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Autor: Borroka garaia da!

Ahora que entramos en fechas de las fiestas de Sanfermin de vez en cuando se suele oír que comienzan las fiestas de la capital (a veces se añade histórica) de Euskal Herria. En otros casos se piensa que siendo Madrid la capital del estado español pues no está de más pasarse por el arco del triunfo la autodeterminación e intentar marcar la agenda hasta del movimiento popular desde cientos de kilómetros de distancia.

El caso es que dejando eso aparte, la capitalidad política, es decir, la existencia de capitales regionales y estatales, puede que sea uno de los elementos menos tratados ni cuestionados (salvo desde un aspecto identitario) y sin embargo resulta de lo más interesante. Interesante sobre todo para los y las de abajo ya que la mera existencia de capitales indica precisamente porque están unos y unas abajo y otros arriba.

Si nos centramos en las capitales vascas, veremos por ejemplo que Donostia es capital de Gipuzkoa por una decisión gubernamental liberal española tras unas cuantas guerras y tras un conflicto largo de intereses entre la oligarquía gipuzkoana y la burguesía donostiarra. Que Bilbo es capital de Bizkaia por una decisión tomada por la corona castellana una vez que fueron ejecutados los cabecillas de una matxinada tras un conflicto de intereses por la subida de impuestos tras una bancarrota del Señorío. Que Donibane Garazi es la capital de la baja Navarra porque un conde y rey así lo dispuso para que la oligarquía local controlara los mercados y las ferias. Que Maule es la capital de Zuberoa porque ahí recaía la fuerza judicial. Que Iruñea es la capital de la Navarra alta porque ahí es desde donde se estructuró la nobleza local para aplastar y controlar al pueblo llano. Y lo fue en su día del Reino de Navarra por el mismo motivo. Ya lo decía Potato: capital artificial de un país singular. Y es que Gasteiz es capital de Araba y la CAV por una cuestión institucional española: la situación geográfica de un parlamento autonómico.

Y es que efectivamente, la historia no es un comic del capitan Trueno lleno de mitología, ni siquiera de un supuesto capitan trueno vasco. Ninguna capitalidad política ha sido fruto de una decisión popular (¿Qué necesidad hay?) sino de una amalgama de intereses políticos, militares y económicos de las elítes pudientes, de la nobleza o de la realeza con el único objetivo de concentrar y centralizar poder. Por lo que se podría decir que la mera existencia de esas figuras, la mera existencia de capitales, son elementos de control de clase antidemocráticos que no responde a ningún interés de la gente normal sino de las oligarquías.

De existir una capital histórica vasca, esa es precisamente la inexistencia de capitales. La historia de Euskal Herria, de principio a fin, es la historia de su clase baja, de revueltas e insurreciones, una lucha constante por la la soberanía del pueblo, que es el país real. A la hora de construir la historia de este país deberían ser los y las de abajo, los y las que estén arriba, tanto frente a la historiografía imperialista española o francesa como a relatos burgueses pseudo-monárquicos que además no tienen ni siquiera en cuenta que el período continuo más largo de independencia formal y con “territorialidad” no correspondío al Reino de Navarra sino a una rebelión campesina frente a la descomposición imperial romana. Es lo que tiene contar la historia haciendo abstracción de la lucha de clases. Por lo que la única madre y capital a reconocer en la historia vasca es la revolución, los y las que se rebelaron, como supremo acto democrático de fundación, también para el futuro en independencia.

23 thoughts on “¿Tiene Euskal Herria capital?

  1. Si alguna ciudad vasca tiene legitimidad histórica de capital esa es sin duda Pamplona, porque es en torno a ella como se articula la resistencia nacional vasca de lo que hoy día llamamos Navarra o Nafarroa (Garaia), había otros núcleos independientes como el alavés (antes de la fundación de Vitoria con ese nombre) y su dependencia de “Biscaya”, también sin ciudad capital. Decir que esto fue así por mera decisión de aristócratas me parece aventurado y unilateral, más aún tratándose de una CIUDAD y no un cortijo, cortijos que habían sido quemados en la bagauda aunque se intentaran reestablecer a partir de la conquista merovingia.

