidades’ no desempeñasen ningún papel. Como es natural, las casualidades forman parte del curso general del desarrollo y son compensadas por otras casualidades. Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas ‘casualidades’, entre las que figura el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse éste” (Carta de Marx a Kugelmann del 17 de abril de 1871, OE, t. 2, p. 445. Ed Progreso 1986).

    Y Lenin explicaba a propósito de estas afirmaciones: “Marx consideraba esta historia desde el punto de vista de quienes la hacen sin poder tener en cuenta por adelantado y de modo infalible las probabilidades, y no desde el punto de vista del filisteo intelectual que viene con la moraleja de que ‘era fácil prever… no se debía haber empuñado…'” (“Prefacio a la traducción al ruso de las cartas de Marx a Kugelmann”, OC, t,14, p. 406).

  98. Aupa: (II)

    De todas las maneras, es fundamental un plan, eso nadie lo cuestiona, trabajar siempre sobre la base de un plan, pero supongo que no podemos obsesionarnos con una esquematización cerrada, donde no existan los saltos ni la casualidad. Para todo ello debemos estar preparados.

    Un buen plan siempre se ve en su propia necesidad de modificación. Pero para no ver las premisas o requisitos como elementos cerrados con la necesidad de ‘concluirlos’ para pasar al siguiente, debemos actuar sobre la realidad de la lucha de clases del los trabajadores y los sectores populares, que es fluctuante y nos preparará para cualquier situación, a todo el mundo (incluidos nosotros claro). No es cuestión de querer saltar etapas, ni de estar esperando lo inesperado, pero los saltos son posibles y dependen de las circunstancias objetivas, si no estamos en el movimiento de la lucha de clases no será posible actuar ni sobre lo objetivo ni sobre los saltos inesperados. Los esquemas y las premisas (el plan) no son universales sino concretos y hay que demostrarlos en lo concreto y renovarlos en lo concreto.

    Un saludo compis, me voy a la cama, toy reventao y la revolución me da que todavía no va a comenzar… ¡¡menuda putada!!

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