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Artículo de colaboración para Borroka garaia da! Autora: Zigara

Traducción del original publicado en francés en lundimatin

Entrevista con Samir del Movimiento de la Inmigración y de las Banlieues (MIB)

Desde que los abusos de la policía en Aulnay-sous-bois se han hecho públicos, y pese a los llamamientos a la calma y a las amenazas del ejecutivo, los disturbios nocturnos en los suburbios1 de París no han cesado. Un lector de lundimatin ha juzgado pertinente enviarnos la entrevista realizada a Samir, militante del Mouvement de l’Immigration et des Banlieues. Nos habla sobre su politización en la periferia en los años 90, los disturbios de noviembre del 2005, el rol de las asociaciones de barrio y el actual movimiento #justicepourtheo. A través de esta entrevista nos ofrece un análisis particular acerca de la prolongación de los disturbios en la acción militante y la unión con otras formas de lucha.

Buenos días Samir, ¿podrías hablarnos de tu recorrido político? Principalmente has formado parte del Mouvement de l’Immigration et des Banlieues (MIB) en la década de los 90. ¿Cuál era la característica de vuestro planteamiento político en los barrios populares?

El conflicto con la policía comenzó muy pronto, en los años 88-89. Pero el acontecimiento que determinó mi construcción como militante se produjo el 17 de diciembre del 97. Abdelkader Bouziane fue asesinado por la brigada anti-criminal. No estábamos todavía politizados2, pero organizamos disturbios durante varios días, después de su muerte, causada por una bala en la cabeza. Conocíamos bien a la policía, sabíamos que estaban allí para hacernos mal y no para ayudarnos. Nos organizamos en la manera que nos parecía mejor y aquélla que conocíamos: el disturbio.

Después de eso, conocimos a gente externa al barrio: eran del MIB. Ellos nos explicaron que los disturbios estaban bien – una forma de acto político, eficaz a corto plazo – pero que la mejor manera de defendernos en un barrio era organizarnos entre nosotros, los habitantes. Ellos nos hablaron de autonomía y de auto-organización: la mejor manera según ellos para conseguir restablecer la verdad sobre los crímenes cometidos por la policía sin dejar que los “árabes y los negros de servicio” hicieran su sucio trabajo (que por aquel entonces eran de SOS Racismo). Para contrarrestar y evitar la recuperación, era necesario contar nuestra propia historia sobre estas violencias. Nos explicaron que no lo iban a hacer por nosotros, pero que iban a formarnos y que nos iban a ayudar a auto-organizarnos y a hablar de nuestros problemas de los últimos treinta años (renovación urbana, violencias policiales y racismo ambiental). Esto es lo que nos llevó a ser amigos. Y luego nunca han condenado los disturbios. Al contrario, nos han apoyado afirmando que eran actos políticos. Pero para ellos insuficientes: había que darles continuación haciendo política a través de la educación popular. Nuestros barrios no son desiertos políticos, ha habido siempre luchas y movimientos autónomos, pero han sido siempre sofocados por los del partido socialista y de la derecha.

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¿Puedes hacernos un balance de la situación política actual en los barrios?

En la actualidad la situación política es desastrosa, pues nuestros barrios están abandonados y criminalizados. Se utilizan para el entrenamiento de la bac3 y de la brigada de seguridad territorial, que vienen a sembrar el caos. En los años 90 decíamos que la policía francesa era una policía colonial, pero hoy en día deberíamos hablar de milicias, protegidas por su insignia. Lo que hoy está muy claro es que más allá del racismo que padecen los negros y los árabes, existe aquí toda una población que sufre la precariedad. Y la violencia no sólo se limita a los barrios marginales. Un ejemplo muy concreto es la resistencia de los jóvenes (y también de los más viejos) durante la movilización contra la reforma laboral: hemos encontrado en las “avanzadillas”4 las mismas prácticas utilizadas por nosotros durante las últimas décadas. Cuando vi toda esa gente resistir, me alegré mucho. La solidaridad y la relación de fuerza política instaurada por las “avanzadilla” se parecía mucho a lo que hacíamos en los barrios. Estos grupos no se dejaban “guiar” por el gobierno y la policía, si no que imponían sus propias bases.

