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Autor: Borroka garaia da!

Durante muchas décadas el Valle de la muerte en California sirvió de base para múltiples elucubraciones relacionadas con unas piedras que al parecer se movían solas dejando un rastro apreciable. Desde 1900 la ciencia no se explicaba cómo podía ocurrir que cientos de piedras, muchas de más de 300 kilos, fueran trazando su propio camino a lo largo del tiempo.

Debido a esta falta de explicación, todo tipo de teorías se abrieron paso como las piedras. Las supuestamente racionales se inclinaban por la acción del viento o la acción humana, pero lo cierto es que el viento huracanado y sistemático necesario para mover tales rocas no existía y era de gran improbabilidad que un grupo de personas pondrían en marcha semejante gigantesca y costosa infraestructura y que sin dejar rastro las fueran moviendo sin mayor motivo que gastar una broma. Tampoco faltaron hipótesis extraterrestres, intervenciones divinas o paranormales. Que para algo la imaginación es libre.

El caso es que al final de tanto misterio un grupo de científicos iniciaron en el 2011 una investigación que les llevó años más tarde a colocar una estación meteorológica de alta resolución en el lugar, equipos de GPS activos al movimiento y todo tipo de cachivaches. Y lo que se pensaba que sería una espera aburrida de muchos años no lo fue tanto. En primer lugar descubrieron que existía un estanque de agua de siete centímetros de profundidad. En segundo llegaron a la conclusión que efectivamente, las piedras se movían. Claro que para que se movieran se tenía que producir una extraña combinación de sucesos. Que el estanque se llene de agua, que esté a una altura suficiente para formar hielo durante la noche pero poco profunda para no bloquear a las piedras, que las láminas de hielo sean lo suficientemente finas pero a la vez lo suficientemente fuertes y que sople un viento moderado. Eso logra que en días determinados de sol se derritan y al romperse en paneles los vientos impulsen a las rocas que se deslizan, algunas centímetros resbalando durante segundos y otras metros durante minutos dejando un rastro apreciable.

Todo esto encaja en cómo se producen gran parte de los procesos políticos que generalmente no vienen dictaminados en una sola vía, sino en un conjunto de variables y probabilidades que llegan a cuajar en momentos concretos (situaciones objetivas) de cuadrarse todos los elementos (incluidos los subjetivos). Lo en apariencia inamovible mediante la acción subterránea y exterior puede vehiculizarse. Pero es poco probable que lo haga solo interviniendo en un sentido sin alcance integral. De ahí que por ejemplo el salto cualitativo requerido de pasar de una situación de dependencia nacional a la independencia y de quebrar las lógicas capitalistas que mantienen a la clase trabajadora vasca en situación de dependencia (tanto a nivel nacional como de clase y género), es decir, el mover la piedra de un lado a otro viene dado solo cuando se comienza a buscar una salida no sobre los carriles de la vieja sociedad y ordenamiento sino por el camino de la ruptura contra el orden existente. Que no sería un objetivo a alcanzar con el tiempo sino una práctica continuada en el tiempo. Esa sería la condición subjetiva más importante de todas, la intensidad de los sentimientos de ruptura en las masas.

El cambio político se produce por la simbiosis de factores objetivos y subjetivos siendo indispensable la intervención organizada en su desarrollo. Lo que nos lleva a otra serie de condiciones, siendo la organizativa una muy importante. No se conoce la ruptura con el orden existente sin organizaciones revolucionarias de clase que impulsen a la acción histórica independiente por fuera de los carriles del ordenamiento. Es por ello que la acción de masas y de los movimientos sociales tienden a quedarse aislados y sectoriales en su inexistencia cuando no dependientes de la vieja sociedad y sus marcos. Lo mismo ocurre pero en otro sentido en la acción institucional en las fuentes de legitimidad del ordenamiento.

Por lo que de la condición organizativa surgiría otra condición paralela y en dependencia a ésta; La activación social. Cuando se entiende por activación social el movilizarse, adquirir compromisos o votar, lo que realmente se está haciendo es colocar la activación social de manera subsidiaria y secundaria a otras cosas. Es decir, la activación social sería un elemento necesario para otras cosas pero no en sí mismo algo autónomo y de valor creando al mismo tiempo una dependencia. Que puede ser una dependencia a una estrategia, a un partido o a cualquier otra cosa. Los ejemplos pueden ser muchos; Plantear la movilización social para ganar unas elecciones, utilizar el movimiento popular con fines partidistas, plantear la necesidad del voto como eje de cambio etc..

Sin embargo, la activación social para que realmente sea tal cosa debe suponer que los sujetos activados sean protagonistas y ejecutores de su propio destino. O sea, romper las cadenas del delegacionismo.

La piedra por tanto para moverse necesita de poder popular y obrero, movimiento popular, lucha subterránea y lucha institucional – sindical subsidiaria a todo lo anterior junto a  factores “externos” objetivos, por lo que es prácticamente imposible que cualquier estrategia por muy buena que sea pueda “mover piedras” si los generadores de condiciones desaparecen. Y es que las piedras no se mueven solas.

Fuerza es igual a masa por aceleración. Fuerza es el único factor que puede abrir nuevas expectativas. Masa es el capital humano. Cómo se define y se pone en activo esa aceleración será el reto de los próximos tiempos. Donde se pone esa fuerza será lo estratégico.

24 thoughts on “Las piedras no se mueven solas

  1. Me gustaría citar aquí un largo fragmento de un texto muy clarificador sobre la dialéctica entre condiciones ojetivas y subjetivas, de las que tratan las famosas Tesis sobre Feuerbach de Karl Marx;

    “A partir de un determinado punto, el crecimiento del salario real finaliza; y luego de un estancamiento transitorio se produce un rápido descenso del mismo. Y puesto que, a consecuencia de la creciente intensidad del trabajo que se opera con el desarrollo del modo de producción capitalista, se torna necesario una masa siempre creciente de medios de vida para la reproducción de la fuerza de trabajo, resulta que la propia paralización del crecimiento de los salarios (y más aún su retroceso), representa un descenso del salario por debajo del valor de la fuerza de trabajo. Y a partir de esto se vuelve imposible la reproducción plena de la fuerza de trabajo. Pero esto equivale al emperoramiento de la situación de la clase obrera, al aumento no sólo de su miseria social, sino también de su miseria física. La pauperización de la clase obrera no es por tanto, en ningún caso, un fenómeno que corresponde exclusivamente al pasado del movimiento obrero, según la interpretación de Kautsky y Rosa Luxemburg ofrecen de la teoría marxiana del salario. La pauperización no se manifiesta solamente en el período del capitalismo en el que no existía todavía una organización obrera (sindicatos). En realidad, puede ser y es el resultado de la fase madura de la acumulación del capital.

    La pauperización es el punto conclusivo necesario del desarrollo al cual tiende inevitablemente la acumulación capitalista de cuyo curso no puede apartada por ninguna reacción sindical por poderosa que ésta sea. Aquí se encuentra fijado el límite objtivo de la acción sindical. A partir de un cierto punto de la acumulación, el plusvalor (plusvalía) disponible no resulta suficiente para proseguir con la acumulación con salarios fijos. O el nivel de salarios es deprimido por debajo del nivel anteriormente existente, o la acumulación se estanca, es decir, sobreviene el derrumbe del mecanismo capitalista. De esta manera el desarrollo conduce a desplegar y agudizar las contradicciones internas entre el capital y el trabajo a un punto tal que la solución sólo puede ser encontrada a través de la lucha entre estos dos momentos.”

    HENRYK GROSSMANN, La ley de la acumulación y del derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México, 1979. Página

    Primera edición en Alemán, 1929. Escrito en 1928.

