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Autor: Borroka garaia da!

Continuación de Comuna, interclasismo, binomio, trinomio… (Tercera parte)

Con este post se cierra la serie de artículos en el que se han tratado diferentes aspectos teóricos. Se cierra sí, aunque obviamente no es algo que se pueda despachar con cuatro textos debido a la amplitud y ramificaciones de todo lo abarcado. En cualquier caso, hoy se realizará un apunte sobre el Estado / la Comuna y una valoración final.

En este texto no voy a hacer una aproximación teórica a lo que supone el Estado o la Comuna, o al Estado y la Comuna socialista. Simplemente constatar que más allá de la propia formulación de esos términos, y pese a tener definido el Estado socialista vasco como objetivo estratégico, prácticamente nunca se ha trazado a lo largo de toda la historia del proceso de liberación nacional y social nada en relación a cómo realmente se visualiza tal estructura y por lo tanto nunca se ha tenido en limpio un modelo de alternativa al capitalismo (ni un programa posterior de extinción del Estado -si lo hay-).

Al no haber existido nunca un boceto estratégico de las bases del estado socialista vasco, al no haberse avanzado en ese análisis estratégico de estado vasco socialista, y del propio socialismo vasco, dos consecuencias han aparecido. Por una parte, la imposibilidad de trazar una táctica relativa a una estrategia de lucha de clases que teniendo un objetivo determinado posibilite dar pasos en ese sentido. Por otra parte, que al no existir esa estrategia socialista con objetivo estratégico definido más allá de un lema, consiga enquistar las dinámicas en el resistencialismo, el reformismo o la respuesta al sistema en el mejor de los casos, o a tomar el estado burgués como referencia única en el peor. De esta manera, muchas veces cuando se habla de independencia, en el imaginario aparece un estado vasco que no sería otra cosa que el mismo estado español o francés solo que con simbología diferente. Y esto a su vez siendo asumido como un paso necesario para después ya ver como damos forma a un estado socialista. Siendo todo esto una muestra del triunfo de la ocupación española y francesa ya que no vinieron simplemente a ponernos símbolos ajenos sino a instaurar un sistema de dominación integral. Esto al mismo tiempo crea un círculo vicioso ya que si el estado burgués vasco, sin ningún trabajo de definición, práctica y socialización de la democracia socialista vasca es tomado como etapa imprescindible y táctica, es prácticamente imposible que se genere la fuerza social suficiente en Euskal Herria ya que la burguesía vasca no necesita otro estado burgués y las clases acomodadas tampoco, solo cuando la clase trabajadora interiorice que la independencia es la apuesta que en forma pero sobre todo en fondo es capaz de cambiar su situación por una mejor, las condiciones para la ruptura se reforzarán. Por lo que insistir en un estado aséptico y en el no despliegue de una lucha nacional y social integral solo significa esperar sentados hasta el fin de los días, o lo que es lo mismo; Pensar que la izquierda abertzale y el PNV en un cuarto tejerán una alianza para una independencia que no quiere ni puede tejer.

Por todo ello, la lucha por el estado socialista, con todo lo que esto supone, no es algo a dejar para “después” de la independencia, sino que debe ser el núcleo central de la izquierda vasca hoy y ahora, y a su vez vehiculizar ese contenido democrático general contra la opresión de sectores sociales encaminándolos hacia la independencia. Es necesaria la lucha de clases para radicalizar las tensiones internas de la sociedad vasca en ese sentido. Dejar la lucha de clases en segundo plano, tiene un efecto directo: y es que la soberanía será inalcanzable. Ya que el fortalecimiento de la burguesía autóctona en sus valores reaccionarios o la dejación de los valores socialistas en la clase trabajadora son las dos caras de la misma moneda antagónica de la de la independencia y el socialismo en Euskal Herria.

Por supuesto, que la clase trabajadora vasca en bloque opte por la opción independentista socialista requiere un despliegue de lucha y un sujeto en centralidad junto a una serie de condiciones que aún no están dadas, pero el no encaminarse hacia ello solo lleva al callejón sin salida eterno de la dependencia.

El socialismo vasco ahora mismo necesita un debate estratégico que aún no hemos realizado en Euskal Herria. Y que necesitamos hacerlo ya para asentar la dirección de la brújula y los pasos hasta alcanzarlo. La definición de socialismo y el camino que le demos por tanto surgirá de un debate y praxis concreta y no de un manual. No existe ningún modelo válido conocido de socialismo para Euskal Herria. Lo tenemos que crear. El modelo socialista vasco. Que supere el capitalismo, que acabe con toda opresión y que haga realidad lo de a cada cual según su capacidad; a cada cual según sus necesidades. Sin esa referencia estratégica no habrá pasos tácticos sino resistencialismo y camino libre para el progresismo capitalista o cosas peores.

Desde esa perspectiva es de saludar tanto las aproximaciones hacia la Comuna socialista vasca o a cualquier tipo de planteamiento estratégico de cara a estructurar el estado socialista o como queramos llamarlo. Pero volviendo al principio, el silencio y vacío actual en cuanto a contenido de las propuestas es ensordecedor y una tarea muy pendiente.

Para finalizar con esta serie, una pequeña nota a modo de valoración final que considero importante:

Es preferible estar abiertos y abiertas al resto de las personas que a cada segundo se están convirtiendo en rebeldes antes que desarrollar geométricamente estrategias y manuales. En el camino hacia la liberación habrán muchas personas que no serán buenas socialistas ni buenas abertzales, ni buenas lo que sea… Como dice un colega, las luchas tienen una magia, una alquimia, para que las personas, convertidas en rebeldes, se encuentren, mas allá en muchas ocasiones de autoreferencias que a veces no sirven de mucho. Hay que tener en cuenta también que nada es correcto hasta que se demuestra y que no hay que tener prisa por condenar a alguien porque no haga lo que tú, o piense exactamente como tú, o igual de rápido que tú, hubo un momento en que tú tampoco sabías lo que sabes ahora. Pienso que va a ser muy importante contar con una estrategia revolucionaria integral (que a día de hoy no está especificada ni desarrollada) y la autonomía de clase debe ser una de sus bases fundamentales. Creo que todos los debates en ese sentido deben ser munición para la praxis inminente. En cualquier caso, no menos importante también será hacer fuerza en la flexibidad sin perder el norte estratégico, algo que no suele salir bien, pero en el caso de hacerlo es la mayor de las pruebas de fortaleza.

