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Artículo de colaboración para Borroka garaia da! Autor: Un joven de Alde zaharra (Iruñea)

Como es ya bien sabido, el Gaztetxe Maravillas; situado en un histórico edificio del Casco Viejo de la vieja capital, se encuentra a día de hoy en riesgo real de desalojo. Esto es debido a que el Gobierno de Navarra (cuatripartito Geroa Bai, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y IU-Ezker Batua) se ha personado como acusación particular, instando al juzgado competente a su pronto desalojo.

Ante esta situación, y armado únicamente con la palabra; voy a tratar de exponer este conflicto desde el punto de vista de un joven que ha nacido y se ha criado en este maravilloso barrio. Curiosamente, a nosotros, a los actores principales de este conflicto, a los jóvenes del Casco Viejo; nadie nos pregunta nuestra opinión. Parece que los políticos profesionales y los jueces conocen al dedillo cada problema y cada necesidad de la población y por ello, son más que capaces de tomar decisiones equilibradas y ajustadas a la realidad. Escribo este texto con el fin de enriquecer el debate. Un debate que, a mi juicio, va mucho más allá de si se cumple la legislación vigente o no; debate este totalmente estéril; terreno al que tratan de llevarnos constantemente todos aquellos que viven cómodamente al calor del capital. He de admitir también, que escribo este texto porque llevo demasiado tiempo sintiendo la necesidad de expresar todo lo que va a continuación; estoy harto de callar, de sentir que no contamos nada. Boca muda, vida cruda.

Pretendo ser completamente sincero tanto en mis planteamientos como en mi presentación, ya que no tengo nada que esconder. El único dato que omitiré a conciencia será el de mi identidad, por razones más que obvias. Soy un joven nacido y criado en el Casco Viejo de Pamplona. Tuve el gusto de estudiar en las Escuelas Públicas de San Francisco, en el modelo D. Me crié en un barrio donde los vecinos cuidaban unos de otros, mi madre no tenía miedo de dejarme solo en la plaza. Sí, sin embargo de que creciera y me “metiera en política”. Eran años duros: ilegalizaciones, redadas, detenciones masivas y una tangana detrás de otra. El barrio ardía constantemente. Recuerdo perfectamente el desalojo del Euskal Jai, estuve una semana encerrado en casa. La Policía Nacional Española tenia el barrio tomado. Era curioso, en mi inocencia infantil, ver como en mi casa no se respiraba en absoluto complicidad alguna para-con los encapuchados, pero cómo; sin embargo, me protegían de la policía y de sus tiros indiscriminados. Tiraban incluso a los balcones; eso tampoco lo he olvidado.

Por lo demás, mi infancia fue más que feliz. Era casi como vivir en un pueblo. Me crié en una familia que me ha querido y cuidado; una familia humilde pero rica en valores. El apoyo mutuo, la solidaridad y el amor al prójimo impregnaron los primeros años de mi vida; tratando de alejar a un niño de toda la violencia que nos rodeaba. Se encargaron de que tuviera una buena educación, no faltara ni un solo día a clase y siempre tuviera un plato en la mesa. ¿Para que más? Me advirtieron desde muy pequeño que no me dejara controlar ideológicamente por nadie, se encargaron de generar una persona crítica y reflexiva.

Pero la realidad del mundo que nos rodea siempre acaba asaltando los oásis de libertad que se generan con tanto esfuerzo y dedicación. Los jóvenes que crecimos en aquella época aprendimos pronto que en esta ciudad hay dos bandos. Muy críos éramos también cuando no nos quedó más remedio que escoger uno a base de golpes, identificaciones, chistes e insultos a nuestra costa. Cortesía de secretas y policías “de proximidad”. Todo esto sin tener 14 años. Pasaron los años y se comenzó a notar el rodillo de UPN y sus colegas adinerados: Tiraron el gaztetxe con los jueces en el bolsillo. Persiguieron hasta la saciedad a la Gazte Asanblada con su Policía Municipal. Fueron comprando bloques de pisos y bares por todo el barrio con sus colegas adinerados, algunos incluso cargos públicos y conocidos miembros del propio partido regionalista.