    • Mikel Erro, como sugerencia personal, busca el concepto de “salario relativo” (en Rosa Luxamburgo, de todos modos Grossmann fue sucesor de Rosa), para comprender cuando y a partir de que momento se producen las condiciones para que emerga un sujeto, (en cuanto que clase politica)… Repito, salario relativo, distrinbuccion desigual y progresiva del reparto del valor, condicion actual en la cual a falta de plusvalor suficiente para la reproduccion ampliada, el capital debe de tomar cada vez partes mayores del valor destinado a reproduccion de la fuerza de trabajo

      Por si alguien no se ha dado cuenta, la disputa es a vida o muerte, literal, o alguien creia que era un asunto de buenos propositos.

      ———————

      • Que Grossmann fue “sucesor” de Rosa Luxemburg es inexacto, no es verdad, ya que se conocían personalmente, y además es un verdadero disparate. Basta leer sus escritos para saber que fue un crítico implacable de sus errores teóricos y a la vez un admirador de su ardor, coherencia y valentía revolucionaria. Pero la muerte heroica en la lucha por la Revolución Comunista no otorga a nadie la razón en debates teóricos concretos y específicos que son cruciales para construir una estrategia revolucionaria correcta. Las críticas de Grossmann a la lectura e interpretación de Rosa Luxemburg de “Das Kapital” coinciden con las de Lenin, por otra parte.

        Evidentemente, como no puede ser de otra manera en un debate teórico, las críticas de Grossmann se ciñen escrupulosamente a los temas que trata, y no al conjunto de la obra teórica de Rosa Luxemburg. Es el problema del “marxismo”, “leninismo”, “trotskismo”, “luxemburgismo”, “stalinismo”, “maoismo” y el resto de los “ismos”, el “consejismo” incluido. Que nos identificamos con personas, no con teoría e hipótesis revolucionarias concretas. Nadie de llama “copernicista”, galileista”, “newtonista”, o “einsteinista”, o “freudista”…

        Si te fijas, Grossmann utiliza la expresión “teoría MARXIANA del salario” y no MARXISTA. No es para nada una casualidad, Grossmann era un teórico muy escrupuloso y consciente, como lo era Marx también… El asunto es que hay que leerlo…

        Lo que dices (aludes de pasada) tú lo explica mejor y con mayor claridad Grossmann, de todas maneras, y es por eso que he copiado esos párrafos para que la gente se anime a leer y estudiar colectivamente Das Kapital, y también la obra de Grossmann y de su amigo y colaborador Paul Mattick. Basándose siempre en los textos de Karl Marx y haciéndolos accesibles a la militancia. Que de eso se trata, de que todas y todos elevemos nuestro nivel de formación teórica mediante la discusión colectiva, para preparar las batallas que se avecinan y las que estamos librando ahora mismo.

        Salud, Petriko Barreno!

        Mikel Erro (Fermintxo)

        • Por lo de “sucesion”, estoy hablando de continuidad en la teoria del derrumbre entre Rosa y Grossmann, que la sostienen frente a la socialdemocracia oficial (Bernstein, Kautsky). Es decir no estoy diciendo que uno continue las mismas tesis de la otra autora, sino que esta sosteniendo la concepcio de la derrumbe o de la decadencia del capital, como apertura objetiva para la ruptura revolucionaria. Si Rosa se equivocaba en que basa su explicacion del colapso por un agotamiento de mercados, Grossmann restituye el punto en la dinamica interna del propio capital con la caida de la tasa de gananci, donde uno sera sucesor del otro, es en la concepciion objetiva del colapso del capitalismo.

          Sin mas.-

          • me parece que la paranoia sigue aumentando ¿intencional de que? y los emoticonos los uso cuando me sale. En fin.

              • Ahora ya te entiendo menos, Lo paranoico (por no decir otra palabra) es intentar, quizas difamar por una trivialidad, que ademas dos mensajes mas arriba ya me he disculpado si hubiera lugar; y que por otra parte, si pretendieras decir que estoy revelando alguna informacion, cuando la identificacion de nombres ya la ha hecho antes el afectado en otros sitios (y no se si en este tambien).

  2. La página es la 386 del libro.

    “Es precisamente la constante ofensiva del capital, renovada con mayor intensidad aún, la que anuncia el hecho y constituye un síntoma de la mera supervivencia del capitalismo; revela que subsiste únicamente gracias al deterioro de las condiciones de vida de la clase obrera, poniendo de manifiesto con ello que luego de haber cumplido con su misión histórica de desarrollar las fuerzas productivas, de estímulo para dicho desarrollo se ha convertido en una traba suya. El desarrollo de las fuerzas productivas no sólo se manifiesta a través de la puesta en función de una masa cada vez mayor de medios de producción (MP) en relación con la fuerza de trabajo (FT), o sea por el constante incremento que se opera en la masa de medios de producción debido a las innovaciones tecnológicas, sino que también lo hace por la participación íntegra de la fuerza de trabajo en este desarrollo. Aquí, pues, se trata de “no quedar excluido de los frutos de la civlización, de las fuerzas productivas ya adquiridas” (Miseria de la filosofía, página 106). Resulta decisivo, por tanto, que junto con el crecimiento de MP, también sea reproducida en su totalidad FT, es decir, que el salario real crezca en la misma medida en que crece la intensidad del trabajo. Sin embargo, en el mismo momento en que dentro de la relación c:v (capital constante y capital variable) fracasa la valorización, el capital comienza a reducir el nivel de los salarios, o sea, de v, por debajo del valor de la fuerza de trabajo. Pero al hacer esto impide la reproducción de FT en su totalidad. Si en virtud de ello la fuerza productiva más poderosa e importante, la fuerza de trabajo humana, se ve excluida de los frutos de la civilización en constante desarrollo, entonces simultáneamente se demuestra que nos acercamos cada vez más a aquella situación que fuera vislumbrada por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista; “La burgesía no es capaz de dominar, porque es capaz de asegurar a su esclavo la existencia, ni siquiera dentro del marco de la esclavitud” También esto es, a su vez, el motivo por el cual los esclavos asalariados se tienen que rebelar necesariamente contra el sistema de la esclavitud asalariada.”

    HENRYK GROSSMANN, La ley de la acumulación y del derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México, 1979. Página 387.

    Primera edición en Alemán, 1929. Escrito en 1928.

  3. “Anteriormente vimo que Hilferding, Charasoff y Braunthal rechazan la teoría del derrumbe debido a que pensaban que una teoría semejante conduce a imaginar el fin del capitalismo como el resultado de un proceso mecánico, que se impode “por sí mismo” y frente al cual no cabe otra cosa que aguardar de un modo fatalista. Se trata, por tanto, de un proceso que aparece como incompatible con la teoría marxiana de la lucha de clases. Puesto que si el desarrollo tiende a la miseria creciente del proletariado, toda lucha de clases por objetivos inmediatos, por mejorar la situación de la clase obrera, se revela en última instancia como inútil.