Mencionas a la brigada de seguridad territorial, ¿puedes decirnos algo más?

Es una prolongación de la bac. Excepto que la bac son gente sin cerebro, esos que sacan las peores notas, esos a los que les encanta la bronca. Pero en la actualidad la brigada de seguridad territorial es mucho mas violenta ya que está más politizada, todos bajo sueldo del gobierno. Crean la lluvia y el buen tiempo. Si les ordenan provocar desbordamientos en un barrio, lo harán. Son más eficaces que la bac puesto que son una evolución de esta última. Los dos tercios de estos policías están sindicados a Alliance, que es un sindicato más cercano a la extrema derecha que a la derecha republicana, esto nos da una idea del tipo de policía al que tenemos que hacer frente. Su violencia está mejor organizada, mejor cubierta y cometen más abusos que la bac. Hemos llegado a un grado de violencia inimaginable en los últimos años.

Esto no quiere decir que preferimos a la bac, simplemente que la BST está mejor equipada, mejor armada y que hoy en día los jóvenes de los barrios (como los jóvenes en las manifestaciones) hacen frente a policías fuertemente armados, que hacen daños considerables y de manera masiva. El Mili (Mouvement Inter Luttes Independent) hizo el año pasado un censo de los heridos en las protestas [contra de la ley del trabajo] y gracias a este colectivo pudimos ver el grado de violencia policial en un marco de mantenimiento del orden. No estamos hablando de decenas de personas heridas, sino de centenas. Exceptuando estos sectores, son los barrios populares quienes sufren día tras día la violencia máxima de Estado.

Tienes lazos estrechos con la familia de Adama y les has ayudado cuando lo han necesitado. ¿Nos puedes decir qué es lo que ha cambiado con la muerte de este joven a principios de este verano?

Beaumont da esperanza a los barrios populares por la forma en la que han elegido luchar, es decir, la auto-organización y la autonomía, la familia ha decidido desde un principio confiar en los amigos, la gente cercana y en los habitantes de Beaumont. Esto es lo que constituye su fuerza, ya que nadie les dice lo que tienen que hacer, sino que deciden juntos la manera en la que quieren organizar su lucha. Hay varios ejemplos de victorias: el desmantelamiento de las mentiras de los gendarmes, que dio lugar a la mutación del fiscal, así como la relación de fuerza que han conseguido instaurar para con las autoridades de la prefectura, el ayuntamiento y el ministerio de interior.

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¿Qué crees que es lo que difiere con el asunto de Théo? La movilización de personalidades conocidas en los barrios populares, como los raperos, por ejemplo?

Si me permites, cuando hablas de gente “conocida en los barrios populares”, nosotros llamamos a eso “árabes y negros de servicio”. Te lo voy a explicar. Cuando hablamos de Dupont-Moretti [el abogado de Théo], ¿de quién hablamos? Hablamos de su red y del partido socialista, que quieren evitar que suceda lo mismo que en Beaumont: impiden que los habitantes, la gente próxima a Théo y sus amigos, hablen con sus propias palabras y que se auto-organicen. Cuando se deja que otros hablen en nombre de los afectados sucede que la palabra queda desposeída. Cuando decimos que las palabras son importantes hablamos de un acto criminal, de una violación en grupo y no de una simple “violencia policial”. Es un acto bárbaro y Théo lo deja bien claro. Está también el acto racista: los insultos de los policías, “bamboula”, “sucio negro”, y eso no aparece en la boca de quienes supuestamente son cercanos a su familia.

Atención, cuando hablo de “árabes y de negros de servicio” no me refiero a los raperos, o de los otros habitantes de los barrios, sino de las asociaciones supuestamente antirracistas que están en realidad del lado del partido socialista cuando intentan reprimir la palabra de los habitantes. Voy a citar nombres de asociaciones ya que me parece importante. Por ejemplo, «AC le feu» o «Pas sans nous». Estas dos asociaciones actúan codo con codo con el partido socialista para tirar por tierra lo que ha sido construido en nuestros barrios. Y se proclaman nuestros representantes mientras no les vemos nunca. En cambio, lo que sí que vemos es el dinero que reciben del Estado y que es traducido al 100% en sueldos cuando debería de ser destinado a la educación popular..