30 thoughts on “Comuna, interclasismo, binomio, trinomio… (y cuarta parte)

  1. Y añadiría otro aspecto. Dotarse de un instrumento organizativo que posibilite acumular a los sectores socialistas y revolucionarios bajo el proyecto de Independencia y Socialismo y empezar a debatir, teorizar, y sobre todo, a desarrollar esa praxis en la calle.

  2. Bueno ya deje claro que el Estado socialista como materializacion social de la dictadura del proletariado es una necesidad.

    Sobre el modelo de socialismo vasco… no. El Socialismo, como fase inferior del modo de produccion comunista y al mismo tiempo fase de transición del capitalismo a la fase superior de la sociedad comunista, tiene unas caracteristicas universal que lo hacen común como fenomeno en todo el mundo. Ahora bien, como la base material de la construcción del Socialismo son las naciones y los pueblos, en cada uno de estos el desarrollo dado en anteriores sistemas clasistas, los distintos niveles de elementos de la estructura de anteriores formaciones económico-sociales, la historia, la cultura… que forman su particularidad propia, tendrán influencia en el camino de ésta. Pero el contenido del Socialismo será el igual para todos estos, aunque tome formas distintas por los factores arriba señalados, a consecuencia de la esencia universal que tiene como categoría histórica del desarrollo social. Si no podríamos acabar con un caso particular de otro modo de producción universal, con uno del capitalismo por ejemplo.

  3. Para mí hay que entender nuestra lucha de clase nacional en el contexto general, al que estamos ligados inevitablemente, y mi impresión es que en este contexto general, el Capitalismo se evidencia como un gigante con pies de barro abocado a colapsar en 1-2-3-ya. En este sentido no me temo al posible capitalismo vasco (“independiente” o no) como perspectiva de futuro, sino sólo como fuerza reaccionaria terminal. Lo que sí que temo es a la falta de consciencia de clase e ímpetu/organización revolucionaria, que puede retrasar el cambio con costes tremendos.

    En otras palabras: no me preocupa el PNV tanto como la izquierda vasca, a la que veo totalmente sin rumbo y cautiva del discurso burgués “buenista-reformista”, que ni expande por el centro/derecha ni tiene atractivo alguno por la izquierda.

  4. Genial el último párrafo. Mucha generosidad y paciencia hace falta por parte de las personas más implicadas. Y muy buen humor, a los ignorantes nos resulta muy fácil echar mierda sobre las cabeza visibles, cuando no tenemos ni idea del esfuerzo que supone mantener a flote cualquier cosa.

  5. Aupa a todos y todas: (Iª)

    Alguien afirmó que en todo análisis nos encontramos por un lado, con las condiciones objetivas, aquellas que no controlamos y nos vienen dadas, determinadas por el propio proceso, por otro, las subjetivas, aquellas que debemos preparar para que el motor de la historia esté bien engrasado. Todo debe ser colocado bajo el ojo crítico. Luego y sólo luego, se valoran las opciones posibles de acción en la realidad analizada y de entre ellas se elige.

    Cuando otro individuo va a enjuiciar esa elección, tiene que tener en cuenta todo el proceso por el cual se llegó a esa toma de decisiones y no sólo los tramos finales de la secuencia inmediata. Es decir, se debe separar a un lado lo elegido, al otro, lo históricamente determinado.

    Dicho lo anterior, este es un debate ya muy manido durante los años finales de los 70. El sentido del interclasismo que impregnó al conjunto del MLNV adquiere su sentido desde el momento en que la fase emancipatoria se contemplaba a mi modo de ver desde una perspectiva gradualista, por fases, debido al momento político y social que se vivía en Euskal Herria sobre los 60 y 70, esto es, mediados y finales de la dictadura franquista. Ahora bien, ¿sólo cabría hablar de fase democrática en países atrasados, donde la clase trabajadora tiene que solucionar tareas que ha dejado pendientes la burguesía (en este caso la vasca)?

    En este sentido ETA debía de romper la correlación de fuerzas a su favor antes de la muerte del dictador. El colofón de la etapa debía materializarse en la negociación con el Estado que abre una ventana democrática avanzada (antimonopolista, antifascista…). Los milis una vez más, a diferencia del Bloque pm, acertó en que la fase democrática iba a retardarse un tiempo más largo del esperado.

  6. Aupa a todos y todas: (2ª)

    Ahora bien, independientemente del carácter de liberación nacional que tiene la lucha emanciparoria de la clase trabajadora vasca…El proletariado (incluído el vasco) nace como clase a través de la unión de sus luchas económicas a lo largo del siglo XIX. Se trata de una fase de crecimiento cuantitativo y de acumulación de fuerzas donde el aspecto principal recae en la organización de masas y el carácter de la lucha de clases se somete a los imperativos de la lucha de resistencia y de la defensa de las condiciones de existencia de la clase obrera como tal clase. El reflejo político de esta etapa es el partido obrero de masas, el partido de viejo tipo que expresa los intereses inmediatos.

    La crisis de este modelo de partido obrero se había puesto de manifiesto con la aparición del reformismo entre sus filas. La Primera Guerra Mundial le dio la puntilla. La continuidad de la lucha revolucionaria pasaba, entonces, por la construcción del movimiento obrero en torno a un partido de nuevo tipo.

    Pero el partido de nuevo tipo terminó configurándose como simple contrapunto del partido socialdemócrata, en el sentido de que si en el primero el aspecto principal era situado en el aspecto cuantitativo, de cantidad, la otra formulación responde al factor cualitativo, consciente. El antagonismo entre partido socialdemócrata y la organización de nuevo tipo escenificaba la contradicción entre la amplia clase trabajadora y la vanguardia. La incapacidad para hallar entre ellas la síntesis marca no sólo al conjunto de los trabajadores del mundo sino también al proceso de liberación vasco. En Euskal Herria esto se intenta resolver con la creación de HB o EE por el Bloque pm. una vez además de que se “fracasase” en el intento de construir un ejército propio que quizás posibilitase la puesta en marcha de mecanismos de autogobierno.

    La vanguardia por un lado y las organizaciones de populares por otro (en el que hacían incidencia sobre todo los milis, pero también el desdoblamiento teórico polimili), ponían el acento en cada uno de los dos aspectos que conforman la unidad dialéctica del verdadero partido de nuevo tipo.

