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[Recopilación de las aportaciones recibidas]

Aportación realizada por Koadro Gorriak

Criterios para reflexionar sobre organización

Página 44

– En primer lugar hay que decir que este documento no pretende decidir por nadie. Las diferentes organizaciones de la Izquierda Abertzale celebrarán sus congresos o asambleas, y esos serán los marcos idóneos y legítimos para tomar decisiones. El objetivo del proceso Abian es proponer y establecer un marco general de reflexión, el eje principal para avanzar en esta fase y algunos criterios sobre diferentes cuestiones, para compartir todo ello y posteriormente adecuarlo. Este debate también debería servir para que cada militante se prepare mejor para el congreso o asamblea de su organización correspondiente, aprovechando este marco de reflexión compartida. Lo que toca ahora es exponer, recoger y compartir argumentos, como simples militantes, sin el apremio de tener que tomar decisiones concretas.

Sustituir el párrado por el siguiente: “El resultado del proceso Abian quedará plasmado en un documento donde se establecerán los criterios ideológicos, políticos, estratégicos y organizativos que deberán guiar a la Izquierda Abertzale durante los próximos años. Cada organización de las que se compone la Izquierda Abertzale deberá asumir en su totalidad las reflexiones que en el documento se deriven, creando comisiones de seguimiento para asegurar una correcta aplicación de las medidas a tomar, evitando así la interpretación interesada que pudiera surgir. Además, en el caso de que se plantee crear nuevas estructuras organizativas se deberán crear comisiones especiales para desarrollar una hoja de ruta concreta para materializar las propuestas.”

Entendemos que las conlcusiones de Abian serán lo suficientemente importantes como para crear marcos que aseguren que se aplican correctamente las medidas en cada organización, así evitaremos interpretaciones interesadas sobre los puntos a desarrollar y haremos un ejercicio colectivo de reponsabilidad entre toda la Izquierda Abertzale, haciendo nuestras todas las organizaciones y su buen funcionamiento.

Por último y debido a la posibilidad de que se creen nuevas organizaciones, deberán crearse comisiones que propongan una hoja de ruta de procesos constituyentes de dichas organizaciones, con la participación de toda la militancia abertzale.

– El modelo organizativo, las formas de actuación y la cultura política que debe empapar todo ello tienen que ir en consonancia con la estrategia y la línea política, y también con el desarrollo del proceso político y la sociedad. Esa ha sido precisamente una de las causas de los problemas que atraviesa la Izquierda Abertzale: no se ha transformado en la medida que le exigía la estrategia renovada. O no ha empezado a hacerlo. Evidentemente, los procesos de ese tipo no se culminan de un día para otro y sin ninguna contradicción. La cultura política no se transforma inmediatamente por el mero hecho de plantearlo. Pero es necesario poner en marcha los cambios, hay que poner las bases para ello, y para poner unas bases adecuadas es preciso empezar a dejar a un lado las malas prácticas e inercias del pasado. El proceso Abian también busca eso.

Sustituir el párrafo por el siguiente: “El modelo organizativo, las formas de actuación y la cultura política que debe empapar todo ello tienen que ir en consonancia con la estrategia y la línea política, y también con el desarrollo del proceso político y la sociedad. Esa ha sido precisamente una de las causas de los problemas que atraviesa la Izquierda Abertzale, el hecho de haber asumido esquema organizativos que se han demostrado agotados en numerosos procesos de liberación, esto es, el hecho de haberse confgurado en la forma clásica de partido político, juventudes y sindicato. Por lo tanto es hora de hacer autocrítica en este sentido y avanzar hacia un modelo organizativo que sea verdaderamente eficaz. Es necesario poner en marcha los cambios, hay que poner las bases para ello, y para poner unas bases adecuadas es preciso hacer un profunda reflexión de carencias que hemos tenido.”