La posición de los raperos hoy en día está muy bien. Me evoca la época del MIB, en la cual los raperos se reunieron para hacer la música “11 minutos 30 contra las leyes racistas” y de la cual los fondos fueron donados al 100% al MIB para imprimir carteles y hacer periódicos.

Son ellos quienes se han puesto a disposición de los militantes de los barrios para que ellos puedan continuar a funcionar de manera autónoma. Hoy tenemos una nueva generación de raperos que empieza a transmitir y a ponerse a disposición de las familias y de las asociaciones que trabajan en los barrios. Además, quiero rendir homenaje a aquellos que están siempre disponibles para los barrios, como Skalpel, la Scred Connexion, la Rumeur y, por ejemplo, en Bobigny he visto a Fianso, del barrio de Blanc-Mesnil, a quien veo desde hace varios meses desplazarse a las manifestaciones contra las violencias policiales. Él habla tanto de árabes como de negros y de blancos, y da gusto. El rapero es el portavoz de aquellos que se mueven en el día a día en el terreno. Han entendido que están ahí para transmitir.

Las revueltas se extienden en los suburbios y numerosas manifestaciones se llevan a cabo en los centros de las ciudades más ricas. Tenemos la impresión de que existen conexiones que comienzan a surgir, pero son muy frágiles, ¿qué te parece?

Frágiles, sí, porque hay desaciertos5 entre la extrema izquierda y los barrios populares. Aunque con la nueva generación, personalmente, creo que se están solidificando cada vez más. Como decía antes, durante las movilizaciones contra la ley del trabajo, he visto cosas que no habíamos visto durante las movilizaciones alter-mundialistas o durante otras luchas en las que los militantes o nos rechazaban o no nos tomaban en serio y nos trataban con paternalismo. Hoy en día existen discusiones y alianzas reales entre colectivos autónomos, antifascistas y militantes de los barrios populares. Tomemos un ejemplo, el caso de Antonin6 ha sido defendido por su familia política, pero también por militantes de los barrios populares. No es simplemente una convergencia a través de las palabras, sino de terreno y es necesario seguir alimentándola. Es eso lo que está haciendo la nueva generación.

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El sábado pasado casi 5000 personas se reunieron en Bobigny por Théo y por todas las víctimas de la policía. Vimos tanto habitantes de los barrios populares como militantes del centro de París. ¿Podría decirse que la unión se está articulando se está articulando en la acción, por el momento?

Yo diría que sí, por lo menos lo que yo he podido ver. He visto muchos militantes, considerados de la “avanzadilla”, venir a apoyar a la familia de Traoré en Beaumont, a la manifestación del 5 de noviembre en París y a apoyar a Théo después de su agresión. Volviendo a la cuestión de Bobigny, yo estoy contento con lo que he visto. Aquellos a los que llamamos “pequeños blancos” gritando los mismos eslóganes con la misma rabia que los jóvenes de los barrios. Y en el momento en el que esta rabia comienza a ascender a causa de las provocaciones de la policía, que estaba sobre el puente y alrededor del parque del tribunal de Bobigny, pude apreciar algo que para mí estaba muy bien e incluso diría que fue algo magnífico: la convergencia, con el respeto de unos y de otros, para hacer frente a la violencia policial. Gente que por fin tenía la impresión de conocerse desde hace hacía tiempo. Especialmente entorno a la cuestión de la violencia policial, pero no solo, también entorno al problema de la islamofobia; muchos militantes han hablado sobre ello sin evitar el tema. Ver blancos, precarios o no, asociarse a jóvenes de los barrios para lanzar piedras y situar a la policía como objetivo me ha permitido volver a casa con una sonrisa.