    A mi modo de ver, ha sido una etapa necesaria en el proceso de maduración de la clase trabajadora vasca para su conversión como clase revolucionaria. Si históricamente fue importante la autoafirmación del primer proletariado como clase y su organización independiente para la defensa y el reconocimiento de sus intereses materiales dentro del capitalismo, igualmente importante, o más, fue su proclamación revolucionaria de intentar sobrepasar y destruir el capitalismo. Pero estos dos momentos, aunque etapas en una misma evolución, surgen y se presentan como momentos separados y opuestos entre sí, y este antagonismo conformará el marco político en que se desenvolvió el Movimiento de Liberación Nacional heredado de lo que algunos denominamos el Ciclo de octubre que nace con la Revolución del 17 en Rusia, Ciclo por otro lado que se cayó en bancarrota a principios de los 90 y que arrastró inevitablemente a todos los procesos emancipadores que bebieron de sus fuentes.

  7. (3ª)

    En la actualidad y con un movimiento obrero en retroceso evidente tenemos que como bien dijera Mao, en cada cosa grande hay múltiples contradicciones, y una es la que adopta el papel de dominante. En el sistema capitalista del mundo de hoy, el del imperialismo y la revolución, existen tres contradicciones generales: la contradicción capital-trabajo, la relativa al conflicto inter-imperialista y la que engloba a los países imperialistas y países oprimidos. Como bien sabemos, esta última había ocupado el lugar dominante durante las últimas décadas, con los estadounidenses haciendo y deshaciendo a su gusto y sin ningún rival que pudiese hacerle frente de manera clara. Sin embargo, durante los últimos tiempos parece que dicho estado general está viéndose modificado.

    Así pues, la idea principal en el plano internacional que merece ser destacada, más allá de hechos puntuales, es la de que la contradicción principal está pasando a ser la relativa al conflicto inter-imperialista. Es decir, que las tensiones subyacentes y siempre existentes entre las grandes potencias, tanto regionales como globales, comienzan a hacerse cada vez más visibles, con una posible formación de un bloque imperialista alternativo.

    También en los últimos tiempos, se han producido importantes cambios en el Estado español que nos invitan a pensar que hemos llegado al final de un periodo y nos encontramos a la puerta de otro: más concretamente, en la quiebra del consenso de 1978. Sin embargo, nuestro problema central es que la situación creada al final del Ciclo histórico revolucionario que abrió Octubre (1917-1989) ha dejado a la clase trabajadora en una terrible situación de impotencia política y de liquidación ideológica y organizativa.

    Nos hallamos en una etapa histórica de transición entre dos ciclos de la Revolución Mundial y vasca . Esto nos permite conocer el lugar en el que la historia nos ha ubicado y, gracias a ello, comprender mejor las tareas de preparación (en sentido histórico no político). El MLNV ha sido una etapa de maduración, y su crisis final la enfermedad infantil que, una vez superado el estado febril, permitirá el acceso a una nueva etapa de crecimiento.

    • Aupa Komu, te suelo leer con bastante interés, y estoy de acuerdo con gran parte de los análisis que cuelgas en los comentarios.

      En este caso, estando de acuerdo con la exposición del fin del ciclo de octubre (linea que por lo general propugnan los escritores de las tesis de reconstitución), y compartiendo también que los partidos comunistas que se enfrentaron cualitativamente a los socialistas/socialdemócratas a partir de la década de los 20 están agotados/ nacieron con importantes limitaciones, cual es el tipo nuevo de partido/vanguardia al cual encuentras posibilidades de expansión y capacidades de enfrentamiento frente al capital? Un nuevo tipo de partido Maoista quizás, en la relación vanguardia/masas? Por último, como constituirlo nacional e internacionalmente, que errores se deberían evitar en tu opinión?

      Ongi izan,

  8. Ya estamos en el cuarto y último post. A mí también me ha parecido interesante la última reflexión del artículo. Cuidado con perderse demasiado en la definición a escuadra y cartabón de la estrategia de manual. Cuidado con perderse en debates interminables sobre donde debe ir la coma, los puntos y los acentos.

    Por otra parte, y en lo que respecta a la novedad o no del supuesto cambio de paradigma (me corrigo,parece ser que lo nuevo sería hacer ese cambio en EH, y no tanto el paradigma en sí), yo creo que no en un cambio de paradigma en sí. Ese era uno de los puntos de esta serie de artículos… y como tantas otras cosas se han dejado abiertas. Como decía Bgd imposible de cerrar estos temas en una serie de cuatro artículos, y seguramente no sería recomendable cerrarlo nunca, aunque se avance en su definición. Los artículos me han parecido buenos e intersantes. Tanto por los artículos y las cuestiones que dejan abiertas, como los matices y las explicaciones que se han ido dando en los comentarios. Estoy seguro que a la gente que viene planteando estas ideas (comuna, autonomia de clase,…) también les ha servido y estoy seguro de que estarán trabajando en nuevos artículos y nuevas concrecciones-profundizaciones donde se recogerán dudas que se han planteado aquí. Por lo tanto, creo que este debate segirá bastante presente en los próximos meses.

    No me voy a repetir, pero creo que uno de los núcleos del debate es la supuesta incompatibilidad del interclasismo con la autonomía de clase. Unido a eso, y otra cosa que pienso que no es correcta (pienso, digo…) es catalogar de incorrecta la estrategia que se ha desarrollado en el MLNV durante décadas por considerarla en su base interclasista. Como se ha dicho en estos artículos, yo tampoco creo que haya sido una “estrategia interclasista”.

    Para terminar, creo que una de las cosas más importantes que se plantean en estas nuevas propuestas es reforzar el acento en la autonomía de clase. Como ya se ha dicho deberá ser una de las bases fundamentales de la estrategia revolucionara integral que se necesita. Una de ellas… no la única. Pero cuidado con absolutizar las cosas y hacer de la lucha algo demasiado rígido. Cuidado con cortar la flexibilidad en el desarrollo de los procesos de lucha. Es importante saber buscar las combinaciones óptimas en la táctica y estrategia… como hemos dicho, sin perder el norte estratégico.

    Ya seguiremos

    Izan ongi

    • Muy bien. Como afirmas, éste y otros muchos debates requieren una construcción permanente, que sobre todo en la praxis es donde deben foguearse. Encantada de que te hayan parecido interesantes los posts! A mi también los comentarios que has y habéis dejado. Pero no te pongas demasiado rígido tú tampoco. Es broma.. ;)

      Claro que seguiremos. Hasta el infinito y más allá…

      • Si, claro, todo aquello que recomiendo me lo digo a mí también! Me lo apunto. Y por si acaso, estirar y estirar… flexibles para lo que pueda venir… no perdamos el humor, indispensable en todo esto! y en todo aquello que esta por llegar!