    Según nuestra intepretación, en cambio, puede observarse que si bien bajo determinadas ciscunstancias en derrumbe del capitalismo resulta objetivamente necesario, pudiéndose calcular el momento exacto en que habrá de tener lugar, ello no significa que habrá de arribarse a dicho momento “por sí mismo”, automáticamente, y que por tanto no queda sino esperarpasivamente. Su irrupción en realidad,y dentro de ciertos límites, está sujeta a la influencia de enfrentamientos conscientes de las dos clases consideradas (burguesía y proletariado). Puesto que si varían los presupuestos mismos bajo los cuales su irrupción era de esperar, entonces resulta también modificado, como es natural, el curso de la acumulación y su final. Si a consecuencia de la acumulación del capital y a un determinado nivel de la misma, surgen las dificultades conocidas para proseguir con la valorización, la presión que ejerce el capital sobre la clase obrera será intensificada en grado sumo. Si a través de ésa el capital logra deprimir los salarios en incrementar la tasa de plusvalor (plusvalía) (ya vimos en la página 118 que una presión de esta índole sólo es posible dentro de ciertos límites bastante estrechos), entonces la existencia del sistema capitalista podria ser prolongada a expensas de la clase obrera. La tendencia al derrumbe podría ser atenuada y, por lo tanto, el fin del sistema podría ser desplazado hacia un futuro lejano. Por eso el recrudecimiento de la explotación de la fuerza de trabajo constituye una de las válvulas de seguridad transitorias que posee el sistema capitalista y su valorización. Por el contrario,la oposición de la clase obrera a la presión de la clase capitalista puede ejercer un efecto compensatorio e incluso compensar en exceso, toda vez que la clase obrera logre conquistar salarios más elevados. Con esto se produciría una reducción de la tasa de plusvalor (plusvalía), lo cual a su vez tendría como consecuencia la de producir una aceleración del derrumbre del sistema. (…) De aquí se desprende que el pensamiento que concibe el derrumbe como necesario, como producto de ciertas condiciones objetivas, no está de ningún modo en contradicción con la lucha de clases. Se pone de manifiesto, en cambio, que el derrumbe, a pesar de su inevitable necesidad objetiva, está sujeto en gran medida a la influencia ejercida por las fuerzas ivas de las clases en pugna, otorgando de este modo un cierto margen a la participación activa de las clases.”

    HENRYK GROSSMANN, La ley de la acumulación y del derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México, 1979. Páginas 387-388.

    Primera edición en Alemán, 1929. Escrito en 1928.

    • Este punto de vista es totalmente sindicalista y mecanicista.

      La lucha de clases politica, para destruir las viejas relaciones de produccion y superestructura y crear las nuevas que permitan avanzar hacia el comunismo, es lo unico que puede destruir el capitalismo.

      El marxismo tampoco niega la posibilidad de que la sociedad se consuma y autodestruya por sus propias contradicciones (como el descenso de la tasa de ganacia) si el futuro no se impone y permite que la vieja sociedad lo pudra todo.

      • Como este es un debate viejo ya de casi cien años (o 150…) , y como siempre pasa lo mismo, que la gente no lee o no terminar de entender lo que tiene delante de sus ojos, me limito, amigo Jokin, a copiarte unas frases que se supone que habrás leído antes de calificar tan ligeramente el texto de “punto de vista totalmente sindicalista y mecanicista”.

        “La pauperización es el punto conclusivo necesario del desarrollo al cual tiende inevitablemente la acumulación capitalista de cuyo curso no puede apartada por ninguna reacción sindical por poderosa que ésta sea. Aquí se encuentra fijado el límite objetivo de la acción sindical.”

        ¿Esto es un “punto de vista totalmente sindicalista”?

        Con respecto a la acusación de mecanicismo, de la que Grossmann era totalmente consciente en 1928, te respondo con las palabras finales de la introducción a su libro (página 6):

        “Debido a que en las investigaciones que siguen me limito a expresar exclusivamente los presupuestos económicos del derrumbe del modo de producción capitalista, deseo evitar de antemano todo malentendido sobre un supuesto “economicismo” de mi parte. Está de más ocuparnos aquí , aunque no sea un instante, de la vinculación existente entre economía y política. Mientras que en el campo marxista hay una literatura abundante sobre la revolución política, el aspecto económico de la cuestión fue descuidado en el plano teórico y el verdadero contenido de la teoría marxiana del derrumbe no fue comprendido. Vacío que aquí nos proponemos llenar”.

      • Aupa Jokin, mas bien lo que esta explicando Grossmann va dirigido en direccion contraria a cualquier reformismo sindicalista. Lo explica en ese mismo libro en los parrafos posteriores al texto copiado mas arriba:

        “Precisamente por eso es que toda la investigacion del proceso de reproduccion desemboca en Marx en la lucha de clases. En una carta enviada a Engels el 30 de abril de 1868, en la que sintetizaba el curso seguido por su pensamiento en los tomos II y III de El Capital afirma que: “Finalmente, como aquellos tres [reditos] (salario, renta del suelo, ganancia) constituyen las fuentes de ingresos de las tres clases, o sea los terratenientes, los capitalistas y los obreros asalariados, tenemos como final la lucha de clases, resolviendose alli el movimiento y la disolucion de toda esta basura””

        “Solo a partir de nuestra interpretacion de la acumulacion capitalista es posible comprender por que en los niveles superiores de la misma la lucha en torno a la distribucion del ingreso no es una mera lucha por conquistar mejores condiciones de vida para las clases que intervienen, sino que se trata de una lucha por la propia existencia del mecanismo capitalista. Solo entonces podemos entender la razon por la cual en los peldaños mas elevados de la acumulacion capitalista, toda elevacion significativa de los salarios choca con dificultades cada vez mayores y por que toda lucha economica relevante se transforma en una cuestion que hace a la propia existencia del capitalismo, es decir podemos comprender por que se convierte en una cuestion politica que atañe al poder”

        “La lucha de la clase obrera por sus reivindicaciones cotidianas se vincula asi con su lucha por el objetivo final. El objetivo final por el que la clase obrera combate, no se trata pues de un ideal introducido “desde el exterior” en el movimiento obrero, cuya concreccion es independiente de las luchas del presente, puesto que permanece reservado para un futuro lejano, sino que consiste, tal como lo indica la ley del derrumbe, puesta aqui de manifiesto, enn el resultado producido por la lucha de clases inmediata de todos los dias, y cuya materializacion se ve acelerada por estas luchas”
        (H. Grossmann, op. cit., pp.388-389).

        ————–
        sugerencia personal, buscar las tesis de Rosa Luxemburgo sobre la “ley de caida tendencial del salario relativo” como desencadenante del proceso revolucionario [“asalto subversivo al carácter mercantil de la fuerza de trabajo” Marx]

  4. El artículo es bastante bueno y estoy en general de acuerdo pero querría considerar este tema central:

    “No se conoce la ruptura con el orden existente sin organizaciones revolucionarias de clase que impulsen a la acción histórica independiente por fuera de los carriles del ordenamiento.”

    Organizaciones revolucionarias de algún tipo debe haberlas, sin duda, pero es por ejemplo necesario un partido de vanguardia como el bolchevique?

    Si vamos por ejemplo a la Revolución Francesa, vemos que en realidad los “partidos” eran entidades bastante etéreas, con poca consistencia y que más bien habría que entenderlos como corrientes sociales agrupadas de forma fluida bajo líderes y etiquetas. Los partidos empezaron siendo y siguieron siendo durante la revolución meros “clubes” de debate de ciertas tendencias políticas y quizá jugaba un papel hasta más importante que los “partidos” mismos la prensa incipiente, que se convirtió en algo muy importante en aquellos años.

    Esto se aplica tanto a los partidos más burgueses y “moderados” como los jacobinos o girondinos, como a los más radicales y proto-proletarios como los cordeleros o sans-coulottes.

    Y esto implica que la revolución, al menos la francesa, fue más un terremoto social y político que un proceso dirigido. Y esto también parece ser cierto de la Revolución Rusa, al menos si nos atenemos a lo que opinaba Kropotkin, que la asemejaba a un maremoto en el que el partido bolchevique tenía el mérito no de dirigir la revolución sino meramente de mantenerse a flote en ese caos que no controlaban en forma alguna, hasta que las aguas se calman y es entonces cuando consiguen establecer su hegemonía y dirigir no la revolución sino la post-revolución.

    Estoy creo que es muy importante de cara a entender el papel de los partidos u otras organizaciones revolucionarias, que a veces se creen capaces de controlar o dirigir el proceso revolucionario, lo que suele ser contraproducente, e incluso muy negativo en el caso de que adopten la actitud de “este no es nuestro proceso, pasamos de él o incluso lo saboteamos”, que ha ocurrido más de una vez por desgracia.