    El hecho de que los “aristócratas” de Navarra estuvieran enfrentados con los francos carolingios, a pesar de su posición de extrema debilidad en la frontera musulmana, sugiere que no eran meros aristócratas cuyas terratenencias desconocemos (si es que existían en absoluto, garantizadas por qué poder político-militar, por cierto?) No hay que yo sepa datos sobre su poder oligárquico en las décadas de caos que siguieron a la invasión musulmana y contraofensiva franca, no hay datos sobre sus “latifundios” ni sobre sus mesnadas de mercenarios profesionales, ni de cómo lograban aglutinar tras de sí a suficientes tropas irregulares para derrotar a los francos una y otra vez.

    Decir que una resistencia nacional (o proto-nacional o como quieras llamarlo) tan vigorosa era “aristocrática” sin más es un brindis al sol del tamaño de una ballena azul. Más aún cuando sabemos por la historia y el legado en forma de derecho vasco (pirenaico, navarro, foral, legi zarra) que las estructuras democráticas y de cooperativismo parcial campesino dominaban mucho, incluso en la Navarra tardía.

    Una cosa es idealizar Navarra como si fuera la cúspide de la evolución político-social humana, lo que es falso, y otra demonizarla pretendiendo que era poco menos que una colonia esclavista como Sicilia o Andalucía o como parece que eran sobre todo Alemania e Italia enteras en esa misma época. No: la bagauda marcó una diferencia radical y, a pesar de la invasión franca y sus efectos feudalizantes, que perduran sin duda en los estados posteriores como Pamplona, en comparación con su entorno la realidad sociopolítica era sin duda más democrática e igualtaria. E incluso diría que tuvo efectos en forma de círculos más o menos concéntricos alrededor porque cómo explicar si no la existencia de numerosos campesinos libres también en Francia o incluso en la hiper-militarista Castilla, por no hablar de Catalunya y Occitania?

    De alguna forma que sólo puedo esbozar hay tensiones dialécticas a lo largo de varios ejes pero sobre todo, como no puede ser de otra manera, el de la lucha de clases. Y estas tensiones no tenían a menudo resoluciones radicales en favor de una u otra clase sino apaños híbridos que jugaban al balance entre las clases reales y su poder real. Y creo que está claro que en Euskal Herria sobre todo, por los efectos secundarios de esa revolución bagauda, el balance estuvo en general más inclinado hacia el pueblo llano y el campesino libre, e incluso hacia las mujeres en el eje igualdad-patriarcado, posiblemente con efectos de contagio sobre toda Europa Occidental (sin merma de otros posibles focos, que los hubo sin duda).

    En definitiva: seré “anti-navarrista” cuando el navarrismo es extremo irracional y no-constructivo, y seré “anti-anti-navarrista” (o “pro-navarrista”) cuando el anti-navarrismo se va de la olla, como me temo que por momentos hace este artículo.

  2. Estoy de acuerdo.

    Para establecerse, el poder erige un centro y -en consecuencia- una periferia de la que extrae (expolia) cuanto le es preciso para perpetuarse. Este modelo de orden territorial impuesto se repite en todas las escalas; en el imperio con su opulenta capital, y en la propia capital, con su privilegiado centro y su extensa periferia, que sirve como almacén de mano de obra activa e inactiva.

    Paradójicamente, cuanto más nos acercamos a ese centro del que emana toda la violencia totalitaria del poder (Estado), más “civilizado”, “amable” y ceremonioso se vuelve el medio. “Cultura”, llaman a todos esos signos y rituales de los que el poder se inviste para legitimarse, a la par que enmascara su verdadera naturaleza depredadora y bélica. Como nos dice Marx en La Ideología Alemana: “las ideas de la clase dominante, son, en todas las épocas, las ideas dominantes”.