Llegó el día en que dijimos hasta aquí habéis llegado. UPN perdió la alcaldía, y nosotros, lo celebramos con champán. No por quién ganara, sino por el mero placer de verlos perder. Por el placer de ver perder a esa panda de déspotas engreidos. Hipócritas, que se llenan la boca hablando de progreso, convivencia y respeto cuando el único medio que han empleado contra cualquier adversario político meramente contestatario ha sido el palo, y para sus colegas de la rosa, la zanahoria. ¿Acaso se nos ha olvidado la gestión de UPN y sus nefastas consecuencias para las clases populares en Navarra? Estoy hablando de las últimas dos décadas, no hace falta retrotraerse demasiado en el tiempo: Caso CAN, recortes en sectores públicos estratégicos, politización y militarización de la Policía Municipal de Iruñea/Pamplona, persecución política absoluta contra la disidencia política (Solidarios, Izq. Abertzale, Gaztetxes, Gazte Asanbladas…), subvenciones y gastos millonarios en macroproyectos (TAV, Los Arcos, Itoitz…), desprecio absoluto al euskera… ¿Acaso hace falta recordar todo esto?

Con los nuevos vientos que parecían recorrer las instituciones de nuestra ciudad, unos cuantos jóvenes nos pusimos manos a la obra y tres meses después de dicho cambio existía una asamblea conformada por varios colectivos de la ciudad. Desde luego, la ilusión por volver a tener un Gaztetxe era sentida de manera amplia y transversal: no había visto tendencias políticas tan dispares trabajando codo con codo desde hacía demasiado tiempo. Lo cierto es que fue una hermosa experiencia, muy enriquecedora para las jóvenes que haya nos encontrábamos.

El resto de la historia es más que conocida: okupación de Compañía 3; negociación con el Gobierno de Navarra bajo coacción represiva (varios identificados bajo amenaza de pasar por los tribunales); incumplimiento de los plazos acordados por parte del Ayunta y traslado a Caparroso bajo presión de la asamblea; cambio del contrato e incumplimiento de lo acordado en lo que a las obras respecta; obras realizadas por nuestra cuenta, en auzolan, ante la total omisión del gobierno municipal y posterior desalojo a hurtadillas y sin hacer ruido. Unos valientes los de la Policía “de Proximidad”, y sus responsables políticos.

Esto último fue un duro golpe tanto para el proyecto como para las personas que conformabamos entonces la asamblea. Primero, la derecha ​navarrísima presionó: artículos en Diario de Navarra, mociones de UPN, etc. Después Geroa Bai se apuntó al carro, desmarcandose de la postura que había mantenido el cuatripartito en lo concerniente a este tema. Y por último, EH Bildu claudicó; parece que tenían otras prioridades. Hay que decir que las relaciones con los partidos allí representados eran, a mi juicio; las siguientes:

​Izquierda-Ezkerra: Inexistentes. Desconociamos su posición al respecto, pero sabíamos que había propuesto Caparroso para otros proyectos estando nosotros allí. Profesaban cierto recelo hacia nosotros siguiendo ese discurso de UPN de que éramos los “colegas de Asirón”, nada más lejos de la realidad.

​Aranzadi: No había relación formal, pero habían mostrado un constante apoyo al proyecto, y lo habían defendido sin tapujos en los plenos. Es de destacar, pues ha sido el único grupo del cuatripartito que nos ha defendido sin tratar de sacar rédito político, y sin pelos en la lengua; sin complejos.

​EH Bildu: había sido hasta el momento el único partido con el que habíamos tenido una relación constante. Esto se debía a que las áreas de trabajo del Ayuntamiento concernientes a este tema eran de su responsabilidad. La relación no era buena, aunque todos tratásemos de fingir lo contrario, en pos de unas reuniones constructivas. De todos modos, el paternalismo y elitismo que desprendían algunos de sus representantes ante una asamblea de jóvenes entre los 15 y los 30 años irritaba incluso a los más cercanos a la formación política. Aparte de esto, el esquema que se repitió durante los dos años que duró el proceso, no cambió un ápice: trataban de regalarnos los oídos y alargar el tema cuando se les pedía más que palabras. Cuando constataban que esto no valía con nosotros, siempre sacaban el comodín de la legislación vigente, que tenían las manos atadas… asunción absoluta de la legalidad capitalista. Algunos nos preguntábamos entonces dónde había quedado la “desobedientzia” esa de la que hablaban en Zutik Euskal Herria, en pos de construir un “Estado Vasco Soberano” que respondiera a las necesidades de “la gente”. Pura palabrería. Ni siquiera se planteaban el cambiar la legislación.