    En consecuencia diría que más importante incluso que tener organizaciones revolucionarias, que sin duda es un elemento importante, quizá decisivo, es que las organizaciones revolucionarias entiendan de revolución, no según el dogma de nosequién sino según los hechos de la Historia, que entiendan que su papel no es tan dirigente como se pueden creer en la revolución misma sino sobre todo de cara al post-producto social y político. Si algo no hicieron los bolcheviques fue sabotear la Revolución Rusa, hace 99 años, 11 meses y 3 días, sino alinearse con ella cuando ocurrió y, si acaso, intentar canalizarla hacia su idea del producto final deseable.

    Como explicas muy bien con la analogía de las piedras del Valle de la Muerte, el proceso requiere de que algo lo mueva pero ese algo es extremadamente complejo, producto de varias fuerzas interactuando sutilmente. Es la diferencia entre el paradigma newtoniano mecanicista (obsoleto pero que aún pesa mucho) y el paradigma caótico que comienza a desarrollarse con la famosa demostración de Poincaré de que, si bien el movimiento de dos cuerpos es predecible, el de tres ya no lo es, porque es susceptible a imperceptibles, sutilísimas, infinitesimales variaciones en las condiciones iniciales. Y no estamos hablando de tres cuerpos siquiera, sino de millones de personas: hay que entender que las revoluciones son “fenómenos naturales” similares a los huracanes, imposibles de predecir con precisión (sobre todo a largo plazo) ni de dirigir. Lo que puede hacerse es: (1) preparar el terreno mediante la organización, la concienciación y el debate, (2) apuntarse a “la fiesta” sin timidez alguna cuando llegue y (3) tener un plan para el día después, cuando toca construir la nueva sociedad en las ruinas de la vieja.

  5. Aupa Maju!

    Estoy bastante de acuerdo con casi todo los que dices, en especial con estas frases:

    “Organizaciones revolucionarias de algún tipo debe haberlas, sin duda, ¿pero es por ejemplo necesario un partido de vanguardia como el bolchevique?”

    “Esto creo que es muy importante de cara a entender el papel de los partidos u otras organizaciones revolucionarias, que a veces se creen capaces de controlar o dirigir el proceso revolucionario, lo que suele ser contraproducente.”

    “Más importante incluso que tener organizaciones revolucionarias, que sin duda es un elemento importante, quizá decisivo, es que las organizaciones revolucionarias entiendan de revolución, no según el dogma de nosequién sino según los hechos de la Historia, que entiendan que su papel no es tan dirigente como se pueden creer en la revolución misma sino sobre todo de cara al post-producto social y político. Si algo no hicieron los bolcheviques fue sabotear la Revolución Rusa, hace 99 años, 11 meses y 3 días, sino alinearse con ella cuando ocurrió y, si acaso, intentar canalizarla hacia su idea del producto final deseable.”

    “Lo que puede hacerse es: (1) preparar el terreno mediante la organización, la concienciación y el debate, (2) apuntarse a “la fiesta” sin timidez alguna cuando llegue y (3) tener un plan para el día después, cuando toca construir la nueva sociedad en las ruinas de la vieja.”

    Creo que es muy urgente hacer un debate profundo y un balance general de lo que fueron las revoluciones socialistas del siglo XX, y los procesos socialistas de transición al modo de producción comunista que se iniciaron después (“la construcción del socialismo” le solíamos llamar…) y que como todas y todos sabemos, fracasaron o se estancaron, volviendo hacia atrás, hacia el capitalismo de Estado…

    En tus reflexiones apuntas varios temas de debate que abren líneas de reflexión en torno a las organizaciones revolucionarias “de vanguardia” o “dirigentes” y al concepto de dirección real de un proceso revolucionario.

    En la Herritar Batasuna tenemos un debate en torno a concepto de vanguardia y vanguardismo. Estas dos palabras nos sirven para distinguir el hecho práctico, real, material y objetivo de que a veces, no siempre, una determinada organización revolucionaria logra convencer a grandes partes de la Clase Obrera y el Pueblo Trabajador en general, y gracias a ese apoyo, consentimiento, colaboración y adhesión masiva, consigue por un tiempo más o menos largo dinamizar, orientar, canalizar, “dirigir” el proceso revolucionario.

    Otra cosa es el vanguardismo, enfermedad crónica del “marxismo” y el resto de los “ismos” antes citados (“leninismo”, “trotskismo”, “stalinismo”, “maoísmo” y tutti quanti…), que consiste en pensar que autoproclamándose “vanguardia” y “partido dirigente de la Revolución”, por las razones que sean, ya se tiene derecho a hacer los que le da la gana a cada cual (sobre todo muchas trampas y mentiras..), y que no es necesario ARGUMENTAR, CONVENCER Y SEÑALAR LA MEJOR LÍNEA A SEGUIR en las asamblea y reuniones del Poder Obrero y Popular (soviets, consejos, juntas, batzarres, asambleas, o lo que sea…) donde reside realmente el corazón del proceso revolucionario. Las organizaciones de vanguardia están al servicio del Poder Obrero y Popular, y no al revés.

    Si se lee lo mejor de Marx y Engels, y hasta de Lenin (a veces…) se verá que ellos pensaban en estos términos, sobre todo a partir de 1871, año de la Commune de Paris. Y que hay una delgada línea roja y negra en que los comunistas revolucionarios de todas las familias (libertarias y libertarios incluídos) estamos de acuerdo: TODO EL PODER A LAS ASAMBLEAS DEL PODER OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!!!!

    La Revolución Socialista Vasca necesita urgentemente de organizaciones de vanguardia (que no vanguardistas) que tengan un muy buen nivel teórico a todos los niveles, militantes preparadas y preparados que sepan debatir, razonar y convencer a la gente elevando el nivel de la conciencia nacional de clase ecofeminista, con una muy buena y correcta estrategia revolucionaria y una mejor táctica que proponer a la peña, y todo el resto de cosas que suelen hacer las organizaciones estratégicas y específicas cuando funcionan bien. Que no siempre es el caso…

    Con respecto al los paradigmas mecanicista y caótico, señalarte, Maju, que Marx usa repetidamente en toda su obra el paradigma biológico, comparando el capitalismo y la sociedad en su totalidad con un ser vivo, y a la mercancía con una célula, (el prólogo a la primera edición del tomo I de Das Kapital, de 25 de julio de 1867) lo que le aleja bastante de la visión estrecha, economicista, escolástica, antidialéctica y mecanicista de la mayoría de los autodenominados y autoproclamados “marxistas”. Por supuesto hay muy honrosas excepciones, pero yo prefiero llamarlos teóricos comunistas revolucionarios, y no “marxistas”. El llamado “marxismo” me parece más una ideología que una teoría científica, crítica y revolucionaria. Y lo mismo vale para el llamado “marxismo-leninismo”. Lo que es fundamental es estudiar sistemática, escrupulosa y colectivamente las obras de Marx y Engels, de forma especial Das Kapital, y las obras de Lenin y del resto de los comunistas revolucionarios del siglo XX. Para aprender, sobre todo su MÉTODO, y poder ir más allá que ellos y ellas, “subidos a hombros de gigantes”. Que lo eran.

    Un saludo, Maju!

    Mikel Erro

    • Prólogo a la primera edición alemana del primer tomo de “Das Kapital”, Londres, 25 de julio de 1867.