    La “Capital”, pues, es la máxima expresión territorial, política, económica y social de la clase dominante.

    Salud

    • Entonces como explicas el éxito de los germanos frente a los celtas? No eran menos aristocráticos, ni menos patriarcales, ni menos esclavistas, pero no tenían ciudades ni nada parecido y, según Krutas (pope de los estudios celtas) su expansión se basó precisamente en la destrucción de las oppidae (ciudades fortificadas) celtas, de manera que su tejido socio-económico colapsaba. Añadiría que esa receta de éxito germánica triunfó al menos en parte, muchos siglos después, frente a su gran rival civilizacional: el Imperio Romano, creando (en parte por la propia decadencia romana) una Europa Occidental que durante casi mil años fue casi no-urbana.

      Por otro lado tenemos casos de ciudades y civilizaciones sin jerarquía aparente: la primera ciudad del mundo, Jericó, algunos dicen que no debe ser considerada “ciudad” porque no se aprecia jerarquía alguna en esa primera época. Más impresionante incluso es la civilización del Indo que hasta su fase final (cementerio H, considerada ya bajo conquista indoeuropea) se manifiesta sin clases o jerarquización aparente, con grandes piscinas comunitarias, etc.

      Quizá haya cosas que se nos escapan en todo esto pero no es una cuestión puramente de ciudad vs. campo, alguien como Gengis Kan podía hacer un genocidio masivo (y luego otro y otro) sin necesidad de tener ciudad alguna, desde la silla de montar y una yurta.

      La ciudad es un pueblo grande con funciones socio-económicas mayores, que permiten algún grado mayor de especialización a al menos segmentos de esa población urbana, el pueblo mismo transita ya hacia lo urbano en comparación con la habitación dispersa primigenia y sirve de “cuasi-ciudad” para esos habitantes dispersos, p.e. en los baserris. Lo único que nos indica en términos absolutos la ciudad es que hay organización y estructuración del territorio con funciones socio-económicas más o menos especializadas, pero esa especialización lleva obligatoriamente a la jerarquía o es una mera tendencia no universalizable o es quizá una mera correlación y la jerarquía emana de otros factores, sobre todo la organización militar especializada? Si lees a Engels, esta sería la respuesta: es el ejército el que hace esa transición desde el comunismo primitivo agrario a la sociedad jerárquica, con propiedad privada y monarquía. Pero tampoco estoy seguro hasta qué punto Engels tenía toda la razón o sólo una parte.

    • Y, otra cosa ahora que caigo, cuando los vascos antiguos hicieron su revolución anti-oligárquica o bagauda, no destruyeron las ciudades pero sí los cortijos (villae). Iruña-Veleia no fue arrasada, murió una muerte lenta de abandono gradual a lo largo de un siglo, y que yo sepa ninguna otra ciudad lo fue y algunas como Pamplona, Baiona y Auch, aunque sólo fuera por ser sedes obispales (algo que también ocurre en otras partes de Europa, donde se ven ciudades que se vacían pero queda el núcleo obispal), sobrevivieron.

      Quizá te estoy dando la razón con esto en parte, ya que evidenciaría una jerarquía aunque fuera “espiritual” que vivía de donaciones y diezmos de alguna manera. Pero es también cierto que los rebeldes bagauda no veían a las ciudades como “el enemigo” (a no ser que fueran centros de poder romano como Zaragoza) de la manera que sí que veían a los cortijos, sedes del poder feudalista-esclavista.

    • Qué datos tienes, Victor? Porque es fácil decir pero habría que contrastarlo con datos concretos. Pequeños y medianos capitalistas seguro, pero supongo que tienes en mente grandes capitalistas, y eso no lo sé con certeza, con tanta fusión y refusión, pero sospecho que sí.

      Esto mismo lo he leído en relación con Catalunya y Omnium Cultural, que es una organización explícitamente burguesa, se decía, creo recordar, que su evolución (pseudo-radicalización) se debía en gran parte a la destrucción de la burguesía tradicional catalana en favor de Madrid y otras capitales europeas.

