Home

insatisfait

LAB

La responsable de Política Social, Bea Martxueta, y el portavoz para Navarra, Igor Arroyo, hicieron  público ayer el análisis de LAB sobre el primer año del Gobierno del Cambio. Aun reconociendo que es necesario tiempo para cambiar las políticas implementadas en 30 años de Régimen, LAB entiende que el primer año de legislatura es insatisfactorio.

Los avances democratizadores en el ámbito político, social, cultural y sindical son lo más destacable, con el fin del apartheid político, social, sindical y cultural; respeto a la cultura vasca y normalización relaciones con el resto de Euskal Herria; reconocimiento de las víctimas del 36 y del Estado (en este punto sería deseable una mayor activación contra la dispersión de presos y presas navarras); posibilidad de abortar en la sanidad pública; eliminación de determinados privilegios como el seguro médico privado con fondos públicos de la plantilla del Opus Dei (aunque se mantiene el concierto para derivaciones).

Sin embargo, perviven vulneraciones de derechos democráticos principalmente en dos ámbitos. Por un lado, la discriminación laboral en grandes empresas como VW, que siguen contratando exclusivamente a afiliados de UGT y CCOO y mayoritariamente hombres. Por otro lado, la vulneración de los derechos lingüísticos que implementó la Ley del Vascuence y acrecentó los posteriores Decretos de UPN; en este ámbito se percibe una inaceptable tibieza ante los lobbys euskaráfobos.

También debe reconocerse cierto impulso en el área de las políticas sociales, aunque insuficiente para atender a las necesidades de la población. La renta garantizada ha supuesto una de cal (mayor inversión y protección para familias con menores) y otra de arena (recorte de prestación para personas sin familia).

Sin embargo, en lo referente a la política económica y laboral no se ha producido ningún cambio significativo. Aunque se ha recuperado el control público sobre lo que era Plan Moderna, el modelo de desarrollo del nuevo RIS3 sigue las pautas competitivas de la Comisión europea. Por otro lado, la insuficiente recaudación heredada, que no ha sido corregida por la tímida reforma fiscal impulsada por los cuatro partidos que apoyan al Gobierno, supone un lastre para el desarrollo de las políticas públicas. Y por último, se ha hecho oídos sordos a la petición de liderar el debate sobre un nuevo modelo de relaciones laborales, manteniendo el Consejo de Diálogo Social con tan sólo el 49% de la representación sindical (UGT y CCOO).

Respecto a la Administración, está instalada en una preocupante parálisis: no se ha abordado la reforma democrática y la reducción de la burocracia; no se ha puesto en marcha calendario de negociación tras 10 meses desde que se presentaron las propuestas sindicales; no hay nuevas inversiones significativas en personal o infraestructuras, ni reversiones de servicios; las OPEs no han sido negociadas y son insuficientes

En consecuencia, el proceso de cambio está estancado y los partidos firmantes del Acuerdo Programático deberían actuar para reactivarlo: el segundo año de legislatura es clave para que se perciban los efectos del cambio en las condiciones de vida de la clase trabajadora.

Los agentes sociales también tenemos que reaccionar, impulsando dinámicas a favor del cambio social, tanto a nivel global como sectorialmente.

El txirimiri del cambio sigue regando a los de siempre

ELA

No hace falta irse a Grecia para darse cuenta de que cualquier Gobierno tiene unos márgenes estrechísimos para aplicar políticas de justicia social. Otro día -y esperemos que ese día llegue- hablaremos de cómo forzar y desafiar esos márgenes. No será fácil, pero al menos debe ser un horizonte, un objetivo político. De momento, hablaremos dentro de esos márgenes impuestos, a los que por aquí nadie desafía.

Ni la troika ni Montoro obligaban a Geroa Bai y a EH Bildu a regalar 220.000 euros por encima del presupuesto de Navarra a tres organizaciones nacidas al calor del régimen, ése que tanto costó apear del Gobierno pero al que sigue llegándole suficiente liquidez para seguir funcionando a expensas del contribuyente. En el pleno parlamentario del pasado 16 de junio, unos alborozados UPN, PSN y PP (no hay más que ver el vídeo de la sesión) sumaron sus votos a los de Geroa Bai y EH Bildu para subvencionar directamente a AJE-Asociación de Jóvenes Empresarios (100.000 euros), Fundación Navarra para la Excelencia (100.000 euros) y Amedna-Mujeres Empresarias (60.000 euros). En total, 220.000 euros por encima del millón largo de euros que ya se llevó la patronal CEN (matriz de estas organizaciones) de las cuentas del Servicio Navarro de Empleo para 2016. Al menos Podemos-Ahal Dugu e Izquierda-Ezkerra tuvieron los reflejos suficientes para oponerse a sostener el corralito foral con dinero público.