No estamos de acuerdo que los problemas organizativos hayan venido a consecuencia de no haber aplicado correctamente la estrategia política. En ninguno de los documentos que dieron cuerpo al proceso actual se concretaba que forma debía tomar la Izquierda Abertzale, solo se apuntaba que era necesario dotarse de un instrumento legal. Por lo tanto creemos que se cae en un error de análisis, cuando no en una lectura interesada de los sucesos. Bajo nuestro punto de vista los problemas organizativos y por extensión los problemas estratégicos han venido a consecuencia de la asunción de un modelo clásico, es decir, una forma de partido-sindicato-juventudes, donde es el partido (ademas institucional) el que tiene la función de dinamizar el movimiento político. Dicho esquema se ha demostrado más que agotado en numerosos proceso de emancipación debido a diversos factores, entre ellos y el más importante, que se rompe con la necesaria pluralidad que debe tener un movimiento de liberación.

Además nos oponemos a que se establezca una dicotomía entre pasado=malo VS. futuro=bueno, por eso hemos eliminado la frase “malas prácticas del pásado”. En evidente que se han cometido errores en el pasado, pero asociar a ese pasado una connotación negativa en el aspecto organizativo dando a entender que los modelos adoptado antaño no son válidos nos parece realizar una lectura interesada para justificar la estructuración presente.

Quitar el párrafo “Como hemos dicho, las herramientas y formas de actuación que empleemos para materializar la práctica política deben ir en consonancia con la caracterización de la estrategia y de la fase. En este momento, nuestro reto es liberar las fuerzas favorables a la decantación independentista, y eso no se hará desde el vanguardismo ni desde el dirigismo, con meras consignas y sin la participación de la gente. Además, como hemos dicho en el apartado relativo a la estrategia, el proceso soberanista no será una mera reafirmación de nuestro recorrido histórico, y ese mismo principio se puede aplicar también en lo relativo a la organización y la cultura política. No obstante, somos un movimiento político que tiene su propio pasado, y hay que tener eso en cuenta, especialmente para no importar miméticamente modelos ajenos.”

Para empezar se mezclan el concepto de vanguardia con dirigismo, estableciendo un relato deshonesto y falseado del papel que juegan las vanguardias en los procesos de liberación. No negamos que se hayan podido crear situaciones de dirigismo, pero esas situaciones vienen precisamente dadas por no aplicar correctamente el quehacer político de una vanguardia, por lo que mezclar esos dos términos a sabiendas de que existe una rica e histórica teorización de que son las vanguardias políticas nos parece un ejercicio más que torticero para justificar que en el actual esquema organizativo de la Izquierda Abertzale sea Sortu la que mantenga ese papel que pretende desprestigiar.

En cuanto a la frase “ … como hemos dicho en el apartado relativo a la estrategia, el proceso soberanista no será una mera reafirmación de nuestro recorrido histórico, y ese mismo principio se puede aplicar también en lo relativo a la organización y la cultura política …” creemos que no aporta ninguna argumentación que justifique esta premisa, ya que no entendemos porqué se mezclan referencias al recorrido histórico para justificar un modelo organitivo que rehuya de éste, a no ser, claro, que lo atemos a las afirmaciones anteriores cosa que no lleva a la misma conclusión, la de que se está intentando justificar el esquema actual a base de menospreciar esquemas pasados.

Por último tampoco entendemos a que viene la afirmación “no importar miméticamente modelos ajenos” cuando en la historia de los movimientos revolucionarios siempre se ha estudiado y aprendido de modelos ajenos, no para calcarlos, sino para extraer sus partes positivas. Nuevamente creemos dicho argumento se esgrime para bloquear posibles referencias que se hayan hecho sobre organizaciones de otros proceso de liberación, presumiblemente las CUP.