      Pero tiene que haber datos y yo sin datos no me creo nada: es demasiado fácil rumorear y especular sin base.

      • Yo diria que la plutocracia neguritica se ha hundido… es mas, que grandes empresas vascas quedan, quiero decir que no sea nominal?.

        • Tengo que insistir en datos concretos, que yo sepa la cementera de Lemoa, por ejemplo, sigue en manos de la familia Atutxa, y es sólo un ejemplo de muchos que se podrían investigar.

          Incluso la banca, que probablemente es lo que tienes en mente por la “castellanización” del BBVA, sigue plagada de ejectutivos vascos, según cuenta la prensa, se han ido al Santander sin embargo: http://www.elnuevolunes.es/historico/2017/1686/1686Los%20banqueros%20vascos%20dominan%20las%20finanzas.html

          Tenemos además un montón de empresas semi-públicas (Euskaltel) u oligopolísticas (Iberdrola, Petronor) en manos de la burguesía afín al PNV, que se sepa.

          Si comparas la prosperidad aparente de la margen derecha o el centro de Bilbao ahora con los 80, ahora es mucho más deslumbrante sin duda. Los puertos deportivos están llenos de yates, las urbanizaciones para ricos no están medio-vacías en absoluto, la marginalidad está más escondida/desplazada, etc.

          Por eso pido datos concretos, porque no me lo parece, aunque por supuesto que la burguesía no tiene patria (la nación requiere de cierta ética colectivista) y no me parece en consecuencia un factor determinante.

  3. respuesta a Maju-k en 22:14

    El “éxito de los germanos frente a los celtas” no contradice, a mi juicio, lo expuesto en mi anterior comentario. El poder no tiene necesariamente que residir en una ciudad o urbe, pero cuando una ciudad se erige en capital concentra de manera singular los diversos elementos que conforman el poder y los proyecta al resto del territorio. Convertida en capital, la urbe ejerce una fuerza centrípeta (jurídica y de abastecimiento), y una fuerza centrífuga (de dominio y colonización). El poder siempre tiende a establecer un centro, ha consolidarlo, fortalecerlo y perpetuarlo una vez establecido.

    Las ciudades, sobre todo las que cuentan con un gran número de habitantes, son “máquinas” complejas de por sí. Si, además, albergan los organismos propios del poder, dicha complejidad se incrementa.

    Eskerrik asko.

    • No digo que no tengas parte de razón Loam pero el caso es que hay muchos casos en los que no es así, en los que el poder es eminentemente rural e itinerante. Eso incluye la mayor parte de la Edad Media e incluso la fase tardía del Imperio Romano. Los romanos de hecho pasaron de tener una centralidad muy marcada en una ciudad, Roma, a, en sus siglos finales, a tener emperadores peripatéticos que iban de aquí para allá continuamente, en un precedente de las cortes itinerantes medievales. Cuál era la capital de Carlomagno? No tenía, aunque se ha argumentado cierta preferencia por Aquisgrán, que nunca fue importante como tal ciudad.

      Otro ejemplo: la Atenas clásica, donde se aprecian tres segmentos políticos con tendencia de clase: está la colina, que es donde está la ciudad propiamente dicha, que es de tendencia “obrera”, los llanos, de tendencia terrateniente y finalmente la costa de tendencia “burguesa” (comercial, artesanal de astilleros). La zona urbana es donde se concentra el poder obrero (aprox., porque los esclavos y mujeres estaban por supuesto excluidas).

      Para Marx mismo la constitución de la clase proletaria pasa por el desplazamiento, generalmente forzado, de las clases trabajadoras a la ciudad. Aunque pasamos a un contexto más moderno y donde la ciudad se convierte rápidamente en un monstruo que lo absorbe todo, también a las masas productoras.