      “En cualquier CIENCIA el comienzo es arduo. De ahí que lo más difícil resulte la comprensión del primer capítulo, es decir, la sección que contiene el análisis de la mercancía. Ahora bien, NO HE REGATEADO ESFUERZOS EN EXPONER DE UN MODO MÁS CLARO Y ASEQUIBLE A LAS MASAS POPULARES lo que concierne más de cerca al análisis de a sustancia y de la magnitud del valor. La forma de valor, cuya figura acabada es la forma de dinero, es algo muy insustancial y sencillo. Sin embargo, el espíritu humano lleva ya MÁS DE DOS MIL AÑOS intentando averiguarlo, mientras que, por otro lado se aproximó bastante a otras formas mucho más sustanciales y complicadas. ¿Por qué? PORQUE EL CUERPO DESARROLLADO ES MÁS FÁCIL DE ESTUDIAR QUE LA CÉLULA DEL MISMO. Además, para el análisis de las formas económicas no sirven ni el microscopio ni los reactivos químicos. ES LA FUERZA DE LA ABSTRACCIÓN la que tiene que substituir a ambos. Pero, para la sociedad burguesa, LA FORMA ECONÓMICA CELULAR LA CONSTITUYE LA FORMA DE MERCANCÍA DEL PRODUCTO DEL TRABAJO, O LA FORMA DE VALOR DE LA MERCANCÍA. Para la persona inculta, su análisis parece perderse en sutilezas, pero tan sólo como las que se dan en la ANATOMÍA MICROSCÓPICA.

      Por tanto, salvo la sección dedicada a la forma de valor, NADIE PODRÁ ACUSAR A ESTE LIBRO DE SER DIFÍCIL DE ENTENDER. Me imagino, naturalmente, a lectores que quieren APRENDER ALGO NUEVO, esto es, que también desean APRENDER POR SÍ MISMOS.” Páginas 15-16. (Edición de AKAL).

      “No significa qe vayan a ocurrir milagros mañana mismo. Indican que hasta en las clases dominantes empieza a brotar el presentimiento de que la sociedad actual no es ningún cristal firme, SINO UN ORGANISMO SUSCEPTIBLE DE CAMBIOS Y SOMETIDO CONSTANTEMENTE A UN PROCESO DE TRANSFORMACIÓN”. Página 19.

      Las mayúculas son mías, claro está.

      Es el momento de estudiar sistemática y colectivamente “Das Kapital”, ahora que los primeros chirridos y estruendos del proceso de derrumbe del Capitalismo se oyen por todo el planeta. La Herritar Batasuna va a poner en marcha grupos abiertos de trabajo sobre la obra cumbre de Marx para septiembre de este año, 1917. Los estamos preparando ahora mismo. La que quiera participar, ya sabe…

      Salud y revolución comunista, que viene a ser lo mismo…

      Mikel Erro

  6. Estando de acuerdo en general con Grossman… y sin entrar a valorar si el sistema ha entrado en su crisis definitiva o sólo ha tocado sus límites objetivos (debate largo y extenso aún sin dilucidar…galgos o podencos), la construcción de la política revolucionaria debería abordar, en primer lugar, que en las condiciones del imperialismo, en las condiciones de crisis general del modo de producción capitalista y con la revolución como tarea inexcusable, ya no puede sostenerse que debe ser la crisis del capital la que provoque la lucha de clase, sino que debe ser la lucha de clase revolucionaria revolucionaria la que genere la crisis del capital.

    Esto no es un simple juego de palabras, sino el resultado de un proceso que incluye sus desarrollos cualitativos. Y para empezar deberíamos romper con las políticas resistencialistas que han dominado nuestro cancelado MLNV. Y me explico… así, si durante el capitalismo concurrencial, las crisis económicas provocaban la lucha política de los trabajadores y trabajadoras –casi siempre dentro de los límites del reformismo– y eran el resorte de la actividad de las organizaciones sindicales y políticas, siendo este paradigma el que se mantuvo vigente durante todo el Ciclo de Octubre, en la fase ulterior del capitalismo maduro, la lucha revolucionaria debiera pasar a la ofensiva y provocar la crisis POLITICA del capital.

    La crisis económica del capitalismo no puede ser la espoleta de la revolución, sino sólo su telón de fondo. Lo decisivo es la crisis política, y ésta debe ser inducida, provocada por la lucha consciente de la clase trabajadora.

    La historia ha demostrado que, cuando las organizaciones rupturistas esperan la maduración espontánea de la crisis interna del Estado capitalista, éste ya ha encontrado el modo de superarla. Desde esta consideración de fondo es desde donde se explica la causa última de la bifurcación de las dos líneas que pugnan en el aún espectro revolucionario: la línea resistencialista, que espera la respuesta espontánea de los trabajadores y trabajadoras a los problemas que generan las contradicciones del sistema para hacer política, y que por sus mismas premisas no puede superar el marco de esas contradicciones (por lo que el pacto se presenta como único objetivo último posible), y la línea revolucionaria.

  7. Un debate realmente interesante el que estáis dando, aunque se me han generado ciertas dudas. Lo que no me ha quedado muy claro Mikel, es como encajas el “ecofeminismo” dentro de una perspectiva revolucionaria de clase, cuando las teorías de la economía feminista responden mas bien a un intento de reestructuración del capital (que por supuesto fallará) para conseguir un tipo de capitalismo “amable” , mas que ha terminar con la ley del valor y lo que ello supone. Por lo demás, siento curiosidad por como enfocáis la herritar batasuna de cara a crear poder obrero/popular en nuestras tierras, y la relación que puede llegar a tener con un nuevo partido institucional. Cuales son las actividades concretas que la herritar batasuna está llamada ha hacer de cara ha enfocar la superación del capitalismo (construcción del socialismo) dentro de la crisis capitalista? En ello estoy fundamentalmente de acuerdo con Comunista Abertzale, aunque creo que la contradicción fundamental del capital la pueden generar nuevas relaciones sociales que se vayan generando y articulando socialmente en medio y por medio de la crisis capitalista, que va dejando a un lado a cada vez mas altas cuotas de capital fijo/variable, obreros y máquinas.

    Animo eta aurrera!

    • Aupa, Berreraikuntza!

      Gracias por tus palabras y cuestiones, que enriquecen este debate. paso a contestarte.

      Lo de “ecofeminismo” viene a caracterizar el tipo de conciencia revolucionaria GLOBAL y RADICAL que necesitamos en Euskal Herria para hacer la Revolución Comunista y su primera fase, la Revolución Socialista. Por eso hablo de conciencia nacional (vasca y euskaldun, por la independencia, la reunificación y la reeuskaldunización, mejor habría sido citar al lado de la conciencia nacional la conciencia euskaldun, pero se hacía demasiado largo…), de clase (obrera y trabajadora, por la sociedad sin clases) y ecofeminista (por la ecología y el feminismo, evidentemente los dos socialistas revolucionarios). Es decir, que la Clase Obrera vasca debe generar por medio de la lucha, la crítica y la autocrítica (los estamos haciendo ya AQUÍ Y AHORA…) una conciencia de clase global, liberadora y revolucionaria, emancipadora y transformadora, que haga frente a todas las opresiones, de clase, de nación, de género, de raza, de lengua, de edad, de especie, y de lo que sea y haga falta, etc…

      Lo de ecofeminismo es paralelo al ecosocialismo o al ecocomunismo, es una visión revolucionaria que incorpora la reflexión y punto de vista ecológico y ecologista. No tiene nada que ver con las sandeces de las feministas burguesas y posmodernas, que son enemigas de clase de las mujeres de la Clase Obrera, aunque puedan ser sus aliadas tácticas en algunos temas muy concretos. Pero de esto saben más las compañeras feministas socialistas revolucionarias. Yo mejor me callo, que lamentablemente soy bastante machista, para mi desgracia y mi vergüenza…

    • Con respecto a los debates en el seno de la Herritar Batasuna en construcción, tengo que decirte que en mi opinión es un proceso bastante caótico, por lo sano, espontáneo, simpático, largo y desordenado que es. Que somos. Poco a poco vamos organizándonos, aunque hay gente que nos critica por que vamos “demasiado rápido”. Están en todo su derecho de criticarnos, por supuesto, y hacen bien en decir lo que piensan y porqué lo piensan, pero a mí no me parece que sea así.