Página 45

Quitar el párrafo “Los modos son tan fundamentales como las funciones. Se debería dar por superada –o por superar- cualquier tendencia que pueda derivarse del modelo de dirección KAS, es decir, hay que dejar a un lado la primacía de los grupos de vanguardia cerrados. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta el valor que tiene la dinamización política construida desde la diversidad y la implicación militante directa, la sólida unidad estratégica basada en ello, saber compaginar la determinación y la flexibilidad que el proceso exige en todo momento, es decir, superar completamente el modelo cerrado de “partido dirigente”, cosa que ya está asentada en el acervo político de la Izquierda Abertzale.”

Este párrafo es de especial gravedad por las aseveraciones que en el se realizan. Por un lado asocia el modelo KAS (no especifica si el modelo KAS bloque dirigente el modelo KAS organización) a una suerte de vanguardismo trasnochado cuando KAS ha cumplido uno de los papeles más importantes en la historia del proceso de liberación, lease, hacer frente a la reforma franquista y dar cuerpo político e ideológico al proceso de liberación, tanto en su vertiente táctica como estratégica. Por otro lado también se asocia a KAS a un modelo cerrado, realizando una lectura anti-histórica (no es lo mismo KAS en el 78 que KAS en los 90) y abstracta, no haciendo ninguna mención a las duras condiciones represivas en las que debía moverse y hecho por el cual debía mantener unas necesarias normas de seguridad.

Por otro lado, unas lineas más abajo se mencionan una serie de características que debe jugar el papel de la dinamización política, y curiosamente esas son las tareas que historicamente han jugado las organizaciones de vanguardia que tanto se critican.
En la última parte del párrafo se reafirma en esa tesis y se vanagloria el hecho de haber expulsado del acervo político de la Izquierda Abertzale la concepción de partido dirigente, y nada más lejos de realidad. Historicamente la Izquierda Abertzale se ha configurado en torno a una forma movimiento, es decir, no existia un partido de vanguardia que lo dinamizase todo, sino que el movimiento estaba compuesto por diversas expresiones organizativas, plurales, de combate, flexibles, populares, etc, que daban cuerpo a la Izquierda Abertzale y es precisamente ahora, desde la liquidación de la forma movimiento en los últimos años cuando más se ha adoptado un modelo de partido dirigente.

Por lo tanto el analisis que se desprende de esta lectura es que se están usando una serie de argumentos de forma interesada para justificar el esquema actual y además asegurar su reproducción en un futuro, es decir, “menospreciamos el papel de las vanguardias mientras la vanguardia sea yo”.

La variable del modelo organizativo y las formas de actuación se debe situar en el esfuerzo por avanzar en el proceso de liberación, pero tiene diferentes dimensiones: dado que hablamos del modelo organizativo para alcanzar los objetivos estratégicos, hay que subrayar que la organización es una herramienta. Se puede decir que no es un objetivo en sí, sino un instrumento para conseguir los objetivos. No obstante, aquí nos encontramos con una segunda dimensión: sería un error utilizar un punto de vista exclusivamente instrumental. Ese instrumento/herramienta tiene que ser reflejo del proyecto político liberador, así como –he aquí otra dimensión– la casa de todas y todos los que comparten ese proyecto. Todo eso es importante, y tenemos que tener todo eso en cuenta. Sin esos tres vértices no se conseguirá el equilibrio. Una actividad sin proyecto ni base social carecería de sentido, de la misma manera que un proyecto y una base social sin incidencia no tendrían ningún sentido.