Geroa Bai: ¿Que decir de un partido el cual desde 2015-2016 lleva realizando en la CAV la mayor ofensiva contra los Gaztetxes y proyectos populares que se recuerda en años? No hubo nunca relación alguna. Las únicas informaciones que recibíamos sobre sus posturas nos eran transmitidas a través de gente cercana al ayuntamiento o por la prensa, como el día que decidió alinearse sin tapujos con la derecha más rancia de nuestra tierra. No esperábamos otra reacción por su parte, la verdad sea dicha. Por muy progres que sean, lo cual no es difícil teniendo a UPN y PPN por estos lares, siguen siendo la derecha. Vasca, pero derecha; así como representantes de parte de la patronal Navarra. Era simplemente, cuestión de tiempo.

Partiendo de esta base, el panorama era desolador. Hay que admitir así mismo, como hicimos en su día, que hasta ese momento no habíamos conseguido interactuar con el barrio y sus vecinos, pasando a ser un lugar de referencia y un activo en él. No había más que ver la respuesta a ese desalojo silencioso: inexistente. Estábamos solas, y éramos conscientes de ello. Aun así, no nos rendimos y seguimos trabajando para lograr un Gaztetxe en el barrio que nos había visto crecer. Decidimos que el eje principal de esta lucha debía ser el fomentar el Gaztetxe como lo que es hoy en día: un oásis de libertad, de encuentro, de debate. Una herramienta que tenemos los jóvenes del barrio que no tenemos más que nuestra fuerza de trabajo para generar nuestros proyectos. Proyectos políticos, artísticos, relacionados con el deporte o cualquier otro tema que nos interese: aquí nadie nos impone qué debe interesarnos por ser jóvenes. Fueron 11 meses de duro trabajo, altibajos y frustraciones; pero esto no consiguió acabar con el espíritu alegre y combativo de nuestra asamblea. Finalmente, el 3 de Septiembre de 2017 el Gaztetxe Maravillas fue okupado. Fue una okupación pública y masiva. Nada que esconder a nuestras vecinas. El resto de la historia también es conocida: largas jornadas de trabajo para reformar y habilitar un espacio de inmensas dimensiones con los limitados medios con los que contamos. Hemos tratado de generar un espacio inclusivo, alejarnos de esos topicos de gaztetxe zulo-guetto. Se han realizado desde un primer momento visitas guiadas para todo aquel que quisiera ver el palacio por dentro, incluso el grupo municipal de UPN fue invitado vía twitter vista su insistencia en revisar el espacio; ya que es precisamente eso, de todos. Esto es algo que todos aquellos que nos acusan de privatizar un espacio público no han sido capaces de hacer en 20 años. Se ha habilitado un gimnasio, una biblioteca, un comedor, un cine, salas de reuniones y un bar. Se han creado proyectos como el Banco Solidario de Alimentos o el Euskaltegi gratuito. La aceptación social de gaztetxe en el barrio es notable: más allá de las difamaciones de UPN sobre quejas de los vecinos, los balcones de la plaza están llenos de banderas de apoyo al gaztetxe. Pueden bajar de Gorraiz a verlo, no les vamos a contagiar nada.

Pero más allá de todo lo explicado, lo que realmente me gustaría transmitiros desde lo más profundo de mi corazón es que Maravillas se ha convertido para mi y otras jóvenes del barrio en una gran parte de mi mundo. Maravillas ha supuesto un punto de encuentro para los jóvenes del barrio que buscaban alternativas a ese ocio vacío y viciado, basado en ir de compras y consumir en las terrazas. Es punto de reunión de generaciones de militantes y jóvenes que comienzan a descubrir el mundo, de vecinas que vienen a tomar el vermut y se encuentran con la cuadrilla de sus hijas; de distintas culturas y realidades. Hemos demostrado que otro mundo es posible, además de necesario. Hemos subvertido los valores que nos han sido inoculados mediante la escuela, la televisión y demás medios de alienación, y cuanto más tiempo pasa, nos damos cuenta de más vicios y más virtudes desarrollamos.

Hemos conseguido arrancar un espacio al capital. Maravillas ha sido, y es a día de hoy, un soplo de aire fresco en un barrio que parecía estar olvidando los valores y forma de vida que formaban parte de su día a día para convertirse en un gran centro comercial al aire libre, un macroproyecto de lo más ​”chick”​. En esta lucha comenzamos muy solos. Está claro que algunos sectores se han tomado muy enserio lo de los nuevos tiempos y ahora prefieren potear ​Blanco de Rueda y usar gafas de pasta que las asambleas populares y la construcción del Poder Popular; desde abajo, y para los de abajo, para la inmensa mayoría. Aún así, son cada día más las vecinas que nos apoyan y dan fuerzas para seguir; para vosotras todo nuestro amor, aupa zuek!