¿Qué piensas de los jóvenes comunistas del distrito 93 que ha hablado en los medios explicando que eran jóvenes “bobó” (burgueses-bohemios) de París quienes han provocado los enfrentamientos y que ellos han intentado pacificar la concentración dialogando con la policía?

Esta claro, es inadmisible. Creo que tendrían que haberse callado, todas las personas allí presentes han visto que no eran “bobó”-s de París quienes han provocado lo que fuera que sea. Para los comunistas de Bobigny no son los policías quienes han provocado los afrontamientos. Pero yo digo: los jóvenes de los barrios se han desplazado, y han respondido a la presencia policial y a sus repetidas provocaciones. Es lo que llamamos auto-defensa popular. Si los cerdos se hubiesen contenido, la concentración hubiese sido diferente.

¿Qué crees que podría permitir ir más allá de una simple alianza en los momentos de los disturbios e inscribirse en un enfoque estratégico a largo plazo?

En primer lugar, continuar los reencuentros que ha habido desde el principio del estado de urgencia, hacer educación popular respetando nuestras singularidades y sin borrar la historia de unos u otros. El nuevo método establecido después de los atentados del 13 de noviembre a través de las manifestaciones salvajes, las cuales son muy políticas, tiene que continuar cada vez más con los militantes de los barrios. Definitivamente, tienen que participar en este tipo de movilizaciones. Es así como aprenderemos a hacer reencuentros que nos harán mas fuertes a largo plazo. Tenemos un ejemplo muy reciente que es la “avanzadilla”. Es un caso de solidaridad, de construcción de una relación de fuerza política y de autonomía, incluyendo las reivindicaciones de cada uno.

Me gustaría recordar un episodio que me gustó mucho, cuando esos jóvenes  a los que llamamos los blancos “bobós” no se olvidaron del rol de la CGT  en nuestros barrios y no se dejaron manipular, haciéndoles frente. Esta  independencia de la nueva generación, que no tiene jefes, me parece  extraordinaria. Cuando la CGT decidió ponerse del lado de la policía,  para nosotros, los barrios populares, sabiendo lo que hemos sufrido por  parte de sus jefes traidores, fue muy emocionante ver a jóvenes y no tan  jóvenes negarse a colaborar con los que hablan con la policía.

Para volver un poco más sobre los barrios populares y la vida política. Decías que los barrios también tienen una historia, una cultura política propia, pero ¿en qué se traduce hoy en día el “hacer política” en un barrio?

En organización autónoma cuidando a nuestros jóvenes a través del apoyo escolar, de las actividades, pero también a través de la educación política. No hay distinción entre educación popular y educación política. El mejor ejemplo en Francia de la acción del MIB es la asociación Justice pour le Petit Bard, que ha realizado un trabajo a largo plazo, tanto con jóvenes como con personas mayores, logrando victorias políticas a través de una relación de fuerzas que viene de la calle, y no de las oficinas donde “los árabes y negros de servicio” se ganan los cuartos. Nadie se vende. Todo proviene de la calle y de la relación de fuerzas de base que los habitantes mismos han construido.

En mi ciudad, en Dammarie-les-Lys, tras el asesinato de Abdelkader, creamos la asociación Bouge qui Bouge, que hacía un trabajo de educación popular con una premisa muy clara: nunca aliarse, nunca debatir, y nunca sentarse en la mesa de negociaciones con aquéllos que nos oprimen. Por ejemplo, una acción que se llevó a cabo. Volvíamos de una manifestación y preguntábamos a los habitantes del barrio si querían que colgásemos las pancartas que habíamos utilizado en la fachada de un edificio del barrio. Todo el mundo respondió que sí y había mensajes a favor de la renovación urbana, contra la violencia policial y contra el racismo. Lo que nos pareció sorprendente es que los habitantes dijeran todos que sí. Nos conocían porque ayudábamos a sus hijos e hijas. Estaban todos contentos, todavía tengo escalofríos. Había un verdadero vínculo con ellos.

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Me gustaría que nos hablases de las diferencias que observas para con los disturbios de 2005 y al mismo tiempo de la continuidad que existe respecto a éstos.