  9. Aupa Berreraikuntza: (1)

    Me pides demasiado y más a un incapacitado como yo. Esto no es falsa modestia sino una realidad. Voy a ir por parte porque la cosa tiene su miga y para ello también intentaré expresar un poco lo que pienso a raíz también de los artículos de Patata Gorria, opiniones de Xurru, el compi kolitza, Petri y un montón de personas más que han puesto sobre el tapete la necesidad de otro paradigma en la pelea emancipatoria.

    Pero para ello y desde mi punto de vista hay que mirar atrás. A mi modo de ver, el resultado de la derrota histórica de la clase trabajadora en general tras una primera oleada revolucionaria es su desarme ideológico y político. No es sólo un problema a secas de “interclasismo” a la vasca ya que se ha producido un repliegue mundial de nuestra clase social. Hay un abandono generalizado de la lucha revolucionaria y las luchas de resistencia son, como hemos visto, débiles y dispersas.

    Ante semejante frustración, en Euskal Herria en particular, muchos militantes y compañeros de trinchera han regresado a posiciones resistencialistas y a las críticas que apuntan hacia la traición (como causa principal) de los principios ideológicos y políticos que guiaron al cancelado MLNV. Y precisamente, esta posición defensiva, resistencial y la negación de cualquier reflexión histórica por parte de militantes, organizaciones políticas, sindicales y movimientos populares que nos resituaran respecto al sistema al que buscamos oponernos, ha sido la causa de que, en general, la ideología, los métodos y las propuestas que hemos engendrado no hayan escapado ni puedan escapar a la lógica del sistema sino que se mueve siempre a través de sus coordenadas (como apunta acertadamente Xurru ,Kolitza y otros compis), matizadas, claro está, por un reformismo radical o negociador.

    Mi crítica pues va enfilada contra la sobreestimación del fenómeno defensivo y resistencial y sobre todo, contra el hecho de que la resistencia se haya convertido de nuevo, en el eje central de la estrategia actual de la “disidencia” y de la mayoría de las organizaciones revolucionarias, lo que pone de manifiesto que todavía éstas comparten en lo fundamental la vieja mentalidad y el paradigma heredado del Ciclo de Octubre, como si la clase trabajadora y el capitalismo actual (el de nuestro primer mundo me refiero) fuese la misma que la del pasado siglo XIX.

    Se utiliza habitualmente para justificar el impulso resistencial, el argumento de que, la práctica (que no praxis), es siempre lo primero y lo principal, por lo que se debe comenzar por la acción en el movimiento obrero y popular realmente existente, tal como se presenta en su estado actual. Siendo esto un argumento razonable y en parte cierto, sin embargo a mi entender, el error reside en que la lucha no debería tratar de desarrollar la contradicción entre capital y trabajo, sino de agudizarla, de revolucionarla, es decir, no debemos poner nuestro esfuerzo principal en tratar de desarrollar el movimiento de resistencia hasta que se transforme en revolucionario, puesto que nos introduciríamos en una dinámica de “parcheo” sistémico interminable, como en la fase anterior del MLNV, sino que la labor actual debería ser la de abordar el problema de la ruptura, del salto cualitativo (algo que los fracasos negociadores entre la Erakunde y el Estado debieron dejar claro).

    • Que cosas dices comu. Incapacitado dice jaja. Chaval, que jugábamos en el parque juntos de pequeñitos en los columpios. A mi no me la das. Y el que tuvo retuvo. Ahora algo menos pequeñitos pero lo mejor está por venir. El enemigo quema sus etapas también. Estar un paso por detrás también es el momento anterior a adelantarse si sabe leer bien el recorrido. Besarkada bat!

  10. Aupa Berreraikuntza: (2)

    Para ajustarnos a la verdad, diremos que la clase trabajadora vasca y los sectores populares no tienen como referencia la ruptura o la perciben como un imposible… (ya le sucedió esto a la dirección del Bloque pm). La derrota de Octubre simplemente aceleró el proceso de des-ideologización y desestructuración política y organizativa en términos generales y en nuestro solar particular, sobre todo tras el fracaso de las negociaciones de Argel. Y no es que lo diga yo solamente, sino que viejos militantes, ahora en Sortu, lo reconocen abiertamente en alguna web.

    La paciencia va a ser necesaria puesto que no se trata de consolidar cuantitativamente a la clase trabajadora para la historia, se trata de sobrepasar, precisamente, las condiciones que la determinan exclusivamente como clase económica y reivindicativa. El victimismo nacional y de clase NO SIRVEN. Tenemos que crear y visualizar la posibilidad de que en nuestro país es posible vivir de otra manera. Esta posibilidad viene marcada por ser capaces de hacer que la clase trabajadora vasca y el movimiento popular luchen por la apropiación de sus medios de vida y que la sociedad pueda ser organizada, no por el imperio de la necesidad material y de tener un país, sino por ser responsable y soberana.

    ¿Nos hallamos pues en la efectiva maduración ya del factor objetivo?, ¿es Euskal Herria un eslabón débil de la cadena imperialista? O como me planteó Kolitza…¿es la clase obrera vasca el eslabón débil, nuestra nación verdadera? Mi respuesta en general es que nos hallamos pues en la efectiva maduración ya del factor objetivo y la necesidad de avanzar en el factor subjetivo para la revolución. El salto cualitativo consiste precisamente en la posibilidad de la convergencia de ambas cuestiones en un movimiento de liberación de construcción de lo nuevo y destrucción de lo viejo.

    • Aupa Komu, has planteado varias veces la misma disposicion, algo asi como un binomio que no llega a conciliarse o ajustarse en su punto preciso. Pienso que habria que ir avanzando unos pasos mas alla, puede ser que no se disponga del mapa general de toda la ruta, pero empleando un simil cuando conducimos de noche con el coche nos vamos guiando de lo poco que nos alumbran los faros, y vamos resolviendo las incidencias, Aqui, aunque no sea lo mismo, de algun modo se van abriendo algunas cosas nuevas.

      Habria que decir, que justamente si no es por “la objetividad” posiblemente no estariamos hablando de esto. Hace diez o quince años, /y en EH aun mas, pues parecia que viviamos en una especie de Euskadi Paradise) la retorica dominante era precisamente que el capitalismo no tenia fin, que las crisis son meras turbulencias perfectamente regulables , que la clase obrera ya no exista e incluso algunos afirmaban que ya no habia clases de ningun tipo, o que eso de las revoluciones ya eran cosa del pasado, y en fin, que viviamos en el mejor de los mundos, en el fin de la historia y mil pavadas mas…. Hoy, resulta que toda la tramoya se ha demostrado inutil, y la realidad ha desgajado el velo del teatro, aunque sin embargo en el hipotetico binomio objeto-sujeto, yerre la mas de las veces el “factor subjetivo”, al no estar a la altura del momento. .