Sustituir el párrafo por este: “La variable del modelo organizativo y las formas de actuación se debe situar en el esfuerzo por avanzar en el proceso de liberación, pero tiene diferentes dimensiones: dado que hablamos del modelo organizativo para alcanzar los objetivos estratégicos, hay que subrayar que la organización es una herramienta. Se puede decir que no es un objetivo en sí, sino un instrumento para conseguir los objetivos. No obstante, dependiendo de las funciones que deba desempeñar cada organización y de los cometidos que se le asignen, se construirán bajo unos preceptos u otros. Entendemos así que las organizaciones de masas y populares, aquellas encargadas de aglutinar a un gran número de personas para que se adieran al proyecto y trabajen bajo unos minimos comun denomidaores deben ser organizaciones amplias, plurales, diversas, democraticas, asamblearias. Debe ser un reflejo del proyecto político liberador, así como la casa de todas y todos los que comparten ese proyecto. Por otro lado contariamos con las organizaciones de combate, revolucionarias, especialmente pensadas para preparar militantes altamente cualificados y polivalentes que sepan desenvolverse en cualquier terreno. Además dichas organizaciones adquieren un carcacter más hermetico para resistir a los embates de la represión, no por ello perdiendo su carácter democrático. Por lo tanto, la conclusión que extraemos es que cada tipo de organización deberá tener unos esquemas de funcionamiento especialmente diseñados para los cometidos asignados, y que la Izquierda Abertzale se debe dotar de todos los intrumentos necesarios para desarrollar la estrategia de forma más efectiva.”

Proponemos este cambio porque creemos que la Izquierda Abertzale debe dotarse de todos los intrumentos necesarios para desarrollar la estrategia, sin cerrar las puertas a ningún esquema y menos bajo argumentos deshonestos. Partiendo de esta premisa creemos que deben existir organizaciones populares, plurales y de masas y organizaciones revolucionarias de cuadros militantes. Todas ellas son necesarias y complementarias entre si, ya que cada una de ellas cumple unas funciones específicas.

En ese sentido, tal y como hemos recogido en el balance, tenemos dificultades para incorporar a nuestro discurso la visión y práctica feminista y garantizar la paridad en nuestra actividad. Por lo tanto, también de ahora en adelante habrá que ofrecer instrumentos específicos en diferentes direcciones: de cara a garantizar la integralidad de nuestro proyecto político, de cara a ofrecer instrumentos para que las mujeres se sumen al proceso soberanista que hemos dibujado y, evidentemente, de cara a transformar el funcionamiento interno. En esa dirección, además del compromiso de las diferentes organizaciones, será indispensable fortalecer la alianza de las mujeres como motor de ese proceso de transformación. La Izquierda Abertzale tiene que afrontar ese reto de manera colectiva. Solamente desde esa perspectiva podremos transformar nuestra cultura política.
Añadir a este párrafo el siguiente: “Por lo tanto será necesario que la Izquierda Abertzale se dote de una organización revolucionaria feminista que cumpla con los objetivos de luchar contra el patriarcado y articular el movimiento feminista vasco y además tenga voz propia dentro de la Izquierda Abertzale, formando parte intrinseca del movimiento y de sus estrucuturas, pero con autonomía organizativa (como la organización juvenil).”

Página 48 y mitad de la 49

En esta página se proponen una serie de medidas con las que deberá contra la estructura, pero no especifica a que organización se refiere. Por la forma de redacción y por los problemas detectados a lo largo de estos años presumimos que se refiere a Sortu, por lo que proponemos que se especifique en la ponencia que todo este conjunto de medidas deberán ser aplicadas a Sortu. Decimos esto porque organizaciones de otro carácter necesitarán otras medidas concretas. Además, proponemos eliminar el punto de “La construcción de la estrategia debería ser una acción colectiva. Así, los liderazgos que surjan de ahí –porque se necesitan liderazgos– estarían mucho más enraizados.” porque no da ningún argumento que justufique la aseveración de que se necesitan líderes y porque si apostamos por un proceso colectivo deberemos tender a eliminar las figuras de los líderes.

5.1 Estructuración de la Izquierda Abertzale. Quitar “necesidad de un referencia principal” y poner en su lugar “reconstrucción del Movimiento de Liberación Nacional Vasco.

Reescribir el punto entero por el siguiente texto:

[Basado en la aportación sobre Organización de BGD!]