El cambio que hay respecto a los disturbios del 2005 es que a pesar de que también entonces la gente sabía que Zyed & Bouna fueron perseguidos y asesinados por la policía, ahora todo el mundo sabe exactamente por qué se tiran piedras. Todos los jóvenes pueden explicar con sus propias palabras que están hartos de los controles, de ver que sus amigos son asesinados, o como Bagui o Anto y cientos de otros, que acaban en prisión por sus convicciones o por su situación, aún no habiendo cometido ningún crimen o delito. Lanzar una piedra no es un delito, sino una consecuencia de las violencias que sufren. Son prisioneros políticos, tanto el joven de barrio que acaba en la cárcel por su situación de vida, como el militante externo que acaba en la cárcel por defenderle.

Había una gran cantidad de publicidad en los medios de comunicación. Los jóvenes hoy saben porqué lanzan piedras, y es que las entrevistas de la época muestran que en el 2005 se hablaba de Zyed & Bouna sin precisar que había una cotidianidad en las prácticas criminales por parte de la policía. Los disturbios nos permiten construirnos a largo plazo, la violencia política se traduce a la larga en una construcción de militantes políticos a través de la difusión de una ideología. Cuando un barrio pierde uno de los suyos, se crea una metodología defensiva a través de los encuentros. Es algo importante cuando hablamos de solidaridad y alianza. Si le ofrecemos apoyo escolar, un chaval que estudia va a poder intercambiar con los militantes del barrio y es entonces cuando podremos aportarles nuestra experiencia y visión de la situación.

No tenemos las mismas metodologías. Nosotros somos capaces de crear listas municipales para instalar una relación política. Sí, estoy hablando de municipales, y sabemos que no todo el mundo está de acuerdo, pero nos permite defendernos a nivel local. En algunos barrios, como por ejemplo en Dammarie-les-Lys, las luchas eran tan fuertes que no hemos sentido la necesidad de crear una lista. Estábamos en el terreno todos los días y teníamos más poder que el vice-alcalde o que el propio alcalde. Otra situación: en Toulouse o Lyon las listas autónomas nos han permitido darnos a conocer y poner nuestras reivindicaciones sobre la mesa. Atención, nos aliamos, creamos convergencias, pero jamás en detrimento de las historias de unos u otros. En el segundo turno, nos borramos y no nos vamos a aliar con esos que nos escupen en la cara. Nuestra metodología permite formular preguntas en el debate político. Desde el principio hasta el final hay un control político por parte de los habitantes que nos da libertad de elegir la temática.

Por último te proponemos que expongas tu punto de vista sobre las elecciones.

Para mi, lo ideal sería que lo que se ha logrado en estos últimos años permita llamar en masa a no votar a gente que no nos considera y que nos oprime. Volver a hacer los banquetes que se hicieron el año pasado en Ménilmontant, durante el estado de emergencia. Crear eventos donde nos divirtamos haciendo conciertos, discutir, hacer encuentros, para después organizarse de verdad después de las elecciones. Espero que haya una tasa de abstención récord y fenomenal. He visto en Internet una frase que me ha gustado mucho “generación ingobernable”. Es esto lo que somos, ingobernables, y tenemos que demostrarlo.

1N. de de la T.: banlieues

2N. de la T.: se ha escogido el género gramatical masculino para referirse a un plural mixto porque así se hace en la entrevista original en francés.

3N. de la T.: brigada anti-criminal. Policía en civil al servicio de la policía nacional.

4N. de la T.: têtes de cortèges

5N. de la T.: un passif

6Inculpado y encarcelado, acusado de haber participado a en el ataque a un coche de policía durante la movilización contra la reforma laboral.

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One thought on “«Nuestros barrios no son desiertos políticos»

  1. Interesante entrevista.QUizas se podria desarrollar mas,la cuestion de la relacion,entre las protestas barriales y las sindicales.Y cual fue,la incidencia y potencialidad …de la encarnizada lucha sindical,nucleada por la cgt.–frente a la contrareforma laboral,con el descontento periurbano.

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