      Por mi parte, a efectos explicativos, empleo una distincion, y digo aquello de que los obreros no son la clase, es decir, puede que haya muchos o pocos obreros, pero su mera existencia no explica el que exista o no exista una clase obrera. Lo digo en plan mosca cojonera, pero que no esta exenta de argumento. Es decir, el sujeto-clase, es decir el obrero-objetivo, no es una mera suma de sujetos individuales, sino una entidad distinta, Por lo tanto, si en la actualidad ese “factor subjetivo” no esta a la altura del momento, es porque esta ausente la clase, no esta ni formada, ni conformada, esta fraccionada, confundida, amalgamada, succionada, discilplinada, y reorganizada por otros. Se deduce entonces que al no existir tal clase obrera, el factor subjetivo que se le supone siempre va a errar y fracasar.

      Reclamar la autonomia de clase, es uno de los elementos basicos, del marxismo, pero esto no es porque fuera una genialidad de Marx que se saco “dialecticamente” de la manga, sino porque es fruto de la propia experiencia historica de la clase obrera. ¿Cuando?, pues en la revolucion de 1848 en Francia triunfante, que supuso la instauracion de la segunda Republica, democratica y social, en una alianza entre la pequeñaburguesia y la clase obrera, Al establecimiento de los Talleres Nacionales, se produce una pugna entre ambas clases, pues su establecimiento supondria un fortalecimiento de la clase obrera (seguro desempleo, trabajo garantizado, y organizacion en la guardia nacional: ¿obreros armados?), dando origen a las “Jornadas de Junio”, sangrientamente reprimidas por el general Cavaignac…. La clase obrera pago con sangre la leccion tras una represion brutal, y esa leccion era que es inaceptable cualquier plegamiento ante la pequeñaburguesia, colaboracion u entrega, que una y otra vez, se servira la ‘pequebu’ de la clase obrera para sus aspiraciones, por lo tanto ningun tipo de conciliacion con el aparente discurso del ‘republicanismo radical’….. Esa clase obrera sera la que luego podra abrir su propio curso historico, y llegar a la Comuna en 1871 (sin las jornadas de junio de 1848, no habria habido marzo de 1871).

      Y es sintomatico, que aqui en el 2017 y aqui en EH, o en este mismo blog, la apelacion a la autonomia de clase, parece que produce urticaria en algunos de los presentes. Se deduce que los intereses de la pequeñaburguesia, estan mas que presente. Como escribia Marx, cito de memoria y parafraseando, en su texto referido a la revolucion de 1848 (Lucha de clases en Francia,), la pequeñaburguesia solo puede actuar en la medida que cuenta con el control parcial o total sobre la clase obrera, sin esto es una autentica nulidad, no sirve, pero no sirve particularmente para la gran burguesia. (Entonces suele ocurrir que la pequebu se suele pasar al fascio, tras la segunda republica francesa, gano las elecciones Napoleon III, luego dio un golpe de estado y se invento aquello del bonapartismo –antesala del fascio–, ademas de proclamarse ‘principe de las nacionalidades’).

      Por lo tanto, si se aspira a que la clase pueda hacer su tarea de negacion del capital, lo primero de todo es dejarla emerger, y el primer peldaño es reclamar y exigir su autonomia o independencia politica de clase. Sin interferencias o desviaciones de ninguna otra clase, empezando por la pegajosa e irracional pequeñaburguesia. El segundo paso es auto-revelarse esa clase obrera, a los propios obreros, es decir, descostrar toda la cascara ideologizada, porque hablar de clase, significa eso hablar de clase, y no de otras cuestiones distintas. De alguna manera hay que hacer y rehacer el discurso de la rebelion, de la revolucion proletaria, hacer que las palabras signifiquen, que haya semantica, es un largo proceso de experiencia, y comprobacion, de incertidumbre pero con avance al ser capaces siquiera de plantearse preguntas; pero tambien de esclarecimiento. (Dice una vieja cancion: “A mi no me puedes mentir, yo estoy aqui, yo estoy abajo”).

      Sin miedo, sin prisa pero sin pausa, quitarse de encima toda la carcoma ideologizada, hacer prevalecer el contenido liberador que encierra la clase, su potencia negativa, para derribar al capital… el camino de ruptura comienza en la superacion de la matriz nacionalismo – socialdemocracia, que tanto daño ha hecho a nuestra clase, y por la que tanto dolor hemos pagado.

      Venga anda bien.—

      ———————————————

  11. Aupa Berreraikuntza: (3)

    Finalmente llego a la pregunta del millón y perdón por la chapa: ¿cómo avanzar en la cuestión subjetiva?

    Antes de dar un intento respuesta tengo que apuntar tres factores:

    1-Deberíamos asumir, en primer lugar, la pesada carga de que el antiquísimo ideal comunitario, que ha llegado hasta nosotros en la forma de comunismo, se ha convertido en palabra maldita o, en el mejor de los casos, en un cliché estereotipado ante la indiferencia de una época incrédula en la que hemos dejado de tener esperanza.

    2-En segundo lugar, en las condiciones actuales en que se encuentra la conciencia de clase y aunque en Euskal Herria aún hay reminiscencias ideológicas y políticas por la lucha de liberación nacional, se hacen necesarias precisamente ciertas transiciones para que los principios del comunismo puedan ser traducidos y asimilados por la clase trabajadora vasca y el movimiento popular. A pesar de todo y por extraño que parezca, las repercusiones de la última etapa de la ofensiva hispano-francesa, sus efectos, no han sido tan profundos en el plano económico o político y cultural como en el psicológico. Lo importante para nuestros enemigos es que toda la fase anterior supusiera la extirpación del imaginario colectivo, la certeza de que las conquistas del Pueblo Trabajador Vasco se han logrado gracias a la lucha de resistencia de estos últimos cincuenta años, y es sobre esos logros precisamente, donde los gobiernos español y francés quieren resarcirse. Pero su triste venganza puede ser mayor, no porque de esta manera estén en condiciones de aumentar su cuota de dominio sobre nuestro Pueblo y nuestra clase por más tiempo, sino porque necesitan mostrar y demostrar continuamente que todos los acontecimientos políticos y armados desencadenados en Euskal Herria durante este último medio siglo tienen un significado claro: la derrota histórica del proyecto emancipatorio.

