Home

xx

Autor: Borroka garaia da!

Si el derecho hereditario basado en la “sangre real” como la monarquía puede que sea una de las cosas más absurdas que hayan llegado a inventar las clases altas, no lo es menos por ejemplo achacar responsabilidad de los actos de los hijos a sus madres o padres. No existe ninguna clase de determinismo social que haga responsable a cualquier familiar de las actuaciones de alguien de su familia porque toda persona es un ente autónomo que se relaciona colectivamente pero que nunca deja de ser autónomo. La “culpabilidad familiar” es un concepto arcaico que precisamente sigue la misma lógica de la monarquía hereditaria y se remonta al surgimiento de la familia nuclear como forma de fragmentación social para su control y manejo frente a procesos colectivos. De ahí que una de las constantes del fascismo (que es una de las variables tácticas del capital) sea el castigo a la familia. Algo que en el franquismo se dio en gran intensidad y que hoy en día por ejemplo se puede ver en diversos apartados del código penal español o en prácticas represivas como la dispersión carcelaria de presos y presas políticas que también lleva consigo el castigo directo a familiares.

El castigo, la presión, la amenaza, el ahogo económico, el desprecio, el señalamiento, la censura, la marginación y la persecución han sido la moneda de cambio común utilizada por el sistema español para todo aquel familiar de cualquier militante revolucionario o represaliado en Euskal Herria. Salvo en el caso de que aquel familiar se posicione abierta y activamente en contra de los ideales por los cuales ha luchado su pariente. Es decir, considerarle un vulgar terrorista y aceptar que “vivimos en democracia”. En ese caso al menos la censura se levanta. En caso contrario se perseguirán hasta las muestras de cariño humano o meras fotografías. Y si es necesario se apaleará hasta en el cementerio.

Se dice que en todo conflicto hay dos bandos que sufren las consecuencias. No es del todo cierto. También hay gente ajena al conflicto que lo sufre o gente que lo ha sufrido por doble partida. Por ejemplo un madre que no ha sabido si al día siguiente se encontrará con una noticia desagradable en relación a familiares que quiere por igual y que están a un lado o al otro de la barricada. Algo bastante conocido en Euskal Herria entre otras cosas debido al despliegue de la policía autonómica española.

A lo largo del tiempo he conocido a personas que políticamente parecían estar muy concienciadas hasta que llegó la represión a las puertas de su familia. Otras en cambio, que jamás han destacado por su grado de politización se han erguido ante la desesperación y pese a poder entender o no, en toda su complejidad los mecanismos por los que se ha regido el conflicto en Euskal Herria, pese a estar de acuerdo o en desacuerdo con sus hijos o hermanas, han sabido comprender que a este país nunca llegó la democracia ni la libertad. Y sigue sin llegar, en Euskal Herria sigue estando pendiente algo por resolver.

Vaya mi reconocimiento a todas esas familias y familiares que incluso algunos desde la discrepancia han llevado y llevan bajo la ley del silencio la cabeza alta y el orgullo por sus hijas o hermanos y todos sus sueños.

UTZI ERANTZUN BAT - DEJA UN RESPUESTA

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s