La Izquierda Abertzale es un movimiento político, pero también un espacio sociológico del cual mucha gente se siente parte aunque no milite en ningún sitio, bien porque ha militado antes o bien porque en su vida cotidiana se identifica con un modelo y patrimonio compartido, haciendo su aportación al proceso de liberación mediante acciones concretas (participar en movilizaciones, votar, apoyar proyectos populares, seguir y ayudar a determinados medios de difusión…). Además la Izquierda Abertzale esta compuesta por muchas personas con diversas tendencias idelogicas, familias políticas, niveles de comprimiso e intensidades.

Partiendo de esta realidad la Izquierda Abertzale debe dotarse de los instrumentos organizativos adecuados para poder aglutinar toda esa diversidad. Es por eso que hacemos una apuesta por recontruir el Movimiento de Liberación Nacional vasco, ya que entedemos que adquirir una forma movimiento donde tengan cabida diversas expresiones organizativas y niveles de compromiso es la maner más eficaz de cara a aglutinar ese caudal militante. Por lo tanto, la Izquierda Abertzale se deberá de componer de la siguiente manera:

Ernai: organización juvenil revolucionaria para la dinamización del movimiento juvenil.

LAB: sindicato de masas para la dinamzación de la clase obrera asalariada en los centros de trabajo.

Sortu: Unidad popular de masas. Dinamizadora de la lucha institucional para la acumulación de fuerzas heterogéneas y puente receptivo entre las instituciones y el movimiento popular. Sortu no debe ser el centro sino el receptor de las diferentes expresiones y sensibilidades de la Izquierda Abertzale.

Organización internacionalista: organización revolucionaria para dinamizar la lucha internacionalista.

Sindicato estudiantil: organización revolucionaria para dinamizar el movimiento estudiantil.

Organización anti-represiva: organización de masas para trabajar las consecuencias del conflicto (Presxs y refugiadxs, fuerzas de ocupación, represión, etc)

Organización feminista: oganización revolucionaria para dinamizar el movimiento feminista.

Organización revolucionaria: organización de carácter socialista para dinamizar el movmiento popular y dotar de prespectiva estrategica el poder popular.

EPPK/EIPK: Organismos de lucha en las carceles y en el exilio.

Este sería el esquema bajo el que se estrucuraría el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, con su pluralidad organizativa, cada una con unas funciones concretas pero todas bajo el mismo paraguas estratégico. Llegados a este punto cabria mencionar el papel de la dirección política y del papel de cohesión y dinamización interna.

El mantenimiento de la Izquierda Abertzale como movimiento con diferentes expresiones organizativas como las organización revolucionarias y su autonomía correspondiente, siendo la Unidad Popular un punto de encuentro de las diferentes luchas y sensibilidades asegura entre otras cosas la capacidad de incidencia del movimiento popular y la pluralidad de la Izquierda Abertzale imposibilitando volverla monolítica y endógena.
Entendemos que la dinamización política de la estrategia general del proceso de liberación es responsabilidad de la Izquierda Abertzale en su conjunto organizativo, de toda su militancia y de toda simpatizante que quiera aportar en ello. Por lo tanto toodas las organizaciones deben contar con autonomía y marcos de colaboración con el resto y los mecanismos de orientación y decisión globales de cara a la estrategia general deben ser similares en filosofía a mecanismos flexibles y expansivos como el del propio proceso Abian, es decir, se deberán de establecer mesas de coordinacion donde esten representadas todas las patas del movimiento en ingualdad de condiciones y donde haya espacios de apertura al conjunto de la militancia. En cuanto a la dirección politica del movimiento proponemos la construcción de una dirección colegiada donde todas las partes decidan por igual y tengan las mismas responsabilidades a la hora de desarrollar la estrategia, ninguna por encima de la otra.