      El primer borrador de la Herritar Batasuna lo presentó Eusko Ekintza hace años. Luego, el año pasado hubo el acto ya tradicional de Albertia. dónde se relanza la idea. A principios de julio del año pasado nos juntamos en Iruñea una cuadrilla de colegas y parimos una cara de folio con las línea fundamentales que debería tener la Unidad Popular en nuestra opinión. Pasamos todo agosto reuniéndonos con unas y otras, y debatiendo. Hicimos una primera asamblea en Iruñea en septiembre. Vuelta a debatir y a unificar los tres borradores presentados. (el de Eusko Ekintza, el de la peña de Iruñea y el de los y las patriotas navarras… Más gente podría haber presentado algo, pero no se animó…) Durante tropecientas reuniones del Comité de redacción de la Herritar Batasuna, le damos vueltas a cada palabra, a cada coma, a cada expresión y concepto… En octubre, nueva Asamblea Nacional en Etxarri Aranatz, más debates, críticas y aportaciones… En noviembre, otra Asamblea Nacional en Barakaldo, donde se aprueba la PROPUESTA-BORRADOR PARA SU ESTUDIO, CRÍTICA Y DEBATE EN LAS ASAMBLEAS. Y luego, dos meses de trabajo interno, desde el 26 de noviembre al 28 de enero, que es cuando se hace la rueda de prensa en Iruñea y se avisa a la peña de que va a comenzar el debate… en primavera… ¡Toma ya velocidad meteórica!

      Si esto es ir muy rápido…

      Con respecto a la creación de un (contra)poder obrero y popular, yo te puedo hablar de lo que pienso, pero no hay una línea de la Herritar Batasuna, precisamente por que el debate empieza ahora, y sinceramente, nadie sabe adónde va a llegar y ni siquiera cuándo va a acabar. Increíble para la gente que venimos de la cultura política del MLNV y la Izquierda Abertzale, pero es así, en serio. Las cosas de deciden en batzarre, y el que convence a la gente es el que marca línea… hasta la próxima asamblea…

      En la propia rueda de prensa se mostró eso: no hay portavoces oficiales, sólo una militante y un compañero anónimos que presentaron el inicio del debate. Y punto. En la próxima rueda de prensa ya veremos quién pone el careto…

      Así que si te animas, ya sabes… todo el poder y la información a los batzarres obreros y populares de la Herritar Batasuna… Y que sea lo que Mari quiera…

  8. Muchas cosas han salido. Veamos:

    1. Marxismo: a mí Marx me parece genial pero de su época. Lo mismo que, p.e. Newton era un gigante científico pero la ciencia, la física en concreto, no está presa de sus hallazgos y fórmulas sino que ha ido mucho más allá, a lugares que Newton no podía siquiera imaginar incluso, la “ciencia de la revolución” (por llamarlo de alguna manera) también tiene que ir más allá de Marx, superarlo y mejorarlo en lo posible, y criticarlo en lo necesario también. Y eso mismo es lo que sin duda haría Marx de estar vivo hoy día, porque Marx no era seguidor de nadie, sino pensador y activista.

    (Otros marxistas: habrá que valorar a cada uno o una según sus méritos en cada aspecto concreto. Es un tema demasiado amplio).

    2. Organización revolucionaria y práxis revolucionaria. Antes mencionaba tres puntos: preparación (agitación, propaganda, estudio, organización, formación, debate, etc.), estar en la revolución cuando ocurre (siempre de forma inesperada y con formas muy espontáneas, caóticas) y tener un plan o proyecto para el día después. El primer punto se podrá mejorar pero es sin duda parte esencial de lo que es una organización revolucionaria, así que mejor o peor se cumple. Pero los otros dos no tanto: “todo el poder para las asambleas”, sí pero al final una asamblea sin “expert*s” (gente algo curtida, dirigentes si se quiere) tiende a menudo a degenerar en debates inacabables e incluso a disolverse como un azucarillo sin saber qué hacer, ergo una de las funciones de una org. revolucionaria es proveer de cuadros a esas asambleas, no para que las dirijan hacia no sé qué dogma preconcebido sino para articularlas eficazmente, para asegurarse de que sobrevivan y no, como a veces parece que se quiere hacer, que mueran. Más de una vez vemos como las asambleas espontáneas (p.e. el 15-M y sucesoras) o semi-permanentes (más hacia el pasado quizá) han sido desdeñadas, ignoradas y arrinconadas por las propias organizaciones que debían insuflarles vida revolucionaria (por el tema del “control” leninista/estalinista, por que la ideología se vuelve mucho más difusa y confusa cuando incorporas a tanta y tan diversa gente, etc.) Vemos también como procesos de corte revolucionario, de masas, han sido traicionados a lo largo de la historia porque las organizaciones presuntamente revolucionarias decidían en petit comité que “no es eso”. P.e. en Mayo del 68 si el PCF y la CGT hubiesen apoyado, seguramente habría tenido consecuencias mucho mayores, también es el ejemplo de los anarquistas sicilianos que criticaba Malatesta con toda la razón (recogido por BGD!):

    Tras todo el despotrique sobre la revolución, la revolución estaba ante nosotros y nos encontramos desconcertados y permanecimos nada más que inertes.

    Y además de tener que estar en el ajo cuando ocurre y estar preparad*s para ello, estaría muy bien tener bocetos, ideas, planes abiertos (pero planes!) para el día después. Porque una revolución, dadas las circunstancias de profundísima crisis del sistema, puede estallar en cualquier momento y hasta puede triunfar más o menos accidentalmente pero y entonces qué? Improvisar? O quizás vuelvan los cuadros del antiguo régimen burgués a asesorar y promover la vuelta a éste? Eso sería un fracaso inaceptable. Hay que tener planes económicos, ecológicos e institucionales (es decir: de organización social funcional), no acabados pero sí al menos buenos esbozos de cómo establecer esa sociedad y economía socialista o comunista.

    3. @Comunista Abertzale: “cancelar las políticas resistencialistas” y saltar a políticas verdaderamente revolucionarias? Totalmente de acuerdo si es esto lo que quieres decir. “Resistir es vencer” puede ser un buen slogan en una época en la que el régimen burgués se muestra sólido e inamovible pero no en la coyuntura actual en la que casi vemos como se desintegra ante nuestros ojos, cada día un poco más.

    4. Berreraikuntza: “las teorías de la economía feminista responden mas bien a un intento de reestructuración del capital (que por supuesto fallará) para conseguir un tipo de capitalismo “amable””…

    Hay un feminismo “burgués” que busca encajar las demandas de género en el marco socio-económico y político existente pero, como todas las luchas “de sentido común” en el fondo ese discurso está condenado al fracaso porque el sistema es como es. Es sin duda un aspecto en el que el régimen puede hacer reformas, concesiones que no afectan a su línea de flotación, que es la propiedad privada de los medios de producción (ahí sí que no puede hacer concesión alguna sin dejar de ser lo que es), pero sólo puede llegar tan lejos. Al final si lo que se busca es un replanteamiento radical de la misma reproducción (y no me refiero sólo a la reproducción biológica sino al trabajo reproductivo, “doméstico”, generalmente no remunerado ni considerado apenas), tienes que cruzar la línea roja de la revolución comunista e incluso ir más allá. Porque el Patriarcado es anterior al Capital: el Capital surge dentro del Patriarcado y (aunque sin duda lo pudre y descodifica, como todo lo que toca ese Rey Midas extraño), la superación total del Patriarcado no creo que pueda darse en el Capitalismo, que usa a la familia (y sobre todo a la mujer, claro) como proveedora gratuita de recursos y como piedra de toque del chantaje implacable que ejerce sobre el trabajador o trabajadora (porque una cosa es caer en la miseria tú y otra aún peor que la sufran tus hij*s).