Es por todo esto que lanzo un mensaje claro y conciso al Gobierno de Navarra, a UPN, a Geroa Bai; pero también a todos los burócratas, demagogos, oportunistas y electoralistas para los que demasiadas veces parecemos ser un estorbo; para los especuladores; para aquellos que estáis ahogando en alcohol y bares nuestro barrio; a aquellos que arrebatais las plazas para jugar a nuestros txikis para poner terrazas y hacer negocio; al arzobispo que nos cierra el atrio y la plaza trasera de la catedral y solo nos deja entrar pagando; a los Munipas que tratan de intimidarnos constantemente: estamos hartas de callar y tragar. Estamos hartas de mirar para otro lado y de tener que resignarnos. No nos vais a quitar Maravillas, no hay más que hablar.

También tengo un mensaje para ti, joven de Alde Zaharra que ves en que se está convirtiendo; a esos que os habéis tenido que mudar por no poder pagar un piso en el barrio; a vosotras que estáis hartas de no poder dormir los fines de semana; a los que formáis parte del Gaztetxe y a las que lo apoyáis; a vosotros, que la resignación de ver caer en el pasado todos los Gaztetxes de Iruñea os llevo a casa; a los que currais por cuatro perras en los bares; en definitiva, a todas las que lleváis demasiado tiempo aguantando el despotismo de unos, y el silencio cómplice de otros; por mucho cambio institucional que haya, la calle tendrá siempre la última palabra; la lucha y la resistencia es el único camino.

En Maravillas hay mucho más en juego que un simple desalojo. Está en juego el último resquicio de Poder Popular y de organización de base en Alde Zaharra. Está en juego el modelo de barrio que queremos, y por ello, esta lucha nos atañe a todas y cada una de las vecinas del Casco Viejo. No nos han perdonado la osadía. Nosotras hemos tenido mucha paciencia con todos los ataques recibidos. Hemos preferido mantener la calma, mirar hacia otro lado cuando UPN suelta su bilis; y buscar el diálogo con unas instituciones que sentíamos (más) nuestras y cercanas. Pero la paciencia se ha agotado. Ya no quedan medias tintas, las cartas están boca arriba y la línea divisoria ha sido trazada. Han sido ellos los que la han trazado. Defenderemos Maravillas por todos los medios necesarios.

NO PASARÁN !

MARAVILLAS SERÁ VUESTRO VIETNAM !

AUTOGESTIOA HEDATU, GAZTETXEAK DEFENDATU !

Kalekume; 2018ko uztailaren 29an.

5 thoughts on “Lo que no nos atrevimos a decir sobre ​Maravillas ​y el Casco viejo. Carta abierta de un joven de Alde zaharra

  1. Animo peñaaaaaa!

    Lejos de revoluciones de postal, de pseudo-militancias burge(r)sas, de programas de ocio, de makillaje político. Lejos de falsos apoyos y de propuestas vacías.
    “No les abrais la puerta, no les metáis en casa; ellxs nunca konfiarán ni os apoyaran, porke somos su antítesis, no una korriente paralela” (decía en una carta una ex componente de Kukutza tras su trájiko derribo).

    Animo peña mekawen la oxti! Maite Zaituztegu!!!

    • Merece la pena poner ese texto que comentas otra vez:

      Gracias a todas las que estuvisteis defendiendo Kukutza hasta su último anochecer.

      Nunca conseguimos ser una amenaza seria para los especuladores. No pudimos hacer mucho contra multinacionales, bancos ni inmobiliarias (solo concentraciones, campañas, okupaciones, acciones directas, movilizaciones..). Nuestra incidencia en este sentido ha sido simbólica. Ni siquiera contra CABISA S.A.

      Tampoco fuimos nunca una molestia grave para el Ayuntamiento. Nuestra continua subversión de todas las normativas municipales (cotidiana trasgresión de horarios, prohibiciones, usos del espacio público, permisos, licencias…) y nuestra continua invitación a saltarse ridículas leyes tampoco resultó una gran amenaza para nuestro Consistorio. Ni siquiera les supuso mucho ampliar las brigadas de la ULE (Unidad de Limpieza Especial). De vez en cuando alguna pataleta del Alcalde y de nuestros amigüitos del PP, pero nada grave. Eso sí, se llevaron por delante Sorgintxulo.