    3-En último y tercer lugar, si el motor del movimiento de la clase trabajadora en su etapa de conformación como clase en el pasado era la confrontación directa con la burguesía por la mejora de las condiciones de vida, confrontación que permitía la formación de los bloques sociales y políticos enfrentados, en la etapa actual lo fundamental es la transformación de la clase trabajadora en movimiento revolucionario, esto es, transformar nuestro discurso en un mensaje político-revolucionario en lucha contra la reivindicación pero sin desdeñarla. La oportunidad emancipatoria vendrá tras demostrarse que la reforma y las mejoras existenciales de vida vienen propiciadas históricamente por la amenaza de revolución, y en ausencia de ésta, el reformismo se desfonda y no tiene recorrido.

  12. Aupa Berreraikuntza eta Petri: (4)
    Es verdad que no hay mapa de toda la ruta Petri. No es posible tenerlo. Y es verdad que los límites alcanzados por nuestro desaparecido MLNV y esta crisis o reestructuración económica capitalista (no lo sé), han puesto de relieve una realidad incuestionable, esto es, que los mecanismos ideológicos y políticos son los elementos clave que constituyen el sujeto de clase, y que sin ellos, como actualmente ocurre, la clase trabajadora vasca y los sectores populares están condenados a ser comparsa del capital.

    Hablo a veces de clase trabajadora y movimiento popular al viejo estilo estimado Petri, y sin introducirme en ese campo de debate entre sujeto y objeto. Simplemente me apoyo en que la crisis (o reestructuración) es el presupuesto del análisis, es el punto de partida para plantearse “puntos de llegada” de más largo alcance como he comentado más de una vez. En otras palabras, para plantear el papel del factor subjetivo en ese contexto objetivo de crisis dado. Y esto es lo que no se resuelve, ni siquiera se plantea, pues, efectivamente, no se profundiza en la relación entre la crisis capitalista y el sujeto revolucionario. Se dice que éste debe ser una “fuerza material”, “objetiva”, que exprese la “unidad de la consciencia con las condiciones objetivas”, pero sólo como planteamiento, sin mayor explicación de qué significa esa unidad, ni orientación sobre el camino para conseguirla. Porque si prescindimos del factor subjetivo, como hicieron la segunda y tercera internacional, entonces, el capitalismo es eterno y descartamos, la tesis de que el factor subjetivo y su acción son lo decisivo, lo que únicamente puede imponer una caducidad al sistema económico.

    Unos datos interesantes u poco viejos pero que pueden ser orientativos de lo que sucede con la clase trabajadora vasca de cara a una estrategia y modelo organizativo:

    POBLACIÓN OCUPADA POR SECTORES ECONÓMICOS EN HEGOALDE (1969)

    (En porcentajes)

    Araba Bizkaia Gipuzkoa Nafarroa
    Agricultura y Pesca 18,8 10,7 10,8 31,7
    Industria y constr. 55,4 54,9 57,4 39,3
    Servicios 25,8 35,4 32,8 30,44

    POBLACIÓN OCUPADA POR SECTORES ECONÓMICOS EN HEGOALDE (2010)

    (En porcentajes)

    CAPV Nafarroa Hegoalde
    Agricultura y Pesca 1,3 4,1 1,9
    Industria y constr. 29,8 33,5 30,7
    Servicios 68,9 62,4 67,4

    Como podemos ver si realizamos una simple comparativa, el peso de la clase trabajadora vasca de los sectores productivos, los importantes y estratégicos han pasado de ser aproximadamente un 55% de la población ocupada en cada uno de los territorios de la CAPV, y un 39,3% en Nafarroa en 1969 a representar un 29,8% en la CAPV, y un 30,7% en Nafarroa en 2010.

    Por otra parte, el tejido productivo existente ya no es gran empresa en términos estructurales, más bien son medianas y pequeñas unidades productivas, en su mayoría más fáciles de someter a un control social y represivo, (el ejemplo de Nafarroa es contundente).

  13. Aupa Berreraikuntza: (5)

    Parece que los datos expuestos anteriormente (4), invitan a aceptar que existe clase obrera pero que continúa en descenso y que la pequeña burguesía se va adueñando del escenario como plantea kolitza: “La cuestión fundamental en Euskal Herria no es tanto la aristocracia obrera, que es lo normal en un país imperialista, sino el tamaño gigantesco de la pequeña burguesía, que es fruto de nuestro tejido productivo, basado en el modelo de distrito industrial-cooperativo etc, de los años 70 y 80. Hablamos de miles, decenas de miles de ricos en nuestro país. Es por eso que la sociografía general tiene tanta importancia, porque ayuda a identificar con claridad la diferencia entre la aristocracia obrera y la pequeña burguesía, que deben ser a mi juicio frontalmente delimitadas, ya que sus intereses NO son necesariamente los mismos.”

    Y aquí paso a intentar contestar definitivamente a Berreraikuntza utilizando de excusa una afirmación de Petri: “Por lo tanto, si se aspira a que la clase pueda hacer su tarea de negación del capital, lo primero de todo es dejarla emerger, y el primer peldaño es reclamar y exigir su autonomía o independencia política de clase. “ Mis preguntas son: ¿Cómo se la deja emerger?, ¿Cuáles son los pasos a dar en una formación social como la vasca, dominada por la pequeña burguesía…?, desde la autonomía de clase…¿necesitamos alianzas de clase (y no me refiero a alianzas entre partidos)?

    Y por otro lado, algo que atañe a la estrategia que se plantea desde Patata Gorria y no tanto respecto a la cuestión nacional sino en el plano de la estrategia y del nuevo paradigma: ¿Cómo operar como comunistas en el interior del campo capitalista sin caer en su juego y, al mismo tiempo, no vernos constantemente obligados a quedar fuera de los procesos socio-políticos que se nos plantean día a día?

    Por responder a todo y por extensión, curiosamente hablando de etapas… Creo que la primera etapa organizativa es la “prepartidaria”, No basta con que los comunistas se organicen así mismos, es preciso vincularse con los sectores activos y conscientes de la clase para ganarlos para la línea revolucionaria. Esa vinculación debiera existir y de hecho existe en Euskal Herria como instrumento de enlace con la lucha de clases, pero combatiendo la vía reformista que pretenderá que los comunistas dirijan la lucha resistencial, algo propio del pasado Ciclo de Octubre. En lo concreto, la línea de intervención debe romper taxativamente con esa especie de axioma, de profundas raíces en nuestro imaginario según el cual, la base de todo movimiento revolucionario debe ser obra de la resistencia de los trabajadores, que el cometido de la vanguardia, ya constituida en Partido Comunista por ejemplo, consiste sólo en colonizar ese movimiento resistencial, que consiste en “aspirar a” dirigirlo, y que toda expresión organizada de lucha de los trabajadores y sectores populares nace con el estigma de la revolución.

