
Autor: Borroka garaia da!
Que algo se está moviendo en las cloacas del estado español no es un misterio de un tiempo a esta parte. Cuando se remueven las cloacas son las ratas fascistas las que empiezan a correr de un lado para otro. La necesidad de un “frente social” que de cobertura a la represión e injusticia del estado en Catalunya ha puesto en cabeza de la “movilización social” a esos grupos de choque que han realizado cientos de agresiones y ataques en los últimos meses por todos los Países Catalanes. Una labor plenamente para-policial de cobertura a sus mayores que se desenvuelve con facilidad en un contexto de nacionalismo español fascista impulsado por la clase política española y los medios de comunicación del capital sin apenas distinciones. En Euskal Herria en estos momentos, con plena constancia de publicidad previa a las acciones mediante sus redes sociales existen grupos fascistas que con plena impunidad se están dedicando a atacar locales y sedes dejando su basura nazi y falangista, sea ayer mismo en Altsasu o recientemente en Gasteiz y en otros lugares.
En el estado español existen numerosos grupos de nazis. Donde mejor lo saben es en los cuarteles y comisarias pues muchos son hijos de policías y militares españoles, cuando no ellos mismos. También lo saben en los campos de fútbol españoles pues históricamente han sido permitidos.
Estos nazis no son meros hinchas de fútbol, una tribu urbana , grupos de nostálgicos del bombardeo de Gernika o academicistas de la segunda guerra mundial. Son bandas prácticamente paramilitares, y su labor es hacer uno de los trabajos sucios del capital y del estado. Ser sus perros de presa a pie de calle para atacar a lo que “le sobra” al sistema. Entre sus objetivos siempre ha estado agredir a la clase trabajadora más desposeída y a las naciones que ocupa y oprime de manera despreciable el estado español.
Tienen formas de actuar características. Lo que ellos llaman “la cacería”. Organizarse en grupos y con una estrategia de control de calles similar a la policial buscar objetivos civiles que apalear, meter navajazos y agredir. Esto lo sabe todo el mundo pese a que los medios de comunicación del capital se esfuercen denodadamente en intentar mostrar lo contrario. Siempre nos hablan de “peleas entre ultras”, o agresiones aisladas que entrarían como mucho en la crónica social.
En Euskal Herria conocimos bien a estos grupos y a sus conexiones políticas. A partir de los 70 fueron echados de las calles haciendo imposible para el estado mantener ese frente abierto de control pese a que siempre se han querido distanciar de ello haciéndolo permisible como si fuera algo autónomo. Los fascistas a pie de calle de esta manera fueron recluidos y solo saldrían en uniforme o en su versión incontrolada. En el estado español no ocurrió exactamente lo mismo ya que a la permisibilidad estatal se le unió también cierta permisividad social debido al carácter faccioso y españolista de amplias capas de la población. El resultado han sido miles y miles de agresiones por todo el estado español, un elemento de coacción muy presente para que no se desenvuelva la izquierda y una lista de asesinados por grupos nazis que superan de largo el medio centenar en estos años y que siempre que han ocurrido se han tratado como algo anecdótico de crónica social.
De esta manera en el estado español se encarcela a anti-fascistas que se defienden de ataques a punta de navaja.
Carta de Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza
Este sábado fui a ver a Rodrigo a la cárcel.
Supe que está en aislamiento. Aislamiento en preventiva, sin juicio legal porque el juicio mediático fue inmediato y a raíz de la “alarma social” lo han puesto en primer grado. Que significa esto? Que estará en una celda donde apenas entra la cama. Una celda vacía. Solo. Podrá salir durante dos horas a un patio cuadrado, pequeño como una habitación pequeña, donde no alcanza a ver el cielo. Y solo.
Dicen que lo quieren proteger. Pero el Protocolo de Estambul establece que el aislamiento penitenciario puede suponer un método de tortura y organismos internacionales plantean el aislamiento solo como sanción y por un máximo de 14 días, porque puede generar trastornos psicológicos irreversibles. A Rodrigo lo quieren mantener allí un mínimo de seis meses.
Cuando entré a verlo lo Ilevaron esposado, con dos funcionarios delante y dos detrás. Lo vi a través de un vidrio. Dentro de lo que cabe en una situación tan difícil, está bien.
Nos miramos mucho tiempo y luego conversamos de lo que todo esto significa. Me contó lo sucedido y le conté la distorsión mediática que estan montando. Esto es muy serio, porque a pesar de lo que se investigue es difícil que cambie algo porque habrá mucha presión social. La jueza, en el atestado, se basa en lo escrito por los medios y en absoluto toma en cuenta la declaración de los testigos que por ahora se han presentado.
El boom mediático que ha habido no hubiese existido si no fuese Rodrigo ni hubiese sido tan grande si hubiésemos estado en otro contexto político.
La prensa no solo ha condenado con saña a Rodrigo antes de leer las versiones de los testigos y la suya, sobre todo, y antes aún de tener el atestado, sino que nos ha condenado a un ataque de nazis que nos va a obligar a vivir escondidos. Hemos recibido infinidad de amenazas hacia Rodrigo y hacia mí en nuestras páginas de Facebook, en twitter, etc. Ahora no puedo salir a la calle por el miedo a ser reconocida y atacada. Ha salido mi dirección y han publicado en las redes imágenes de mi familia. Ahora tememos por nuestras vidas porque yo se que a Rodrigo lo atacaron con una navaja y se que estas personas que nos amenazan son peligrosas. No dejo de pensar que mi hijo podría estar muerto, pero se defendió y está vivo.
Muchas gracias a tantas, tantas personas que nos han mostrado su apoyo y cariño, a las que nos han defendido. La verdad, tarde o temprano, cae por su propio peso y estoy segura de que esto sucederá.
Un abrazo enorme.
Mariana.
El poeta argentino José Hernández, en su poemario Martín Fierro, hace una descripción magistral del concepto de “doble vara” o “ley del embudo”:
“La ley es tela de araña,
y en mi ignorancia lo explico,
no la tema el hombre rico,
no la tema el que mande,
pues la rompe el bicho grande
y sólo enreda a los chicos.
Es la ley como la lluvia,
nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja,
más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo,
no ofende a quien lo maneja.
Le suelen llamar espada
y el nombre le sienta bien,
los que la manejan ven
en dónde han de dar el tajo,
le cae a quién se halle abajo,
y corta sin ver a quién.
Hay muchos que son doctores,
y de su ciencia no dudo,
mas yo que soy hombre rudo,
y aunque de esto poco entiendo
diariamente estoy viendo
que aplican la del embudo”.
Sabemos perfectamente que las pintadas en Gasteiz y en Altsasu son obra de uno y su grupúsculo “Falange y Tradición”. En Bilbo Andia puede que sean de otro grupo, con sede en Barakaldo, pero es lo que hay en cualquier caso: son cuatro gatos, si es que llegan a cuatro.