Sortu, de partido político a Unidad Popular

Creemos que es necesario que la Izquierda Abertzale cuente con un instrumento político-institucional de referencia. Una casa donde todos los abertzales y socialistas tengamos cabida, donde esten representadas todas las corrientes y tendencias ideologicas del amplio espectro sociologico. Comunistas, socialistas, libertarios, libre pensadores y socialdemócratas… Gentes honestas abertzales y de izquierda con diferentes intensidades, tendencias y experiencias de los sectores populares de este país. Por lo tanto la Unidad Popular es el intrumento entorno el cual aglutinar al proyecto independentista y socialista.
La unidad popular deberá ser un mero acompañamiento del movimiento popular, ya que está imposibilitada en alto grado para generar, sustentar y alimentar a éste. El movimiento popular es clave de cara al desarrollo del proceso del liberación nacional y social y la unidad popular debe ser alimentada por el movimiento popular y no al revés. Lo cual es perfectamente lógico e imposible de revertir porque precisamente unidad popular significa eso: receptor de los diferentes ámbitos de lucha. La unidad popular es fuerte si el movimiento juvenil, obrero, estudiantil, feminista, ecologista, cultural y popular es fuerte y no en sentido inverso.

Además esta no deberá abarcar ni centralizar la lucha obrera sindical, el movimiento juvenil, el sindicalismo estudiantil, la lucha feminista, la lucha internacionalista etc… Se necesitan herramientas organizativas autónomas para tal labor. De la misma forma no puede abarcar y centralizar la lucha revolucionaria global del movimiento popular, ni darle perspectiva estratégica exógenamente, ni igualarse , sea acaparando o inversamente suprimiendo el recorrido histórico del socialismo revolucionario para lo cual también se requieren herramientas organizativas autónomas. Eso no significa que la unidad popular no tenga discurso ni práctica en todos los frentes pero sería absurdo plantear por ejemplo que iniciativas de cara al ámbito juvenil realizadas por la unidad popular pudieran suplantar a la organización revolucionaria juvenil. Serían complementarias en todo caso.
La unidad popular no es igual a Izquierda Abertzale. Este es un movimiento político de liberación nacional y social con trabajo en diversos ámbitos, con diversas organizaciones. Romper la flexibidad organizativa y seguir un modelo clásico burgués de partido (el que hemos seguido hasta ahora) aunque se tengan buenas intenciones y se intente abarcar trabajo fuera de los ejes de partido clásico está abocado a ser parásito de las dinámicas populares y a estar centrado en un ombliguismo institucional y electoral siendo el camino directo más rápido hacia la integración en el sistema.

Buscar la cohesión ideológica global en la Unidad Popular hace que los mínimos común denominadores a acordar se conviertan a la larga en máximos para todos, desplazando a los amplios sectores socialistas revolucionarios (u otros) en el caso de que no estén organizados. Una Unidad Popular endógena a todos los niveles pondría al servicio de una estrategia institucional limitada por el sistema el caudal de lucha popular y la energía del movimiento popular en buena parte neutralizándolas. Por lo tanto, se deberán de habilitar todas las herramientas a nuestra disposición para que Sortu pueda realizar esa necesaria refundación y convertirse en una organización que sea el punto de referencia de todos los abertzales y socialistas.

Necesidad de construir una nueva organización revolucionaria

Recordemos que hablamos de una organización revolucionaria, y no de un partido de masas electoralista que debe llegar a amplios sectores sociales. La organización revolucionaria debe activar a la sociedad sin partidismo y dar cuerpo a ese “eco-sistema” donde se recogen los frutos además de gestionar tanbién altos niveles de compromiso.
Las organizaciones de “combate” ( en el sentido amplio y no necesariamente literal de la palabra) y estratégicas (esfuerzo constante de análisis de como derrotar al estado y alcanzar los objetivos estratégicos resumidos en la consecución del Estado Socialista Vasco), que dinamicen y refuercen el tejido asociativo, que estén diseñadas para un enfrentamiento ideológico frontal contra el sistema y que se muevan cómodas en aguas turbulentas han sido los pasaportes que han asegurado un victoria estratégica en multitud de procesos de liberación nacional y social.