    A mi modo de ver, la organización revolucionaria de clase que prepara la ruptura no se centra en la simple organización del movimiento de masas como pretendía KAS (uniendo luchas sectoriales), ni la organización de la vanguardia revolucionaria a secas, que luego trata de convertirse en vanguardia efectiva del movimiento obrero y los sectores populares como pretendió la Ponencia Otsagabia creando EIA, sino las dos cosas a la vez, es decir, la organización debiera conseguir ser el movimiento revolucionario organizado. Por tanto, este modelo se plasma en el método de construcción política, que consiste, en sustancia, en que es la vanguardia, que no es ningún partido ni una organización armada, sino el sector más consciente de la clase, la que genera movimiento a través de una línea de masas. La vinculación de los comunistas con el resistencialismo es a través de su propaganda y su línea no debiera perseguir conquistarla, sino convencer a la vanguardia más consciente que trabaja en ella, con el fin de organizar un incipiente movimiento revolucionario mínimamente articulado, aprovechando todas las posibilidades legales y semilegales. Se trata de la fase de lucha de clases revolucionaria pacífica.

    La vanguardia no presupone el movimiento espontáneo o resistencial como dado, sino que, en el contexto de la crisis social, genera ella misma movimiento (consciente) a través de sus vínculos de todo tipo con los trabajadores. La organización revolucionaria futura no existe sin esos vínculos ya establecidos por la vanguardia; algo bastante distinto de la concepción tradicional que entendía que primero se constituía la organización y, después, ésta se vinculaba con la clase trabajadora. Por tanto, la táctica de construcción del movimiento revolucionario por parte de la vanguardia descansa en el principio organizativo de desarrollar formas propias como lo principal, es decir, descansa en el principio de que se construye desde arriba, de que la iniciativa de la vanguardia a la hora de organizar a los trabajadores es lo principal, mientras que participar en las organizaciones resistenciales creadas por los currelas o por otras clases es complemento.

    En lo concreto, la línea de masas debe romper taxativamente con esa especie de axioma, de profundas raíces en nuestro imaginario según el cual, la base de todo movimiento revolucionario debe ser obra de la resistencia de los trabajadores, que el cometido de la vanguardia, ya constituida en Partido Comunista por ejemplo, consiste sólo en colonizar ese movimiento resistencial, que consiste en “aspirar a” dirigirlo, o que toda expresión organizada de lucha de los trabajadores nace con el estigma de la revolución.

    La historia ha demostrado que la organización revolucionaria no es la organización de revolucionarios, sino movimiento revolucionario organizado. Cuando el grado de influencia del comunismo entre la vanguardia sea lo suficientemente amplio y, a través de ésta, entre los trabajadores, y cuando este desarrollo político esté lo suficientemente consolidado orgánicamente, se considerará reconstituida la organización revolucionaria y ya se estaría hablando de otra cosa, es decir, de la siguiente fase.

    Hay que tener clara una cosa, que las organizaciones resistenciales más o menos consolidadas se constituyen o tienden a constituirse en correas de transmisión del Estado burgués, persiguiendo la influencia y el encuadramiento de la clase para apuntalar el sistema. Así, si en la fase de reconstitución de la organización revolucionaria las plataformas de resistencia pueden servir como complemento en el estrechamiento de lazos del comunismo con los sectores avanzados del movimiento obrero (sin pretender conquistar sus organizaciones, insistimos, sólo a estos sectores), en la etapa subsiguiente, cuando la organización revolucionaria inicie la lucha por ganar a la clase trabajadora y por conquistar el poder, esas organizaciones pasan al campo de la reacción y el objetivo es destruirlas.

    En otras palabras, la organización revolucionaria no construye movimiento revolucionario de masas desde el trabajo en las organizaciones reformistas sino contra ellas.

  14. Brutal, creo que en las última respuesta has dado en el clavo (por lo general en todas las respuestas).

    La organización no puede volverse fin en sí misma, y los revolucionarios debiéramos estar inmersos en la creación de movimientos de masas, para poder constituir lo que en el futuro será la organización que combata al capital, el partido de los comunistas en su sentido histórico. Creo que es necesidad de la vanguardia generar movimientos revolucionarios y no en intentar apropiarnos/cambiar lo dado, enteramente reformista por lo general, aunque también pienso que tendríamos que estar inmersos en las luchas activas de la clase trabajadora, propugnando vías no institucionalizadas y en directa conexión con la creación del poder obrero, que se caracterizará por la construcción de nuevas formas de relacionarnos socialmente.

    Muy de acuerdo con Petri respecto a la importancia que tiene el salvaguardar la independencia política de la clase obrera para poder constituirnos en clase que defiende únicamente nuestros intereses (enteramente revolucionarios) y no entrar así a defender los intereses del enemigo (aunque esté encubierto). Creo que es el único punto que te falta responder, Komu, y que constituye una diferencia cualitativa respecto a lo que se viene haciendo hasta ahora en EH.

    Para terminar, me gustaría que me recomendases ciertos autores o bibliografía acerca del tema en cuestión, para que las nuevas generaciones podamos formarnos con la mayor cantidad de fuentes posibles.

    Ongi izan eta milesker niri erantzuteko patxada hartu izanagatik,

    • ==============================================

      “Querido Octavio:

      “El ser precede a la conciencia. Dicho de otra forma, la conciencia es un atributo del ser. Sin una teorización de las experiencias históricas del proletariado no existe teoría revolucionaria, ni avance
      teórico. Entre la teoría y la práctica puede existir un lapsus de tiempo, más o menos largo, en el que el arma de la crítica se transforma en la crítica de las armas. Cuando un movimiento revolucionario hace su aparición en la historia rompe con todas las teorías muertas, y suena la hora anhelada de la acción revolucionaria, que por sí misma vale más que cualquier texto teórico, porque pone al descubierto sus errores e insuficiencias. Esa experiencia práctica, vivida colectivamente, hace estallar las inútiles barreras y los torpes límites, fijados durante los largos períodos contrarrevolucionarios. Las teorías revolucionarias prueban su validez en el laboratorio histórico.”