      Hace unos cuatro años las Instituciones empezaron a interesarse por nosotras, con esa “histórica manía” que tienen de querer controlarlo todo, con esos programas que diseñan bajo falsas intenciones de acercarse a los intereses de la población. Es evidente que su objetivo no es mejorar su gestión política, sino intentar controlar todo movimiento alternativo, copiarlo, dividirlo o…absorverlo (aunque haya gente que aún lo dude).

      Se montaron una hipócrita campaña sobre Participación Ciudadana (que casualidad, justo cuando empiezaban a resurgir las asociaciones vecinales). Pusieron un equipo de sociólogas en cada barrio, dinamizando la vaina. Había un interés especial por Rekalde.

      Y desde Kukutza les dejamos flipaos. Su capacidad organizativa, su referencialidad en el barrio, sus incontables recursos, su nivel de participación, coordinación y movilización… flipaos. Supongo que a partir de ahí se habló de nosotras con más preocupación en el Ay-untamiento y en otros espacios.

      Pero en oscuros despachos del Ministerio de Interior, Kukutza estaba fichada desde el principio. La Salve, Indautxu, Arkaute. Todos ellos estaban al tanto. Y todo porque una cuadrilla de conocidas “piojosos, porreras, vagos y radicales” la estaba liando parda. Ellos sabían que en aquel tiempo, allí te formabas personal y políticamente. Sabían que allí se aprendía a luchar. Y que se contagiaba. Allí aprendimos a compartir riesgos y responsabiliades, a asumir las consecuencias de nuestras acciones. Aprendimos de la dignidad, a ir por la vida con la cabeza alta. Aprendimos a querer y a crear, a ser más fuertes, a enfrentarnos al miedo y las contradicciones.

      Sabían que en aquel tiempo, en Kuku continuamente se generaban y confluían luchas, que se juntaban las gentes rebeldes de Bizkaia y mucho más. Sabían que se reforzaban y se abrían nuevos frentes de confrontación política y de denuncia social. Sabían que muchos colectivos y organizaciones populares se nutrían y nutrían a Kukutza. Y no perdían detalle.

      Supongo que para ellos Kuku fué también una buena herramienta de control social: con poner una camara en la puerta y alguna infiltración que otra, allí fichaban a todo dios que entraba o salía, actualizando así sus archivos (tu descripción, colectivo al que perteneces, circulo de relaciónes, afinidad, etc…).Ya se encargarán ellos de desarrollarlo y situar a cada persona en el organigrama más conveniente a sus futuras investigaciones. Amatxus, jóvenes, artistas, cuadrillas …también vosotras estáis fichadas!

      Todos los movimientos autónomos, ilegales, antirrepresivos, independentistas, anarquistas, libertarios, feministas, ecologistas, antidesarrollistas, estudiantes, contrainformativos, autogestionarios…. todos los movimientos populares, toda la gente que lucha, por fín, junta, unida y revuelta!!! Y eso sí que les jodía.

      Intentaron tumbarnos en 2001, cuando la Audiencia Nacional precintó Kukutza. Pero echamos un buen órdago y ganamos la partida. Y en 2004, y en 2005… Pero ellos tampoco olvidan ni perdonan.

      Sabían que al principio señalábamos a la Luna y… la gente de nuestro entorno sólo nos miraba el dedo. Al principio estuvimos solas, pocas apostaron por nosotras. No se fiaban. Los cambios y propuestas nuevas generan desconfianza, porque rompen con costumbres y… con dirigismos.

      Nuestro hacer a lo loco, desde abajo y sin pedir permiso descolocaba. ¿Demasiado radicales?. Al principio fuimos criticadas, se nos exigia todo, aunque casi nadie nos daba nada. Pero lo conseguimos. Conseguimos mucho más de lo que habríamos soñado ese día de agosto de 1998 en el que entramos en Kukutza lll.

      Se ha hablado mucho de nosotras en estos años. Se ha hablado bien y también mal. Eso es bueno. Hay gente que nunca comete errores… porque nunca asumirá riesgos. Hay gente que mira, gente que hace, gente que a veces se equivoca y… gente que juzga sin hacer nada.

      Conciencia revolucionaria, rebeldía, insumisión, desobediencia, organización y poder popular. Eso es lo que les jodía de verdad. Con el tiempo, a toda esa red de “proscritas, antisociales, revolucionarios y marginales” se fué uniendo todo lo demás: miles de personas y actividades. Cultura popular. Alternativas reales. Con una naturalidad y aceptación increíble, algo impensable años antes. Y eso les reventaba. Les reventaba porque nunca fuimos angelitas buenas (aunque en los últimos meses muchos se empeñaron en pintarnos enormes alitas blancas).