      Yo entiendo que es normal que se tienda a una organización del territorio con cierta jerarquía, porque los centros de servicios, mercado, producción secundaria, etc. no pueden estar dispersos (quizá ahora con la Internet algunas cosas sí pero antaño no o con gran dificultad). Me parece que este tema tiene muchos matices, incluyendo la tendencia de muchos gobiernos a salirse de las ciudades establecidas y crear nuevas capitales en zonas aisladas (Brasil, Myanmar, Nigeria, Tanzania, etc.), huyendo precisamente de esa concentración proletaria urbana.

      Recordemos que 1871 es París la que se rebela y el gobierno burgués se establece en Versalles, como antes lo había hecho el régimen monárquico absolutista. Recordemos que en 1917 es San Petersburgo sobre todo el centro de la revolución y que los blancos cuando se rebelan lo hacen de nuevo en la periferia rural. Recordemos cómo el poder aristocrático medieval residía sobre todo en los castillos (extensión de la villa romana o cortijo, absolutamente rurales) y la ciudad era en ese contexto un pegote casi, generalmente gestionada fuera del orden feudal propiamente dicho.

      Lo que sí que es la ciudad casi sin paliativos es burguesa, burguesía deriva de burgo (villa o ciudad) y es por algo. Pero por la misma razón que es burguesa es también proletaria, porque no existe burguesía sin proletariado urbano.

  4. Pingback-a: ¿QUÉ OCULTAN TRAS RELATOS, MEMORIAS E HISTORIAS? POR Iñaki Gil de San Vicente | EL SUDAMERICANO

  5. Una Euskal Herria democrática (*), es decir: de poder popular local como base político-institucional, no necesita de capital.

    Como escriben en “Por un Confederalismo global” (http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/518781)
    “en el Oeste de la vieja UE existen por lo menos dos naciones reales (a) – los Països Catalans y Euskal Herria – ahora desarticuladas por dos estados, el francés y el español, que pueden estar interesadas en un proceso confederal de reconstrucción nacional”.

    En donde, aquí y si queremos hablar de capitales, serán las siete ciudades de referencia de cada estado (herrialde) confederado.

    (*)
    La porquería que llaman ahora ‘democracia’ no tiene nada que ver con un real poder popular; como mucho se trata de una partidocracia.

  6. Pues tienes razón, Maju-k, y agradezco tu documentada respuesta, que me permite tener una visión más amplia e ilustrada de tan complejo como fascinante asunto. La ciudad, las aglomeraciones urbanas, siempre han despertado mi curiosidad e interés.
    Salud

    • Gracias. Se trata de enriquecer mediante el debate constructivo. La verdad es que son temas fascinantes pero insisto en que debe de haber cierta cautela a la hora de evaluar y sobre todo de generalizar.

  7. La máquina urbanizadora

    La ciudad y el tiempo histórico

    El cazador-recolector y el pastor-patriarca dejaron el nomadismo para fundar los primeros asentamientos humanos estables gracias a la agricultura, entrando en lo que la historia denomina neolítico. Conforme los asentamientos crecían, llegado el momento, una parte de la población se marchaba del lugar para construir otra aldea. Todo ello cambió con el desarrollo de la revolución agrícola y la acumulación de alimentos, dando lugar a la aparición de las primeras ciudades en las que el afán de crecimiento no tenía más límites que los impuestos por la naturaleza y el desarrollo de la técnica. Crecimiento y ansias de poder fueron de la mano en la ciudad antigua. El Templo, el Silo y el Palacio Real estaban a resguardo de la población en el interior de la fortificada ciudadela.

    https://arrezafe.blogspot.com/2012/12/la-maquina-urbanizadora.html

    • No hablaría yo de “pastor-patriarca” (aunque sí que hay indicios de que efectivamente el pastoralismo sin agricultura puede favorecer el poder machista más que la agricultura o agro-ganadería mixta), ya que la domesticación del primer ganado (ovicápridos) en Kurdistán es practicamente simultánea a la de plantas (cereales y legumbres) en Palestina y muy anterior a los primeros indicios claros de patriarcado.