    El Capitalismo sufre muchas contradicciones en este tema: quiere que las familias tengan hij*s pero no provee recursos para ello, incluyendo condiciones reales de igualdad para las mujeres, que siempre llevan la peor parte en este tema. No puede hacerlo porque “esto es una empresa” y manda la productividad pura y dura. Por eso al final el feminismo y anti-patriarcado real tiene que ser socialista, porque no hay esperanza más allá de ciertas reformas (importantes pasos sin duda pero limitados en última instancia) en el contexto capitalista. Sólo una sociedad comunista que se rija por el principio de “cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades” puede dar una respuesta eficaz a la lucha feminista en última instancia, al margen de que las feministas concretas lo entiendan o no.

    Al Capital le da igual si la sociedad es talibán o feminista o, como suele ser el caso, algo intermedio en continua contradicción, lo que le importa es el balance de cuentas del negocio.

    5. Has mencionado “ecofeminismo”, Berreraikuntza, pero no has tratado el tema ecologista o ambiental. A mí me parece crucial porque, por un lado la contradicción ambiental es la más aguda e inescapable de todas, si no fuera por ella quizá la explotación humana (o incluso robótica, bio-ingenieril quizá) podría continuar de otra manera ya que habría espacio (o tiempo) para seguir explotando al planeta, a la Naturaleza. Pero no lo hay y esta contradicción nos obliga más que ninguna otra a hacer la revolución comunista — y no como en la URSS social-desarrollista, sino eco-comunista, donde el único desarrollo concebible sea ya el que nos lleve a un equilibrio mejor con el medio.

    Y esto enlaza de alguna forma con “lo feminista” porque en el fondo es que se acabó, sí o sí si queremos sobrevivir, el rollito “macho” de nucleares ultra-violentas y térmicas mega-sucias, hay que adoptar un enfoque en cierta manera más “femenino”, menos agresivo, más sutilmente equilibrado. En el fondo, aparte de motivaciones objetivas de poder, una de las razones no declaradas de por qué tanta gente adora lo industrial es porque tiene un aura “macho”, bien sea por la imagen de James Dean manchado de petróleo en Gigante, bien porque mi misil nuclear es (supuestamente) más grande que el tuyo y mata más y peor.

    Me parece que lo del “ecofeminismo” va por ahí. No se puede objetar nada a su inclusión plena en el proyecto comunista, otra cosa es que cada cual le quiera dar más o menos énfasis.

    • Aupa Maju!

      Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices aquí:

      “A mí Marx me parece genial pero de su época. Lo mismo que, p.e. Newton era un gigante científico pero la ciencia, la física en concreto, no está presa de sus hallazgos y fórmulas sino que ha ido mucho más allá, a lugares que Newton no podía siquiera imaginar incluso, la “ciencia de la revolución” (por llamarlo de alguna manera) también tiene que ir más allá de Marx, superarlo y mejorarlo en lo posible, y criticarlo en lo necesario también. Y eso mismo es lo que sin duda haría Marx de estar vivo hoy día, porque Marx no era seguidor de nadie, sino pensador y activista.”

      El problema es que el corazón de cada ciencia no son los descubrimentos concretos que hace en cada época, siempre parciales y sometidos a crítica, debate, comprobación empírica y teórica y a revisión por un nuevo paradigma científico, sino que la médula de toda ciencia lo constiuye el MÉTODO CIENTÍFICO que se ha usado para llegar a esos resultados. Es así como Einstein “superó” a Newton, porque cabalgaba a lomos de gigantes.

      Mutatis mutandis, la teoría comunista revolucionaria, como tú bien dices, debe “ir más allá de Marx, superarlo y mejorarlo en lo posible, y criticarlo en lo necesario también.”

      Pero para eso hay que dominar el método de la teoría comunista revolucionaria. Lo cual no es nada fácil y requiere de un estudio y trabajo colectivo. La peña es capaz de estudiar muichos años para médico o arquitecto, o virtuoso del piano, pero no le parece necesario dedicar años de su vida a estudiar cómo llevar adelante la Revolución Comunista y la construcción de su modo de producción, sin Estado, sin Capital y sin Patriarcado.

      Einsatein superó a Newton, completándolo y mejorándolo. Estamos necesitados de un Einstein comunista revolucionario colectivo que haga lo mismo con Marx, Lenin… Malatesta y Berneri…

      ¿Te animas?

      • “¿Te animas?”

        Me queda grande sin duda. Yo de talla mediana no paso, a no ser que sea de cintura. En mi caso pesa mucho que no soy lo bastante metódico, entre otros defectos.

  9. Algunos apuntes al respecto de las aportaciones de Henryk Grossmann:

    -Petriko: Creo recordar que Grossmann no dice demasiado sobre el problema del salario relativo en ”La ley de la acumulación…” Como es obvio, este concepto lo utiliza en esa obra para desarmar la crítica vulgar que los economistas burgueses hacen de la supuesta teoría del salario de marx, quien en la imaginación de estos filisteos defendería la continua depauperación del salario, etc… Como bien observa mikel erro-fermintxo, Grossmann defiende directamente el derrumbe del salario real, o mejor, la imposibilidad de la reproducción del metabolismo social una vez el capital agota sus pobilidades de acumulación (cosa habitual en cualquier contexto de crisis cíclica, pero en este caso lo sería de modo absoluto). Quien ha subrayado y desarrollado en profundidad el concepto de salario relativo después de Rosa Luxemburgo es más bien Roman Rosdolsky, pero esto ya lo sabe el doctor petriko, sin duda. En todo caso, para las consideraciones de Grossmann acerca del concepto de salario relativo de Marx, vease su artículo ”Una nueva teoría sobre el imperialismo y la revolución social”, en Ensayos sobre la teoría de la crisis, cuadernos de pasado y presente, número 79.

    -Por otro lado, Grossmann demuestra, siguiendo a Marx, y no a Rosa Luxemburgo o a Lenin, la necesidad teórica del derrumbe económico del sistema capitalista, o dicho de otro modo, del DERRUMBE ECONÓMICO INTERNO DE LA ECONOMÍA. La contraposición del concepto dinámico y dialéctico de economía presente en marx frente al concepto estático y armónico de la economía científica burguesa es explicada en su obra ”Marx, die klassische Nationalökonomie und das Problem der Dynamik”. En todo caso, el derrumbe económico del capitalismo es una necesidad teórica demostrada, y para negarla habría que demostrar un error en el orden de las categorías de la exposición en el Capital de Marx. De momento nadie ha hecho semejante cosa, por lo tanto, y echando un ojo por la ventana, deberíamos de tomarnos más en serio a esos viejos marxistas. Ahora bien, Grossmann, en una carta a mattick (si mal no recuerdo), defiende la imposibilidad de calcular el momento real en el que este derrumbe sucede. Mattick roza en varias ocasiones la defensa de que ese momento acontece con la crisis de los setenta,… aunque también podría decirse que es la gran depresión del 29 la que expresa, justo un año después de la publicación del libro de Grossmann, el inicio del derrumbe económico de la acumulación. Desde luego, todo el estudio sobre la crisis debe ser ampliado y desarrollado, profundizado y contrastado con los datos históricos, pero la gente debe comprender que el derrumbe económico del capitalismo es un hecho, que probablemente está entre nosotros, y que muchos de los síntomas de anomia social y destrucción del metabolismo social que observamos (y que vienen ya de largo) pueden ser consecuencia de este derrumbe.