A primera vista, es más factible una organización menos exigente que otra más exigente con sus miembros, pero la efectividad de cada una de ellas se empezará a demostrarse cuando concluyan las fases de “normalidad social” y vuelvan las decisivas fases de crisis, de luchas, de urgencias y de tensiones, en las que se demuestra la valía de una militancia preparada, crítica, versátil y polivalente, virtudes humanas que exigen años de entrenamiento y aprendizaje.

Las características concretas de la organización revolucionaria dependen de la coyuntura, del futuro requerido, no tiene dogmas. Ni siquiera que solo sea necesariamente una. Realmente la vanguardia de múltiples cabezas es la más peligrosa y la que hoy en día puede enfrentarse a la vanguardia reaccionaria con sus múltiples cabezas y vencerlas. Es necesaria una organización revolucionaria y socialista independiente pero partícipe de la Unidad Popular y la Izquierda Abertzale para por una parte mantener la llama histórica del socialismo revolucionario que es parte de la Unidad Popular aunque no lo es todo, ya que la Unidad Popular es plural, y para generar, sustentar y alimentar al movimiento popular y al poder popular.

Existe una descompensación en la situación de Euskal Herria donde el independentismo de izquierda cuenta con unas bases fuertes pero donde la estrategia no acaba de despegar a nivel movilizador y de iniciativas potentes que puedan sacudir la coyuntura política y donde el movimiento social va perdiendo peso y equilibrio en relación a la centralidad que está tomando el institucionalismo.

El trabajo institucional y el contrapoder, al mismo tiempo, cuentan con muchísimas dificultades debido a que los límites de la legalidad jurídico-política unida a los intereses electorales se suelen superponer a los intereses y necesidades de la lucha popular dejándolos subordinados al institucionalismo si no existe cierta tensión. Además el trabajo institucional requiere una dedicación que impide invertir en profundidad en la lucha popular y en una estrategia rupturista. Es por ello que es necesario liberar la capacidad organizativa revolucionaria.

La verdadera energía y “secreto” de la izquierda abertzale reside en los barrios, pueblos y ciudades. Si se va perdiendo el “punch” ahí, siendo sustituido por titulares de prensa o macro-política, quizás aparentemente abarquemos mucho pero de tanto abarcar al final no quede potencia para apretar. Es una constatación que un partido de masas electoral pierde progresivamente su conexión con la lucha popular de no existir puentes.

Una izquierda abertzale totalmente “legalista” es el pasaporte directo a su derrota estratégica e ideológica. Una izquierda abertzale sin organizaciones revolucionarias que junto a otras de diferente perfil puedan convivir está condenada a la quiebra ideológica, quedaría subordinada a la estrategia amenazadora y violenta del estado, y totalmente desprotegida a futuras amenazas y ofensivas que el estado no dudará en utilizar según sigan aumentando las contradicciones históricas y aumente la crisis política y económica . La necesidad de organizaciones en diferentes espacios y planos es una constante histórica del movimiento revolucionario que de no llevarse a cabo produce asimilación directa. En el pleno legalismo  se puede producir la derrota ideológica como previo paso a la renuncia a los objetivos, ya sea por el hábito que crea el respeto a la legalidad, porque los objetivos se convierten en “utopía irreal” o porque los mecanismos de esa legalidad no están más que diseñados para asimilar, domar y condicionar.

El ejemplo y no el dirigismo, la actitud creada al margen del sistema en la lucha popular son claves que deben acompañar todo el proceso de liberación nacional y social vasco. Esencialmente aseguran la pervivencia del proyecto revolucionario vasco hacia la independencia, el socialismo y el feminismo. Cómo se caracteriza esa vía en cada coyuntura que movimientos y que perfil tienen es un debate paralelo pero necesario. La pervivencia en todos los planos de la Izquierda Abertzale es el seguro que imposibilita a los estados vencer. Paso imprescindible para ponerse en situación de ganar.