      El proceso de la “Revolución Neolítica” es muy complejo y sigue en proceso de estudio, con grandes sorpresas “recientes” como el descubrimiento de Göbekli Tepe el conjunto ceremonial-religioso más antiguo conocido, que es al parecer pre-Neolítico, y que decae precisamente por la transformación neolítica, por la sedentarización, que, de alguna manera mal entendida, impide a las gentes moverse a este centro de forma regular, como sí que podían hacerlo sus antepasados cazadores-recolectores. Y así ese gran centro, primero en su género y también último de entre las grandes manifestaciones culturales pre-neolíticas, es sustituido por muchos pequeños templos en cada aldea y el gran monumento es enterrado respetuosamente al perder su función social original.

      Lo que quiero decir es que es un proceso tan complejo y a menudo tan oscuro que decir que esto es así o asao sin grandes dudas y matices es un poco arrogante y seguramente lleva consigo la semilla del error interpretativo. Aconsejo mucha cautela en todo esto la verdad, porque por un lado nuestra información es inevitablemente fragmentaria y por otro no es seguramente correcto extrapolar grandes categorizaciones absolutistas del tipo “el desarrollo socio-económico hace inevitable…” Un hipotético estudioso marciano que tuviera ante sí los restos puramente materiales de Leningrado y Nueva York, pongamos “congelados” en 1960, seguramente no sería capaz de ver las profundas diferencias que sí que se pueden apreciar cuando ves esas mismas ciudades vivas, con personas, economía, administración e incluso ideología. Si congelas París ahora, Versalles sigue ahí todo cuidadito, cómo saber que ya no hay rey y que es sólo un museo? Cómo discernir que un campo de golf “arqueológico” era un lujo privado para pocos y no un inmenso parque público? Es complicado esto de la arqueología y prehistoria. Seamos prudentes.

      Atenas, de la que sabemos bastante de su historia y sabemos que fue casi siempre una democracia (relativa a su tiempo pero en algunos aspectos más avanzada que muchas “democracias” burguesas modernas, que en realidad están basadas en una ideología muy anti-democrática, Jefferson p.e.) Si lo ves desde el punto arqueológico o “de su tiempo”, cómo la distingues de Esparta (el estado aristocrático del apartheid esclavista, pero irónicamente mucho más “feminista” que Atenas), cómo saber que el Partenón y la acrópolis no eran una fortaleza monárquica sino que estaban en manos del pueblo? Cómo saber sin las fuentes escritas que la militarista Esparta estaba de hecho en manos de un puñado de mujeres mega-ricas, que ejercían su poder desde la sombra?

      Sí que a grandes rasgos se dan las tenencias que dices pero a veces las zonas de la élite no requerían, como no lo requieren ahora tampoco, esa fortificación específica, y a veces las ciudadelas no eran patrimonio de la élite sino público. Tampoco es que las ciudadelas per se vayan a poder bloquear una revolución en toda regla, eso se controla de otras maneras más sofisticadas, mediante la división de las clases sometidas en subconjuntos e individualidades con intereses enfrentados, mediante el lavado de cerebro ideológico (religión incluida), mediante los sistemas de policía y “justicia”, etc. La ciudadela puede ayudar a mantener ese control, sobre todo creando un perímetro de mayor control, pero no es suficiente ni estrictamente necesaria. El árbol y el bosque…

  8. La topografía, la geografía o la ingeniería son las únicas formas de conocimiento del territorio que la maquinaria del despojo necesita para operar. Los saberes de los pueblos son, por otro lado, increíblemente más complejos. En la selva de los Chimalapas, en Oaxaca, el pueblo zoque ha resistido por décadas la invasión de ganaderos invasores. Conocen a la perfección sus límites y sus mojoneras y conservan todas las actas topográficas que sustentan su lucha. Pero su conocimiento va mucho más allá: aún cuentan con orgullo que, en 1986, capturaron dentro de su territorio a un finquero, hermano del gobernador de Chiapas. De inmediato, las fuerzas del Estado cubrieron todas las salidas de la región. Los comuneros, mientras, obligaron a su prisionero a caminar por brechas que sólo ellos conocían. Luego de andar toda la noche, lo entregaron en la cabecera municipal mientras el Ejército esperaba, todavía, verlos salir por la carretera.