    Sin embargo, que el sistema capitalista sufra un derrumbe económico no quiere decir que el sistema capitalista produzca en ese momento automáticamente su propia autodestrucción, o si se quiere, el derrumbe político-histórico, ni mucho menos el comunismo como producto necesario. Por el contrario, se convierte de facto en un modo de produccion que destruye las fuerzas productivas y ataca al metabolismo social, como también a los fundamentos de la vida en el planeta, y lo hace cada vez en mayor escala. Sintéticamente hablando; produce desgarros gigantescos de la matriz social que pueden ser politizados y ser susceptibles de desarrollar la lucha de clases, o pueden or el contrario fundirse en la destrucción, la miseria social y la decadencia moral. Lo que salga del derrumbe económico, por lo tanto, pertenece única y exclusivamente a la teoría de la lucha de clases, o mejor dicho, A LA LUCHA DE CLASES MISMA, y no a la teoría del Capital que es su marco teórico de fondo. Desde luego, como puede suponerse, la socialdemocracia interclasista no puede tener cabida para la acción política en el marco de la teoría de la crisis, y por lo tanto, está obsoleta como forma política de la clase obrera, en la medida en que la crisis destruye el margen de maniobra que separa los intereses de la clase obrera reformista de los intereses de la burguesía. En el marco de la crisis, la socialdemocracia como facción dominante del proletariado y la oligarquía como facción dominante de la burguesía funden sus intereses y sus acciones de gobierno: de lo que se trata es de gobernar la crisis.

    Quisiera añadir que es Rosa Luxemburgo, y no Grossmann, quien llevada por su entusiasmo al subrayar la importancia de la teoría de la crisis frente a los repugnantes reformistas socialdemócratas, produce una teoría del colapso de índole mecanicista:

    ”Por lo demás, en la base de la concepción de Rosa Luxemburg está el supuesto de un fin mecánico del capitalismo. Basta con imaginarse que toda la producción sobre la esfera terrestre es exclusivamente capitalista y la ”imposibilidad del capitalismo se manifiesta entonces nítidamente” (cita de luxemburg, antikritik, etc…) Teóricamente se anticipa una situación, tal y como muchos revolucionarios pretenden ver en cada crisis, una situación a través de la cual se espera una ”destrucción automática del capitalismo” Lenin revelaba tener una visión más profunda cuando sostenía: ”a veces los revolucionarios se esfuerzan por demostrar que la crisis carece absolutamente de toda salida. No existen situaciones que no presenten en absoluto ninguna salida.” La forma particular que adoptó la concepción derrumbista de Rosa Luxemburg llevaba implícita por tanto la idea de un punto límite final del capitalismo irreconciliable con la concepción marxiana de la lucha de clases, que bien puede ser calificada como una recaída en el fatalismo quietista, en virtud del cual no hay lugar para la lucha de clase de la clase obrera.” (H. Grossmann, ”La Ley de la acumulación etc….)

    -Si bgd tiene a bien publicarlo, le he enviado hace unos días un texto en el que defiendo que el concepto marxista de crisis, y de derrumbe económico, es el punto de partida necesario para la articulación política coyuntural de la lucha de clases, y no un concepto fetiche para esperar la llegada del mesías. Por otro lado, es el concepto de crisis y la investigación real de la crisis lo que debe constituir el punto de partida para la práctica revolucionaria, y no, como los ”nuevos hegemonistas” defienden, el mero tratar de juntar los bloques de opinión política de la clase media mediante significantes vacíos y obsoletos.

    Precisamente, no se puede dejar de lado el contexto histórico a la hora de entender la obra fundamental de Grossmann. En ese sentido, no debemos olvidar que en parte se dirige a discutir la sociología post-weberiana de investigadores como leiderer, geiger, etc… y sus observaciones sobre la clase media y sus componentes o bloques ideológicos (sociografía), que trataban de negar la tesis de la proletarización absoluta de la clase obrera. Junto con la crítica a esta linea de investigación científica, Grossmann critica de este modo las lineas fundamentales del partido socialdemócrata alemán en el periodo de Weimar, sus posturas centristas y socialreformistas, tendentes a embaucar una clase media que en el contexto de una crisis no podía sino ser embaucada por el nazismo, como posteriormente sucedió, ante el riesgo de desaparición (el propio theodor geiger analiza esta coyuntura en su famoso artículo: panik im mittelstand). En este sentido, la historia bien podría repetirse, como señala petriko barreno.
    La obra de Grossmann demuestra no sólo el derrumbe ecónomico de la acumulación, sino sobre todo, como consecuencia política extrema, el derrumbe INEVITABLE de la clase media en su totalidad, llegado el momento. Y por lo tanto, la ridícula pretensión de la socialdemocracia de hacer política desde la ”autonomía de lo político”, componiendo bloques de opinión sufragistas sin intervenir desde el punto de anclaje objetivo de la crisis, sin tener en consideración, en defintiva, que la crisis es el marco de acción de fondo necesario para la política obrera ante la inevitable desaparición de los estamentos medios de la sociedad.

    Bajo mi punto de vista la enseñanza fundamental de la obra de Grossmann es esta. Una enseñanza política marxista para todos aquellos que, creyendo en la autonomía de lo político, pretenden fundamentar su acción en la clase media y en la orientación interclasista, cuando la teoría demuestra que construyen sus castillos sobre una base de arena apunto de derrumbarse, o mejor dicho: en proceso de derrumbe.

  10. Aupa Kolitza,,,,por lo que me toca, sugiero en mi mensaje anterior que el que tenga a bien revise la propuesta de Rosa Luxemburgo, sobre la ley de caida tendencial del salario relativo”, como un mecanismo desencadente de la lucha por la transformacion revolucionaria. No digo que lo exprese Grossman. Mi sugerencia es que se lea, y si se quiere se compare con la propuesta de Rosa Luxeburgo (1)

    ¿Por que?. Porque todo esto encierra una proyeccion importante. Tanto en la version de Grossmann como en la de Rosa, estan planteando un desendenante revolucionario (mas alla del objetivismo, cosificacion, etc., etc.) que no se confina al ‘tercermundismo’ sino al centro del capital. Por parte de Grossmann, el planteamiento es que segun avanza el proceso de acumulacion del capital, los incrementos de salario (real) se ven insatisfechos, porque son inasimilables por el capital, ante una caida de la tasa de ganancia… Es decir, este conflicto se desarrollara en aquellas areas del espacio del capital donde mas avanzado se halle el proceso de acumulacion.

    Segundo, por parte de Rosa, establece que la teoria de los salarios relativos, es esa precisamente la teoria de Marx, no tanto una teoria de la pauperizacion o de empobrecimiento masivo (y en contra de la ley de bronce de los salarios de Lasalle). Es decir, el planteamiento es que a incrementos de productividad, no se produce un incremento del valor a percibir proporcional por cada una de las tres clases (capitalistas, terratenientes-rentistas, obreros), sino que es desigual sucesivamente ese reparto. Por lo tanto, puede producirse un escenario de salarios reales crecientes, pero salarios relativos decrecientes. Hay algunos autores que precisamente explican, que en la etapa de los treinta años dorados, se produjo una evolucion paralela entre productividad-salarios relativos; mientras que a partir de la crisis de los 70, en particular con la aplicacion extensa del programa de ajuste neoliberal, se produce el despegue, mientras evoluciona crecientemente la productividad, se descuelga el salario relativo, es decir, el valor percibido por la clase obrera es crecientemente inferior a los incrementos positivos que contrae la productividad. En consecuencia, incremento de la tasa de explotacion, y apropiacion generalizada de los beneficios de productividad por parte del capital…. El hecho de que se contraiga el salario relativo, era para Rosa (sustentada ella en Marx), un mecanismo de disputa social, pues la clase obrera es dejada de lado de un reparto cada vez mas misero de los “beneficios del progreso”. … Este escenario tambien se ubica principalemnte al centro capitalista.

    El escenario es aun mas alarmante si tenemos que la evolucion que si bien en algun momento pudiera ser de salarios reales crecientes junto con salarios relativos decrecientes; se haya transformado a otro escenario de salarios reales decrecientes junto salarios relativos decrecientes. He visto por algun lado, algunas series temporales que miden la evolucion de este ultimo, para el caso del Estado español, lastima que se quede en el 2007.

    Bueno, me voy a comer, que ya vale de tanta chapa, y que sea otro el que diga algo.

    ale agur.-

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