DINERO GRATIS. Esos 220.000 euros para la patronal se han salvado de los 22,7 millones de recortes que el Gobierno de Navarra anunció hace unos días: no se va a ejecutar lo presupuestado en Salud (se paralizan mejoras en las instalaciones o las ayudas para niños/as con parálisis cerebral), Educación (ampliación y construcción de nuevos centros) o vivienda social. Por contra, se da más dinero a la patronal y se blinda (ahí no hay recorte que valga) la ayuda pública de 1,25 millones para que el Arzobispado restaure la catedral. Y en este último caso, además, incumpliendo resoluciones del Parlamento para garantizar el libre acceso de la ciudadanía y para condicionar las subvenciones a la recuperación de la propiedad de bienes públicos, registrados por la Iglesia en claro fraude de ley (en el caso de la catedral, en 2007).

Como en el caso de la Iglesia, es importante también recordar a quiénes se otorgó el otro día en el Parlamento esa ayuda de 220.000 euros. La Asociación de Jóvenes Empresarios ha defendido la imposición de un contrato laboral único con 8 días de indemnización, y su presidente llegó a criticar a los trabajadores de la educación o la sanidad por sus protestas contra los recortes en estos términos: “No entiendo de qué se queja esta gente; los empresarios nunca nos quejamos”. Eso fue en 2011.

Para entonces, AJE ya era la titular de un Fondo Joven dotado con 3 millones de euros de capital público (Sodena, en 2007) de cuya rentabilidad nunca más se supo. Lo que sí se sabe es que los tres miembros del consejo de administración de ese Fondo Joven se embolsaban dietas anuales de 102.346 euros. Además de todo eso, el Gobierno de UPN les subvencionaba anualmente con 115.000 euros para su funcionamiento. Sin embargo, como el chiringuito no debía ir del todo bien, el Gobierno de UPN convirtió ese Fondo Joven en empresa pública bajo el manto de Sodena. Si hay ganancias son para unos pocos, y cuando vienen mal dadas, pagamos las pérdidas entre todos.

Como se ve, un modelo de emprendimiento, concepto por el que UPN, PP, Geroa Bai y EH Bildu les otorgaron el otro día otros 100.000 euros.

A CUENTA DE TODOS. Como se ha dicho, en ese pleno 60.000 euros fueron para Amedna (entidad integrada en la CEN, que ya se lleva anualmente su pellizco sin acreditar ninguna representación) y 100.000 euros para la Fundación Navarra para la Excelencia. Su historia es curiosa, porque nació pública, como retiro dorado para viejos rockeros del régimen: por ejemplo, Ramón Bultó, muñidor de acuerdos históricos como el del IVA de VW cuando era director de Seat-Martorell, y luego consejero de Industria con Miguel Sanz. Un buen día, en 2014, el Gobierno de Barcina privatizó la fundación, mandando al paro a su último director, que buscó acomodo político como candidato a la alcaldía de Pamplona en las filas de Ciudadanos…

Hoy, en el patronato de esta fundación figuran Viscofán, El Corte Inglés, Acciona, Gamesa, Hidrocantábrico, etcétera. Quizá por eso, el Gobierno de Barcina le intentó buscar un nicho seguro de negocio, y no se le ocurrió mejor cosa que proponerla como auditora de procesos de calidad para toda la Administración Foral. Era tan grande el bocado, y tan evidente el apaño, que no pudo llegar a buen puerto (en parte porque ELA se opuso, todo hay que decirlo, mientras algunos miraban para otro lado).

Hay tiempo y propuestas para enderezar el rumbo, recordando que el cambio político llegó porque la ciudadanía exigía un giro social con otra política fiscal y una lucha real contra los privilegios clientelares. Y para ello hace falta determinación…

En definitiva, mientras el chaparrón de los recortes sigue empapando a los mismos (cabe añadir aquí la insuficiente Renta Básica que nos viene…), el txirimiri del cambio continúa regando a los de siempre: patronal, UGT, CCOO, Iglesia y Opus Dei (será casualidad, pero desde la firma del acuerdo marco con la Clínica Universitaria, ya hay paz y seguramente para algunos, también gloria).

Y los de siempre, que nadie se confunda, prefieren al Gobierno de siempre…

Como para desafiar a la troika o a Montoro.

One thought on “El primer año de gobierno del cambio en Nafarroa es insatisfactorio

UTZI ERANTZUN BAT - DEJA UN RESPUESTA

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s