    Ese conocimiento tan preciso e íntimo del territorio es imposible de entender desde la ciudad, el artefacto colonial por excelencia. Lo que desde fuera parecen despliegues extraordinarios de organización no son más que las formas cotidianas de la vida colectiva. Cuando se pregunta a un compañero o compañera en qué consiste el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) propuesto por el CNI, no es raro que la respuesta sea: «es la forma en que de por sí nos organizamos, sólo que para todo el país». En ese diminuto «de por sí» se condensan siglos de aprendizaje. Al fin y al cabo, un pueblo no es una unidad estática —geográfica, poblacional o étnica—, sino el espacio donde se despliega la vida y, con ella, la creatividad de la resistencia.

    https://artilleriainmanente.noblogs.org/post/2018/07/10/pueblo-liaisons/

  9. Pingback-a: ¿Qué ocultan tras relatos, memorias e historias? – La Patria Grande

  10. Gasteiz no es del todo artificial: hay un precedente, en el proyecto de Eusko Ikaskuntza de 1930 se establecía Gasteiz como capital. Luego el proyecto de los Ayuntamientos, en la reunión de Liarra cambió la caital a Pamplona, mientras que el de las Gestoras de las diputaciones (republicanos, socialistas y ANV) creo que siguió poniendo a Gasteiz como capital.

    Curiosamente, el actual Estatuto de Gernika no pone a Gasteiz como “capital”, pero todo el mundo entiende que lo es.

    Actualemnte hay un problema. Y es que la “identidad CAViana” (y el reverso “sólo-navarro”) es más fuerte que nunca. La división (hablo sóol de EH sur) de “tres y uno” está más consolidada que nunca (antes éramos cuatro cada uno por su lado, pero estaba claro que éramos cuatro; más unidos o menos, pero cuatro). Esto puede causar, en caso de que alguna vez se de la unión política EH sur la bicefacia en Gasteiz e Iruña. Y es que nadie quiere renunciar a lo que considera “suyo”. Y no me parecería mala solución.

  11. Argix,
    les has dado bien.
    Las trampas éticas, ideológicas y teóricas se encuentran a través de la semántica. Hoy nos echan encima un montón de palabras falsificadas.
    “Democracia” es uno de los términos más masturbados que existes, en esta época.
    Como por supuesto eso de “confederación” y “confederal”, como apuntas.
    A como el “auzolan”, que ahora EAJ se lo chupa y manosea con todos los medios.
    Otra buena: lo del “estatus”, puro vacío manipulador.
    Semiótica del sistema.
    Alienación, enajenación de los cerebros.

  12. Olvidaba:

    el confederalismo democrático kurdo que citas, está fundado sobre lo comunal, más que en lo cantonal o de “herrialde”, me parece.
    Sin embargo, si entiendo bien, eso de una progresiva construcción nacional de Nabarra-Euskal Herria a través de relaciones confederales, entre por lo menos las tres regiones globales del país (Iparralde, Navarra foral y CAV) sólo es posible en la medida en que sepamos desarrollar con valor y coherencia específica todas las posibles características, con las correspondientes instituciones, de cada herrialde.
    Hablo de los siete, en este caso.
    Puesto que lo CONFEDERAL, – al contrario de lo FEDERAL – se desarrolla a partir de soberanías específicas y concretas. Como por ejemplo las de ahora, en buena medida, hablando de las tres regiones globales citadas, Iparralde, CFN y CAV.

    • El confederalismo democrático es la aplicación flexible, y especialmente enfocada a la complejidad étnica de Oriente Próximo/Medio a la que se enfrenta la causa kurda en términos reales, de las ideas híbridas “anarco-marxistas” o eco-socialistas de Murray Bookchin.