      “Conocer, divulgar y profundizar en el conocimiento de la historia revolucionaria, negando las falacias y deformaciones esculpidas o escupidas por la “sagrada” historiografía burguesa, desvelando la auténtica historia de la lucha de clases, escrita desde el punto de vista del proletariado revolucionario, es ya, en sí mismo, un combate por la historia, por la historia revolucionaria. Combate que forma parte de las luchas de clases, como cualquier huelga salvaje, la ocupación de fábricas, una insurrección revolucionaria,
      “La conquista del pan” o “El Capital”. La clase obrera, para apropiarse de su pasado, ha de combatir las visiones socialdemócratas, neoestalinistas, catalanistas, milenaristas, situacionistas, idealistas, liberales y neofranquistas. Ha de criticar y combatir visiones derrotistas y reaccionarias, como las extravagantes tesis de algunos neosituacionistas, que llegan a decir que no hay otra alternativa revolucionaria que la del cultivo del huerto, porque el proletariado hace ya años que fue derrotado y hoy ya no existe. Con tales “revolucionarios”, y otros sepultureros, el capitalismo ya no necesita policía ni ejército.”

      “El combate proletario por conocer su propia historia es un combate, entre otros muchos más, de la guerra de clases en curso. No es puramente teórico, ni abstracto o banal, porque forma parte de la propia conciencia de clase, y se define como teorización de las experiencias históricas del proletariado internacional, y en España debe comprender, asimilar y apropiarse, inexcusablemente, las experiencias del movimiento anarcosindicalista en los años treinta.”

      “Las fronteras de clase profundizan un abismo entre revolucionarios y reformistas, entre anticapitalistas o defensores del capitalismo. Quienes levantan la bandera nacionalista, sentencian la desaparición del proletariado o defienden el carácter eterno del Capital y del Estado están al otro lado de la barricada, se digan anarquistas o se llamen marxistas. La alternativa se da entre los revolucionarios, que quieren suprimir todas las fronteras, arriar todas las banderas, disolver todos los ejércitos y policías, destruir todos los Estados; romper con cualquier totalitarismo o
      mesianismo mediante prácticas asamblearias y de autoemancipación; terminar con el trabajo asalariado, la plusvalía y la explotación del hombre en todo el mundo; atajar las amenazas de destrucción nuclear, defender los recursos naturales para las futuras generaciones…, y los conservadores del orden establecido, guardianes y voz de su amo, que defienden el capitalismo y sus lacras. Revolución o barbarie.”

      “El proletariado es arrojado a la lucha de clases por su propia naturaleza de clase asalariada y explotada, sin necesidad que nadie le enseñe nada; lucha porque necesita sobrevivir. Cuando el
      proletariado se constituye en clase revolucionaria consciente, enfrentada al partido del capital, necesita asimilar las experiencias de la lucha de clases, apoyarse en las conquistas históricas, tanto
      teóricas como prácticas, y superar los inevitables errores, corregir críticamente los fallos cometidos, reforzar sus posiciones políticas por medio de la toma de conciencia de sus insuficiencias o lagunas y completar su programa; en fin, resolver los problemas no resueltos en su momento: aprender las lecciones que nos da la propia historia. Y ese aprendizaje sólo puede hacerse en la práctica de la lucha de clases de los distintos grupos de afinidad revolucionarios y de las diversas organizaciones del proletariado.”

      “No existe una lucha económica y una lucha política separadas, en departamentos estancos. Toda lucha económica es, a la vez, en la sociedad capitalista actual, una lucha política, y al mismo
      tiempo una lucha por la identidad de clase. Tanto la crítica de la economía política, como la crítica de la historia oficial, el análisis crítico del presente o del pasado, el sabotaje, la organización de un grupo revolucionario, el ciego estallido de un motín, o una huelga salvaje, son combates de la misma guerra de clases.”

      “La vida de un individuo es demasiado breve para penetrar profundamente en el conocimiento del pasado, o para ahondar en la teoría revolucionaria, sin una actividad colectiva e internacional que le permita hacerse con la experiencia de las generaciones pasadas, y a su vez le permita servir de puente y acicate a las generaciones futuras. Por eso considero tan importante este debate, por eso denuncio todas esas teorías reaccionarias de la desaparición del proletariado.”

      Saludos fraternales de Agustín.”

      =============================

      Octavio: Octavio Alberola
      Agustin: Agustin Guillamon

      Revista Balance. Cuadernos de historia del movimiento obrero

      Fondo: Biblioteca Subversiva Crimental: http://www.bscrimental.org
      Fuente : https://www.upf.edu/materials/bib/docs/acceslliure/Balance/Balancerecopilacion1.pdf
      + info:
      http://balancecuadernosdehistoria.blogspot.com.es

  15. Kaixo BGD y demás participantes!

    BGD siento no haber estado presente, visiblemente y activamente en estos post. Prometiste un artículo sobre este tema… y has escrito cuatro. Dicho y hecho. Tienes palabra de vasca BGD, no la pierdas. Recuerdos a la gata! : P

    He leido todos los comentarios de esta serie, y mucho de lo comentado se vuelve muy sugerente…. pero… (los malditos y estupendos peros….)

    Es posible que en las próximas semanas, en el curso de este debate inconcluso escriba algún comentario para dejarte (dejaros) alguna reflexión, por si te (os) vale de algo. Mi triste y cutre cuentecillo, en aquel que es difícil encontrar el pretendiente adecuado… podría valer de metáfora en todo ello. Prometo intentarlo.

    Pero, después de todo lo que se ha escrito, os quiero dejar otra posible y bonita metáfora. Esta vez en forma de canción. ¿No se trata todo esto de buscar el camino (de lucha) y de caminar? Yo me callo, la poesia dialécica de este bello grupo habla por sí misma (por cierto Komu, que se que los conoces, que sepas que acaban de sacar su último disco en marzo del 2017 (… igual ya lo sabías!)).

    Disfruta[r]lo…

    • Aupa Ratita presumida. No te lo había dicho antes, pero tienes un nick muy bonito.

      A la gata le he dado tus recuerdos y le gustas mucho. Entrecerraba sus ojos mientras se los daba (aunque luego también ha pensado que estaría bien morderme la mano con decisión mientras la acariciaba, siendo fiel a su lema de mimoseos los justos).

      Si dejas nuevas reflexiónes, claro que valdrá de algo. Las espero con atención. De éste o de cualquier otro tema.

      La canción, como dice el camarada comu, es preciosa. Tiene detalle de principio a fin. Gracias por darnos la canción. Yo también te doy una canción (me gusta mucho silvio!).

UTZI ERANTZUN BAT - DEJA UN RESPUESTA

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