Es evidente que progresivamente se han ido distanciando y enfriando muchos sectores populares imprescindibles en un proceso que continua a día de hoy. La organización revolucionaria es un elemento capaz de hacer recuperar parte de la confianza perdida en ese sentido. La aceptación de la crítica, el debate abierto, el derecho a disentir como muestra de riqueza debe ser re-aceptado. De lo contrario no existirá proceso de cohesión, no se curarán heridas y de cara al futuro traerá muchas consecuencias negativas que ya se pueden empezar a intuir.

La organización revolucionaria es la única que puede hacer desplegar y dinamizar en toda su dimensión profunda la lucha popular y elementos de confrontación. No es casual las grandes dificultades que tenemos de cara a la activación y a la confrontación sino que tienen una relación directa con la inexistencia de esta organización. Las dificultades existentes para activar la desobediencia, la insumisión, el tensionamiento necesario de cara a tumbar el muro impositivo de los estados es un vacío atronador.

Para que la Izquierda Abertzale entre en una dinámica de refuerzo ideológico (compartido), de confrontación democrática y de desobediencia que será de vital importancia en el marco de un proceso revolucionario debe haber una dinámica popular construida y debe haber una participación amplia en las estructuras asamblearias, deben existir fábricas de militantes y trabajo en el movimiento popular. La organización revolucionaria ha sido sin lugar a dudas la mayor fábrica. Y no se puede vivir eternamente de las rentas. La Izquierda Abertzale podrá gestionar los réditos del trabajo de hormiga, silencioso y anónimo realizado durante años y décadas pero cómo llenar esos vacíos aparece en la agenda por pura necesidad. La nueva fase política que se ha abierto en Euskal Herria que cuenta con sus potencialidades pero también con su peligrosidad puede que haya llegado a un punto final de las “rentas generadas” y sea difícil encontrar nuevos generadores de ellas. Lo cual puede hacernos entrar en una especie de realidad virtual que nos coloque con una visión de embudo y no nos haga percatarnos de la fotografía al completo.

La credulidad en las promesas de los opresores, los límites de la lucha de mera protesta que carezca de una visión crítica del opresor, el desconocimiento de los objetivos del opresor y de su ferocidad, la capacidad burguesa para pudrir las luchas, la tendencia a la burocratización de la izquierda, la tendencia al corporativismo economicista del sindicalismo, la tendencia al estancamiento y retroceso de los movimientos populares y sociales junto a los efectos alienadores y disgregadores del capitalismo y la efectividad de la represión confirman históricamente la necesidad de la organización revolucionaria.

Es necesario el impulso de una teoría socialista vasca de carácter revolucionario (junto a otras teorías similares o paralelas del amplio arco de la izquierda y de la Unidad Popular). La desaparición de las herramientas que estaban destinadas a la tarea histórica de servir de puente entre la acumulación independentista y de izquierdas de diferente carácter e intensidad hacia el proyecto socialista neto hace que  de no contar con las herramientas del socialismo revolucionario pueda abocar en relación al proyecto independentista y socialista en su faceta socio-económica la reparación del sistema, su parcheo y mejora en vez de su aniquilación/transformación y en el apartado nacional chocar contra el muro de la imposición y hacernos adentrar en la desorientación debido a la falta de teoría y acción necesaria para derribar ese muro.

3 thoughts on “Abian. Ezker abertzalea. Organización

  1. Me surge una duda con esta propuesta de Koadro Gorriak y la similar realizada por BGD. Se habla de organizaciones feministas o internacionalistas dentro de la estructura de la IA. Te refieres a las ya existentes? A refundarlas? A recaracterizarlas? Como participarían en la dirección del MLNV?

  2. Dichas organizaciones ya existen, pero, antes de decidir si estas deberían pasar a formar parte organicamente en el movimiento, deberán ser las propias organizaciones las que decidan.

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