      Las formas concretas que puede adoptar son en consecuencia muchas (al ser democrático, la gente lo decide de forma constituyente tras debate) pero lo que vemos en la práctica del Norte de Siria es que se estructura en la creación de “regiones” (anteriormente “cantones”, de base geográfica), que a su vez están formados por “provincias” (semi-cantones de base étnica) y “áreas” (comarcas autónomas). El sistema político en realidad no es muy diferente a la antigua Confederación Suiza, surgida de una revolución campesina, lo que sí que es distinto es el enfoque socialista.

      Extrapolar como haces a la Euskal Herria ocupada es muy difícil porque de hecho este confederalismo democrático sólo se puede manifestar en un proceso constituyente democrático o, lo que es lo mismo, revolucionario. Pongamos que, en una situación así, los pueblos y valles del Bidasoa se constituyen en “cantón” pasando totalmente de las instuticiones supervisadas/históricas navarras, pues si eso es lo que hay, habrá que respetarlo: imaginar mapas es un ejercicio de ficción quizá interesante pero al final es la realidad democrática de las comunidades reales y concretas la que debe imponerse. Construir EH en base a las instituciones concedidas/supervisadas por Castilla/España (y las inexistentes bajo jurisdicción francesa) parece bastante difícil de todas maneras.

      Incluso si se alcanzara la independencia a través de esas instituciones “forales” (que no lo veo pero a saber!) intentar descentralizar de arriba a abajo me parece tarea imposible. Hace unas horas veía en The Real News a uno que fue miembro del Politburó del PCUS 1988-90 (desde una perspectiva de construcción de un socialismo democrático de base) y describía la descentralización, desburocratización y democratización de la Perestroika como algo a veces un tanto surrealista porque era el aparato burocrático el que “imponía” esa democracia socialista de arriba a abajo (por supuesto con buena acogida pero no sin contradicciones de todo tipo) y lo hacía muchos años demasiado tarde, cuando los burócratas ya estaban pensando más en llenarse los bolsillos que en hacer ninguna revolución.

      Si va a haber descentralización y democratización será porque políticamente se apueste por ella no desde las instituciones centralizadas y autoritarias sino desde la organización de base, para abordar los asuntos de barrio, pueblo y comarca, e incluso los de grupos étnicos diferenciados si fuera el caso.

      A mí me interesa el CD porque está en sintonía con la forma natural de organización popular, sea en Suiza, sea en la Euskal Bagauda o sea en los soviets pre-bolchevizados y también porque, al menos en teoría, permite extender la lucha y la liberación/emancipación más allá de las fronteras étnicas (a veces borrosas) y eso está también creo yo muy en sintonía con la Bagauda que nos constituyó como nación, bagauda or revolución que no se basaba en lo etno-lingüístico de forma primaria, sino en la emancipación de clase respecto al poder de los terratenientes y la liberación popular respecto al poder totalitario del Imperio Romano (y estados sucesores). Es decir: a través del CD podemos en principio extender nuestra lucha más allá de lo específicamente vasco sin renunciar a nada y sin aceptar los marcos estatales neo-romanos impuestos: es la forma lógica del internacionalismo a escala “local”, porque la verdad no sé muy bien por qué lo vasco acaba entre Biasteri y Logroño o entre Tutera y Ejea o entre Balmaseda y Villarcayo o entre Baiona y Dax. E incluso si fuera cierto que ahí está la muga, no veo por qué hay que circunscribirse tan estrictamente a ella: eso es parte del esquema burgués del estado-nación, que es un avance frente al estado-monarquía quizá, pero también tiene límites y peligros un tanto absurdos.

      Los y las kurdas han sabido ver eso y extender su mano a los pueblos vecinos, ofertándoles colaboración flexible por la liberación mutua. Quizá también tenga sus limitaciones pero no deja de ser extrañamente seductora la propuesta, a la vez que desestabilizadora de las autocracias burguesas opresoras (estados realmente existentes).

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