      Sabían que en este tiempo de nuevas vías políticas y de crisis brutal, Kukutza sería de nuevo un referente. Sabían que iba a resurgir como herramienta organizativa esencial en estos tiempos de agitados cambios en EH, a la vez que tiempo de deshaucios, despidos masivos, recortes de derechos y… auje de las denuncias sociales.

      CABISA S.A. reconoce en un documento que en 2005 no se daban las condiciones políticas adecuadas para efectuar un desalojo. Temían represalias contra sus bienes y propiedades. No fue una casualidad que el proceso del derribo se iniciara tan sólo unas horas después de los resultados de las eleciones de Marzo, donde se reafirman grandes cambios en la forma de abordar el conflicto político en este país (cada una que saque sus propias conclusiones). Era el momento de acabar con Kukutza. Para ellos era ahora o…tal vez nunca.

      Los del PP han salido bien limpitos de todo esto, aunque ahí queda su relación con Cabisa (como ejemplo, el escándalo urbanístico en Cantabria). Y siguiendo los pasos que inició Pepe Rey en Ardi Beltza, la ecuación Cabisa-Cerezo evidencia la estrecha relación entre redes de narcotráfico y tramas de corrupción urbanística.

      Los del PSOE han jugado con nosotras para hacerle pupita al PNV. Con el pseudo-apoyo a Kuku de senadores y demás personalidades sociatas, quizás pensaban también ganar algún voto joven…como en el 15M. Su partido dirigió el operativo policial.

      Los del PNV no podían permitir más movilizaciones , denuncias y adhesiones. Muchos de los suyos estaban implicados. Con su actuación han perdido unos votos y únicamente, algo de salud. Nunca contarán lo que se gastaron en policía , en speed, cocaína y armamento durante esos días.

      Algunas de las nuestras necesitaron poner en el proceso de negociación su última esperanza, cuando el resto de las vías ya se agotaba. Otras sabíamos que eso nunca nos salvaría, y que las propuestas “progresistas” lanzadas desde distintos ámbitos (la co-gestión con la administración, la cesión de otro local, el pago de la deuda por parte del Ayunta y demás patinazos y algunas mentiras) no encajaban con nuestra ideología, porque no queríamos un centro cívico ni una Kukutza domesticada.

      Nuestro proyecto, su incidencia y su gestión superaba en un 200% la acción de las Instituciones (en sus departamentos de cultura, de bienestar social, de infancia y juventud, etc, etc, etc), y una parte importante de la población lo apoyaba (unas 20.000 adhesiones). La negociación con el Ayunta-Miento era solo una estrategia más para ganar tiempo, para sumar gente, para ganar días en la lucha contra el derribo, no nuestra seña de identidad. Espero que ese proceso no sirva de referente a ningún gaztetxe…ellos siempre mienten. No les abráis la puerta, no les metáis en casa. Ellos nunca cederán, nunca confiarán, pues nuestra existencia cuestiona la suya…porque somos su antítesis, no una corriente paralela.

      La crueldad y brutalidad del derribo de Kukutza no fué solo un capricho de Azkuna. No fué solo un problema económico, urbanístico, ni de orden público. Era algo que llevaban preparando desde hace demasiado tiempo en oscuros despachos del Ministerio de Interior. Y algo que muchos perros llevaban años soñando: que les dejen sueltos y carta blanca con todos sus juguetes (tanquetas, furgonas, escopetas, explosivos, peloteros, porras, metralletas). Un gran campo de entrenamiento y desfogue durante días.

      Muchos hablaron en nuestro nombre sin saber de qué hablaban. Afirmaron cosas que nosotras nunca dijimos. Y tras la masacre, algunos nos patearon el corazón con la sin razón del “yo condeno, tu condenas”…pero nosotras no condenamos. Ni olvidamos.

      En estos 13 años, hemos perdido algunas batallas, ganado pequeñas victorias y miles de recuerdos. Que nos quiten lo bailao!. Quizás nos han partido la vida. Nos han robado todo. Han dejado a Bilbo sin barco, a Rekalde sin nada y a sus hijas un futuro incierto. Y casi les sale gratis!

      Pero consiguieron que en sus últimos días la solidaridad y la dignidad resurjiera en miles de personas. Kuku no se merecía menos. Gracias a todas las que estuvisteis resistiendo y defendiendo Kukutza hasta su último anochecer.

UTZI ERANTZUN BAT - DEJA UN RESPUESTA

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